Chapter 3 Methodology
3.3 Theoretical Framework
3.3.5 Other Theoretical Constructs Considered
La situación de la Industria del fitness en España, ha sido escasamente
analizada en el ámbito de la investigación científica (Lagrosen y Lagrosen,
2007), puesto que la mayoría de los estudios existentes, son estudios de
mercado y están realizados con la finalidad de ofrecer información sobre el
sector desde el punto vista del área de negocio.
Pasaremos a continuación a describir en profundidad los pocos estudios
disponibles sobre la industria del fitness en el entorno español publicados en la
última década.
La Asociación Madrileña de Empresarios Deportivos (ASOMED), realizó en 2000
de Madrid, estimando un número total de 900 establecimientos dedicados a
todos los ámbitos del fitness, 1,73 por cada 10.000 habitantes (Asociación
Madrileña de Empresarios Deportivos [ASOMED], 2001).
Facilitaremos algunos de los principales indicadores analizados en el citado
informe:
1. La antigüedad de los centros se situaba en los 12 años, y se detectaba
un mayor despliegue en los últimos cinco. Los centros más antiguos se
localizaban en los distritos centrales de la capital mientras que en los
municipios del noroeste de la capital era donde se asentaban los
centros más jóvenes.
2. En Madrid capital, predominaban los centros con volúmenes de
clientes en torno a los 200, mientras que en el caso de los centros de la
corona metropolitana este promedio era superior, concretamente de
350 clientes. Solo un 10% de los centros superaba los 1.500 clientes,
del que solo un 5% llegaba a los 3.000.
3. Uno de cada 6 centros (18%), operaban mediante nuevas fórmulas
comerciales como las cadenas, las redes o las franquicias de centros de
fitness absorbiendo el 33% de la cuota de mercado. La gran mayoría de
estos habían sido creados en los últimos años, y presentaban una
facturación media mensual de 42.000 euros.
4. Casi una cuarta parte de la demanda de este tipo de servicios era
cubierta por el sector privado, mientras que el público atendía al 30%.
5. El perfil de usuario de centros de fitness era el de personas de entre 35
y 44 años, de nivel económico y cultural medio‐alto con motivaciones
de asistencia al centro relacionadas con la salud, el placer por la
práctica, las obligaciones profesionales y la socialización (en ese
6. Los clientes de los centros de fitness percibían que la asignación de
recursos humanos era muy escasa, lo que repercutía en una
masificación en las clases colectivas y en la utilización de la sala de
fitness. Una de las cualidades de los profesionales más valoradas por
los clientes, resultó ser la de identificar la atención que desea recibir el
cliente de forma personal.
7. La mayoría de los clientes pagaban una cuota mensual de entre 50 y 60
euros al mes y demandaba un tipo de fórmula que le permitiera
disfrutar de todos los servicios que ofrecía el centro por el pago de una
misma cuota mensual, aunque esta opción resultó más frecuente en el
grupo de mujeres que en el de hombres, quienes se decantaban por
pagar aparte los servicios complementarios por separado a esta cuota.
8. Las actividades más ofertadas por los centros resultaron ser las
actividades de fitness (86%), las actividades relacionadas con la fuerza
a través del peso libre, la musculación y las artes marciales (64%). Un
porcentaje menor de centros fueron los que ofertaron fisioterapia y
masajes (19%) o actividades deportivas de piscina o de raqueta (10%).
La ASOMED estimaba en 2000, un crecimiento del sector del fitness en un 20%
al registrar más de 100 proyectos empresariales concentrados principalmente
en las zonas de ensanche de la capital, en áreas periféricas que acogerían a una
población residente con muchas características del perfil de cliente potencial
de este tipo de establecimientos (ASOMED, 2001).
Otro estudio de carácter general sobre el sector del fitness en el mercado
español es el desarrollado por Campos (2000), casi de manera contemporánea
En este caso se analizaron 57 centros de fitness españoles, comparando los
resultados obtenidos con la industria norteamericana en 1997 y 1998, en el
que se obtuvieron entre otras, las siguientes conclusiones:
1. Los centros que presentaban un incremento de sus ingresos en el año
anterior, fueron los que presentaban mejores resultados en cuento a
la pérdida de clientes, aunque este valor resultara alto (un 20% de
pérdida de clientes). Los centros que presentaban menores tasas de
incremento o incrementos negativos, perdían una media del 35% de
sus clientes.
