Es imposible considerar la información, sin dispositivos naturales o artificiales que procesen dicha información puesto que la información es una abstracción que se vuelve real cuando tiene una representación física. En particular, la información sobre sí mismo tienen una representación, la cual en este trabajo es llamada auto-representación y hace posible la utilización y procesado de esta información con la finalidad de proveer dispositivos con comportamiento inteligente, lo cual es el objetivo de la IA; las capacidades cognitivas como auto-conciencia y abstracción pueden ser implementadas. En este trabajo, los holones están equipados con capacidad de auto-conciencia y abstracción o habilidad de separar lo esencial de lo auxiliar. En este caso, es necesario para reconocer otros individuos, porque esas representaciones se corresponden con una abstracción de la realidad, que es útil para el comportamiento de cada holón.
Integrando todos esos puntos de vista, la información puede definirse como “una diferencia, causada por un proceso subyacente, casi siempre dirigido por interés, capaz de transformar una estructura cognitiva a través de una colección de símbolos que tienen el potencial de cambiar el estado cognitivo de una entidad”. Más aún, un “medio” es definido como cualquier entorno que puede transmitir señales o fenómenos. Un fenómeno surge como información para la percepción. En efecto, la percepción de un fenómeno es una forma de información y esta información es transportada por señales. Y a su vez, estas señales son representadas por un código, son codificadas y originan los signos. Esto quiere decir que los signos representan la manera en que las señales son codificadas. La semiótica estudia y analiza estos temas.
Los datos están constituidos por signos que tienen un cierto patrón. Los datos representan fenómenos, presentan los fenómenos otra vez; esto es, “re-presentan”. Cuando los datos son interpretados, y se le asignan significado, estructura y relevancia y propósito, producen noticias. Más aún, estas noticias pueden definirse como mensajes que causan cambios en la percepción del receptor. Las noticias son transportadas entre sistemas que tienen la habilidad de entender, asimilar y usar éstas mismas. Una vez que las noticias son combinadas con acción, y aplicación se convierten en información útil.
El conocimiento y la sabiduría son dos conceptos cognitivos de alto nivel. Por un lado, el conocimiento puede ser definido como “noticias más acción más aplicación”, ideas, reglas, procedimientos, modelos, leyes, teorías que guían decisiones y acciones. Por otra parte, sabiduría es “conocimiento más experiencia, más principios, más restricciones estéticas y éticas, juicio y preferencias”. La sabiduría puede ser individual o colectiva. Desde un punto de vista formal, los signos, según Morris [Mo38], tienen tres aspectos: sintáctico, semántico y pragmático. En este trabajo, desde un punto de vista sintáctico, cada estado, crecimiento y auto-confianza de un holón es representado por un valor numérico. Cada valor numérico representa un estado, un crecimiento y un nivel de auto-confianza. Finalmente desde un punto de vista pragmático, cada holón decide sus acciones basándose en los valores de los otros holones. Si se considera una base de representación, es imposible distinguir, a partir de esta los datos, las noticias y conocimiento, al utilizar todos los mismo signos y señales. Sin embargo, se puede identificar cómo y qué propósito tiene cada una de esas estructuras, para categorizarlas. Esto lleva al problema del marco de interpretación.
En el enfoque adoptado en esta tesis, los holones están compuestos por instrucciones (nivel 1), y su arquitectura cognitiva final tiene varios componentes (nivel 2). Son, como un todo, entidades (nivel 3) debido al nivel de proceso de información, noticias y conocimiento, y su capacidad para cambiar su comportamiento de acuerdo a sus experiencias.; pero vistos como parte de un todo, es decir el sistema, representan una organización (nivel 4). Es importante considerar la estructura, el dominio de la cooperación y colaboración. Cada holón con sus propias metas, opera y se comunica con otros holones, brindando el contexto en el que se pueden localizar, tomar contacto e interactuar con cada uno. En este sentido, en primer término, los modelos para la conciencia, con sus arquitecturas cognitivas modulares pueden ser vistos como un sistema holárquico.
La conciencia supone que un individuo pueda identificarse a sí mismo como alguien único, diferente de la multitud. Este nivel de individualismo está tradicionalmente asociado con los humanos, a pesar de que recientes experiencias muestran que también los delfines, primates, y más recientemente, los elefantes presentan diferentes niveles de esta capacidad cognitiva. Y ésta es también una capacidad de la definición de holón usada en este trabajo.
Por otra parte, los respectivos correlatos neuronales –en este caso, las implementaciones en RNAM- pueden correspondientemente ser vistos como sistemas holárquicos.Se ha adoptado este enfoque, que será desarrollado en la segunda parte de esta tesis, por su generalidad y puesto que resulta apropiado tanto para la definición y modelado como para la comprensión de las complejas estructuras y procesos vinculados a la conciencia.
La utilización de arquitecturas cognitivas para el modelado de las capacidades cognitivas y en particular de la conciencia, proviene de Haikonen [Hi03][Hi04]. Este investigador considera que la computación tradicional basada en reglas y pasos algorítmicos no puede jamás implementar la conciencia, puesto que ninguna de estas estructuras tiene lugar en el cerebro. Haikonen piensa que la metodología correcta es del tipo bottom-up, esto es, implementar las funciones cognitivas tales como percepción, imaginación, sufrimiento, placer, lenguaje; luego combinarlas en una arquitectura cognitiva en la cual, la conciencia surgiría espontáneamente, como un comportamiento emergente [Hi03].
La expresión “funcionalidades de segundo orden”, se refiere a aquellas que, de acuerdo al enfoque analítico, están compuestas por otras de primer orden. Es claro que muchas de las funcionalidades de “primer orden” están relacionadas entre sí. En ese sentido, la personalidad regula el modo de esa interrelación. Puede existir en el individuo mayor nivel de razonamiento o de emoción. Más o menos imaginativa, o bien ser un individuo fundamentalmente proactivo o reactivo. La capacidad de inferencia aumenta con el aprendizaje, etc.
Basándose en todo lo anterior, se puede considerar el enfoque holónico como adecuado para el modelado de arquitecturas cognitivas vinculadas a la conciencia. A su vez, como se analizará en la siguiente sección, estas arquitecturas cognitivas se implementarán mediante RNAM, las cuales resultan muy adecuadas para ello, dada que también pueden definirse como holarquías.