The science commons project approach to facilitate the exchange of biological research material Implications for an international system to track genetic
3. Potential implications of the science commons project to the ABS negotiations
En mi primer clase de economía (microeconomía) en la facultad, me tocó un profesor de esos que van a dar clases por vocación, es decir, uno podía apreciar que el tipo amaba enseñar, pues lo hacía con dedicación y profesionalismo, por lo tanto, sus clases eran didácticas, entretenidas, participativas, claras y efectivas. Todos esos adjetivos que acabo de destacar, se pusieron de manifiesto en su primer día frente a nosotros (los alumnos), preparando de principio a fin una clase magistral de 120 minutos en la que nos habló de la economía como ciencia, y en la que también desarrolló y explicó los significados para demanda y oferta, para bien, costo, precio y beneficio.
En un aula abarrotada con más de cien jóvenes alumnos, este brillante maestro comenzó explicando que la economía es una ciencia social, que se dedica al estudio de los procesos de producción, intercambio y consumo de bienes y servicios. Y continuó explicando que el vocablo economía, provenía del griego (οiκος y νέμεωιν ) y significaba administración de una casa o familia, y así prosiguió su clase exponiendo con distintas palabras lo que el británico Lionel Robbins había dicho en 1932, agregando que:
“La ciencia económica analiza cómo los seres humanos satisfacen todas sus necesidades ilimitadas, con recursos escasos que tienen diferentes usos.”
Toda esa parte de los significados transcurrió muy rápido pues están en los libros y a ellos nos remitió, dejando el tiempo restante para explicarnos y convencernos (al menos, a mí me pareció así) de que todo en la vida tenía un costo, un precio y un beneficio, también habló de la variación del precio en relación a la demanda y la escasez, para lo cual se valió de un ejemplo muy utilizado en las clases de economía, como es: El de una persona perdida en el desierto cargando un maletín repleto de dinero, que cuando está a punto de morir de sed, se encuentra con un beduino que intenta venderle una botella con agua, y la pregunta fue, ¿Si esa persona perdida fueses vos, cuánto pagarías por esa botella con agua?
En un momento dado, uno de los tantos alumnos pide la palabra para dar un ejemplo contradiciendo al profeso, diciendo que el tabaco o cualquier otra droga estimulante tenían un costo, pero no traían (o no aportaban) ningún beneficio, a lo que el profesor le respondió diciendo: que las personas que toman drogas si obtiene beneficios, porque los placeres que obtienen de su uso, son su beneficio. (Por supuesto que los que fumamos tabaco, chasqui o tomamos cualquier otra droga: como el alcohol, lo hacemos porque nos da placer, pero eso no quiere decir que sea beneficioso, sino que al igual que los dones impuros o contaminantes, estos son, tremendamente perjudiciales) Así transcurrió el resto de la clase, donde los alumnos expusieron decenas de ejemplos en los que supuestamente existían un costo y un precio, pero ningún beneficio, más bien todo lo contrario, sólo perjuicios, recibiendo de parte del profesor una brillante respuesta positiva, que encontraba o inventaba los beneficios siempre!
No puedo detallar acá la totalidad de esa clase de 120 min. Por lo tanto, simplemente proseguiré explicando los efectos que esa primer clase de economía causó en mí.
Salí de ahí totalmente convencido y creyendo, que todo en la vida tenía un costo, un precio y un beneficio, y ese certeza me acompañó por muchísimo tiempo, pero afortunadamente como a los diez años de esa clase, caí en la cuenta que las cosas más importantes de la vida, no tienen precio ni costo. Entendí que las cosas más preciadas y beneficiosas en (de) mi vida, como es todo aquello que me da inmensa felicidad y placer, no tiene precio ni costo alguno. Comprendí que todas las cosas de las cuales me valdré para adquirir felicidad, riqueza y bienestar son gratuitas, pues no son escasas sino ilimitadas, tanto para mí, como para cualquier ser humano. Entendí que si bien todo lo que considero importante para mi vida tiene un “Valor”, este no es económico, es decir, “ninguna de ellas puede comprarse con dinero” y sin embargo, son todas en extremo preciadas y valoradas por mí. Ahora me doy cuenta que la economía no estudia los Dones, pues ellos no son finitos o escasos, sino todo lo contrario. Sé que en economía entiende y explican de manera genial, todo aquello que tenga que ver con el lucro y con ofertas
por la cual, nunca lleguen a estudiar ni entender nada sobre los Dones, pues estos son: ilimitados! y cada persona en el mundo puede hacer “uso” de ellos en cualquier momento y lugar: siempre!
