6.3 The Dynamics
6.4.4 Orbital Evolution
El montaje operativo consistió en generar las condiciones propicias y alistar los recursos necesarios para poner en marcha la propuesta de investigación; una vez aprobado el proyecto por parte de las directivas del Doctorado Interinstitucional en Educación (julio 8 de 2009), se diseñó un plan de trabajo, con tareas y tiempos específicos, para orientar y preparar el alistamiento general y el arranque del proceso investigativo.
Esta primera fase se centró en tres actividades principales: la formalización académica del proyecto de investigación, la concertación del proyecto con la Red del Buen Trato de Cali y la construcción de la estrategia de investigación-educación (diplomado). La ejecución de esta fase tuvo una duración de cinco (5) meses.
La formalización académica del proyecto de investigación
La pretensión de hacer una investigación que ayudara a potenciar una experiencia de ciudad obligaba a contar con el respaldo institucional de las organizaciones participantes, con el fin de que la información generada y los resultados alcanzados fueran tenidos en cuenta a la hora de planear y definir los esfuerzos conjuntos para resolver problemáticas de interés general. En el caso de la Red del Buen de Cali era necesario comprometer al comité coordinador y a las instituciones y organizaciones sociales que lideraban el proceso de implementación de la política pública de convivencia familiar.
La vinculación de la Universidad del Valle era de vital importancia debido a que formaba parte del comité coordinador de la Red del Buen Trato desde el año 2.000 y tenía la responsabilidad de liderar los procesos de investigación en la región. De manera particular, por ser un proyecto de investigación adscrito al Doctorado Interinstitucional en Educación, era
necesario comprometer al Instituto de Educación y Pedagogía como responsable del programa de posgrado y al Grupo de Educación Popular como responsable académico de la investigación.
La participación del Grupo de Educación Popular en el proyecto representaba una doble responsabilidad. Por un lado, era la instancia académica que personificaba a la Universidad del Valle en el comité coordinador de la Red de Buen Trato y, por otro lado, era el grupo de investigación que respaldaba la ejecución del proyecto en el marco del Doctorado Interinstitucional en Educación.
La necesidad de formalizar el proyecto tenía la pretensión de articular este trabajo investigativo a la relación entre la Universidad del Valle y los demás actores institucionales y comunitarios que hacían parte de la Red, buscando que no fuera una actividad suelta de un investigador sino que tuviera el reconocimiento y el respaldo de las instituciones y así garantizar que los resultados pudieran tener un mayor impacto en el fortalecimiento de la organización.
En consecuencia, una de las primeras tareas fue gestionar el apoyo del Grupo de Educación Popular para obtener el respaldo académico y logístico necesario para el desarrollo de las actividades de investigación con la Red del Buen Trato. Eso implicó la presentación y sustentación del proyecto ante los integrantes del grupo quienes avalaron su realización y su inscripción en la línea de investigación en convivencia y ciudadanías incluyentes.
El paso siguiente fue la presentación del proyecto ante la subdirección de investigaciones del Instituto de Educación y Pedagogía buscando la posibilidad de certificar la participación de los integrantes de la RBT en la investigación y el apoyo logístico para la utilización de espacios físicos, equipos audiovisuales y de informática; la gestión también apuntaba a que el investigador principal contará con tiempo disponible de su carga laboral como profesor de la Universidad para el desarrollo de la investigación.
La aprobación de estas demandas implicó adelantar el trámite de inscripción del proyecto de investigación en el sistema de información de la Vicerrectoría de investigaciones de la Universidad del Valle y el posterior estudio por parte del Consejo del Instituto de Educación y Pedagogía. Todos los requerimientos planteados fueron aceptados por el Instituto y se brindaron las condiciones necesarias para poner en marcha la investigación.
Una tarea final fue la solicitud de contar con el aval académico del Instituto de Educación y Pedagogía para realizar un diplomado con los integrantes de la Red del Buen Trato, como estrategia central de la investigación, y poder certificar académicamente a los participantes que cumplieran con los requisitos establecidos. Esa gestión fue aprobada unánimemente por el Consejo Directivo del Instituto.
La concertación del proyecto con la Red del Buen Trato de Cali
La ejecución de esta investigación con la Red del Buen Trato de Cali se fue ambientando desde inicios del año 2009, aun cuando se encontraba en la fase de formulación del proyecto. Dada la participación del investigador principal en el comité coordinador de la Red se aprovechó para anunciar la posibilidad de hacer una investigación sobre el desarrollo de la Política Pública de Convivencia Familiar como parte de su tesis de doctorado en educación. Desde un comienzo, la propuesta contó con el beneplácito de los integrantes del comité coordinador.
