Chapter 1 Introduction and Problem
1.4 Perspectives on the Problem of Practice
1.4.4 PESTE Factor Analysis
Dentición y determinación de la edad dentaria.
La determinación de la edad es necesaria, ya que la mayor de las veces esta es desconocida para el propietario o el encargado, siendo necesaria su determinación con fines diagnósticos. Hay que diferenciar entre edad real y edad aparente, siendo la primera la correspondiente al tiempo transcurrido de vida por el animal y la segunda la que en determinado momento puede aparentar.
En el caso de bovinos, se les conoce como palas a los incisivos y solo las poseen en el maxilar inferior, en el superior existe una almohadilla dental, formada por epitelio corneo. En total son cuatro pares de incisivos, a los centrales se les llaman palas, a los dos primeros centrales, luego siguen los primeros medianos y por ultimo los extremos o cuñas.
Sus formulas dentarias son:
* Permanentes: 2( I 0/4 - C 0/0 - PM 3/3 - M 3/3) = 32
Los becerros nacen con 6 incisivos, en algunas ocasiones no erupciones por completo.
El enrace de los dientes temporales o sea cuando pierden su forma oval, sucede en el siguiente orden:
8 a 12 meses enrasan las pinzas o palas. 12 a 15 meses enrasan los primeros medianos. 12 a 18 meses enrasan los segundos medianos. 20 meses enrasan las cuñas.
En el caso de los dientes permanentes estos remplazan a los temporales de la siguiente forma: 1 1/2 anos a 2 anos - mudan las palas.
2 1/2 anos a 3 anos - mudan los primeros medianos. 3 1/2 anos a 4 anos - mudan los segundos medianos.
4 1/2 anos a 5 anos - mudan las cuñas. Se dice que el animal tiene la boca hecha.
En el caso de los equinos las formulas dentarias son:
Temporales: 2 (I 3/3 - C 0/0 - PM 3/3 - M 0/0) = 24
La erupción de los dientes en los potrillos es:
Temporales:
1os incisivos del nacimiento a la 1a semana. 2os incisivos 4 a 6 semanas.
3os incisivos 6 a 9 semanas. 1er premolar}
2o premolar} ----del nacimiento a la 1a o 2a semanas. 3er premolar}
Permanentes:
1os incisivos 2 1/2 anos 2os incisivos 3 1/2 anos 3os incisivos 4 1/2 anos Caninos 4 a 5 anos 1er premolar 5 a 6 meses 2o premolar 2 1/2 anos 3er premolar 3 1/2 anos 4o premolar 4 anos
1er molar 9 a 12 meses 2o molar 2 anos 3er molar 3 1/2 a 4 anos
Apetito.
Es considerado uno de los signos más demostrativos de la salud de un animal. El apetito se define como el deseo normal de satisfacer el hambre o las ganas de comer.
No debe confundirse el apetito con el hambre, la diferencia es que el hambre es una sensación originada por la falta de alimento en el estomago y en el intestino, así como por la disminución de glucosa en la sangre. En cambio el apetito permanece cuando el hambre ya esta saciada. Para saciar el hambre la cantidad del alimento es lo importante, en cambio para saciar el apetito la calidad del alimento es lo importante.
La falta o la disminución del apetito también llamada anorexia, puede estar relacionada a la calidad del alimento, que afectan su
Palatabilidad y que lo hacen repúgnate al animal, o bien puede deberse a enfermedades del aparato digestivo que impiden al animal ingerir o digerir el alimento. Se manifiesta por la ingestión incompleta, lenta y perezosa de la cantidad habitual de la ración.
El aumento del apetito, llamado polifagia, bulimia, cinorexia o hiperorexia, se manifiesta por un consumo de mayores cantidades de alimento; es observado en casos de deficiencia pancreática, gastritis crónica, en algunas formas de parasitismo intestinal, en diabetes mellitas
y como respuesta a un periodo largo de inanición. Cuando el apetito se halla deformado se le conoce como pica, malacia, alotriofagia o paralexia y se considera indicativo de trastornos metabólicos o enfermedades carenciales. Se caracteriza por que el animal ingiere sustancias que normalmente no forman parte de la dieta de la especie a que pertenece.
