Los últimos cincuenta años han sido los más importantes para el desarrollo de la zona metropolitana, ya que fue en éstos cuando inició su configuración, no sólo demográfica, sino territorialmente hablando comenzó una expansión que hoy en día continua y no ha respetado límites políticos o geográficos, puesto que su importancia está en la actividad de los distintos agentes económicos que interactúan en la región centro del país, y no en el número de habitantes.
En 1950 el país tenía 25.8 millones de habitantes, de los cuales 7.2 vivían en un sistema de 84 ciudades, el grado de urbanización fue de 28%, por lo que el
país era esencialmente rural. En ese mismo año el Distrito Federal tenía 3,050,442 habitantes (representaba el 11.8% de la población del país), de los cuales más del 93% era considerada urbana, lo que representaba el 42% de la población urbana nacional, el grado de primacía en aquel año fue de 7.2, el más alto en toda la historia. Mientras que el Estado de México tan sólo tenía 1,392,623 habitantes, de los cuales más del 70% vivía en condiciones rurales. Es decir, poco menos de la población urbana estaba concentrada en la capital, aunque en esta década comenzó la expansión hacia los municipios del Estado de México, comenzando por el de Tlalnepantla y Naucalpan, debido al impulso industrial en ésta parte de ambas entidades.
Veinte años después, en 1970, década en la cual se abordó el tema de la planeación nacional y comenzó a estudiarse y atender el fenómeno urbano que se apreciaba en el país, éste había crecido demográficamente un 63%, llegando a los 42.2 millones de habitantes, apreciándose un incremento ligero en el grado de urbanización. El DF tenía una población de 6,874,165 habitantes y ya representaba el 16% de la población nacional (viviendo en una sola ciudad), de éstos el 96% vivía en asentamientos urbanos. En tanto el Estado de México había crecido rápidamente, llegando a los 3,833,185 habitantes; al igual que el DF había duplicado su población, aunque seguía manteniendo un porcentaje alto de población rural, que oscilaba en 37.6%; comparado con el DF que tan sólo fue del 3.33%. Pero las condiciones y extensión que abarcaba la ciudad como tal, eran totalmente diferentes a las de hace veinte años, puesto que se habían incorporado a la zona metropolitana los municipios de Chimalhuacán y Ecatepec en la década anterior y, Atizapán de Zaragoza, Coacalco, Cuautitlán, Huixquilucan, Nezahualcóyotl, La Paz y Tultitlán en ésta última.
En los 80’s, década en la cual se consolidó el sistema nacional de planeación democrática y se formularon algunos planes de desarrollo urbano, la población en México era de 66.8 millones, el grado de urbanización fue de 56.2%, es decir, México era ya un país mayoritariamente urbano; y tenía un grado de
primacía de 6.1. El DF tenía 8,831,079 habitantes, lo que quería decir que había descendido la acumulación de la población en esta entidad a sólo el 13.2% de la población total, el porcentaje de población urbana casi llegaba al 100% y representaba el 21.3% de la población urbana nacional. En tanto el Estado de México tuvo una población de 7,564,335 habitantes, y a diferencia del DF que sólo creció un 28%, esta entidad volvió a duplicar su población, pero ahora en un lapso de tan sólo diez años, sin embargo el porcentaje de población rural había disminuido al 20%, lo cual significo que la población creció en los municipios aledaños al DF, a su vez el crecimiento de la zona metropolitana, ya abarcaba a los municipios de Cuautitlán Izcalli, Chalco, Chicoloapan, Ixtapaluca, Nicolás Romero y Tecámac.
En la década de los 90’s, el crecimiento demográfico en el DF fue deficitario, esto de debió a diferentes factores, principalmente la falta de oportunidades y los problemas socio – económicos que origina una ciudad de éstas dimensiones, en un país no desarrollado. Mientras que a nivel nacional iba en aumento, llegando a 81.2 millones de personas, es decir, se había duplicado en veinte años la población nacional; el DF sólo representaba el 10% de la población total, contando a 8,235,744 habitantes, de los cuales sólo el 0.26% vivían en comunidades rurales en los alrededores. El Estado de México seguía su crecimiento y alcanzaba los 9,815,795 habitantes, entre tanto su población rural fue de 15.5% y por ende era ya hegemónicamente urbano, además aportaba a la zona metropolitana 21 municipios más, entre los cuales se encuentran: Acolman, Atenco, Jaltenco, Melchor Ocampo, Nextlalpan, Teoloyucan, Tepozotlán, Texcoco, Tultepec, Zumpango, Chiautla, Chiconcuac, Cocotitlán, Coyotepec, Huehuetoca, San Martín de las Pirámides, Temamatla, Teotihuacán, Tezoyuca, Valle de Chalco Solidaridad y Tizayuca (este último perteneciente al estado de Hidalgo).
Para el año 2000 el país contó a 97.5, el DF 8.6 y el Estado de México 13.1 millones de habitantes respectivamente. En el DF se concentra el 11.79% de la población urbana y el 8.8% de la población total del país; tiene una densidad
demográfica de 119 hab/ha, aunque con marcadas diferencias, por ejemplo mientras que en la delegación Milpa Alta tiene una densidad de 42 hab/ha, la Gustavo A. Madero hay una densidad de 183 hab/ha. Una variable importante utilizada para obtener la densidad es la tasa de crecimiento, en la cual hay que recalcar que fue hasta los 80’s cuando ésta fue de 1.67% anual, es decir, por debajo del nacional que fue de 2.02%, iniciando una fase de estabilización de su dinámica demográfica debido a factores como la contaminación y congestión, la inseguridad y principalmente los problemas de origen económico; sin omitir las medidas gubernamentales para una descentralización y desconcentración administrativa. En tanto el Estado de México concentra el 15.53% de la población urbana nacional y el 13.4 de la población del país, su porcentaje de población rural es del 13.6%.
Un fenómeno a destacar, es la multiplicación de delegaciones y municipios con crecimiento total negativo a partir de los últimos 40 años, es decir pierden población residente, la cual se desplaza a zonas periféricas o incluso fuera del área metropolitana; consiguiendo sólo ampliar cada vez más el anillo suburbano. Las primeras en experimentar un decrecimiento poblacional fueron las delegaciones Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo entre 1960 y 1970, pero hacia 1995 el fenómeno se había extendido para abarcar siete delegaciones y los municipios de Tlalnepantla y Nezahualcóyotl en el Estado de México.
Además, los municipios del Estado de México fueron los que a partir de los 70’s experimentaron el mayor crecimiento demográfico; en consecuencia, el XII censo general de población y vivienda, muestra que el Distrito Federal concentró a menos de la mitad de la población total de la ZMCM; sin embargo, también atrajo a la mayoría de la población que trabajó en la zona metropolitana.
3.3 Historia y Características que envuelven el Desarrollo Urbano en