D. Byrne - Fischer
Nueva York 1956 Defensa Grünfeld (D97)
El ajedrez ha producido numerosos niños prodigio, como José Raúl Capablanca, Sa muel Reshevsky, Daniel Yanofsky, Judit Polgár o nuestro Arturo Pomar, pero nin guno de ellos consiguió firmar una partida tan extraordinaria a los trece años, contra un fuerte jugador profesional. Al año si guiente de disputarse ésta, Bobby Fischer ganaría el Campeonato Absoluto de Esta dos Unidos (poco después de haberse pro clamado también campeón j uvenil) , y a los 16 años se convertiría en el gran maes tro más joven del mundo. Un récord que ya está batido, aunque los tiempos han cambiado y, sin pretender restar méritos a Judit Polgár, Peter Lékó, Ruslan Ponoma riov o Bu Xiangzhi, es evidente que ahora hay muchos más torneos y más oportuni dades de jugar y, por tanto, de conseguir normas internacionales. 1 lt:Jf3 2 c4 3 tt:Jc3 4 d4 5 �f4 lt:Jf6 g6 �g7 0-0 d5
En un orden inhabitual, se ha llegado a la Defensa Grünfeld, una apertura que forma parte del grupo de las llamadas de fensas indias, en las que las negras permi ten a su rival la creación de un fuerte cen tro de peones, para atacarlo a posteriori.
LAS PART I DAS I N M O RTALES 1 1 1
El orden normal de jugadas es 1 d4 lt:J f6 2 c4 g6 3 tt:Jc3 d5 , etc.
6 't/:fb3
Las continu aciones más frecuentes son 6 cxd5 y 6 l:t el . 6 7 'iYxc4 8 e4 dxc4 c6 lt:Jbd7
Smyslov, uno de los mayores expertos mundiales en este sistema (que lleva su nombre) recomienda 8 . . . tt:J fd7.
9 l:t dl
En esta apertura las blancas deben medir con exquisitez los avances de peo n e s c e n t r a l e s . A q u í , p o r ej e m p l o , l a atractiva 9 e 5 no da buen resultado. Por ej emplo: 9 . . . tt:J d 5 1 0 tt:J xd 5 cx d5 1 1 't/:fxd5 tt:Jxe5 ! , con ventaj a de las negras.
9 ••• lt:Jb6
10 't/:fc5?!
Más seguras son las altern ativas 10 't/:fd3 y 10 'iYb3.
10 ••• �g4
Las negras se disponen a contraatacar el centro enemigo, mediante 1 1 . . . lt:Jfd7 y 12 . . . e5.
11 �g5?
Un error que va a dar cuna a una de las combinaciones más brillantes del siglo xx. Era mejor la natural 11 �e2.
1 1 2 LA FI ESTA D E L AJ E D R EZ
11 . . . tl:ia4!
Una jugada portentosa, que recuerda el salto en el vacío de los trapecistas.
12 'it'a3
El regalo era, en realidad, un paque te-bomba. Ve amos: 12 tl:i xa4 tl:i xe4, y ahora:
a) 13 il..xe7 tl:ixc5 14 it..xd8 tl:ixa4. b) 13 'it'xe7 'it'xe7 14 .txe7 n fe8. c) 13 'it'cl 'it'a5+ 14 tl:ic3 it..xf3 15 gxf3 tl:ixg5 , y las negras ganan en estos tres ca sos.
d) 1 3 'it' b4 tl:i xg5 ( 1 3 . . . it.. xf3 ? 1 4 it..xe7) 1 4 tl:ixg5 it..xdl 15 c;t>xdl il..xd4 1 6 'it'd2 il..xf2, con ventaj a d e las negras.
En cuanto a otras retiradas de la da ma blanca, la única alternativa a la juga da del texto digna de considerar es 1 2 'it' b4, a lo que seguiría 1 2 . . . tl:i xc3 1 3 bxc3 tl:ixe4 14 il..xe7 'it'e8 15 l:t d3 c5 ! 16 'it'xb7 tl:id6, y las negras ganan.
12 tl:ixc3
13 bxc3
13 tl:ixe4!
Nuevo y espectacular sacrificio (peón de e7, calidad). Los caballos negros reali zan un trabaj o formidable en esta parti da.
14 it..xe7
14 .te2 (o 14 il..d3) confirman la ven taj a de las negras.
14 ••• 'it'b6!!
Mejor que 14 . . . 'it'e8, que sería repli cada con 15 l:. d3 !
1 5 il..c4
Aunque las blancas ya van cuesta aba jo, era más sólida 15 il..e2, con la posible continuación 15 . . . n fe8 16 0-0 'it'c7 17 it..h4 tl:ixc3, con ventaja negra. No servía, en cambio, 15 it..xf8?, ya que después de 15 . . . il..xf8 las blancas quedan práctica mente perdidas, pues tanto si 16 'it'b3, co mo si 16 'it'cl , sigue 16 . . . tl:ixc3 !
15 tl:ixc3!
El segundo caballo negro persiste en su voluntad de sacrificio por la causa.
