4. ASSESSING POLICY EFFECTIVENESS
4.5 Potential Effectiveness across Policy Settings
un cisne (SVanr).
Herrmann (op. cil. pág. 187) piensa que el profundo sueño de Biarcón es en realidad un h iiiiijiir o viaje mágico. Kl cuerpo permanece inmóvil mientras que el espíritu se aleja de él y adopta otra forma, generalmente tyim al. Kasgos similares, chamánicos en cierta manera, los reúne Odín según la "Saga de los Ynglingos" (op. cil. pág. 7). Bjarki posee también esos poderes y por ello en la Sacu de H n ílJ
Kraki es descrito sentado en la sala, inmóvil, mientras que su espíritu irrumpe en el tumulto bajo la apa
riencia de un oso (lo que se desprende de su nombre), bl luuufar no es mencionado por Saxo ni apare ce en las estrofas conservadas de Los Dichos de Bjurki, pero resulta fundamental para comprender la actitud de Biarcón.
¡Elige lo más conveniente! ¡Ea! ¡Ven conmigo! Es posible contener con el luego a los osos: llenemos
de llamas las salas y acometan los incendios las primeras batientes. Reciba la cámara el tizón y sea combustible de las llamas
el derrumbe de los techos y alimente el fuego. Es lícito incendiar las puertas condenadas. Pero nosotros, para honrar al rey con mejor voto, reunamos las firmes formaciones, hendiendo la falange con seguras líneas, vayamos donde el rey ordenó, quien abatió a Rórico. hijo del avaro Boco. y rodeó de muerte al hombre carente de valor.
Aquél, que le aventajaba en riquezas y en el hábito de gastar, era pobre, teniendo menos poder con la honradez que con el lucro; considerando mejor el oro que la milicia, prefirió
la opulencia a lodo lo demás y. desprovisto de gloria, reunió montones de dinero, y despreciaba el trato de nobles amigos. Y habiendo sido herido por la escuadra de Rolvón,
mandó que sus servidores vaciasen el oro
de las bolsas y que lo esparcieran ante las primeras puertas de la ciudad, preparando más los dones que la guerra, porque carente
de soldados creyó mejor atacar al enemigo con obsequios que con armas, y que combatiendo sólo con las riquezas y utilizando objetos
y no hombres podía atraerse el favor de Marte.
De modo que abrió los pesados cofres y las ricas cerraduras, desparramó las pulidas anillas y las cargadas arcas
como remedio de su muerte, riquísimo en oro,
pobre en guerreros, y dejando para que lo arrebatase el enemigo el botín que guardó para ofrecer a los amigos patrios.
Temiendo dar a otro los anillos, a disgusto arrojó el grave peso de sus riquezas, saqueando su viejo montón. El prudente rey despojó a éste de los expuestos regalos; quitábale al mismo tiempo las pertenencias y la vida; y no aprovechó al enemigo la ausencia de bienes que había acumulado ávidamente durante largo tiempo, el pío61 Rolvón lo acometió y tomó la ingente fortuna
" Hste adjetivo no encaja con el conjunto del poema. Parece un eco de la expresión virgiliana pius Ae
neos.
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del muerto, repartiendo entre sus dignos amigos cuanto la avara mano había reunido en tantos años;
e irrumpiendo en un campamento más opulento que fortificado,
ofreció a sus compañeros un eximio bolín sin derramamiento de sangre. No hubo para él nada tan hermoso que no lo repartiera,
ni lan querido que no lo diera a sus socios, comparando
el dinero a las cenizas y midiendo los años por la fama y no por el lucro. Por lo que resulta evidente que el rey acabó sus preclaros días
con ilustre muerte y que hermosos momentos finales honraron los años transcurridos varonilmente. Pues ardiendo en valor, mientras vivía, venció todo, tocándole en suerte a su egregio cuerpo dignas fuerzas. Fue lan impetuoso en la guerra como el rápido torrente corre hacia el mar, y tan dispuesto en la lucha
como el ciervo de bífido pie a emprender veloz carrera. He aquí que a través de lagunas empapadas de pus humana son pulidos los rígidos dientes de los muertos en rabiosa corriente de sangre y en sucias arenas.