Ingestión del alimento.
La forma en que realizan la prensión de los alimentos sólidos varia de acuerdo con la especie, así el caballo utiliza los incisivos y los belfos, ayudándose de movimientos antero posterior de la cabeza y el cuello. Los bovinos usan la lengua para tomar sus alimentos y cuando consumen pasto demasiado corto, usan los incisivos y el rodete coronario.
La oveja presenta un labio superior hendido, lo que facilita que paste muy cerca de la tierra, ayudándose principalmente de los incisivos y de la lengua. El cerdo escarba con la jeta o sea hoza y los alimentos son llevados a la boca, principalmente, por el labio inferior que es puntiagudo.
El perro y el gato usan los miembros anteriores para sujetar los alimentos y los introducen en la boca por medio de movimientos de la mandíbula y de la boca. Existen algunos trastornos de la masticación que usualmente se deben a procesos dolorosos, inflamación o infección de la lengua, dientes u otras estructuras de la cavidad bucal. Cuando la masticación se realiza sin alimento presente es indicativo de enfermedades cerebrales, como en la intoxicación por plomo, en la acetonemia nerviosa o por abscesos cerebrales o quistes.
Pueden observarse trastornos de la deglución; cuando es dolorosa, los animales extienden la cabeza, sacudiéndola, tardan mucho tiempo en deglutir, y cuando lo hacen bajan la cabeza y el cuello y muestran angustia en la mirada.
La dificultad para deglutir puede deberse a obstrucciones, heridas, abscesos o ganglios linfáticos aumentados de volumen.
Sed.
Se define como la necesidad o deseo de beber, se puede concretar diciendo que es el apetito de agua. Sin embargo solo sufre alteraciones en caso de enfermedades generales muy graves, por ejemplo en la fiebre, diarrea, vomito, gastritis catarral o algunas afecciones renales que cursan con grandes perdidas de agua. Existe la disminución de la sed hasta su total extinción, se refleja en enfermedades de carácter leve o medianamente graves del estomago e intestino, que no se acompañan de diarrea ni de vomito, pero si de fiebre.
Al aumento de ingestión de agua se le llama polidipsia, se produce cuando existen considerables perdidas de agua como en la diarrea, el vomito frecuente, sudoración profusa, esclerosis renal o envenenamientos por sal entre otras.
Rumia.
Consiste en volver a la boca, en forma de bolos, masas alimenticias del retículo (regurgitación), deglución de los líquidos regurgitados y re masticación de los sólidos con una re insalivación y re deglución de los bolos.
La rumia no solamente tiene por objeto el triturar mas el alimento, también tiene un fin regulador del pH ruminal por medio de los carbonatos y fosfatos de la saliva.
En la rumia normal, después de una inspiración profunda, se interrumpe brevemente la respiración, a continuación, con una ligera elevación de la pared ventral y extensión de la cabeza, una onda que recorre el surco yugular izquierdo, puede observarse, al llegar a la boca inmediatamente comienzan los movimientos masticatorios.
El tiempo transcurrido entre la ingestión del forraje y el comienzo de la rumia es de 30 minutos a 1 hora y 30 minutos.
El número de movimientos masticatorios por bolo es de 50 a 70 en un bovino adulto y en la cabra de 50 a 73. De acuerdo a las características organolépticas del forraje los periodos de rumia pueden ser de 4 a 24 por día, cada uno de 10 a 60 minutos de duración, de tal forma que la rumia puede corresponder a 7 a 8 horas por día.
Cuando las partículas de alimento son menores de 20 mm., la rumia puede faltar o los animales muestran una rumia irregular.
rumiados pesan de 80 a 120 gramos y es posible extraerlos de la cavidad bucal del animal con la mano, después de la deyección.
