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PERFORMANCE, ASSETS, AND FINANCIAL POSITION.

Al analizar educación parvularia en cuanto a su historia, se remonta, los pueblos que habitaban Chile, presentaban sistemas de crianzas y educación especialmente dirigidos a sus niños. Con todo este predominio a mediados del siglo XIX, con las influencias educativas desde Europa y Estados Unidos, comienza a funcionar los primeros “Grupos de Juegos” y los “Kindergartens”. A su vez, nace en el país el movimiento de renovación educacional y en el congreso general de enseñanza pública en 1902 se llegan a los siguientes acuerdos: las fundaciones de jardines infantiles para niños de cuatro a seis años de edad y la creación de una escuela para formadoras de “jardineras” y educadoras para dichos jardines (González, 1988).

2.2.5.1 Rol y formación de la educadora de párvulo.

Es así como la historia de educación Parvularia comienza a avanzar siendo uno de los objetivos más importantes la cobertura. En Casen de los años 1990 a 2003, se puede

30 apreciar un incremento sostenido de cobertura con un aumento de un 14, 2% a nivel nacional (Mideplan Encuesta Casen 2003).

Es así como el Educador de párvulo asume un rol profesional responsable de esta tarea, proporcionar y apoyar el desarrollo del niño y es responsable de tarea asumiendo un rol que debiera ser potenciador de oportunidades y aprendizaje constituyéndose como el personaje más relevante, que junto a la familia, enriquecen el desarrollo óptimo del niño menor de cuatro años.

Desde esta perspectiva fundamental y planteada por la reformar curricular de educación parvularia, el rol del educador es como mediador eficiente por lo que las Bases Curriculares de Educación Parvularia (2002), definen el rol del educador como un formador y modelo de referencia para niños, junto con su familia; es un diseñador e implementador de evaluaciones de currículos, dentro del cual, su papel de seleccionar los procesos de enseñanza de aprendizajes es crucial. Junto con ello, al concebirse como un permanente investigador en acción y dinamizador de comunidades educativas, que organizan en torno a los requerimientos de aprendizajes de párvulos, constituye también una parte fundamental de su quehacer profesional MINEDUC (2002).

Por ende Faúndez (2004), define el rol de mediador como un guía y orientador de niños para lograr aprendizajes, donde desafía y potencia interviniendo entre el niño y su mundo, con intencionalidad educativa.

Así pues, parafraseando lo señalado por González (1988), en su libro “El niño y la Educación”, se establece como fundamental que un educador de párvulos, para desarrollar una educación eficaz, debe estar consciente de cambios socioculturales que se vayan generando y oportunidades educativas que vayan surgiendo en el diario vivir, como seria en actualidad el estar abierto a la importancia que tiene la estimulación temprana desde un enfoque psicomotriz conociendo así permanentemente las posibilidades de aprendizajes de los niños y el desarrollo de un proceso de aplicación de esos aportes nuevos.

Sino también este mismo autor, señala que dentro del rol de educador de párvulo también debe considerarse criterios de calidad del currículo (planificación, implementación

31 y evaluación) de cualquiera de las modalidades que se implementen, establezca un sistema de observación permanente de los niños en función de sus avances con el fin de poder retroalimentar todo proceso de aprendizaje al que son sometidos.

De la misma forma Peralta (2002), considera que el educador es responsable de organizar actividades, de organizar el espacio, de motivar a los niños y sobre todo, ofrece y crea situaciones educativas que hagan que cada uno de los niños, se desarrollen con máxima amplitud posible. Debido a la influencia que ejerce el educador durante estos primeros años, este debe tener en cuenta su propia personalidad, sus características y actitudes, de forma que su influencia sea lo más positiva posible.

Dicho esto, el mismo autor sugiere actitudes imprescindibles para la educación integral de los alumnos; se requiere una actitud de respeto y confianza, una actitud estima y afecto que favorezca un clima de bienestar, una actitud de investigación de perfeccionamiento permanente puesto que resulta evidente que el educador de párvulo debe actualizarse constantemente, ya que sus influencias sobre los alumnos es notable dada la plasticidad de niños a esta edad, una actitud abierta hacia todas aquellas innovaciones que mejoren los aprendizajes de los párvulos .

En vista de lo señalado anteriormente, el rol del educador de párvulo debe tener como base un conocimiento cada vez mayor del niño y unos conocimientos psicopedagógicos que ayuden a conocer mejor las técnicas de destrezas que permitan una buena y correcta educación educativa, especialmente conocimientos metodológicos que posibiliten llevar a buen término los aprendizajes considerando conocimientos sociales para adecuar óptimamente la realidad educativa al contexto sociocultural del entorno y a la diversidad (Eulalia Et al, 2008).

En este marco Hermosilla (1999), señala diez características que contribuyen a la reflexión sobre el perfil del educador de párvulos del siglo XXI, que se expresan a continuación:

 Un educador que promueva aprendizajes significativos.

 Un educador que acoja las diferencias individuales de los niños.  Un educador que se interese por el éxito de todos sus educandos.

32  Un educando que garantice y optimice los tiempos y formas de aprendizajes.

 Un educador que desarrolle un modelo de interacción democrática.

 Un educador que cree un clima relacional y cálido con los niños y sus pares.

 Un educador que utilice la evaluación formativa para guiar su propio comportamiento y los aprendizajes de los niños.

 Un educador que sea capaz de liderar procesos en el aula y en la institución educativa.

 Un educador que reflexiones regularmente sobre sus prácticas pedagógicas, con el conjunto de los otros educadores.

 Un educador de párvulos que favorezcan la relación de la familia y el entorno, ya que se requiere aprender a integrar la cultura de estas y los recursos del medio como bases fundamentales del proceso educativo.