En estos años más recientes asistimos como a un repliegue de los movi- mientos sociales campesinos, lo que me lleva a hacer estas consideraciones personales en forma de estímulo para así poder retomar el tema a partir de los principios de la CIRADR.
La hipótesis (de quien escribe) sobre la pérdida de protagonismo de los movimientos agrarios en estos años recientes tiene que ver con la “decep- ción” al darse cuenta que entre ser oposición y ser gobierno hay grandes diferencias, y que muchos de los sueños se transformaron en pesadillas, provocando una resaca de la cual no se han recuperado todavía. Esos eran los años cuando, por la presencia de un sinnúmero de gobiernos progresistas en la región, era legítimo pensar que el tema agrario podía ser retomado a partir de perspectivas más progresistas. Las lecciones de la modernización del agro chileno, bajo los gobiernos de la Concertación, su capacidad de articularse a los sectores empresariales con un empuje fuerte de la agricul- tura campesina, podía ser un punto de partida muy interesante, así como las experiencias cooperativas que varios movimientos estaban dando en la parte de transformación y comercialización de la producción. La aparición
del “fairtrade”, el nuevo interés por prácticas conservacionistas y la necesaria
mayor disponibilidad política de los sectores conservadores, todos parecen ser elementos interesantes para no solo un debate sino unas políticas más activas en la cuestión de la estructura agraria latinoamericana.
Las experiencias políticas de varios gobiernos progresistas han resultado en un aumento en la disidencia de los movimientos (campesinos e indígenas) hacia sus representantes gubernamentales. En las décadas anteriores era más fácil para los grupos políticos de oposición recetar cambios estructurales; de allí surgía la alianza natural con los movimientos sociales que articulaban esa lucha en el campo. El pasaje a tener responsabilidades de gobierno ha
enfriado mucho de los entusiasmos porque casi nadie se ha atrevido a en- frentar estructuralmente este tema. Por su lado, los movimientos parecen ser más débiles y no han logrado todavía elaborar la capacidad de formar alianzas políticas que les permita volver a ocupar el centro del debate. Una autocrítica a nivel de estos movimientos campesinos sería necesaria. En muchos casos, tienen su parte de responsabilidad en lo que está pasando ahora. Y surgen otros movimientos que no están dentro de las grandes co- rrientes y que sí han sabido marcar puntos y abrir caminos.
Las luchas indígenas van por su lado y aun cuando haya elementos de cer- canía y de alianzas tácticas con los movimientos campesinos, los caminos de mediano plazo por el momento son todavía divergentes.
El FMRA (2004), desde la sociedad civil, y la CIRADR (2006) desde la FAO, fueron los vértices de alta importancia para poder retomar el tema; sin em- bargo hasta el momento no ha sido posible articular ningún programa de seguimiento serio de los acuerdos adoptados.
El escenario parece aún peor cuando consideramos este nuevo auge de la
competición por la tierra59 a partir de la crisis alimentaria de un par de años
atrás. Este acaparamiento de tierras por parte de grandes poderes, nacionales e internacionales, de gobierno o privados, empieza a darse también en la región latinoamericana, con un modelo productivo de tipo extractivista,
todo lo contrario a lo que consideramos necesario para estos países60. Las
luchas y los conflictos locales continúan, pero también la opinión pública está menos sensible, casi cansada con esto.
No obstante, aun cuando todo parece un decline en este tema, aparecen novedades por allí donde uno menos lo espera. El caso más emblemático es posiblemente Colombia donde la necesidad de una reforma agraria como camino de salida del conflicto interno era muy evidente para todos los es- pecialistas; sin embargo, lo único que se observó en esos últimos años fue
59 Merlet, M. 2010. Les grands enjeux de l’évolution du foncier agricole et forestier dans le monde en
«Etudes foncières» n. 143, enero-febrero 2010.
60 GRAIN, 2010. El Nuevo acaparamiento de tierras en América Latina http://www.grain.org/articles/?id=62
una contrarreforma agraria con un aumento de la concentración de la tierra,
así aumentando las tensiones sociales en el país61. La reciente elección pre-
sidencial, ganada por el candidato Juan Manuel Santos, de repente podría traer un elemento de novedad con la declaración pública de un renovado interés urgente para tratar el tema de la reforma agraria, un tema que era la
bandera del polo de izquierda62.