Los trastornos de la rumia se originan por modificaciones patológicas de la boca, esófago o los pre estómagos como son la presencia de cuerpos extraños, o acompañan a trastornos fuera del tracto digestivo, pudiendo ser estos trastornos primarios o idiopáticos y secundarios o sintomáticos.
Los trastornos de la rumia pueden afectar a todas o solo algunas de las particularidades de la rumia.
Eructo.
Los eructos corresponden a la liberación de gases producto de la fermentación de los alimentos, a través de boca y narices.
En el retículo y rumen se producen en promedio de 30 a 50 litros por hora o sea 600 litros por día. Los gases son bióxido de carbono en un 66%, metano en un 26%, nitrógeno en un 6%, acido sulfhídrico 0.1% y menos de 1% de oxigeno, obviamente estas concentraciones de gas varían de acuerdo al tipo del alimento consumido.
En el cardias se hayan los receptores de presión y que son los encargados de provocar el eructo.
Se impide el eructo cuando el rumen se dilata por los gases que forman burbujas que impiden su eliminación.
Vomito (emesis).
Es la expulsión de contenido gástrico por la boca o por las narices, con sensación de nauseas. Puede ser de origen central (nervioso) o de modo reflejo, en el primer caso existe un estimulo directo del centro del vomito de la medula oblongada, en el segundo es causado por un estimulo reflejo del centro del vomito, resultado de la irritación de varios órganos. No en todas las especies se realiza con facilidad, como en el caso del perro, el cerdo, el gato y las aves. En el bovino rara vez se observa, y siempre es necesario diferenciarlo, ya que este puede ser un vomito falso, que consiste en la expulsión del contenido alimenticio desde el esófago y se caracteriza por ser bolos alimenticios frescos y sin el olor característico del contenido ruminal, posee un pH ligeramente alcalino y suele aparecer en casos de irritación, dilatación, estenosis, tumores y cuerpos extraños en esófago o faringe. En el equino, el vomito tiene un carácter patológico grave y casi siempre es un signo de muerte próxima. Se observa en casos de ruptura estomacal o bien en dilataciones gástricas severas. Las manifestaciones de vomito son diversas, en el perro y el gato se manifiesta con movimientos de lengua, degluciones y salivación, extienden la cabeza, la dirigen al suelo y tras unos movimientos del diafragma y de los músculos abdominales, evacuan contenido alimenticio por la boca. En el cerdo es de manera semejante la manifestación de vomito, en las aves agachan espasmódicamente la cabeza y el cuello y con movimientos de lanzamiento por el pico abierto.
En los rumiantes colocan los miembros posteriores debajo del vientre, alargan la cabeza y el cuello y evacuan de manera paroxística; en el equino el esfuerzo es mayor, sudan
copiosamente, tosen con frecuencia y manifiestan angustia, acercan la cabeza al pecho, alargan el cuello contraen espasmódicamente los músculos abdominales y expulsan el contenido gástrico, en su mayoría por los ollares.
Es necesario registrar la frecuencia del vomito y cuanto tarda en presentarse después de cada comida. Desde luego debe observarse el origen del vomito, considerando el grado de digestión, cantidad y presencia de sangre (hematemesis), trozos de tejido, pus, parásitos o materia fecal.
Exploración de la cavidad bucal y faringe.
La exploración de la cavidad bucal se realiza por medio de la inspección, la palpación externa e interna y la olfacción como elemento auxiliar. La inspección puede realizarse auxiliándose de una lámpara de mano o bien a la luz del día. Al abrir la boca o el pico se debe prestar atención a la temperatura, el grado de humedad, la sensibilidad de la mucosa bucal, el olor y a la presencia de heridas en los carrillos. Externamente debe observarse la desviación de los labios, la presencia de acortamiento o alargamiento de la mandíbula, aumentos de volumen y heridas en las mejillas.
