"El punto de partida para la producción de un programa de radio es el proyecto, o sea el plan del programa, entendiendo por programa el conjunto de emisiones que tendrán una temática común, la misma duración e igual formato. (...)
(...) El proyecto de un programa comprende la planificación de una estructura, en la que se deberá contemplar una serie de factores que inciden en la producción del mismo."31
Para el desarrollo de un programa radial, es necesario partir de un planteamiento
claro, en el que se estructuren de manera detallada y definida, los pasos a seguir, con el fin de evitar divagaciones propias de la falta de planeación previos a la presentación de un proyecto. Para generar este tipo de planteamientos, se deben tener en cuenta aspectos como la selección de audiencias, los tiempos de duración de cada intervención, los temas a tratar, y los espacios que puedan ser vendidos, con el fin de obtener ganancias a través de la publicidad, este punto es fundamental, ya que para vender espacios publicitarios, se deben generar propuestas novedosas y atractivas a los clientes.
La producción, en términos generales, se encarga de todos los aspectos que contribuyen a enriquecer un programa radial; el trabajo de un productor es precisamente encontrar la forma de generar un producto más atractivo en su presentación final, tanto para los clientes como para los oyentes, quienes logran apreciar la dedicación que se le imprime a cada segmento, a través de cortinas que identifican cada sección, separadores que de igual manera marcan el final de un segmento y el comienzo de otro, cd's a través de los cuales los oyentes pueden reconocer si se encuentran en la emisora que buscan o identificar nuevas alternativas, promos para anunciar eventos y actividades de la emisora o
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COHÉN, Daniel. La comunicación radiofónica: Cátedra de Producción Radial, Pautas de redacción. Bogotá: Universidad Javeriana. 2007. Capítulo 7,
patrocinar determinados productos; la producción es una labor que toma tiempo, dedicación e ingenio.
Para realizar un trabajo de producción es necesario partir de la identificación de un concepto preciso y concreto, que será el factor que determine la realización de los demás componentes del proceso de producción; una vez identificado el concepto, que bien puede basarse en estilos musicales, programas de televisión de gran reconocimiento y recordación, temáticas particulares entre otros, es posible pasar a los demás pasos del proceso de producción. Para comenzar es necesario obtener el material que servirá de apoyo, canciones, voces, diálogos, que puedan ser utilizados como recursos expresivos, cada estación cuenta con una persona (voice over) que se encarga de grabar las promos , y los kf s contribuyendo de esta forma a generar una coherencia formal y un mayor reconocimiento por parte de la audiencia, que reconoce las voces y de esta manera logra identificar los productos, secciones e incluso las emisoras mismas, sin necesidad de obtener información adicional.
De igual manera, es labor del productor, revisar y editar el material que será presentado al aire; es el caso de entrevistas y secciones, que pasan por un riguroso examen en el que se eliminan comentarios innecesarios, preguntas con poca relevancia, se suprimen contenidos que no puedan ser expuestos al aire entre otros, el oyente recibe la información filtrada y catalogada, el producto final es entonces la consecuencia de una serie de revisiones y procesos, en los que además de restringir el material, se decora con sonidos y efectos para hacerlo más atractivo e interesante.
Gran parte del éxito de un espacio radial, en especial si este está dirigido a una audiencia juvenil, se centra entonces en los procesos de producción, que generan, como se mencionó anteriormente un resultado más dinámico, alegre y sobretodo con un toque particular que lo diferencia de los demás; un productor no debe contar exclusivamente con un buen manejo de los instrumentos a su disposición para editar los contenidos, es fundamental trabajar en equipo, generando propuestas novedosas y atractivas tanto para posibles clientes que se vean atraídos por las características y posibilidades que ofrece el espacio, como para la audiencia en general, que se identifica con determinados programas gracias al contenido general y al vestido del mismo.
Es común escuchar en las estaciones de radio, de carácter juvenil principalmente, las mejores partes de un programa emitido el día anterior (en el caso de programas que se emiten diariamente) o en la última emisión (programas semanales); estos "memorables" como se conocen en el medio radial, son el resultado de un trabajo, en el que el productor de la emisora, selecciona los mejores comentarios y acontecimientos de un programa, para convertirlos en promociones, cortinas e identificadores, utilizando para ello apartes de secciones, arregladas y adornadas con efectos para hacerlas más llamativas.
La producción entonces se podría definir como la serie de procesos que llevan a construir lo que se puede determinar como "vestido de la emisora", compuesto por pequeños componentes, que contribuyen a generar una unidad completa, que finalmente se ve reflejada en el resultado que día a día y espacio tras espacio reciben los oyentes por parte de las diferentes emisoras, la labor de un productor es una mezcla de paciencia, orden, claridad y especialmente ingenio, todo conjugado con un trabajo en equipo, que determina las características formales de cada espacio radial.