6.2 Hiding the Strategic Function of Dibao
6.2.2 Pacifying Contention
Se recogen en este apartado los estudios que plantean procedimientos para gestionar los residuos, proponiendo en algunos casos índices o indicadores para medir su efectividad.
Osmani et al (2007) plantean estrategias potenciales para gestionar y reducir residuos desde el diseño organizadas en torno a cuatro líneas o ejes:
Lenguaje contractual
Asuntos de diseño y técnicas de construcción Especificaciones de los materiales de construcción Educación.
En el estudio An overview of construction and demolition waste management in Canada: a lifecycle analysis approach to sustainability (Yeheyis et al, 2013), se propone un marco conceptual para la gestión de RCD priorizando las 3R
(reducir/reutilizar/reciclar) minimizando la disposición en vertedero, con la implementación de una estrategia integral durante el ciclo de vida del proyecto. Se plantea utilizar el enfoque para tomar decisiones relacionadas con la selección de materiales, la segregación, el reciclaje y reutilización y las opciones de tratamiento o disposición de RCD, a través del diseño de un índice de sostenibilidad. Durante la etapa de diseño o pre-‐construcción se plantean consideraciones relacionadas con la planificación y el diseño, afirmando que un tercio de los RCD generados se ven afectados por aspectos de diseño; también se cita la importancia que llegará a alcanzar la integración de Building Information Modeling (BIM) en aras al Zero Construction Waste, con la integración de todos los agentes involucrados. El índice de eficiencia en la sostenibilidad de la gestión de RCD que diseñan Yeheyis et al se divide en tres subíndices: medio ambiental, económico y social, y tras seleccionar unos indicadores procesa los datos obtenidos mediante la estandarización y normalización, ponderando y posteriormente agregando los resultados para obtener el índice citado.
Ahankoob et al (2012) plantea un procedimiento sistemático para reducir los residuos (fig. 28), analizando la causa desde el comienzo y estableciendo medidas para eliminarla o minimizar los residuos.
Figura 28. Enfoque sistemático para reducción de residuos. Fuente: Ahannkoob et al, 2012.
Algunas compañías han utilizado la ISO 14001, de Sistemas de Gestión Medioambiental como guía para elegir, diseñar e implementar sus estrategias en sostenibilidad (Epstein y Roy, 2011). La alineación de estrategia, estructura y sistemas de gestión es esencial para las compañías para coordinar sus actividades y motivar a sus empleados hacia la implementación de una estrategia en sostenibilidad. El rendimiento en sostenibilidad de las corporaciones, las unidades de
negocios, sus instalaciones, equipos, responsables, y todos los demás empleados debería ser medida y ser parte de la forma en la que se evalúan para el éxito. Para ello deben desarrollarse indicadores que monitoricen el rendimiento y evalúen el valor de las acciones en sostenibilidad adoptadas.
Epstein y Roy (2011) proponen medir la responsabilidad social de las empresas utilizando métricas tales como el número de suministradores certificados, o el porcentaje de instalaciones certificados con el estándar ISO 14001. Afirman que cualquier iniciativa en sostenibilidad adoptada debería asociarse con un indicador de rendimiento en sostenibilidad específico: los responsables deben definir metas y objetivos y compararlos con los rendimientos actuales. Por ejemplo, compañías que invierten en tecnologías de reciclaje para reducir residuos peligrosos deben monitorizar cuidadosamente las reducciones en carga por tonelada de producción como un indicador clave de producción de residuos. Otro ejemplo sería el ratio de accidentes laborales, que mide la eficiencia del programa de seguridad y salud, y también funciona como indicador de la satisfacción del empleado.
Villoria (Villoria, 2014) elabora un sistema de gestión de RCD en fase de ejecución que contiene ocho procesos con sus respectivos procedimientos, formatos y anexos. El sistema de gestión de RCD planteado por Villoria no considera de manera específica los REEC, sino que propone:
Establecer medidas de control, preventivas y correctoras, sobre los aspectos que previamente se han identificado como más significativos, reduciendo así posibles problemas
Permitir mejorar y optimizar los procesos constructivos favoreciendo el control y ahorro de las materias primas a través del aprovechamiento y minimización de los residuos
Acotar las responsabilidades de la empresa, sus empleados y administradores en materia de gestión de residuos
Ordenar y facilitar el cumplimiento de las obligaciones formales y materiales exigidas por la legislación medioambiental aplicable y su adaptación a
posibles cambios. Así como, reduce los riesgos de incumplimiento de la normativa legal y del deterioro ambiental evitando multas, sanciones y demandas judiciales
Permitir identificar los costes asociados a la gestión de RCD reduciendo los costes derivados de la no gestión (tasas, sanciones, seguros relativos al impacto ambiental, accidentes, costes imprevistos de los vertidos accidentales...)
Una investigación de la Universidad de Oslo sobre Responsabilidad Social Corporativa (RSC) titulada Measuring the Immesurable? Constructing an Index of CSR Practices and CSR Performance in 20 Countries, analiza y mide las prácticas de 20 países construyendo índices de prácticas y rendimiento en RSC (Gjölberg, 2009). Partiendo de que no existe aún un método establecido que sirva de base al estudio, y tampoco hay una fórmula rigurosa para medir el rendimiento de RSC a nivel nacional. Se plantea el índice con el fin de medir las prácticas de RSC en su sentido más amplio, cubriendo la presentación de informes de sostenibilidad, la pertenencia a redes y organizaciones de RSC, las prácticas de certificación, y diferentes rankings de rendimiento en RSC a lo largo de los tres aspectos principales: medioambiente, economía y sociedad. Nueve iniciativas y clasificaciones cumplen este criterio, y el índice resultante comprende cuatro amplias categorías de indicadores:
1) Clasificaciones basadas en criterios de inversión socialmente responsables 2) Pertenencia como miembros en comunidades de RSC
3) Prácticas de presentación de informes de sostenibilidad 4) Esquemas de certificación (ISO 14001).
El índice agrega datos de nivel compañía a resultados nacionales, representados en la figura 29:
Figura 29. Revisión de índice RSC basado en rendimiento. Fuente: Gjölberg, M. 2009.
Se constata que las comunidades empresariales españolas y francesas presentan un interés activo en RSC, pero aún no han alcanzado resultados suficientes para ser calificadas por las iniciativas más demandadas. Gjölberg indica que será interesante seguir la evolución de las compañías españolas y francesas para comprobar si sus presentes esfuerzos se traducen en rendimientos mejorados en el futuro. Como conclusión, las diferencias nacionales en prácticas y rendimiento de RSC pueden interpretarse fácilmente como diferencias en cuestiones de ética y el grado en el que las empresas están socialmente arraigadas en la sociedad; adicionalmente, algunos sistemas político económicos son más propicios hacia la RSC que otros.