Para abrir la boca en el equino, se introducen índice y medio en el espacio desprovisto de dientes, entre los molares y los caninos y ayudándose con el dedo pulgar se sujeta la lengua, con un poco de tracción esta se saca de la boca y se extiende hacia uno u otro lado, o bien se puede utilizar un abrebocas.
En el bovino se sujeta por los cuernos o bien por los ollares con un narigón, se introducen cuatro dedos y se toma la lengua que es áspera y fácil de sujetar, y se tira de ella hacia afuera y a un lado.
En el borrego y la cabra, se sujetan con ambas manos las mandíbulas, cerca de las comisuras bucales.
En los cerdos se realiza pasando una cuerda por atrás de los colmillos de cada mandíbula, se retuercen sus extremos y se tira de ellos, hasta que el animal abra la boca, o bien con un palo introduciéndolo por detrás de los colmillos y se efectúan movimientos de palanca.
En el perro, se sujeta fuertemente al animal por las orejas y piel de la nuca; y se procede a separa las mandíbulas de tal manera que los dedos del manejador queden sobre los labios del perro para que este no muerda.En las aves se abre haciendo tracción en la cresta y barbillas.
Es importante en la exploración, examinar la saliva, la dentadura, el paladar óseo, las alteraciones en la lengua y de toda la mucosa. A la saliva se le debe examinar, la consistencia, la mezcla con alimentos, sangre, pus, trozos de tejido, olor y pH.. También deben observarse cambios de color de las mucosas, mal aliento y trastornos asociados con alteraciones de la vascularidad (hiperemias, hemorragias, etc.), que clínicamente tienen importancia ya que reflejo de enfermedades con un origen inflamatorio o alérgico. De igual manera se debe observar la posible inflamación de la boca (estomatitis), la presencia de ulceras y en el caso de los dientes anomalías de dirección, de posición, de numero, de desgaste y de posibles caries dental.
La exploración de la faringe comprende el examen externo e interno. El externo por medio de la inspección y la palpación. Mediante la inspección se observa el tamaño, aumentos de volumen, y por medio de la palpación, la sensibilidad, dolor, tensión y consistencia. Por medio de la exploración interior es posible la palpación, introduciendo la mano en especies mayores o bien con el uso del laringoscopio.
Exploración del esófago.
El esófago se examina por medio de la inspección y de la palpación externa y como ayuda se utiliza el sondeo.
Para la inspección externa se observa el canal yugular del lado izquierdo, para seguir el camino del bolo alimenticio durante la deyección y la deglución en el bovino.
De manera normal es posible palpar el esófago externamente, sobre todo en busca de aumentos de volumen, sensibilidad y presencia de cuerpos extraños. En pequeñas especies puede utilizarse la esofagoscopia o la roentgenoscopia para su exploración.
Sondeo esofágico.- se usan sondas de goma, plástico o metálicas en bovinos. Siempre debiéndose introducir con suavidad y sin violencia. En los bovinos el sondeo es de tipo buco esofágico, se introduce la sonda por la boca en forma lateral y luego se dirige medialmente o bien se utiliza un travesaño de madera con un orificio en el que penetra la sonda y es guiada hasta la faringe.
La aplicación del sondeo permite comprobar, la ausencia o presencia de estrechamientos, la presencia de sangre, pus o trozos de tejido.
En el equino el sondeo es naso esofágico, este se realiza sujetando al animal previamente por medio de un almartigón y un acial que se le coloca en el belfo superior. Previamente se lubrica la sonda y se introduce siguiendo el piso de la cavidad nasal y manteniendo el cuello y la cabeza del animal en línea recta. La sonda se introduce suavemente, sobre todo teniendo cuidado a nivel de los cornetes para evitar una posible hemorragia que siempre es muy desagradable y causa molestia en el dueño del animal.
