CHAPTER 2 LITERATURE REVIEW
3.4 Methods
3.4.3 Phase 2 study sampling
La edad media de aparición de los quistes mandibulares según los datos analizados en este estudio, es de 43,6 años, con un rango de 6 a 85, coincidiendo con trabajos como los de Shear y cols.(74).
Varinauskas y cols.(161), en su estudio de 850 casos, muestran una media de edad de incidencia quística en mandíbula de 35,8 años.
En el trabajo de Nuñez-Urrutia y cols.(8), la media de edad de los pacientes con lesiones quísticas es de 42 años, con un rango de 7-83 años, datos muy similares a los hallados en este trabajo.
En 2012 Lawal y cols.(162), analizaron 43 casos de quistes mandibulares en el Departamento de Patología Oral del Hospital Universitario de Ibadam, Nigeria, deduciendo que la edad media de aparición de los quistes fue de 27,99 años. Este dato puede deberse a las condiciones demográficas socioeconómicas particulares de la población nigeriana.
En el presente estudio, el quiste radicular presenta una media de edad de 48,75 años y una desviación típica 18,067, el quiste folicular, 33,22 años de media con una desviación típica de 19,41, el queratoquiste aparece en una edad media de 34,86 años con una desviación típica de 2,00 y el quiste
Estos datos particulares donde se compara la edad media con el tipo histológico de quiste, están muy en consonancia con los recientes trabajos publicados en 2016 de Deepthi y cols.(163) que de 1177 lesiones odontogénicas recogidas de los archivos de Departamento de Patología Oral y Microbiología de la Universidad de Kerala, India, se observo que la edad media de aparición del quiste radicular es de 35,70 con una desviación típica de 16,68. El quiste folicular 27,65 años y una desviación típica de 18,12, el queratoquiste odontogénico se muestra con una edad media de 35,51 años y una desviación típica de 16,84. Por último el quiste residual presenta una edad media de 53,91 años y desviación típica de 11,67.
Con los datos recogidos en este estudio, y de acuerdo con trabajos anteriores (140, 142, 146, 148, 151, 152, 154), se comprueba que el quiste residual aparece en grupos de edad relativamente mayores, en torno a la quinta y sexta década de vida. Esto puede explicarse dado que estas lesiones quísticas, no causan síntomas clínicos tras la extracción dentaria y se detectan varios años más tarde, como un hallazgo radiológico casual.
Manor y cols.(164), en 227 casos estudiados, encontraron que la edad media de aparición del quiste radicular es de 42 años, el quiste folicular de 50 y el queratoquiste 46.
De los 103 pacientes estudiados 4 de ellos estaban en edad pediátrica con 10, 9, 7 y 6 años. El quiste que fue identificado en un mayor porcentaje en niños es el folicular o dentígero con 3 casos y el radicular solo con 1.
Los quistes radiculares que aparecen en dentición decidua son muy raros. También este tipo de quiste que surge de los dientes permanentes son infrecuentes en la edad pediátrica, debido a que el quiste radicular proviene de los residuos epiteliales en el ligamento periodontal como resultado de la inflamación que sigue a la necrosis de la pulpa dental. Los dientes permanentes erupcionados recientemente, como ocurre en la edad pediátrica, suelen estar intactos(165).
Para Benn y cols.(166), los quistes dentígeros son los quistes de desarrollo más comunes, con una frecuencia de 1,44 por cada 100 dientes no erupcionados.
Por el contrario, Bodner(167) afirma que, en el período de dentición primaria, el quiste de erupción, es el que se observa mas comúnmente y no el quiste dentígero.
Gomes Serra y cols.(168), en el Departamento de Patología del Hospital Universitario, Presidente Dutra en San Luis, Brasil, realizan un estudio epidemiológico publicado en 2012 de 30 pacientes con edades comprendidas entre los 0 y los 18 años.
De este modo se observa que en pacientes pediátricos y adolescentes, el quiste que aparece con mayor frecuencia es el dentígero con un 56,7%, seguido del quiste radicular en un 20%. Esta frecuencia se explica gracias a que la etiología de estos quistes se asocia con los terceros molares y caninos incluidos que existen en gran número en pacientes adolescentes.
La diferencia en la distribución de los quistes odontogénicos entre los adultos, los niños y los adolescentes, en particular en los quistes de desarrollo, probablemente se deba al hecho de que el origen de estas lesiones ocurre durante la infancia y se asocia con el crecimiento continuo y cambios subsecuentes en dientes, llegando al final de la pubertad.
Para Caballero HA.(169) la proporción de pacientes de 6 a 7 años con quiste dentígero, es de solo 9,1%. Se encuentra asociado normalmente a la corona de un diente permanente, impactado y no erupcionado y apunta que rara vez, se presenta en dientes primarios.