Una vez se cumplieron los requisitos académicos para la aprobación del proyecto, se anunció formalmente el inicio de la investigación, en la reunión del comité coordinador de la Red realizada en agosto de 2009. Luego se amplió la información a los representantes de las redes locales en la asamblea del mes de septiembre. En ambos espacios se aprobó su realización dada la necesidad sentida por la Red de llevar a cabo una reflexión sistemática sobre el desarrollo de la política pública de convivencia familiar.
Para la siguiente reunión plenaria de la Red, se programó la presentación y discusión de la propuesta de investigación. Esta se llevo a cabo en octubre y allí se expusieron el problema, los objetivos, el enfoque conceptual y el procedimiento metodológico. La mayor preocupación que mostraron los integrantes de la Red era la forma cómo se seleccionarían los participantes directos en la investigación ya que solo se contemplaba la vinculación de un grupo de 25 representantes de las redes locales. Se aclaró que cada una de las redes locales debería llevar a cabo el proceso de escogencia de su representante en la investigación y que la persona seleccionada debería responsabilizarse de socializar los avances y discutir los documentos producidos en el proceso con los demás.
Debido a que solo quedaban dos meses del año 2009, se tomó la decisión de arrancar las actividades del proyecto en el primer mes del siguiente año. Mientras tanto, cada uno de los delegados participantes en la plenaria de la Red quedó con la tarea de socializar la propuesta
de investigación con los demás integrantes de las redes locales y liderar el proceso de selección del representante en la investigación.
Otro compromiso que se definió con los asistentes fue articular la ejecución del proceso de investigación a la programación regular de actividades de la Red, aprovechando los diferentes espacios de reunión del comité coordinador y el comité de redes locales, así como los encuentros con los directivos institucionales y funcionarios públicos de la Administración Municipal. Esto para evitar la convocatoria de los integrantes de la Red a jornadas adicionales de trabajo ya que por sus múltiples ocupaciones no contaban con mucho tiempo para nuevos compromisos.
La construcción del diplomado como estrategia investigativa-educativa
El hecho de adoptar la IAP como estrategia de educación popular implicaba pensar en una metodología que facilitará espacios simultáneos de aprendizaje colectivo y de producción de conocimientos. Inicialmente se planteó la necesidad de realizar un seminario teórico- práctico9 con los integrantes de la Red del Buen Trato, pero posteriormente tomó fuerza la idea del diplomado como una estrategia central que nucleara las diferentes actividades del proyecto de investigación.
Esta decisión de realizar un diplomado como estrategia de investigación-educación se apoyó en dos experiencias previas del Grupo de Educación Popular que dieron excelentes resultados en la línea de investigación y ciudadanías incluyentes. En el proyecto “Construcción participativa de la convivencia en un barrio popular de Cali” (Arango y Campo, 1999) se llevó a cabo una estrategia de seminarios-talleres con un grupo de líderes comunitarios que participaron en la recolección y análisis de la información. De igual manera, en el proyecto “el conocimiento social sobre convivencia como vía para la construcción de una cultura de paz en el Valle del Cauca” (Hleap, 2008) se adelantó un diplomado con agentes comunitarios como estrategia de sistematización participativa de experiencias en convivencia. Con el ofrecimiento de un diplomado se buscaba motivar la participación de la gente en la investigación, haciendo aportes a la formación de los integrantes de la Red y otorgando un reconocimiento académico al trabajo realizado. El hecho de entregar un diploma de la
9 En un comienzo se habló de un Seminario teórico-práctico porque aun no se contaba con la aprobación oficial de la Universidad del Valle para ofrecer un diplomado y no se quería alimentar falsas expectativas en los integrantes de la Red del Buen Trato.
Universidad del Valle representaba un significativo estimulo institucional y era una forma de recompensar el tiempo y el trabajo intelectual de los participantes en el proceso investigativo.
Con esta perspectiva, se planeó un diplomado con una intensidad de 120 horas y 10 meses de duración, que comprendía una propuesta pedagógica con ejes temáticos y actividades a realizar con los participantes, además de materiales de apoyo y recursos logísticos. Los representantes de las redes locales que se vincularon al diplomado debían implementar actividades de campo con las demás personas que hacían parte de las organizaciones, buscando involucrar en la investigación a la mayoría de participantes de la RBT.
Adicionalmente con los representantes institucionales se llevaron a cabo actividades de recolección y análisis de la información, orientadas por el investigador principal, que sirvieron de insumo para el trabajo al interior del diplomado y las jornadas extramurales. La pretensión era reconocer y abordar en la investigación los diferentes saberes de aquellos actores institucionales que habían participado en la construcción de la política pública de convivencia familiar y que en la actualidad no hacían parte activa de la Red del Buen Trato.