Es así que voy terminando este artículo con un mensaje de esperanza. Es necesario que la sociedad organizada, con sus movimientos y organizaciones, siga empujando hacia “otro mundo”; sin embargo, parece también necesario decir que si creemos en dinámicas sociales donde el “abajo hacia arriba” tenga un lugar aceptable y reconocido, es indispensable que los movimien- tos sociales miren más hacia adentro con una modestia que no siempre las caracteriza. Ya no es aceptable que las fuerzas, además de limitadas, se dividan en centenas de micro fuerzas a veces más interesadas en su propia visibilidad que en articular una plataforma común. Llegó la hora de decirse que no es más posible seguir así. Juntar fuerzas significa aprender a negociar unos intereses comunes, hacia una plataforma de verdadera colaboración. También será necesario pensar en alianzas fuera de los sectores tradicionales, con segmentos del sector privado, y/o dentro de los organismos internacio- nales. La agenda de trabajo del tema tierra hoy en día debe lograr articular muchas más variables que antes: no sólo luchar contra una reconcentración de la misma, o contra el creciente acaparamiento; sino preocuparse con la dimensión de género, la ambiental, la calidad de los productos (o sea el peso creciente que tienen las grandes cadenas de supermercados) y finalmente, con lo que significa para el ser humano relacionarse con su herencia histó- rica representada por estos paisajes, esos territorios que producen cultura e historia.
61 Fajardo, D. 2002. Para sembrar la paz hay que aflojar la tierra. UNA. Bogotá.
62 http://www.publico.es/internacional/331327/santos/inicia/cambio/rumbo/colombia: “Otro nombramiento
que ha puesto los pelos de punta al uribismo es el del prestigioso economista conservador Juan Camilo Restrepo como ministro de Agricultura. Como eje de su programa se propone, siguiendo la propuesta del Polo Democrático (izquierda), emprender una reforma agraria para devolver a los desplazados los cinco millones de hectáreas que caciques y paramilitares les han despojado a sangre y fuego en los últimos años”.
Hay muchos temas y pocas fuerzas articuladas para llegar a tocarlos todos de manera sincronizada. Debemos unir fuerzas: un pequeño paso hacia atrás por parte de todos para recomenzar sobre bases más “modestas” pero más fuertes porque serán fuerzas que se juntan, de manera a tener el coraje y la capacidad para enfrentar estos grandes retos que tenemos por delante.
Referencias bibliográficas
Abramovay, R. 2002. “Desenvolvimento rural territorial e capital social”, in: Sabourin, Eric. P. e Teixeira, Olívio. A. (eds.). Planejamento e desenvolvimento dos territórios
rurais: conceitos, controvérsias e experiências - Brasília: - Embrapa-Cirad-Ufpb.
Alegrett, R. 2003/2. Evolución y tendencias de las reformas agrarias en América Latina. Reformaagraria, colonización y cooperativas, Roma, FAO.
Altieri, M. 2008. Small farms as a planetary ecological asset: Five key reasons why we should support the revitalization of small farms in the Global South Barahona, A.Ch. Tierra, Agua y Maíz. 2002. Realidad y utopía. UNICEDES, Mo-
relos, México.
Concheiro B. L.; García, M.T. 1998. Privatización en el mundo rural. Las historias de un desencuentro. UNAM, México.
De Castro, J. 1946. Geografía del Hambre. Río de Janeiro.
Decreto 900, 17 de junio de 1952: Artículo 3 citado en Zachrisson.
Echeverri, R., Ribero, M.P.. 2002. Nueva Ruralidad: visión del territorio en América Latina y el Caribe, IICA, San José.
Eguren, F. 2006. La reforma agraria en el Perú. Presentado en la Consulta de expertos en reforma agraria en América latina, FAO-RLC.
Fajardo, D. 2002. Para sembrar la paz hay que aflojar la tierra. UNA. Bogotá. FAO. 2002. Le diagnostic territorial participatif vers la table de négociation : orien-
tations méthodologiques, documento de trabajo, Roma.