2. El incremento de ingresos y el incremento de número total de clientes
presentaron una correlación positiva. Los centros con mayores tasas
de incremento de ingresos tenían alrededor de un 10% más de clientes
respecto a los que presentaban unos ingresos menores.
3. Un 92% de los centros, obtenían como única fuente de ingresos las
cuotas mensuales de sus socios. El 8% restante generaba unos ingresos
por fuentes diferentes a las cuotas mensuales equivalentes al 7% de la
facturación total, mientras que la industria estadounidense, obtenía el
32% de sus ingresos totales mediante estas líneas, siendo los que
disponían de servicios de deportes de raqueta los que informaban de
un porcentaje mayor (25%) en concepto de servicios complementarios.
4. Considerando los metros cuadrados de instalación cubierta, los centros
presentaban un promedio de 2,48m2 por socio en 1997 y de 2,36 m2
en 1998. Ratios más altos que los registrados en el mercado
norteamericano que resultó ser para esos años de 1,30 m2.
5. En cuanto a los programas, actividades y servicios ofertados, todos los
centros ofertaban gimnasia/aerobic, un 91% servicios relacionados con
cardiovascular y un 72% artes marciales. Por otro lado, el 81% ofrecía
taquillas para el uso por parte de los clientes y en un mismo porcentaje
se presentaron aquellos centros que ofrecían distintos tipos de
masajes.
6. Los centros de fitness españoles recibían el 17,6% de sus clientes en los
horarios matinales mientras que los americanos presentan una
asistencia más equilibrada recogiendo el 42% en esta franja horaria.
7. Los centros españoles hacen un uso excesivo de los descuentos
individuales aplicándolos a las cuotas mensuales y las matrículas,
aspecto que solo se identifica en las cantidades de ingreso iniciales
pero no a las cuotas periódicas en los centros norteamericanos.
8. Las empresas españolas, no se caracterizan por establecer acuerdos
con terceras entidades relacionadas con la salud, mientras que en
Estados Unidos resultaba una práctica bastante más habitual.
9. Un 36,3% de los centros españoles no requería del abono de una
cantidad inicial en concepto de matrícula, existiendo una oscilación
muy amplia entre los más caros y los más baratos. Exceptuando los
casos extremos, en 1997 era de 5.700 pesetas y en 1998 de 5.925. La
cuota mensual no presentó tanta oscilación entre los precios más altos
y más bajos, situándose el promedio de la cuota mensual individual en
las 5.135 pesetas en 1997 y en 5.295 en 1998.
10. Los servicios más ofertados por los centros resultaron ser: el aeróbic
(en el 100% de los casos), tonificación (en el 91%), equipamiento
cardiovascular (81%), zona de peso libre (81%) y artes marciales (72%).
El 36% de los centros analizados disponía de servicio de entrenamiento
la misma proporción se situaron aquellos que ofrecían servicio de
masaje. Por otro lado, ninguno de los centros disponía de guardería.
11.El 70% de los centros ocupaban locales arrendados y el promedio de
superficie cubierta se situó en 710 m2.
Por otro lado encontramos los informes de valoración realizados desde el
punto de vista del consumidor de los servicios realizado por Consumer Eroski,
(2004, 2006). En ellos, se somete a una muestra de centros de fitness de
titularidad pública de 18 capitales españolas escogidos al azar, a un examen
realizado por un técnico en consumo simulando ser un cliente real del centro
(200 centros en el estudio de 2006 y 144 centros en el estudio de 2004). Este
informe reveló, entre otros, los siguientes resultados:
1. En el informe de 2006, los gimnasios españoles obtenían un promedio
de valoración de “aceptable”, el 14% no lograron superar la prueba (en
el 2004 el 50% de los centros no consiguieron superarla) y el 29%
obtuvieron una valoración de muy buena o excelente.
2. La atención al usuario y el asesoramiento técnico, tanto en relación al
ejercicio como el realizado por los médicos (en los casos en los que
existía), resultaron los aspectos peor valorados.
3. Los centros ubicados en capitales como Madrid, son los que
presentaron una mejor relación calidad‐precio. El 14% de los centros
no realizaban exámenes previos con el fin de detectar el estado de
forma física de sus nuevos clientes, aunque 6 de cada 10 centros de los
que disponían de este servicio, realizaban exámenes completos. En 7
de cada 10 centros se manifestó que los profesionales disponían de la
titulación adecuada para llevar a cabo su labor.