Una vez que la sonda llega a la faringe, se debe estimular la deglución, sacando y metiendo suavemente la sonda o bien soplando en ella. Al llevarse a cabo la deglución rápidamente se introduce la sonda, al estar dentro del esófago, la resistencia es mayor puesto que sus paredes se adosan a la sonda. La manera de comprobar que la sonda se encuentra en esófago y no en tráquea, es que el animal no se resiste, no tose al introducir la sonda o soplar en ella, también por que al soplar se ve el paso de la sonda por el canal yugular, otro signo importante es que se escucha ruidos propios del estomago a través de la sonda.
Para retirar la sonda siempre se debe tapar en su extremo para evitar que el líquido que queda en la sonda pueda irse por tráquea y posteriormente se retira suavemente.
Exploración del rumen.
También se le conoce como panza, herbario, cámara de fermentación o estomago de maceración.
La exploración del rumen se lleva a cabo por medio de la inspección, palpación, percusión y auscultación, así como por el examen de contenido ruminal, por laparotomías y rumenotomias.
Inspección.- se realiza mediante la observación del flanco izquierdo. Se evalúa la plenitud del rumen o sea, si este se encuentra muy lleno, hundido, protruido, así como sus movimientos que pocas veces son suficientemente claros a simple vista.
Palpación.- se realiza externamente en la región del ijar izquierdo, colocando el puño fuertemente y profundamente, de este modo es posible palpar alteraciones del estado de repleción, consistencia de su contenido y acumulo de gas.
Se deben palpar las contracciones ruminales, que en bovinos sanos se presentan con una frecuencia aproximada de 2 a 3 movimientos en dos minutos.
La palpación interna del rumen se realiza por vía rectal, en la que se tiene acceso a todo el saco dorsal posterior y parte del ventral caudal. En los casos de indigestión simple, sobrecarga aguda, reticuloperitonitis traumática y en otras enfermedades de los compartimientos gástricos, como la indigestión vagal, rumenitis, actinobacilosis o neoplasias del rumen y del
retículo, ulceraciones y desplazamiento o torsión del abomaso, los movimientos ruminales pueden disminuir o llegan a desaparecer.
Percusión.- debe realizarse de arriba a abajo y de derecha a izquierda en toda la zona que marca la fosa para lumbar izquierda.
Normalmente, en la parte más alta del rumen el sonido que se escucha es claro o resonante debido al gas acumulado, en la parte media se escucha un sonido submate y mas abajo, que es donde hay líquido y sólidos, se produce un sonido mate.
Auscultación.- se debe prestar atención, principalmente al tipo, intensidad y frecuencia de los movimientos ruminales, los cuales se escuchan en el animal sano como crepitante y de frote creciente y decreciente.
El estetoscopio se coloca en el centro de la fosa para lumbar izquierda. En casos de timpanismo con fermentación espumosa en la estenosis funcional por lesión del nervio vago, el número de contracciones a principio aumenta y se reduce cuando se suministra alimento con poca estructura, cuando hay trabajo corporal y en enfermedades de los otros compartimientos gástricos.
Examen de liquido ruminal.-se requiere de una muestra mínima de 500 ml., se requiere analizar lo mas pronto posible de haber sido obtenida, no debe transcurrir mas de 2 horas a temperatura ambiente, ni mas de 24 horas en refrigeración.
Se analiza el color, que por lo general es verde grisáceo, verde aceituna o pardo. Se considera patológico cuando es de color lechoso amarillento (acidosis) o verde negruzco (alcalosis). También se examina la consistencia, que es un poco viscosa y el olor que usualmente es aromático no repulsivo; son patológicos los olores a pútrido (alcalosis), acido picante (acidosis por exceso de acido láctico), neutro a jugo ruminal inactivo o bien a contenido abomasal.
El pH es importante, se mide con papel indicador o con un potenciómetro. En el rumen completamente desarrollado el pH es de entre 5.5 a 7.0. Cuando se suministran raciones ricas en fibra cruda el pH es de 6.0 a 6.8 .en intoxicación por urea o en procesos de putrefacción