5. Application 2: Sleep apnoea diagnosis
5.2. Results of application 2
5.3.3. Phase III
Finalmente, el Himno se desplaza a Éfeso para asistir a otro acto fundador, el del
Artemision de Éfeso, llevado a cabo por las Amazonas (vv. 237-250), mujeres belicosas que veneraban particularmente a Ártemis y cuyo modo de vida se asemejaba fuertemente a su modo de acción: se dedicaban regularmente a la caza y mantenían una existencia libre del yugo del hombre. Ellas erigieron una imagen de la diosa (βρέτας, v. 238)62
en las inmediaciones de Éfeso. Hippo, su reina, llevó a cabo luego un rito y sus compañeras ejecutaron una danza armada en torno de la estatua (πρύλιν, v. 240), seguida de una danza coral (κύκλῳ...χορὸν εὐρύν, vv. 241-242) cuyo eco “corrió hacia Sardes y el país berecintio” (ἔδραμε δ’ ἠχω/ Σάρδιας ἔς τε νομὸν Βερεκύνθιον, vv. 245-246).63
La erección de esta estatua constituye la primera etapa de la construcción del templo, que fue edificado en torno a la imagen divina (vv. 248-249). La danza en círculo, en tanto, equivale a la danza de las ninfas en torno a la diosa misma (vv. 170-182), llevada a cabo en sitios bien conocidos por sus santuarios de Ártemis (Delos, Pítane, Limnas, Alas Arafénides); la danza de las ninfas se convierte así en modelo mítico o aítion para la danza cultual de las Amazonas (Bing & Uhrmeister, 1994: 30-31) y para el Artemision, cuyos cimientos se echaron en torno a la βρέτας: κεῖνο δέ τοι μετέπειτα περὶ βρέτας εὐρὺ θέμειλον / δωμήθη, “más tarde en torno de aquella imagen se construyeron amplios cimientos”, vv. 248-249.64
Se establece una nueva relación entre el coro de las Ninfas y el coro de las Amazonas, que constituye la base del santuario; así como Helios contempla el coro de Ninfas (vs. 181- 182), Eos no contemplará nunca un templo más divino (θεώτερον, v. 249)65 y más rico:
62 La palabra βρέτας se usa frecuentemente en la tragedia para la imagen de un dios hecha de madera; en
Eurípides, Ifigenia en Táuride vv. 1475-85 se usa para la imagen de Ártemis que Orestes e Ifigenia llevan a Ática desde el Quersoneso Táurico (Stephens, 2015: 152). Para la imagen de Ártemis Efesia, véase LiDonnici (1992).
63 Petrovic (2007: 214-215) considera que este verso alude a la difusión del culto de Ártemis Efesia.
64 θέμειλον es una variante de θεμείλιον, que en su forma plural aparece reiterado en los vv. 57, 58 y 64,
aludiendo a la actividad de Apolo como fundador y constructor de los cimientos de las ciudades, y del altar de Ortigia, en cuya construcción fue ayudado por Ártemis (Himno a Apolo, vv. 55-64). θεμείλια... εὐρέα aparece en el Himno Homérico a Apolo 3, vv. 254-255 y 294-295 relacionado con la fundación del santuario de Delfos.
65 θεώτερον “divino” es el adjetivo que se aplica al coro de colonos de Cirene que Apolo contempla en el
Himno a Apolo de Calímaco (v. 93) (Petrovic, 2007: 215). Aparece también en Odisea 13.111 referido a un portal en una cueva de las ninfas usado sólo por los dioses (Stephens, 2015: 96).
“superaría a Pito fácilmente” (ῥέα κεν Πυθῶνα παρέλθοι, v. 250).66
De esta forma, la perspectiva temporal une pasado, presente y porvenir, ya que desde el pasado de su fundación, se augura al santuario un destino aún más glorioso que el del templo de Apolo en Delfos (vv. 249-250). A través de esta anticipación, se evidencia el gran alcance del gesto fundador de las Amazonas, extensible al interés colectivo de la comunidad: Ártemis no será simplemente una diosa venerada por el círculo restringido de las mujeres guerreras, sino una figura popular y honrada por un gran público de fieles.