4. El pago de una matrícula inicial era obligatorio en el 75% de los casos y
medida el coste de esa matrícula. La media de la matrícula en centros
con SPA, se situó en 90 euros y la de los centros que carecían de este
servicio en 44. El promedio de la cuota mensual fue de 56 euros siendo
para los centros con SPA de 66 euros y para los que carecían de este
servicio de 48.
5. El 85% de los centros analizados, disponía de taquillas, el 10% disponía
de parking propio, el 44% disponían de servicio de alquiler de toallas,
el 33% de cafetería y el 10% de restaurante. Un 18% de los centros
ofrecían una consulta médica a sus usuarios.
6. En el estudio de 2006, el 40% de las instalaciones tenían suprimidas
toda clase de barreras arquitectónicas facilitando el acceso a la
instalación a cualquier persona con movilidad reducida o con
limitaciones funcionales de movimiento. En el estudio de 2004, mucho
más preciso al analizar la accesibilidad de las instalaciones, se
descubrió que el 17% de los centros no disponía de aseos adaptados y
un 13% no disponía de un sistema de elevación para salvar las zonas de
escaleras al acceder a todas las dependencias y un 10% presentaban
problemas para acceder a la instalación desde el exterior. En este
sentido los centros de la Comunidad de Madrid fueron los peores
valorados en este sentido, encontrando que un 25% presentaban
problemas en el acceso.
Cabe destacar, que en relación con este último punto sobre la supresión de
barreras arquitectónicas, no se han encontrado estudios específicamente
aplicados al ámbito del fitness en el entorno español que arrojen algo de luz
sobre la accesibilidad para personas con movilidad reducida a este tipo de
instalaciones del entorno privado que en las del público, en el entorno de la
Comunidad de Madrid (ver Figura 1.13).
De esta manera, Rodríguez informaba de que un 77% de las instalaciones
deportivas privadas de la Comunidad de Madrid no mostraban obstáculos que
impidieran o dificultasen el acceso a los practicantes de actividad física que se
desplazaban en silla de ruedas y en un 53,1% de los casos tampoco se
detectaron barreras en las circulaciones interiores. Sin embargo, en el ámbito
público, un 52,9% de las instalaciones no mostraban obstáculos de acceso y un
26,9% no presentaban barreras arquitectónicas en las circulaciones interiores.
Respecto a la adaptación de los vestuarios únicamente un 6,3% de las
entidades privadas y un 3,9% en las públicas contaban con la adecuada
adaptación.
Del mismo estudio realizado por Rodríguez (2006) sobre el censo de
instalaciones de la Comunidad de Madrid, podemos extraer alguna
información vinculada a las instalaciones relacionadas con el ámbito del
fitness, al tener en cuenta las instalaciones que son de titularidad privada y Figura 1.13. La accesibilidad a las instalaciones deportivas para personas con movilidad reducida según titularidad.
que poseen una gestión también privada ofreciendo servicios deportivos
especializados.
De las 6.524 instalaciones deportivas censadas en la Comunidad de Madrid,
3.795 (el 58,2%) eran de propiedad privada, y 983 (el 15,1%) eran instalaciones
de empresas especializadas en servicios deportivos, (fundamentalmente
gimnasios, centros de fitness y de wellness). Estas instalaciones, presentaban
en 2005 un promedio de antigüedad de 18,7 años. En la Figura 1.14 se muestra
la distribución de estas instalaciones según la localización geográfica por área
metropolitana.
Con el objetivo de posicionar a la industria del fitness española en el panorama
internacional, encontramos que en Estados Unidos, la IHRSA, publica
anualmente un informe con carácter internacional, que describe cuál es la
situación de la industria del fitness en los principales países desarrollados a
través de 4 indicadores: volumen de ingresos que genera el sector del fitness,
número de centros de fitness, número de clientes adscritos a esos centros y el
porcentaje que supone éste respecto a la población total de cada país. Figura 1.14. Instalaciones de empresas especializadas en servicios deportivos de la Comunidad de Madrid en función de la localización geográfica. 2005.
Ya en los informes del año 2005 y 2006, España se encontraba en el Top Ten de
la industria del fitness internacional (IHRSA, 2005, 2006a).
