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Encontramos una profecía en Ezequiel, capítulo 37 que también es muy significativa. En tiempos del Antiguo Testamento, cuando el pueblo quería tener un registro escrito, escribían en pergaminos o papiros. Tomaban esos papiros y los enrollaban en palos para que cuando se refirieran a un registro escrito, lo llamaran palo. En el capítulo 37 de Ezequiel encontramos una profecía de cómo habría un registro de Judá, que es la Biblia, y también otro registro, de José. Y la profecía dice que esos registros serían unidos en los últimos días, y que cuando llegase el tiempo de que se juntasen, sucederían otros acontecimientos: la restauración de la casa de Israel y de la casa de Judá para que viviesen juntos en la tierra de Israel, la construcción del tabernáculo del Señor o un templo en ese lugar, y el reinado de un rey que respondería al

nombre de David, quien sería su gobernante en los últimos días. Esta es una de las profecías más significativas quetenemos en la Biblia, concerniente a los acontecimientos de los últimos días.

Leamos ahora la parte que habla de los dos registros, el palo de Judá y el palo de José, y la encontramos en Ezequiel 37:15-20. Dice: "Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, toma ahora un palo, y escribe en él: Para Judá, y para los hijos de Israel sus compañeros. Toma después otro palo, y escribe en él: Para José, palo de Efraín, y para toda la casa de Israel sus compañeros. Júntalos luego el uno con el otro, para que sean uno sólo, y serán uno sólo en tu mano. Y cuando te pregunten los hijos de tu pueblo, diciendo: ¿No nos enseñarás qué te propones con eso?, diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo tomo el palo de José que está en la mano de Efraín, y a las tribus de Israel sus compañeros, y los pondré con el palo de Judá, y los haré un sólo palo, y serán uno en mi mano. Y los palos sobre que escribas estarán en tu mano delante de sus ojos . . ."

Esta es una profecía de que los registros de Judá, o sea la Biblia, y el registro de José serán unidos. Después, vendrá el tiempo cuando la casa de Israel será reunida y Judá e Israel habitarán juntos en la tierra de Israel.

Sabemos cual es el palo de Judá—es la Biblia. Pero ¿quién más, aparte de los Santos de los Últimos Días, ofrece explicación alguna acerca de lo que es el palo de José? Vemos que el Libro de Mormón es el registro de José, pero nadie más reclama nada acerca de cuál registro cumple con esta gran profecía.

Nefi hizo una profecía en el Libro de Mormón que explica la forma en la que el Señor reunirá los registros de las varias partes de la Casa de Israel. Nefi vio que habría un tiempo en los últimos días cuando el Libro de Mormón aparecería y el hombre se quejaría y cuestionarían su validez diciendo: "¡Una Biblia! ¡Una Biblia! ¡Tenemos una Biblia, y no puede haber más Biblia!" En el capítulo 29 de 2

Nefi, el profeta cita las palabras de una revelación que había recibido de Dios sobre el tema, en la cual el

Señor dijo: "¿No sabéis que hay más de una nación? ¿No sabéis que yo, el Señor vuestro Dios, he creado a todos los hombres, y que me acuerdo de los que viven en las islas del mar; y que gobierno arriba en los cielos y abajo en la tierra; y manifiesto mi palabra a los hijos de los hombres, sí, sobre todas las naciones de la tierra? ¿Por qué murmuráis por tener que recibir más de mi palabra? ¿No sabéis que el testimonio de dos naciones os es un testigo de que yo soy Dios, que me acuerdo tanto de una nación como de otra? Por tanto, hablo las mismas palabras, así a una como a otra nación. Y cuando las dos naciones se junten, el testimonio de las dos se juntará también. Y hago esto para mostrar a muchos que soy el mismo ayer, hoy y para siempre; y que declaro mis palabras según mi voluntad. Y no supongáis que porque hablé una palabra, no puedo hablar otra; porque aún no está terminada mi obra; ni se acabará hasta el fin del hombre; ni desde entonces para siempre jamás. Así que no por tener una Biblia, debéis suponer que contiene todas mis palabras; ni tampoco debéis suponer que no he hecho escribir otras más. Porque mando a todos los hombres, tanto en el este, como en el oeste, y en el norte, así como en el sur y en las islas del mar, que escriban las palabras que yo les hablé; porque de los libros que se escriban juzgaré yo al mundo, cada cual según sus obras, conforme a lo que esté escrito. Porque he aquí, hablaré a los judíos, y lo escribirán; y hablaré también a los nefi tas, y éstos lo escribirán; y también hablaré a las otras tribus de la casa de Israel que he conducido lejos, y lo escribirán; y también hablaré a todas las naciones de la tierra, y ellas lo escribirán. Y acontecerá que los judíos tendrán las palabras de los neritas, y los neritas tendrán las palabras de los judíos; y los neritas ylos judíos tendrán las palabras de las tribus perdidas de Israel; y éstas poseerán las palabras de los nefitas y los judíos. Y sucederá que mi pueblo, que es de la casa de Israel, será reunido sobre las tierras de sus posesiones; y mi palabra se reunirá también en una. Y manifestaré a los que luchen contra mi palabra y contra mi pueblo, que es de la casa de Israel, que yo soy Dios, y que hice convenio con Abraham de que me acordaría de su posteridad para siempre".

Así que la profecía de Nefi de que los registros o palos de las diferentes partes de la Casa de Israel serían reunidos y que Israel entonces sería reunido sobre las tierras de sus posesiones, es paralela a la profecía de

Ezequiel 37, que el Señor reuniría al palo de Judá y al palo de José y que después reuniría al pueblo de Judá e Israel y los haría una nación en los montes de Israel. La Biblia y el Libro de Mormón son testigos paralelos de la obra de Dios en los últimos días.

La Profecía del Salmista: