Chapter II. Materials and Methods
2.7 Phenotypic Assays
Es natural sentir ansiedad cuando se trata de proporcionar primeros auxilios y quedarse sensibilizado tras atender a los heridos, aunque también es cierto que hay personas más sensibles al estrés o a la ansiedad que otras. Es importante aprender a enfrentarse a la ansiedad para proteger la propia salud y para ser más efectivos a la hora de socorrer a las víctimas.
Sentimientos después de los hechos
Una emergencia es una experiencia emocional para cualquiera que preste prime- ros auxilios. Las reacciones emotivas pueden incluir satisfacción e incluso euforia, pero es más habitual sentirse abatido. Después de asistir a un herido se puede experimentar:
• Satisfacción y alegría.
• Confusión e inseguridad.
• Enojo y tristeza.
No hay que esconder los sentimientos, es mejor hablar con algún compañero o con su médico.
• Al prestar primeros auxilios, adaptamos nuestra acción comunicativa a nuestros receptores, los heridos, y lo hacemos, sobre todo, mediante la comunicación no ver- bal y la empatía.
• La empatía consiste en colocarse en el lugar del otro, para poder comprender sus sen- timientos y motivaciones.
• No hay que ser impreciso ni exagerar cuando se habla con los parientes de un herido o enfermo, ya que podría provocar una alarma innecesaria. Es preferible admitir el desconocimiento que dar información engañosa sobre un herido o un enfermo.
• Hay que ganarse la confianza del niño herido con alguien en quien él confíe, uno de sus padres, si es posible. Si el progenitor lo acepta y cree que será de ayuda, esta con- fianza se trasladará al niño.
• En la comunicación con el accidentado hay que usar palabras sencillas, cortas y com- pletas, evitando los términos técnicos, académicos o vulgares. Se deben evitar las palabras confusas o ambiguas y las expresiones imprecisas.
• Una emergencia es una experiencia emocional para cualquiera que preste primeros auxilios. Las reacciones emotivas pueden incluir satisfacción e incluso euforia, pero es más habitual sentirse abatido
Caso práctico 4
¿Cómo prestarías los primeros auxilios a un niño herido en un accidente?
Compara tu respuesta con la que se incluye al final de la unidad. Si has cometido errores, repasa la parte correspondiente del tema antes de proseguir el estudio.
Indica si es verdadera (V) o falsa (F) cada una de las siguientes afirmaciones:
31.
Adaptamos nuestra acción comunicativa a nuestros receptores mediante la comunicación no verbal y la empatía.32.
En la comunicación con el accidentado hay que usar siempre términos técnicos.33.
La empatía consiste en colocarse en el lugar del otro para poder comprender sus sentimientos y motivaciones.34.
La tarea de informar de la muerte de familiares acostumbra a llevarla a cabo quien presta los primeros auxilios.35.
Hay que continuar reconfortando a la víctima aunque se haya acabado el tratamiento. Completa las siguientes frases con la palabra o palabras correctas:36.
Después de asistir a un herido se puede experimentar: a. Satisfacción y alegría.b. Enojo y tristeza. c. Ambas son correctas.
37.
Unas pupilas dilatadas que denotan interés es un signo de: a. Comunicación no verbal.b. Empatía.
c. Comunicación verbal.
38.
Para apoyar psicológicamente a la víctima hay que:a. Contestar a todas las preguntas aunque no sepamos la respuesta. b. Usar un lenguaje académico.
c. Preguntar si puede ayudar a resolver alguna responsabilidad de la víctima, como recoger a un hijo en la escuela.
39.
Hay que hablar con la víctima: a. Amablemente.b. De forma clara y decidida. c. Ambas son correctas.
40.
¿Cuál de estas acciones no favorece la comunicación con la víctima?a. No atosigar al accidentado formulando varias preguntas a la vez antes de que conteste, ya que le crea confusión y le impide comunicarse
b. No obstaculizar la comunicación mostrando desinterés o desprecio hacia diferentes cultu- ras, razas, patologías, afinidades sexuales, etc.
c. Explicar las cosas con mensajes sobreentendido.
V F V F V F V F V F a b c a b c a b c a b c a b c
1.
Verdadero.2.
Falso. Se le colocará en posición de decúbito supino.3.
Verdadero.4.
b. Bradipnea.5.
a. Un calambre.6.
c. Ambas son correctas.7.
a. De 60 a 80 pulsaciones por minuto.8.
b. Accidentados que presenten patolo- gías urgentes no graves, como el estado de choque o coma, fracturas y heridas abiertas, politraumatismos, traumatis- mos vertebrales, etc.9.