La diosa de Éfeso era una mezcla de Ártemis griega y Cibeles, con amplias y numerosas funciones: era una deidad de la vegetación, señora de las fieras, dadora de vida y diosa de ciudad. Era venerada como πρωτοθρονία, es decir, como la diosa “entronizada en lo más alto”.67
De hecho, todos los nombres de culto bajo los cuales es venerada en Éfeso son significativos como prueba de la importancia de su culto: προεστῶσα τῆς πόλεως ἡμῶν Θεός (“Diosa protectora de nuestra ciudad”), προκαθηγεμὼν τῆς πόλεως (“conductora de la ciudad”), ἀρχηγέτις (“fundadora”), ἡ πάτριος ἡμῖν θεός (“la diosa de nuestros antepasados”) (Petrovic, 2007: 217). Tenía además una importante función como “salvadora” (soteira), que aparece, por ejemplo, en un oráculo dado por Apolo (siglo II d.C.), recomendando a los ciudadanos de Sardes dirigirse a Ártemis Efesia para librarse de la peste.68
De esta forma, el santuario adquiere un lugar especial en el Himno, ya que le se dedica gran parte de la sección final de la parte descriptivo narrativa (vv. 237-258). Ese lugar revela sin duda la gran importancia que tenía Éfeso en el culto en la época helenística. En efecto, el
Artemision era el centro religioso más importante de Ártemis oriental, y ya había extendido
66
Según Petrovic (2007: 212), Éfeso es comparado con Delfos no sólo por el motivo de la rivalidad entre hermanos, sino también por la naturaleza del culto de Ártemis: Delfos tenía un importante rol en la colonización griega, y Apolo, como líder de los colonos, era considerado dios principal de las ciudades fundadas. En el Himno a Apolo de Calímaco el dios aparece como líder de los colonos en general (vv. 55-57) y como líder de los colonos en Cirene (65-68).Véase supra n. 58 en § 2.2.2.3.2.
67 En el Himno, el epíteto Πρωτόθρονε aparece en el v. 228, casi al comienzo de la sección dedicada a su
culto (ver supra, § 2.2.2.3.1). Ese epíteto se le aplicaba en el Artemision; significaba que se la consideraba suprema en poder y lugar divino (Farnell, 1896: 2.480).
68
En esa inscripción se recomienda fabricar una copia fiel de la estatua de la diosa efesia y consagrarla en el templo de la ciudad; de esa forma Ártemis Efesia los libraría de la peste. El texto del oráculo decía: [Ἄρ]τεμιν εὐφαρέτρειαν ἐμῆς γενεῆς γεγαυῖαν· / [π]άσης γὰρ πόλιος προκαθηγέτις ἐστὶ γενέθλης / μαῖα καὶ αὐξήτειρα βροτῶν καρπῶν τε δότειρα: “Ártemis con hermosa aljaba, nacida de mi familia. /De toda la ciudad es guía, partera en el nacimiento,/ nodriza y acrecentadora de los mortales y dadora de frutos” (SGO 03/02/01, 2-4, citado por Petrovic, 2007: 167-168 y 217-218).
su influencia a todo el mundo antiguo, evidenciada en el culto de Ártemis Efesia,69 desde el interior de Anatolia hasta el oeste, en Marsella (Petrovic, 2007: 218; Farnell, 1896: 2.480 y ss.).70 No sólo era un centro de culto de la diosa, sino también un importante centro económico (como banco, tesoro y latifundio); era además considerado una de las maravillas del mundo antiguo. Éfeso, en tanto, era en el siglo III a.C. una de las ciudades líderes en Asia como poder político y económico (Petrovic, 2007: 217).71
Como santuario importantísimo del culto de Ártemis, que irradia su influencia a todo el mundo mediterráneo, recibe la protección especial de la deidad: en los vv. 251-258 se relata el ataque cimerio a Éfeso bajo el liderazgo de su rey Lígdamis (s. VII a.C.), calificado como ὑβριστής (“soberbio”, v. 252), y sus acciones como ἠλαίνων (“divagando”, v. 251). Su falta es severamente castigada por la diosa, cuyo arco siempre está listo para defender Éfeso (Ἐφέσου γὰρ ἀεὶ τεὰ τόξα πρόκειται, v. 258).72 Nuevamente aparecen indisolublemente ligados los motivos de diosa justiciera y diosa de ciudad, unidos a través del arco, que es también emblema de la diosa cazadora.