• No results found

Points on the Surface of a Chair

3.8 Performance Tests for Multiple Queries over a Range of File Sizes

3.8.1 Points on the Surface of a Chair

Concretamente esta clase de reacciones opuestas que se generaron a partir de los primeros años de intervención estatal en el sector eléctrico del departamento, no sólo afectaron la calidad del servicio de electricidad, sino también generaron gran controversia dentro de la población en general. Así que, al ya controvertido elevado presupuesto de Anchicayá, y la cuestionada inserción estatal en el sector eléctrico (criticada desde los años 20 debido a “la inexperiencia y la incapacidad técnica del Estado” en esta clase asuntos), también se le sumó la evidente obstaculización oficial a las funciones que desempeñaban las compañías

95 particulares prestadoras del servicio de electricidad. Por esta razón, la intervención estatal no pasó desapercibida por la opinión pública y conforme aumentó su impulso en la región, también surgieron múltiples contradictores.

Los contradictores de la intervención estatal, (muchos de ellos sesgados por su facción política), se encargaron de generar polémica sustentando que los problemas de eléctricos del departamento eran consecuencia de las trabas administrativas que el Estado imponía, más no por las funciones que desempeñaban la compañías de electricidad. De esta manera, esta atmósfera de oposición colmó diferentes espacios de difusión y se condensó en los diarios de la época mediante sátiras y acusaciones a las diferentes autoridades oficiales. Así, por ejemplo, para referirse al problema de escasez del fluido eléctrico en los diarios de la época se planteaba: “Los Municipios de Cali y Palmira son responsables de la falta de luz”; para referirse a las obras correspondientes a Anchicayá: “El problema eléctrico deber ser acometido con hechos no con palabras”; Así como también para tratar de mencionar las medidas tomadas en contra de la CCE: “en la cuestión de la electricidad

juegan intereses políticos de exigua inspiración y de cariz xenofóbico”.128

De esta manera, el asunto con el servicio de electricidad de los años 40 empezó a impregnarse de un tinte político muy marcado, en el cual, la falta de resultados tangibles, así como también, el cada vez más deteriorado servicio de electricidad, hicieron que Anchicayá y las diferentes iniciativas estatales de la época, empezaran a ser consideradas como demagogia política.

Como si fuera poco, los motivos que alimentaron el desconcierto de los opositores no pararon allí, y a ello también se le sumaron los líos derivados de la deuda que empezaron a adquirir los municipios de Cali y Palmira con la CCE. De manera que, desde 1940 ambos municipios dejaron de cancelar oportunamente los pagos correspondientes al alumbrado público de plazas, calles y edificios públicos, acumulando una deuda cada vez más grande con esta compañía. Como respuesta a esta deuda en 1943 la CCE no extender sus servicios a todos los barrios de Cali, ni tampoco sustituir bombillos averiados en el

96 municipio de Palmira, agravando aún más las situación que se vivía en estos municipios con el servicio de electricidad. Razón por la cual esta entidad no sólo presionó a los municipios para que hicieran el respectivo pago, sino que también impulsó a ciertos sectores sociales en contra de las diferentes medidas estatales.129

La falta de luz en los barrios es imputable únicamente al Concejo Municipal. El municipio debe a la Compañía de Electricidad la cantidad de $75.000 desde hace tres años y por cuatro veces consecutivas ha ofrecido cancelar esas obligaciones sin que hasta el momento hayan tenido efectivo cumplimiento. En esas condiciones la compañía no puede extender sus servicios a todos los municipios, pues esto sería aumentar indefinidamente la deuda. De manera que con este recurso no se puede hacer política electoral en los distintos sectores de la ciudad, porque no es la Compañía sino en concejo el responsable directo.

Igual pasa actualmente en Palmira en donde las calles y plaza de esa ciudad faltan 600 bombillos y parece que la Compañía no está dispuesta a sustituirlas mientras el municipio no cancele su deuda de $30.000 que debe a la empresa desde hace también tres años. En Buenaventura y demás poblaciones en donde existe servicio de la misma empresa los pagos se han venido efectuando regularmente. Pero en Cali y Palmira los distritos se han declarado en mora. Y hay que tener en cuenta también que por esas sumas las entidades distritales no pagan interés alguno. De manera que los ciudadanos de los barrios de Cali y Palmira y la ciudadanía en general tiene ya un informe preciso sobre lo que está pasando. La compañía puede suministrar los servicios pedidos pero no lo hará mientras no se le pague lo que se le debe.130

Con esto, podemos decir que el inicio de los años 40 trajo consigo un largo periodo de grandes transformaciones para la industria eléctrica de todo el Valle del Cauca, en el cual el Estado planteó un profundo cambio en la manera en que se venía desarrollando el proceso de electrificación. No obstante, estos cambios no tuvieron la aceptación esperada y, debido al largo lapso de tiempo que se necesitaba para ejecutar las obras, así como

129 Finalmente factores como la creciente deuda y la relación tensa entre el municipio de Cali y CCE, fueron uno los motivos principales que hicieron que el distrito expropiara a este compañía en 1947.

97 también, debido a la compleja relación que hubo entre Estado y las compañías particulares de electricidad, este periodo también estuvo lleno de tensiones y rivalidades, las cuales, finalmente, terminaron afectando aún más la calidad del servicio de electricidad y dejaron como principal afectada a la población en general. Por esta razón, en los años 40, si bien se dieron inicio a las medidas de gran magnitud que por fin sacarían al Valle del Cauca de retraso eléctrico en el que se encontraba, debido a la imprevisión del Estado para atender la realidad concreta en la que vivían muchos municipios en los años 40, así como también debido a la presión ejercida por ciertos sectores sociales, estas obras no fueron asumidas de esa manera y, por el contrario, fueron consideradas por algunas persona como simple demagogia.

A continuación exponemos una cita que expresa muy bien esta problemática.

Si un historiador pacienzudo y sereno se dedicara a narrar por escrito las vicisitudes por las que ha pasado el problema eléctrico de Cali y a determinar por medio de su análisis las causas que han motivado la demora de su solución, tendría forzosamente que destacar estas tres en primer término: Exceso de demagogia, obstáculos creados por el centralismo absorbente, y falta de previsión de los miembros del estado.131