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Problem Formulation with TDNN

5.3 Developing the Degradation Model

5.3.2 Problem Formulation with TDNN

En la porción oriental del juego de pelota, el -compañe­ ro Mario ITavarrete (1969), siguiendo•las indicaciones del — arqueólogo Kedellín Zenil y para buscar la base de posibles estructuras, excavó dos calas a partir del eje central longi

tudinai de la cancha. Estas unidades se colocaron de N a S ;

sultando entre-arabas una trinchera con una longitud total -

de 6.00 m., por

1,50

m,, y una profundidad de

0,50

m., sin

variaciones significativas, solo encontró relleno y en una porción de la excavación II, pequeñas partículas de estuco. No hubo materiales diagnósticos.

5,¿f. LA 5SGÜITDA TEMPORADA.

Durante ésta, se edificó el campamento en la porción - sur del terreno adquirido por' la U.V. adyacente a la pirámi de I, el cual se integró con un-laboratorio de campo para - el procesado de los murales desprendidos. Estas construccio nes se hicieron siguiendo los cánones tradicionales del lu­ gar, con ligeras modificaciones, se realizaron todas las ac, tiyidades, desde el corte de madera, acarreo, labrado y edi ficación, a fin de obtener información etnológica en cada r paso seguido.

Se siguió con la exploración del adoratorio de la Pirá mide I, concentrando los esfuerzos hacia la porción W, en­

cargándose de estas labores el arqueólogo Juan Sánchez Soni lia. y los restauradores del Centro Coremans. Se continuaron

las excavaciones de pozos buscando hallar los establecimien tos más tempranos del lugar.

5,if. 1. POZO EN EL CAMPAMENTO.

. Al rebajar una porción del piso del terreno frontal al campamento, durante los trabajos de edificación, aproximada mente a 0.^0 m., al N de la esquina NE del laboratorio, se halló un gran fragmento lítico correspondiente a una estela lisa similar al explorado mediante el pozo IV, razón por la que se dispuso realizar una excavación en el lugar, inicia­ da por Mario Navarrete H.

El pozo se orientó de N a S, midiendo longitudinalmen­ te 1,50 m. por 1.00 m. de ancho. También se excavó por ca­ pas artificiales, considerándose la primera de 0 .0 0 a 0.A0 m., y las dos siguientes de 0,20 m., (Navarrete 1970) sin - variaciones hasta la base del fragmento que se halló asenta do en relleno con materiales contemporáneos, por lo cual se determinó que el elemento lítico no estaba "In situ". Des­ pués de extraerlo se decidió continuar el pozo para determi nar la profundidad del relleno, quedando la excavación a —

cargo del suscrito; el compañero Eavarrete pasó a iniciar - el pozo V« '

El proceso se siguió de manera similar a l •de las capas precedentes aumentándose cada una a 0.30 m. El relleno con-

\

tuvo tierra de aluvión y bastantes.fragmentos pequeños de - estuco, seguramente de las cubiertas de la pirámide I. Todo el estrato transpuesto es más alto de nivel en la pared E, descendiendo en las paredes E y W hacia el sur, donde alean -zó su mayor profundidad y grosor (1 . 1 0 m.) sobre todo hacia la esquina SE,.clara evidencia del resbalamiento de tales - materiales hacia partes más bajas, alejadas de la estructu­ ra. arquitectónica.

Dentro de esta matriz, en la porción correspondiente a la capa 6 ( 1 .¿j-0-1.7 0) se halló un fragmento de hacha peta— loiae y un fragmento de yugo labrado con la representación del "Monstruo de la tierra". Bajo éste, se encontró otra ca pa formada por tierra de aluvión en la cual afloraron gran­ des cantos rodados cubiertos de cal, visibles sólo en las - paredes V/, N, y E, dispuesta por lo tanto en forma similar

La unidad se excavó hasta íj-,20 nú, pon seguridad, ■ al - haberse hallado la supuesta esterilidad arqueológica en. la - capa 10 <2.60-2.9 0); en cuanto a los materiales obtenidos — pertenecen casi en su totalidad al Clásico tardío.

5.k .2. POZO V.

Por observaciones del comportamiento estratigráfico — exhibido en las zanjas para la introducción del agua potable en la comunidad, con presencia de algunos fragmentos óseos - humanos en ellas, y a fin de muestrear esta posible zona de entierros cercana a un sitio habitacional prehispánico, para iniciar la determinación de una secuela cronológica-cultural en los establecimientos al norte del centro ceremonial y al sureste de la zona residencial detectada, se decidió la aper tura del pozo V.

Esta unidad fue controlada por. el arqueólogo Mario Ha- varrete H. (1 9 7 0) quien la dispuso perpendicular a la menci£ nada zanja en la calle de acceso al actual poblado. Origi-- nalmente se trazó un cuadrado que midió 1 . 5 0 m., por la-- do, la trasposición, de niveles se realizó en la forma men--

clonada en excavaciones anterioes, labrándose la primera ca pa de 0.3Q m., y las subsecuentes de 0.20 m. En la capa — 3 (0,50-0.70) debido al hallazgo de un entierro y un cráneo

que sallan de las paredes del trazo original, se decidió am pilar hacia el oeste, agregándole otro trazo rectangular de 0.80 por 1.50 m . c o n lo cual el pozo en realidad resultó

de 2 , 3 0 por 1.50 m. Para su control a ésta se le denominó - "ampliación A" llevando el mismo registro de la excavación inicial.

Posteriormente, al seguir hallando restos humanos se. - continuó ampliando hacia el poniente. En el nivel inferior de la capa ¿v, se encontró los restos de una calzada de pe— • queños cantos rodados que parecen delimitar horizontalmente dos fases culturales diferentes. El área de excavación se - acrecentó paulatinamente hasta alcanzar una dimensión de -— 3 .0 0 -por 1 .5 0 m., la cual a su vez se adicionó por el lado sureste con otro pozo de 2 .0 0 por 3 .0 0 m., separados por un muro testigo de 0 ,5 0 m*, con lo cual se tuvo un área de vi­ sual! zación equivalente a un cuadrado de 3.00 por íf.OO m., resultando un solo pozo, al quitar el mencionado "muro tes­ tigo".

En esta unidad se socavaron 15 capas, las cuales se — redujeron paulatinamente en forma escalonada en las capas - 9, 1 0, 1 2 y 1 5» hasta alcanzar la profundidad de 3 . 1 0 a., - se excavaron 10 centímetros más, pero debido a la. cantidad, de agua cue maná en tal nivel, se suspendió el trabajo a la profundidad de 3 . 2 0 m., en estratos correspondientes al -pre clásico medio.

Entre los hallazgos especiales recuperados, se mencio­ nará en primer término la serie de diez enterramientos pri­ marios entre las capas 5 a la 1 2, la mayoría correspondien­ te al clásico tardío, dispuestos en mayor número en decúbi­ to dorsal; es digno de mencionarse en particular el entie— rro 8 en cuya matriz deposicional tuvo cuatro navajas de — obsidiana con extremos én bisel (ver:capítulo de materiales líticos) siendo el único entierro con materiales asociados directamente.. . ■

Este pozo ofreció además hallazgos pequeños de cerámi­ ca, lítica y óseos aislados.