Podemos observar en la Tabla 1.6 como España en 2005 se situaba como la
sexta potencia mundial, y la cuarta del entorno europeo, en cuanto al tamaño
de mercado que generaba la industria del fitness (ingresos generados por los
centros en millones de dólares), y el séptimo y el sexto, respectivamente, en
cuanto al número de centros de fitness operativos.
En este mismo año, España registraba según este informe, 2.800.000 personas
adscritas a programas de ejercicio en centros de fitness, lo que suponía un
7,0% de la población total, ocupando el sexto lugar a nivel mundial y el tercero
a nivel europeo (IHRSA, 2005).
Tabla 1.6. Ranking mundial de la industria del fitness. 2005. Ingresos (Millones de $) Nº de clubes Nº de clientes (millones) Clientes Fitness/ tot población (%)
1 EEUU (14.800) EEUU (26.830) EEUU (41,3) EEUU (14,0)
2 R. Unido (3.500) Brasil (7.000) R. Unido (6,1) Canadá (13,0)
3 Alemania (3.100) Italia (6.200) Alemania (4,5) Noruega (10,9)
4 Japón (3.000) Alemania (5.650) Canadá (4,3) Suecia (10,0)
5 Italia (2.000) Canadá (5.000) Japón (3,12) Holanda (9,2)
6 España (1.900) R. Unido (4.380) España (2,8) Suiza (8,0)
7 Francia (1.600) España (3.800) Italia (2,6) Australia (8,0)
8 Canadá (1.440) Argentina (3.000) Brasil (2,5) España (7,0)
9 Holanda (994) Japón (1.951) Rusia (2,0) Austria (6,7)
10 Australia (779) Francia (1.800) Francia (1,8) Grecia (6,5)
En 2006, estos dos últimos indicadores se duplicaron al alcanzar casi los 6
millones de clientes (14,8% de la población total de España). Así, nuestro país
presentaba el porcentaje de personas pertenecientes a un club de fitness
respecto a la población total más elevado del entorno europeo después de
Holanda, aunque en cuanto al volumen de ingresos y al número de centros se
situara en las mismas posiciones que en el año anterior al comparar los valores
de los 10 primeros países (ver Tabla 1.7).
Para finalizar, puede decirse que la industria española del fitness parece estar
posicionada como una de las más importantes del mundo, pero como en el
resto de los países, y según la IHRSA, España muestra sus peculiares señas de
identidad, respecto al tipo de instalaciones y equipamientos utilizados, a las Tabla 1.7. Ranking mundial de la industria del fitness. 2006. Ingresos (Millones de $) Nº de clubes Nº de clientes (millones) Clientes Fitness/ tot población (%)
1 EEUU (15.900) EEUU (29.069) EEUU (41,3) EEUU (15,6)
2 R. Unido (6.366) Brasil (7.000) R. Unido (7,74) Holanda (15,5)
3 Italia (3.771) Italia (7.000) Alemania (7,01) España (14,8)
4 Alemania (3.722) Alemania (6.054) España (5,97) Canadá (14,6)
5 Japón (3.556) R. Unido (5.490) Italia (5,4) R. Unido (12,8)
6 España (3.428) Canadá (4.700) Canadá (4,3) Noruega (11,0)
7 Francia (2.667) España (4.500) Francia (3,82) N. Zelanda (10,4)
8 Canadá (1.600) Argentina (3.000) Brasil (3,5) Suecia (10,0)
9 Holanda (1.578) Francia (2.300) Japón (3,4) Italia (9,3)
10 Corea (990) Japón (2.000) Holanda (2,54) Suiza (9,3)
actividades y servicios ofertados y a las características de los profesionales que
trabajan en el sector (IHRSA, 2007).
Parece que estos tres factores, actuando de manera combinada, son
determinantes a la hora definir las características o las señas de identidad de la
situación de la industria del fitness en un determinado país, y son el reflejo de
la capacidad de la misma para adaptarse a las necesidades cambiantes de sus
clientes, siendo diferentes en cada territorio, al igual que lo son las
características de su población (IHRSA, 1997; Smith, 2008; SGMA, 1998).
En las próximas páginas, ofreceremos información relacionada con estos
factores que han evolucionado complementariamente y que nos pueden
ofrecer información de la situación y características de los centros de fitness de
nuestro país.