Brillan arrojados al limo y los huesos lacerados
los arrastra el torrente de sangre, flotan en la superficie troncos
y extremidades. Mana a borbotones la sangre danesa, rebosa por doquier la rojiza charca y revuelve cuerpos esparcidos
chocando el vaporoso río con caudales espumosos. Es arrastrado el esforzado Hiartvaro, amador de Marte, y provoca a los guerreros con su larga lanza.
Pero aquí, entre las discordias y los hechos de guerra, veo sonreír al alegre nielo de Frotón,
que habituó al oro a los Campos Sirtvalinos'0. Llénelos también la honesta apariencia de la alegría para seguir en la muerte los hados del generoso pariente. Demos alegres voces y seamos osados.
Pues es justo alejar el miedo con dichos animosos y darse a la muerte en acciones memorables.
Abandone el temor el rostro y el espíritu; mostremos V
• Se trata de los Fyrtsvellir. campos cercanos a Upsala por los que esparció Hrólf Kraki el oro según la
lultUt de Snorri (op. cil. pág. 150). A llí se dice que el oro es también llamado la siembra de Kraki o de
por doquier intrépida aclilud para que no se nos acuse de haber dado en algún momento señal de dudoso temor. Valórese el peso de los méritos con el hierro desenvainado. La gloria acompaña a los difuntos y la fama sobrevivirá a la corrupta ceniza, y en ningún momento perecerá lo que perfecto valor realizó en su tiempo.
¿Por qué están cerradas las puertas? ¿Por qué los cerrojos guardan los batientes con candados? Ya le llama
una tercera voz, Biarcón. y le ordena abandonar el techo cerrado.”
Contra lo cual. Biarcón:
“ ¿Por qué a mí, yerno de Rolvón, por qué. belicoso Hialtón, me llamas con tales voces? Pues quien dice grandes cosas e invita a los otros a las armas con grandilocuenies palabras está obligado a acometer e igualar lo dicho a los hechos, para que la obra se corresponda con las palabras. Pero cesa ya. mientras me armo y me ciño el terrible atuendo de guerra. Ya cuelgo mi espada al costado, ya cubro primero el cuerpo de loriga y yelmo, para proteger con el casco
las sienes y ocultar el pecho con rígido hierro. Nadie rehúsa quemar las estancias reservadas y entregar su casa a las llamas: aunque una isla'*' me engendró y soy originario de una serena tierra, debo tomar venganza de doce pueblos por el rey. los que aquél dio a mis títulos. ¡Atended, valientes! Que nadie vista de loriga el cuerpo que va a perecer; comprima sólo al último la cota de mallas; échense el escudo a la espalda; luchemos
a pecho descubierto, cubrid por completo de oro los brazos. Reciban anillas las diestras para que puedan asestar
más fuertes golpes e infligir amargas heridas.
¡Que nadie dé un paso atrás! Desee cada uno con ardor lanzarse a las hostiles espadas y a las amenazadoras lanzas
" De difícil localización.
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para vengar al querido señor. Feliz entre todos quien pueda vengar tan gran crimen
y castigar el engaño con hierro justiciero. He aquí que me parece que el soberbio ciervo
ha sido atravesado por una espada teutona llamada Snyrtir'"1, por la que tomé el sobrenombre de Belicoso1", cuando maté a Agnero, hijo de Ingelo, y obtuve la victoria.
Aquél rompió a Hotingo“ ’. estrellado en mitad de mi cabeza, la espalda saltó por el golpe, y habría causado mayores heridas si su punta hubiese tenido más fuerza.
Le corté el lado izquierdo con el filo izquierdo
y también el pie derecho, y deslizándose por las articulaciones se hundió el hierro en mitad del costado.
Nunca nadie me pareció más valiente que aquel Hércules. Semidespierto se inclinó y, apoyado en el codo, esperó la muerte riendo y la despreció a carcajadas y descendió alegre al mundo elíseo.