También apunta que en pacientes mayores a esta edad, el quiste dentígero se localiza, con mayor frecuencia, a nivel del tercer molar inferior.
Estos datos en pacientes pediátricos, también los podemos observar en los estudios de Manor y cols.(164), que realizaron un análisis sobre 95 pacientes en edad pediátrica (de 1 mes a los 16 años) en los que el quiste folicular apareció en 42 de estos 95 pacientes que corresponde al 44% y el quiste
Para este autor, este dato estaría relacionado con el hecho de que en la edad pediátrica, la mandíbula esta involucrada en profundos procesos de desarrollo, como son, el crecimiento del esqueleto maxilofacial, y el desarrollo de la dentición primaria y permanente, los cuales pueden estar asociados a la formación de quistes.
Pina Godoy y cols.(170), en una revisión de 800 casos diagnosticados como quistes odontogénicos del Programa de Post Grado en Patología Oral de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte, Brasil, el 12% tenían entre 0 y 14 años, con una media de 9,78 años, y el quiste de mayor incidencia fue el quiste dentígero (57%), seguido del quiste radicular (31%).
Naeem y cols.(153), en su trabajo, proporcionan unos datos en los cuales, el quiste radicular presenta una edad media de 37,5 años, el quiste dentígero una edad media de 26 años, el queratoquiste 30,5 y el quiste de erupción 8 años.
Jones y cols.(142) de 7121 casos de quiste odontogénicos, 553 (7,8%) fueron diagnosticados en niños de 16 años o menos, mientras que los adultos con más de 17 años aparecieron en un 89,6%.
En adultos, el quiste radicular corresponde una media de edad de 39 años, ligeramente inferior a los datos obtenidos en este estudio, en el quiste dentígero esta media se eleva a los 45,1 años, el queratoquiste aparece en una media de 45,2 años, mientas que el quiste residual se encuentra en una media de 50,9 años.
En la población pediátrica, en el análisis de Jones y cols.(142), el quiste radicular es el más frecuente y aparece en una media de 13,5 años, el quiste dentígero en una media de 11 años y el queratoquiste 13,4 años. Esto no concuerda con los datos hallados en el presente análisis, donde el quiste dentígero es el más frecuente en la población pediátrica. La razón de esta diferencia puede ser explicada por las diferencias en el rango de edad estudiado, la prevalencia de la caries, y el estado de salud oral, así como al
Para De Souza y cols.(148), la media de edad del quiste radicular es de 31,5 años, menor a lo analizado en el presente trabajo.
El quiste folicular aparece en una media de 21,3 años, el queratoquiste a los 37,8 años y el residual a los 44,5 años.
Diferenciándolos exclusivamente en la población pediátrica, el quiste más frecuente es el dentígero con una media de edad de 12,9 años, datos que se corresponden a los hallados en este trabajo, a continuación se encuentra el quiste radicular en una media de 12,8 años y el queratoquiste con solo 6 casos con una media de 11,3 años.
Tortorici y cols.(154) otorgan una media de edad de aparición de patología quística, de 35,1 años, también inferior a la obtenida en este estudio. De este modo, el quiste radicular se muestra en una media de edad de 35,6 años, el quiste dentígero en una media de 31 años y el queratoquiste en 39,1 años de media.
Selvamani y cols.(156) llegan a la conclusión de que la edad media de aparición de quistes es de 28 años en un rango de 6 a 84 años, un dato que se contrapone muy por debajo de los recabados en este análisis.
Al diferenciarlo por tipo histológico de quiste, revela que el quiste radicular es más frecuente entre la segunda y tercera década, el quiste dentígero en la segunda década, mientras que el queratoquiste es el más frecuente en la tercera década de vida.
Avelar y cols.(149), aportan que el pico de aparición del quiste radicular se encuentra, entre la segunda y tercera década de vida, mientras para que el folicular o dentígero estaría en la primera y segunda década.
Meningaud y cols.(155) afirman que la media de edad de pacientes diagnosticados con algún tipo histológico de quiste es de 41,8 años. El quiste radicular aparece en una media de edad de 40,8 años, el quiste dentígero en una media de 44,9 años, el queratoquiste ligeramente inferior con una media de 38,4 años, mientras que el quiste residual la media ascendería hasta los
Ramachandra y cols.(157) sugieren que los quistes radiculares se producen con mayor frecuencia entre la primera y segunda década de vida, mientras que los quistes dentígeros se producen en un amplio rango de edad con un pico de incidencia en la segunda y tercera décadas de la vida. El queratoquiste posee una incidencia más alta, destacando en la tercera década.