La llegada de un recién nacido trae consigo un cambio drástico en la dinámica familiar. No importa qué tan bienvenido sea el nacimiento del bebé, siempre provoca un cambio fundamental en los roles que las personas tienen dentro de la familia. Las madres y los padres deben empezar a construir una relación con el bebé y los hijos mayores deben adaptarse a la presencia del nuevo miembro de la familia y construir sus propias alianzas con su hermanito o hermanita. (p. 185)
Aunque el proceso de desarrollo social durante la infancia no es ni sencillo ni
automático, es crucial: las relaciones que se formaban entre los menores, con su familia y el resto estructura la base para una vida que estara compuesta de vinculos sociales.
El Apego y la formación de vínculos sociales Feldman (2008), halló que:
El aspecto más importante del desarrollo de la personalidad que tiene lugar durante la infancia es la formación del apego. El apego es el vínculo emocional positivo que se
desarrolla entre un niño y un individuo particular y especial. Cuando los niños experimentan apego hacia una determinada persona, sienten placer cuando se encuentran con ella y se sienten consolados por su presencia en momentos de angustia. La naturaleza de nuestro apego durante la infancia influye en cómo nos relacionamos con otros a lo largo del resto de nuestras vidas.
Para entender el apego, los investigadores tocaron el tema de las relaciones que se desarrollan entre los padres e hijos. Ya sea por ejemplo Konrad Lorenz citado por Feldman (2008), miro a pequeños gansos recien nacidos, que tienen la naturaleza de seguir a su mamá, la primera idea de movimiento que comunmente se desarrolla luego de nacer. Lorenz hallo que los gansos que fueron desarrollados en incubadoras y que lo veían a él luego de salir del cascarón, copiaban cada movimiento que miraban, como si fueran su misma mamá.
Las relaciones que los menores forman con el resto en su infancia desempeñan un rol fundamental en toda su vida.
Interacciones que provocan apego Según Feldman (2008),
La sensibilidad hacia las necesidades y deseos de sus hijos son la marca distintiva de las mamás de los infantes con apego seguro.Una madre así tiende a estar consciente del estado de ánimo de su hijo y toma en cuenta los sentimientos de éste al interactuar con él. También es responsiva durante las interacciones cara a cara, le da alimentación “según lo demanda” y es cálida y afectuosa con su bebé (p. 187).
La idea no es solo responder cualquier cosa a las señales de sus bebés lo que distingue de las mamás de menore con apego seguro e inseguro. Las mamás de menores seguros
suelen dar el grado correcto de respuesta. Es más, la investigación demostro que las mamás que son muy responsivas tienen la misma posibilidad de tener bebés con apego inseguro que las que responden más bajo de lo que se quiere.
En comparación, las mamás que desarrollan una comunicación que involucra una sincronía interactiva, en la que los que lo cuidan responden a los menores de manera apropiada y el que lo cuida de igual manera como el bebé expresan un vinculo en sus emociones, tienen más posibilidades de desarrollar apegos seguros.
Feldman (2008), agrega con respesto a los padres:
Hasta ahora apenas hemos mencionado a uno de los protagonistas clave en la crianza de un niño: el padre, de hecho, si se revisan las primeras teorías e investigaciones sobre el apego, se encontrarán pocas menciones acerca del padre y de sus posibles contribuciones en la vida del infante
Las relaciones sociales de los bebés van más lejos de sus papás, aún más cuando van creciendo. Ejemplo, una investigación halló que aun así la gran mayoría de los menores formen sus primeros vinculos primarios con un individuo, alrededor de dos otras partes de ellos tienen vinculos mayores y era complejo encontrar cuál apego era el principal. Con más razón, cuando ellos tenian 18 meses, muchas habán creado vinculos múltiples.
Entonces podemos decir que los infantes forman apegos no solo con la familia, sino con muchos individuos.
Interacciones del infante: desarrollo de una relación funcional Feldman (2008), asegura que:
La investigación sobre el apego es clara al demostrar que los infantes desarrollan múltiples relaciones de apego y que, a través del tiempo, los individuos con los que el infante se apegó de forma primaria, cambian. Estas variaciones en el apego hacen resaltar el hecho de que el desarrollo de relaciones es un proceso continuo, no sólo durante la infancia, sino a lo largo de toda la vida. (p. 190)
De acuerdo con el feldman (2008), es a través de interacciones que los infantes y sus papás aprenden a expresar sus emociones y a responder de manera adecuada. Entonces, a los pocos menes, los menores y sus mamás tienen casi la misma conducta que el otro. Es atractivo ver cómo al medio año de edad, los menores tienen más manejo sobre los turnos, aunque para luego de 3 meses mas, los dos compañero de juego vuelven a formar la misma repercusión recíproca.
En sintesis, la formación del apego en el menor no sólo es una reacción a la conducta de los que estan a su alrededor. Sino, es un procedimiento de socialización mutua en el que la conducata del menor brinda a más respuestas de su familia y sus cuidadores. De la misma manera, las conductas de los cuidadores causan una reacción del menor, siguiendo el ciclo. Por último, los actos y reacciones de papás e hijos los direccionan a incrementar el apego, formando y reforzando las relaciones entre los menores y sus cuidadores, en
relación a como se comunican entre si sus requerimientos y respuestas.
2.1.3 Diferencias entre los infantes