¡Gran valor el del hombre que supe) con su risa ocultar su extrema agonía y dominar el grandísimo dolor de su cuerpo y de su alma con alegre rostro! Ahora también hendí las fibras vitales
de cierto descendiente de preclaro linaje con el mismo hierro y sumergí en lo más profunde) de sus entrañas la espada. Éste era hijo de rey. c ilustre por su estirpe ancestral,
y famoso por sus cualidades, y distinguido desde sus primeros años. Pero no pudo serle útil el metal entrelazado,
ni la espada, ni el redondo escudo; tan violenta era
la fuerza del hierro y no sabía detenerse ante los obstáculos. ¿Dónde están los jefes de los godos y la tropa
de Hiartvaro? Que vengan y midan sus fuerzas con la sangre. ¿Quiénes blanden, quiénes arrojan los dardos, sino hijos de reyes? De los nobles nace la guerra; ilustrísimos linajes
celebran a Marte: no se realiza por vulgar osadía
___________ i________
" Término poético que significa espada (MUIIer. op. cit. pág. 103, n. I ). Saxo traduce por belliuer el sobrenombre de Bjarki en la fuente islandesa.
“ Davidson (op. cit. pág. 49. n. 71) piensa que es la transcripción del término poético lurkinar, utilizado para la espada en la poesía escáldica.
lo que tientan discordias de caudillos.
Lo ejecutan preclaros nobles. Pero he aquí, gran Rolvón, que caen tus magnates, se extinguen pías estirpes. No arrebata Plutón humilde u obscuro abolengo ni muertes plebeyas, ni ánimos viles, sino que arrastra
destinos de poderosos y llena el Flegetonte de insignes personajes. No recuerdo haber participado en un combate en el que más pronto entrechocaran las espadas y se intercambiaran golpes por golpes. Si doy uno, recibo tres; así compensan los godos
mutuas heridas, así la diestra poderosa del enemigo venga el castigo recibido con interés acumulado. Hasta tal punto, luchando solo, arratraría cuerpos de muchos a la muerte, que a imagen de una colina haría crecer el montón de troncos y extremidades,
y los cadáveres apiñados formarían una especie de túmulo. Pero, ¿qué hace quien poco antes me mandaba avanzar, tributándose grandes alabanzas y ultrajando a los otros con soberbias palabras y causando mayores oprobios, abarcando en un solo cuerpo doce vidas?”
A esto. Hialtón;
“ Aunque disfrutes de poca ayuda, no estoy lejos; aquí donde estamos hay necesidad, y en ninguna parte
se requiere más la fuerza o la selecta mano de hombres prontos a la lucha. Ya buscaron mi escudo las crueles filas y los dardos,
y sus partes salladas en mil pedazos destruyó en el combate el voraz hierro.
El primer hecho es testigo de sí mismo y se desmuestra a sí mismo. Cede el rumor ante el ojo"7, es más fiable la vista que el oído. Pues sólo quedan las asas del roto escudo;
cortado en círculo, me lo han dejado expugnable.
Y ahora, Biarcón, estás lleno de fuerza, aunque te mostraste remiso, y compensas el daño de la demora con la valentía."
,T Siephanius (op. cil. pág. 156. n. 21) considera osla Irasc traducción de los proverbios islandeses: rau-
nen er óbygnust (la experiencia es fidedigna), sjiin er stigu ríkare (la visión es más poderosa que los
riim n rp c)
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l’ero Biarcón;
“ ¿Aún no has dejado de atacarme y herirme con infamias? Muchas cosa suelen atribuirse al retraso“ . Pues una espada salida al encuentro fue la causa de mi tardanza, la cual
blandía un enemigo sueco contra mi cuerpo con asombrosa fuerza. Y no la esgrimía con recato el portador de la empuñadura; pues cuanto es posible en un cuerpo desnudo e inerme sucede en uno armado; así, la armadura de duro hierro como blandas aguas traspasó"’; y no me sirvió de nada la áspera mole de la loriga para combatir.
Y ahora, ¿donde está el que es llamado por las gentes Odín Armipotente, siempre contento con un solo ojo ? Dime, Rula, te lo ruego, si lo has visto en parte alguna.”