Por fortuna, hoy entiendo y caigo en la fabulosa realidad: “que toda riqueza material ha sido creada o generada a partir de los Dones y no al revés, y toda riqueza del alma y felicidad del espíritu, solo puede ser obtenida de una fuente ilimitada y gratuita.”
Dichosamente, hoy sé que toda la riqueza material que existe, se ha creado a partir de usar y explotar todos nuestros Dones y nunca pero nunca, ha sido al revés. Ninguna riqueza ha inventado o creado jamás un solo Don.
Sí! Son los Dones los que han generado toda la riqueza. Hoy caigo en la cuenta que para generar mi propia felicidad, bienestar, y toda la riqueza espiritual y material que me venga en gana, tendré que recurrir a ofertas ilimitadas de costo cero = O, es decir, sólo tengo que explotar y hacer valer todos los Dones que me han conferido de forma gratuita!
Y si no me crees, echa un vistazo a tu casa y a todo lo que hay en ella, cómo conseguiste esos bienes? Creándolos desde cero a partir de tus Dones: tus conocimientos y habilidades, tu tiempo, tu amor propio, tu determinación, pasión, voluntad y perseverancia, son fruto del esfuerzo, el placer o ambos.
Acertadamente hoy entiendo que ni los metales, ni las piedras preciosas pueden comprar Dones, pues estos son gratuitos, y es la utilización y la explotación de estos últimos a partir de los cuales se pueden adquirí las piedritas y los metalcitos brillantes, tan preciados para algunos debido a su escasez.
Me gustaría remarcar y destacar algunas diferencias y la única similitud que encontré entre la economía y los Dones.
7.1 –Similitud entre la economía y los Dones (inmateriales)
La economía no entiende de Dones y los Dones no entienden de economía. Es decir que la única similitud, radica en el total desconocimiento entre sí.
El siguiente espacio, es por si consideras que existen más similitudes entre los Dones y la Economía:
……… ……… ………
7.2 –Diferencias entre la economía y los Dones (invisibles)
Para la economía todo tiene un costo, un precio y un beneficio. Para los Dones no existe ni el costo, ni el precio, y según la ejemplificación dada en
el capítulo tres, los Dones son beneficiosos, y los dones impuros son tremendamente perjudiciales.
En economía, las cosas que interesan son las ofertas de bienes y servicios escasos que intenten satisfacer demandas ilimitadas. Para los Dones, las demandas ilimitadas son abastecidas por una oferta ilimitada e igual para
cada ser humano.
En economía interesa más que todo encontrar beneficios, y si no los encuentra los inventa, puesto que hasta de las cosas más perjudiciales y dolorosas saca beneficios y lucra. Para los Dones, el lucro no interesa, y
esto queda demostrado, pues los Dones no tienen precio alguno, y no se los puede almacenar ni vender, nadie puede apropiárselos en exclusividad
dado que estos son invisibles e inmateriales y existen en una cantidad ilimitada e igual para cada ser humano.
En economía entienden que mientras más lejos se encuentren los cliente (la demanda) de la producción (la oferta), mayor será el precio que deban pagar los consumidores por adquirir bienes y/o servicios. Para los Dones
las distancias no interesan, estos han existido y existen dentro de uno mismo, para ser usados por todos los seres humanos que deseen
demandarlos de manera gratuita siempre.
En economía entiende mucho sobre la riqueza ya existente. Por el contrario, los Dones son especialistas en comenzar a generar riqueza desde
cero.
En economía analizan, estudian y pueden explicar perfectamente bien, todo acerca de la concentración de la riqueza. Por el contrario, los Dones son
especialistas en generar y esparcir riqueza.
En economía saben muchísimo de sinergia. Pero los Dones, saben infinitamente más de sinergia, que todos los empresarios, economistas, banqueros y agentes de bolsas del mundo juntos. (es evidente: que a esta no