16 .tes
S i 1 6 'it' xc3 , 1 6 . . . l:t fe8 , con clara ventaj a negra, y si 16 il..xf8, 1 6 . . . it..xf8 17 'it'xc3? it. b4, ganando.
16 ••• l:. fe8+
11 c;tin
A 17 c;t>d2 seguiría 17 . . . tl:ie4+, y a 17 tl:i e5 , 17 . . . it..xe5 ! 1 8 it..xb6 it.. d6+, con ventaj a decisiva en ambos casos (ver dia grama 139).
17 ••• it..e6! !
da. Un movimiento absolutamente magis tral, que da fe de un genio único. Además, se trata de la única jugada ganadora, pues si, por ejemplo, 17 . . . lt:lb5, las blancas pue den j ugar 18 � xf7 + ! @ xf7 ( 1 8 . . . @ h8 1 9 'iYd3) 1 9 'iYb3+ �e6 20 lt:l g5 + @ g8 21 lt:lxe6 lt:lxd4 22 lt:lxd4+ 'iVxb3 23 lt:lxb3, y ganan las blancas (análisis de Fischer).
18 �xb6
La idea de 17 . . . �e6 es desviar al al
fil blanco de la diagonal fl-a6, lo que ocu rriría si captura el alfil negro. Por ejem plo: 1 8 � xe6 'iYb5+ 1 9 @ gl lt:l e2+ 20 @ fl lt:l g3 + ! 21 @ g l 'iV fl + ! 22 l:t x fl lt:le2++, mate ahogado.
Otras posibilidades tampoco impiden la derrota:
1 8 'iYxc3 'iYxc5 ! ; 18 �d3 lt:lb5; 18 d5 �xd5 19 l:t xd5 'iYbl + 20 lt:l el l:t xel++ (GM A. Saidy).
18 . . . �xc4+
Ahora la penetración del alfil por la diagonal en que se encuentra el rey blan co, j unto con la excelente coordinación de todas las piezas negras, da lugar a un insoportable asedio.
19 @gl lt:le2+
20 @n lt:lxd4+
21 @gl
Si 21 l:t d3, 21 . . . axb6 22 'iVc3 lt:lxf3,
L A S PARTI DAS I N M O RTALES 1 1 3
ganando, ya que no es posible 23 'iYxc4? , por 23 . . . l:t el++. 21 . . . ttJ e2+ 22 @fl lt:lc3+ 23 @gl axb6 24 'iYb4 24 . . . l:t a4! 25 'iYxb6 Si 25 'iY xd 6 , 25 . . . ltJ x d l 26 'iY x d l l:t xa2, con l a amenaza . . . l:t a l , ganando.
25 . . . ttJ xdl
26 h3 l:t xa2
27 @h2
La partida está ya claramente inclina da a favor de las negras, que no sólo es-
1 1 4 LA FI ESTA D E L AJ E D R EZ
tán en condiciones de seguir atacando al rey blanco, sino que ya cuentan con mar cada ventaj a material: torre, dos alfiles y dos peones por la dama enemiga.
27 tt::\xf2 28 n el n xel 29 �d8+ .tf8 30 tt::\xel .td5 31 tt::\f3 tt::\e4 32 �b8 b5 33 h4 h5 34 lb e5 @ g7 P l a n t e a l a a m e n a z a 3 5 . . . .t d 6 3 6 �e8 .te6, ganando e l caballo.
35 @gl .tes+ 36 @n
Si 3 6 ci;; h l , hay mate en tres: 36 . . . tt::\g3+ 37 @h2 tt::\ fl + 38 @h3 .txg2++.
36 . . . tt::\g3+ 37 @el .th4+
En esta posición el aficionado Manuel Ovidio Valero, de Valencia, señaló que las negras podían haber dado mate en cuatro de dos formas distintas, es decir, en una jugada menos que Fischer. Las va riantes que aporta el Sr. Ovidio Valero son:
a) 37 . . . l:t e2+ 38 @dl .tb3+ 39 @el .ta3+ 40 @bl l:t el++.
b) 37 . . . .tb3 ! 38 �h8+ (ante las ame- nazas 38 . . . .tf2++ y 38 . . . l:t e2++) 38 . . . @ xh 8 3 9 tt::\ xg6+ (o 3 9 tt::\ xf7 + ) 3 9 . . . @g7, y mate a la siguiente.
Esta valiosa aportación parece irrefu- table. 38 @dl 39 c¡f;ict 40 c¡f;ibl 41 @el .th3+ tt::\ e2+ tt::\ c3+ l:t c2++
El rey blanco ha sucumbido en el flan co de dama. Obsérvese la perfecta coor dinación final de las piezas negras, todas concentradas sobre su objetivo. La deno minación Inmortal del siglo xx le fue con cedida a esta partida por varios expertos cuando aún faltaba por transcurrir casi la segunda mitad del siglo, por lo que, si bien se han jugado desde entonces algu nas otras partidas que podrían cuestionar la supremacía de la misma, lo que resulta incuestionable es la enorme calidad de la larga combinación de Fischer.
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