A esto. Ruta;
“ Aproxima lu ojo y mira a través de nuestros brazos*’, antes de consagrar tu vista con el signo de la victoria, si quieres conocer seguro al presente Marte.”
Entonces, Biarcón:
“ Si pudiera observar al terrible marido de Friga71, tal como es, cubierto de blanco escudo y dominando
su gran caballo, de ningún modo se alejaría de Letra sano y salvo; es lícito abatir en combate al belicoso dios.
Ante los ojos del rey reciba la hermosa matanza a los caídos. Mientras haya vida ansiemos sucumbir honrosamente y obtener con lamento ilustre muerte. Caeré a la cabeza del difunto señor y tú
“ Siephanius (ibid. n. 29) descubre aquí otro proverbio islandés: tynest id tufar (muchas cosas causan el retraso).
** Cipolla (op. cil. pág. 116. n. 48) considera que esta imagen procede del poema escáldico Hákm iai -
m al de Eyvind Roba-Escaldas (s. X ): sent i vatn brygdi.
* Davidson (op. cil. pág. 50. n. 76) descubre aquí la creencia de que se puede ver lo que está nculti mirando bajo el brazo de un hombre. Siephanius (op. cil. pág. 156, n. 41) cita un caso parecido de
Saga de Odd Flechas.
71 Odín. a lomos de Sleipmr.
te postrarás al morir a sus pies,
para que vea el que registre los apiñados cadáveres de qué modo pagamos el oro recibido de nuestro amo. Seamos presa para los cuervos y pasto de águilas rapaces, y la voraz ave se alimentará del banquete de nuestro cuerpo. Justo es que así perezcan los intrépidos proceres,
abrazando a su ilustre rey en común muerte.”
Compuse en verso esta larga serie de exhortaciones porque el sentido de estas fra ses, ordenado en el compendio de cierto poema danés, es utilizado de memoria por los muchos conocedores de la antigüedad7''.
Y sucedió que. al hacerse los godos con la victoria, sucumbió todo el ejército de Rolvón y no quedó nadie de aquella juventud excepto Vigón. Tanto se atribuyó por parte de los soldados en esa lucha a los excelentísimos servicios del rey que su asesi nato infundió a todos el deseo de afrontar la muerte, y se creería que se unieron a él en la muerte con más alegría que en la vida.
Hiartvaro, gozoso, manda que, servidas las mesas para comer, siga el banquete al combate para celebrar con los manjares la victoria. Una vez saciado de éstos, dijo que se admiraba grandemente de que entre la numerosa tropa de Rolvón no hubiera sido hallado nadie que hubiera buscado la salvación en la huida o en la rendición. De don de resultaba evidente con cuánta fiel devoción cultivaron el afecto hacia su rey, a quien no soportaron sobrevivir. Y que también reprochaba a la fortuna que hubiera permitido que sobreviviera para él la obediencia de ni siquiera uno sólo de aquéllos, asegurando con cuánto agrado utilizaría el vasallaje de tales hombres. Al presentarse Vigón como para ser gratificado, le preguntó si quería que formara parte de su ejérci to. Y al consentir, le ofrece la espada desnuda. Aquél, rechazando la punta, pide la empuñadura, diciendo que era costumbre entre los soldados extender así la espada a Rolvón. Pues antiguamente los vasallos de los reyes solían prometer obediencia to mando la empuñadura de la espada. Pactado esto, Vigón, asiendo la empuñadura, atraviesa a Hiartvaro con la punta, cumpliendo sí la venganza que había prometido a Rolvón al entrar a su servicio. Hecho esto, lanzando gritos de triunfo, ofrece gustoso su cuerpo a los soldados de Hiartvaro, que ya se echaban sobre él, vociferando que sentía más placer por la muerte del tirano que amargura por la suya propia. Transfor mado de esta manera el combate en exequias, sigue a la alegría de la victoria el luto
Saxo alude aquí de nuevo a sus fuemes orales. En la "Saga de O lafel Sanio” de la Heiiiixkrinnla (op. cu pág 390) las dos primeras esirolas del lijurknmtil son recitadas por Thórmod a los hombres de O laf untes de su ullíma batalla, en el año 1030.