FAO: Desarrollo Territorial Participativo y Negociado, FAO, Roma, 2005 http:// www.fao.org/sd/dim_in3/in3_060503_es.htm
FAO-PNUD BRA/87/022. 1993. «Principais indicadores socio-económicos...», Brasilia, FAO.
Foro Mundial sobre la Reforma Agraria (FMRA), http://www.fmra.org/
GRAIN, 2010. El Nuevo acaparamiento de tierras en América Latina http://www. grain.org/articles/?id=62 consultado el 11 de agosto de 2010.
Guanziroli, C. 2003. O porque da reforma agrarian. http://www.uff.br/revistaeco- nomica/v4n1/guanziroli.pdf consultado el 4 de agosto de 2010.
IIAR. 2006. Territorios – Reforma Agraria Integral, Ciudad de Guatemala, Guatemala Ingeniero Agrónomo, redactor de La ley de Reforma Agraria promulgada en 1932
por la II Republica Española.
Kay, C. 1998/2.Latin America’s agrarian reform: lights and shadows. Reformaagraria,
colonización y cooperativas. Roma, FAO.
Lipton, M. 2009. Land Reform in Developing Countries – Property rights and property wrongs.Routledge, New York,
Lula não fez reforma agrária, mas somente política de assentamentos” Gilmar Mauto, da coordenação nacional do MST, http://www.reformaagraria.blog.br/2010/05/03/ lula-nao-fez-reforma-agraria-mas-somente-politica-de-assentamentos/ Mazoyer, M.; Roudart L. 2001. História das agriculturas do mundo: do neolítico à
crise contemporânea. Lisboa, Instituto Piaget.
Merlet, M. 2010. Les grands enjeux de l’évolution du foncier agricole et forestier dans le monde en «Etudes foncières» n. 143, enero-febrero 2010.
Miguel Urioste: La “revolución agraria” de Evo Morales: desafíos de un proceso complejo. 2009. http://www.ftierra.org/ft/index.php?option=com_content& view=article&id=1757:rair&catid=75:tierra&Itemid=66
Mondragón, H. Colombia: ¿Reforma agraria o mercado de tierras?
Porto-Gonçalves, C. W.. 2005. A Nova Questão Agrária e a Reinvenção do Cam- pesinato: o caso do MST. Enpublicación: OSAL, Observatorio Social de América
Latina, año VI, no. 1 . CLACSO, ConsejoLatinoamericano de CienciasSociales,
Buenos Aires, Argentina.
Reforma agrária regrediu no governo Lula, diz Stedilehttp://noticias.uol.com.br/ politica/2009/08/15/ult5773u2075.jhtm
Ricci, R. 2005. A trajetória dos movimentos sociais no campo: história, teoria social e práticas de governos. Revista Espaço Acadêmico N. 54.
Rojas Calizaya, J.C.. 2006 La reforma agraria boliviana - Recuento Histórico de sus Marchas yContramarchas. Presentado en la Consulta de expertos en reforma agraria en América latina, FAO-RLC.
Sampaio, P. A. 2005. La Reforma Agraria en América Latina: una revolución frus- trada. En publicación: OSAL, Observatorio Social de América Latina, año VI, no.
16. CLACSO, ConsejoLatinoamericano de CienciasSociales, Buenos Aires.
Sauer, S., Mendes Pereira, J.M. A “reforma agrária de mercado” do Banco Mundial no Brasil Texto publicado na revista Proposta, dezembro/fevereiro, nº 107, ano 30. Dirección: www.fase.org.br
Téllez, R. El Banco Mundial y su política de tierra. http://www.landnetamericas.org/ docs/bm-politica%20de%20tierra%20Ramiro%20T%E9llez.pdf consultado el 4 de agosto de 2010.
Urioste, M. 2004/2. Bolivia: el abandono de la reforma agraria en zonas de los valles y el altiplano. Reforma agraria, colonización y cooperativas, Roma, FAO. Viera, M. J. 1998. Adónde se fue la reforma agraria http://www.cubanet.org/CNews/
y98/may98/22a4.htm consultado el 13 de agosto de 2010.
Zachrisson Girón, M. sf. La Peste Bubónica en Guatemala: La Reforma Agraria de Arbenz. http://www.eleutheria.ufm.edu/ArticulosPDF/071211_Pestebuboni- cadearbenz.pdf consultado el 13 de agosto de 2010.