Verdadero.10.
Verdadero.11.
Falso. Nunca debe retirarse la ropa.12.
Verdadero.13.
Falso. Es una hemorragia en las fosas nasales14.
Falso. Es algo que nunca se debe hacer.15.
a. Sujetarlo si tiene movimientos con- vulsivos.16.
c. Ambas actuaciones son correctas.17.
c. Náuseas y vómitos.18.
b. Por inyección o absorción.19.
Verdadero.20.
Falso. Es adecuada para los pacientes en estado de choque.21.
Verdadero.22.
Verdadero.23.
Falso. Las férulas de tracción son las que se usan normalmente en fracturas de fémur.24.
Falso. Hay que colocar a la víctima en una superficie dura.25.
c. En ambas situaciones.26.
a. Chaleco de extricación.27.
c. En los dos casos.28.
c. Posición prona.29.
Verdadero.30.
Verdadero.31.
Verdadero.32.
Falso. Hay que usar palabras sencillas.33.
Verdadero.34.
Falso. Lo suele hacer un policía o el médico de guardia.35.
Verdadero.36.
c. Ambas son correctas.37.
a. Comunicación no verbal.38.
c. Preguntar si puede ayudar a resolver alguna responsabilidad de la víctima, como recoger a un hijo en la escuela.39.
c. Ambas son correctas.40.
c. Explicar las cosas con mensajes sobre- entendidos.CASO PRÁCTICO 1
• Mantener la calma y actuar de forma rápida pero serena; una rápida y correcta actuación pueden sal- varle la vida, evitarle lesiones secundarias y mitigar ostensiblemente el dolor.
• Pedir ayuda de forma urgente después de evaluar la situación del lugar del accidente (analizando la ubi- cación y accesibilidad de los accidentados) Proteger a las víctimas de otros riesgos y prevenir otros peli- gros que puedan aparecer en el lugar del accidente y prestar auxilio en primer lugar al accidentado que presente mayor gravedad. Para identificar a la vícti- ma más grave, evaluar el grado de consciencia del accidentado, comprobar su respiración y el pulso carotídeo, si las vías respiratorias se encuentran abiertas, si se encuentra en estado de choque, si presenta fracturas, quemaduras o contusiones y si existe algún tipo de hemorragia.
• Colocar al accidentado inconsciente en posición de seguridad lateral, para evitar una posible asfixia por vómito o hemorragia. Si el accidentado muestra sig- nos de tener una lesión en la columna vertebral, colocarle en decúbito supino. En la medida de lo posible, calmar al accidentado y no darle de beber ni proporcionarle fármacos.
CASO PRÁCTICO 2
• Le comunicaría que sufre de ansiedad que no está sola y que le vamos a ayudar, cuando exista hiper- ventilación (respiración superficial y rápida), es efi- caz utilizar una bolsa de papel para que la persona respire en su interior. También estimularía a la per- sona a que respirara lentamente, que cerrara los ojos, durante al menos 15 minutos. Si no cesara la crisis, convendría trasladarle a un centro médico.
CASO PRÁCTICO 3
• Cuando existe sospecha de inestabilidad de la columna vertebral o no es posible descartarla, como en este caso, es imperioso practicar inmediatamen- te la inmovilización manual de la cabeza. La técnica consiste en tomar la cabeza del accidentado entre ambas manos y llevarla a una posición neutra, limi- tando los movimientos antero-posteriores, laterales y rotacionales.
• La adecuada inmovilización se logra con el acciden- tado en posición supina (de espaldas) sobre una tabla espinal larga, manteniendo la alineación de la columna en toda su extensión. Para este efecto, se utiliza, además del collar cervical, los inmovilizado- res laterales de cabeza y las correas de la tabla espi- nal, ajustadas para evitar el movimiento lateral o longitudinal del cuerpo durante todo el tiempo que dure el transporte.
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CASO PRÁCTICO 4
• Hay que ganarse la confianza del niño herido con alguien en quien él confíe, uno de sus padres, si es posible. Si el progenitor lo acepta y cree que será de ayuda, esta confianza se trasladará al niño. Conviene explicar al niño con sencillez lo que suce- de y lo que se pretende hacer, no hay que ignorar- lo. No hay que separar al niño de la madre, el padre o alguien en quien confíe.