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del funeral. ¡Ilustre y digno de eterna memoria el hombre que. cumplida valiente mente su promesa, manchó de sangre con su servicio las mesas del tirano, abra/ando por voluntad suya la muerte! Y no sintió temor su fogosa animosidad ante las mu nos de sus ejecutores al saber que había de rociar los lugares que frecuentaba Rolvón con la sangre de su matador antes que con la propia. De tal modo que el mismo día nació y sucumbió el reinado de Hiartvaro. Porque con engaño acaban las cosas con seguidas de ese modo, y no se retrasa mucho el fruto de lo que se originó con el eri men y la perfidia” . Con lo cual resultó que los suecos, dueños poco antes de Dina marca, no dispusieron en sus manos de su propia salvación. Destruidos al punto por lo sialandeses, expiaron justamente el daño hecho a las huestes de Rolvón. Con fre cuencia venga el rigor del destino lo que se realiza con mentiras y traiciones.
M üller (op. cil. pág. 109. n. 3) considera esle pensamiento procedente del siguiente proverbio islán des: illa Refaz ili rád (los malos consejos tienen malas consecuencias), o del danés: fa ls i slaiier \m ru in
Herre púa Hala (el traidor golpea a su propio señor en el cuello).
L IB R O T E R C E R O
Motero', hermano de Alislo y discípulo al mismo tiempo de Gevaro, de quien ya luce mención con anterioridad, ostentó tras Hiartvaro el poder de uno y otro reino. Su reinado será explicado de forma más conveniente si comienzo desde los primeros momentos de su vida. Pues se hablará con gran deleite y abundancia de detalles del transcurso de sus últimos años si los primeros no se ven afectados por el silencio. Muerto Hotbrodo por Helgón, pasó su hijo Hotero los primeros años de su infancia bajo la tutela del rey Gevaro. Y ya de joven superaba a sus colactáneos y coetáneos con la gran robustez de su cuerpo. Por otra parte, numerosas habilidades habían or nado su ingenio. Pues se destacaba por su pericia en las manoplas, el arco y la nata ción', y también por la agilidad con que acometía todo cuanto le era posible realizar .1 esa edad, robustecido no menos por el ejercicio que por sus fuerzas naturales. Pasa ba además su joven edad con las fecundísimas actividades de su espíritu. No había nadie que fuera más hábil con la cítara o con la lira. También era experto en el sistro y en laúd, así como en todas las armonías de la cuerda'. Encauzaba los sentimientos humanos de muy diversas maneras a cuantos estados de ánimo deseaba; sabía cómo
' La historia de Holero no aparece en la crónica de Sven Aggesen. según el cual el sucesor de Rolvón es su hijo Rokit Slaghenback (op. cit. pág. 51). Para Dumézil (op. cil. págs. 181 y ss.) Saxo vuelve aquí a mlerpretar y recomponer un mito, en este caso el de la muerte de Bálder. narrado también por Snorri en "La alucinación de G ylft” de su EiU la (op. cil. pág. 66). A pesar de la transposición novelesca de Saxo Dumezil descubre en ella los motivos fundamentales del mito, como son la muerte de Bálder a manos de Hotero (Hód en la Etldu). los sueños premonitorios de Bálder. la invulnerabilidad de éste. su pasión hacia Nana, el agua que mana de la tierra y la habilidad de Hotero con el arco.
Con la expresión caesiuum p erilla se refiere Saxo al pugilato. De él habla de nuevo en la historia de Veslmaro en el Libro V. La habilidad con el arco es para Herrmann (op. cil. pág. 204) una reminis cencía del lanzamiento de la rama de muérdago que acaba con la vida de Bálder. A la natación se hace referencia en varias sagas y en la Heim skringla.
Johannesson (op. cit. pág. 113) considera este tercer libro compuesto bajo la influencia de Mercurio, dios de los sabios, poetas y retóricos, pero también de los ladrones, magos y embusteros. IX- ahí la apa rición de los instrumentos como símbolos del dios, pero no tienen correspondencia con los de la trudt ción musical nórdica. Para la enumeración de estas habilidades se inspira Saxo en la descripción que