A. Data-Mining Technologies
2. Predicting Police Risk
Describir y hablar de hechos sucedidos o de realidades sociales no es, de ninguna manera, una actividad neutra que refleje de forma objetiva dichas realidades y hechos mediante el uso de la lengua. En cada discurso subyacen una serie de principios que guían y condicionan la labor de la construcción del mismo. Dichos principios se encuentran anclados en el trasfondo ideológico de cada persona que realiza actos comunicativos. De ahí que el acto de comunicar algo discursivamente sea esencialmente adoptar puntos de vista y posicionarse ante determinadas situaciones. Posicionarse implica maniobras selectivas en cuanto a los elementos lingüísticos utilizados. Estos últimos son previamente escogidos de acuerdo con la orientación ideológica de cada persona que hace uso de ellos y encarnan la visión particular desde la cual se percibe y se representa la realidad descrita a través de las palabras y las estructuras lingüísticas empleadas. La inmigración como fenómeno social no es ninguna excepción. Hablar y escribir sobre la inmigración es una tarea sujeta a la perspectiva desde de la cual se aborda esta realidad y el discurso construido a su alrededor obedece a visiones previas que la crean y la moldean conforme a las particularidades inherentes al trasfondo ideológico de cada cual. Consecuentemente, el discurso mediático sobre esta cuestión no es en absoluto imparcial, sino que está cargado de percepciones y valores informativos adaptados a la orientación política de cada medio de comunicación. Los elementos lingüísticos que conforman los discursos diarios de los medios de comunicación no informan de una forma inocente sobre la inmigración, sino que transmiten visiones determinadas fundamentadas en el aparato ideológico de la institución mediática. A través del uso de la lengua, los profesionales de los medios de comunicación escogen, de entre la multitud de opciones que ofrece la lengua, para elaborar sus discursos acerca del fenómeno inmigratorio, aquellas unidades léxicas insertadas en estructuras sintácticas determinadas y las restricciones impuestas por las mismas con el fin de desempeñar las funciones que mejor representan sus puntos de vista.
La articulación lingüística de determinadas posiciones sobre cualquier realidad social se lleva a cabo fundamentalmente mediante los recursos que proporciona la lengua, como las expresiones evidenciales, las expresiones modales epistémicas, las
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expresiones de actitud cognitiva, las expresiones de actitud comunicativa y las expresiones de atribución de la información en las modalidades de estilo directo e indirecto. Es decir, estos medios lingüísticos constituyen la piedra angular a la hora de la construcción discursiva de los sucesos que acaecen en el mundo y les imprimen una visión particular en concordancia con el anclaje sociopolítico de la institución periodística que hace uso de los mismos. Como se ha señalado en el apartado de los objetivos, el propósito de este trabajo radica en estudiar las similitudes y las diferencias en cuanto al posicionamiento epistémico sobre la inmigración entre:
c- El corpus británico y español (The Guardian y El País) d- Los géneros noticia y editorial de cada periódico.
La labor analítica e interpretativa del uso de las expresiones evidenciales, modales epistémicas y demás expresiones que indican el posicionamiento autorial en esta investigación parte de la asunción de que los periódicos en cuestión construyen a diario representaciones determinadas del fenómeno inmigratorio en el Reino Unido y España en las noticias y editoriales. En otras palabras, la perspectiva adoptada en nuestro análisis se fundamenta en un enfoque critico-discursivo que atiende, en especial, a la forma en que el material lingüístico analizado moldea la posición de los escritores de ambos periódicos, ya que, a nuestro entender, la evidencialidad, la modalidad epistémica y otras expresiones de posicionamiento, son recursos lingüísticos empleados como estrategias discursivas que contribuyen a (re)producir, mantener o cambiar las relaciones de poder. En este capítulo de las conclusiones repasamos los resultados alcanzados en este trabajo y revisamos las conclusiones tanto teóricas como prácticas. Damos cuenta de las hipótesis que marcaron el desarrollo de este trabajo para comprobar hasta qué punto resultaron acertadas y en qué medida se han alcanzado los objetivos propuestos. Igualmente, se expondrán los aspectos novedosos y su contribución a la línea de investigación en la que se enmarca la presente investigación. 7.2.RECAPITULACIÓN GENERAL
Relatar los hechos desde un punto de vista determinado implica un uso determinado de las opciones lingüísticas disponibles para los usuarios de cada idioma. Como se ha visto en el capítulo del marco teórico, los recursos lingüísticos de la evidencialidad y la modalidad epistémica y las demás expresiones como las de la actitud
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cognitiva y comunicativa y de atribución permiten a los hablantes/escritores adoptar posiciones en cuanto al estado de cosas en el mundo real. Dichas posiciones van en función de la orientación ideológica de cada cual, son de carácter argumentativo y persuasivo, y se valen de los mecanismos lingüísticos y discursivos de las categorías mencionadas con el fin de revestir sus posiciones — tanto de alejamiento como de alineamiento de y con las informaciones transmitidas — de legitimidad y veracidad.
En la literatura sobre las categorías lingüísticas de evidencialidad y modalidad epistémica como recursos de posicionamiento se ha observado ausencia de consenso en cuanto a la función de las mismas entre los estudiosos de este dominio. Así pues, nos hallamos, en líneas generales, ante dos enfoques:
1- El enfoque que entiende el fenómeno de la evidencialidad en términos de fuente de información sin más, descartando de esta forma cualquier juicio de valor del hablante/escritor en lo referente a los hechos narrados.
2- El enfoque que amplía el campo de acción de la evidencialidad, abarcando de esta manera toda la complejidad de significados que pueden asociarse con dicha categoría, apelando al contexto tanto pragmático como sociopolítico, lo que contribuye un mejor entendimiento de las funciones que se desempeñan en un discurso dado. Así concebidas, esta categoría y la de la modalidad epistémica están intrínsecamente relacionadas y son complementarias, ya que mediante las mismas se pueden, dadas las circunstancias apropiadas, expresar la actitud, la certeza, la fiabilidad y la probabilidad de la información dada a conocer.
La primera posición, en su estudio del fenómeno evidencial, tiene como punto de partida a aquellas lenguas que cuentan con un sistema evidencial gramaticalizado y cuyos usuarios disponen de una serie de sufijos cuya función principal es anclar la información emitida en alguna fuente. Tal es el caso de lenguas del Sureste europeo y el Oeste asiático (albanés, búlgaro, turco, armenio del Oeste, persa, etc.) y de lenguas amerindias como el tuyuca, el wintú y el kashaya “in which every verb form bears a
morpheme referring to the source of information” Lazard (2001: 360). La tarea
principal llevada a cabo por los defensores de esta perspectiva consiste en estudios cuyos objetivos estriban en clasificar y jerarquizar los tipos de evidencia, centrándose en los aspectos gramaticales, sintácticos y semánticos de sus marcadores, intentando ofrecer unas clasificaciones, supuestamente universales, fijas e inamovibles de los