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Literature Survey

2.4 Methods for detecting SNP interactions

2.4.8 Other methods

La cultura no es un producto social sin modificación, más bien al responder a un proceso temporal, en el que las relaciones espaciales, económicas, políticas, simbólicas y por sobre todas propias del ser humano, está expuesta a modificaciones, fluctuaciones y hasta oposición, similitudes esenciales así como diferencias, existen sean estas, superficiales o profundas.

2.7.1. Cultura, contracultura y subcultura.

Citando nuevamente a Borja (2007:237) tenemos las siguientes variantes: Dentro de la cultura global en la que están inmersas, con frecuencia surgen subculturas, o sea variaciones de rasgos, ideas, actitudes, estilos y conductas de grupos en la sociedad, que marcan diferencias dentro de las igualdades; y contraculturas, que son culturas de signo negativo o agresiones a los valores de la cultura dominante.

La subcultura es un sistema de ideas, valores, costumbres, creencias y comportamientos discrepantes de la cultura oficial sostenido por un grupo dentro de la sociedad y la contracultura es una cultura de signo negativo o la agresión a los valores de la cultura dominante

Las subculturas acentúan ciertos rasgos, elementos y características, como la forma de lenguaje o de la indumentaria, para mantener las diferencias con la cultura oficial. Estas diferencias son, al mismo tiempo, una reafirmación de orgullo individual y de pertenencia a un grupo, ya que los lazos entre los integrantes de una subcultura generalmente se ven reforzados por el hecho de hallarse enfrentados a los valores y comportamientos de la sociedad dominante.

Sustentada por las minorías étnicas y culturales, por grupos religiosos y por comunidades culturalmente diferentes de la sociedad en que están insertos, la subcultura presupone la existencia de una cultura dominante. Esos grupos y minorías tienen creencias, actitudes, costumbres u otras formas de comportamiento diferentes de las que predominan en la sociedad, aunque participen de ella. La subcultura no es cualitativamente mejor ni peor que la cultura oficial sino simplemente distinta.

La relación de las sociedades respecto de la cultura dominante o principal, permite mixtura, ya que no todos los individuos conformantes, comparten las mismas formas de vida.

Esto permite a la vez, la identificación de los grupos sociales, en proporción a sus modos de pensar, sentir y comportarse, pudiendo formar lazos muy fuertes, en ocasiones disímiles, pero que responden a escenarios propios del proceso cultural.

Toda sociedad tiene subculturas, puesto que continuamente se dan relaciones entre la cultura dominante, las variaciones culturales y la identificación cultural, todo esto como resultante

Capítulo 2.- Cultura

del proceso de identificación individual y colectiva así como de las transformaciones temporo­ espaciales de los conglomerados.

Calhoun et al. (2000:104-108), a propósito, señala:

Las subculturas son grupos relativamente estables dentro de campos culturales más amplios. Una subcultura se centra en un conjunto de normas, valores, conocimiento, lenguaje y símbolos distintivos que los miembros de una minoría cultural comparten entre sí y utilizan para diferenciarse de la cultura.

Los grupos de inmigrantes son el modelo de subculturas (…) pero no todos los grupos étnicos se convierten en subculturas. El grado en que los miembros de un grupo étnico se ven a sí mismos y son vistos por otros como culturalmente distintos depende, primero, de cuán diferente es su cultura de la cultura dominante. (…) En segundo lugar, el desarrollo de una subcultura étnica depende del grado en que los miembros del grupo están estructuralmente separados de los miembros y las influencias de la cultura dominante.

Las subculturas también constituyen grupos ocupacionales, socioeconómicos, de edad, etc. (…) los adolescentes son creadores activos de subcultura a partir de la música, las citas con el otro sexo, y la experiencia compartida de no ser del todo adultos ni tampoco ya niños. Las subculturas suelen emerger cuando gente que se encuentra en las mismas circunstancias se encuentran aislados de la corriente principal del mundo. Pueden estar aislados físicamente (como los presos en una prisión, los soldados en un base militar, los pobres en el gueto) o aislados por lo que hacen y piensan, es decir, por sus mundos de significados compartidos.

La pertenencia a estos grupos se caracteriza, no sólo por la identificación que hacen los integrantes con los mismos, sino que además de da la reacción de no identificación con lo que consideran la sociedad dominante, la interacción que se da entre éstos entonces, puedo tornarse enfrentada de forma franca o reservada, situación que puede generar en ocasiones situaciones de enfrentamiento.

En la existencia de culturas y contraculturas, se defienden los derechos, la condición en la que se establece el grupo e incluso los beneficios a obtener. Dentro de esta consideración, tanto de forma individual como colectiva se pretende el reconocimiento de los grupos con su respectivo conjunto de opciones y perspectivas.

La aparición de subculturas y contraculturas, es un hecho lógico debido a la dinámica del aprendizaje, la adaptación social pero por sobre todo por la vitalidad propia del ser humano, que continuamente busca su supervivencia como individuo y como grupo.

En la relación de supremacía de una cultura sobre otra, ya sea por cuestiones políticas, económicas o simplemente de poder, las identificaciones de los grupos sociales ya sea por edad, género, etnia, ideales, necesidades e intereses, se hacen indispensables en la continuidad que proporciona un mundo cada vez más entretejido e influenciado por intercambios de personas, tecnologías, información y velocidad.

Las subculturas están – generalmente – asociadas a la adolescencia, al ocio, al simbolismo, lenguaje, medios sociales y de comunicación. Pero no son la única causa, ni los únicos grupos generadores de subculturas, la migración y autoidentificación étnica – cultural, son, en la actualidad formas de subculturas, que en mayor o en menor grado se alejan o acercan a la cultura dominante; si en esta diferenciación existe un marcado y sistemático conflicto, puede convertirse entonces en contracultura.

En las contraculturas aunque sus miembros pudieran compartir normas y valores comunes, si ésta, no posee estructuras bien definidas, ni goza de líderes, pueden ser momentáneas e incluso desaparecer. Así mismo puede ser controversial el aporte de estos grupos y hasta su reconocimiento. En determinados casos, la negatividad, el desarrollo clandestino y el desapego total de la cultura dominante provocan el rechazo hacia ellas, ya sea de forma justificada o no.

Muchas contraculturas están estrechamente estructuradas, manteniendo lazos fuertes entre sus miembros y los de la cultura dominante, aun cuando vivan apartados y con disciplinas estrictas propias de su grupo; esto hace que existan interrogantes respecto a cuáles son los grupos que deben ser reconocidos en identidad y contribuciones culturales, puesto que además según la óptica en que se miren, las contribuciones pueden ser positivas o negativas.

Capítulo 2.- Cultura

2.8. Integración y diversidad en la cultura