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9 Appendices

APPENDIX 10: PROCEDURES FOR CALCULATING EFFECT SIZES

Se eligieron seis estudiantes que participaron en doce sesiones, durante el semestre febrero-junio de 2012, en el Seminario de traducción de textos científicos y literarios del francés al español y su didáctica, había una estudiante francesa que realizaba una breve estancia en el IIE y una estudiante que no estaba inscrita, iba sólo por aprender, por lo que no fueron consideradas para la investigación.

Los estudiantes apenas se iniciaban en el aprendizaje de la traducción; los nombres que se utilizan son ficticios. Para poder hacer algunas reflexiones acerca de los resultados de sus traducciones y sus historias de vida, exponemos a continuación lo que nos narraron.

Daniel

Era estudiante de 6º semestre de la Licenciatura en Lengua Francesa. Tenía 20 años de edad y dos y medio estudiando francés. Su infancia fue “normal”, fue hijo único hasta los doce años y le gustaba ser el centro de atención. Compartió su vida con un grupo de amigos, que consideraba como de su familia; con ellos tuvo miles de aventuras y a pesar de que actualmente se siguen viendo,

116 ya “maduraron”; ahora con todo lo que está pasando, “hablo de violencia y crímenes, no nos atrevemos a hacer lo que hacíamos antes”.

Cuando escribía esto le sorprendía ver cuánto ha cambiado la ciudad, “ya que ahora un grupo de niños no puede salir. Hicimos una caminata desde Banderilla hasta Pacho por toda la vía del tren, fue una de las experiencias más gratas en mi vida, nos gustaba salir, caminar sin un destino fijo”.

A sus padres también les gustaba viajar y conocer, caminar, y “creo que fue por ellos (mis padres y mis amigos)” por quienes aprendió el gusto de viajar, el amor a la naturaleza, a los pueblos, a la gente, a lo tradicional.

Medita mucho, tiene una filosofía budista y eso le ha ayudado a estar más apegado a la vida, a lo bello de la vida, a vivirla y disfrutarla.

Le gusta leer, aunque empezó a hacerlo con frecuencia hasta el bachillerato; en general “soy un lector de literatura mexicana, me encanta la literatura del siglo XX, me gustaría aprender a hablar náhuatl y aprender lo poco que se conoce de su verdadera cultura”. Le gusta la cocina mexicana y lo tradicional del estado de Veracruz, porque considera que es un estado muy bello, con una diversidad inmensa y que le gustaría recorrerlo de punta a punta.

Nicky

Era estudiante de 6º semestre de la Licenciatura en Lengua Francesa. Tenía 20 años y había estudiado francés durante cinco años. Cursó francés en la secundaria y consideraba que leía y escribía muy bien en francés. Su libro favorito era Madame Bovary; las películas que más le habían gustado eran Amélie y

Faubourg 36. Nació en Xalapa, el 30 de septiembre de 1991, precisamente el día

de San Jerónimo, patrono de los traductores. Su mamá es contadora y trabajaba por el momento como prefecta; su papá era árbitro y taxista. Admiraba mucho a su abuelo paterno porque, a pesar de que no tenía estudios, sabía mucho acerca del mundo: las plantas, el clima, etc. Le encantaba el voleibol y hacer deportes. En ese momento vivía con sus abuelos maternos porque le quedaba más cerca de la facultad, pero veía a sus papás y hermanos prácticamente todos los días a la hora de la comida.

117 Estudió desde el jardín de niños en una escuela bilingüe, por lo que se le inculcó la pasión por las lenguas desde muy pequeña. Nunca había estado en Francia pero su sueño era conocer París. Le encantaban los idiomas y quería aprender italiano, portugués y alemán. Le encantaba viajar y conocer lugares nuevos, así como la cultura mexicana y su comida. Dijo que le fascinaba el cine y no dejaba de asistir todos los años al “Tour de cine francés”. Adoraba la música de Edith Piaf y estudiar la ortografía y la gramática, pero que no le gustaba dar clases. Le molestaba que la gente pensara que la Licenciatura en Idiomas era una pérdida de tiempo, y pensaba que esas personas eran ignorantes. De pequeña le encantaba concursar en los SpellingBee´s y tiene muchos diplomas. Afirma que le gustaría mucho certificarse en inglés y francés. Era muy ordenada y le molestaba el desorden; a veces solía ser demasiado perfeccionista.

Leonor

Era estudiante de 6º semestre de la Licenciatura en Lengua Francesa, tenía 20 años. Llevaba dos y medio estudiando francés. Pensaba que leía, escribía y traducía bien. Le gustaba mucho la traducción y los textos literarios eran los que más le agradaban, pero como no se propusieron en su Facultad en ese semestre, decidió inscribirse en el Seminario de traducción del IIE.

Le gustaba mucho aprender y experimentar nuevas cosas, disfrutar un buen libro en lugares silenciosos y tranquilos, sobre todo si se trataba de novelas románticas o de época. Su gusto por los idiomas era tan antiguo como su gusto por la lectura, ya que empezó a la edad de diez años.

Le gustaba mucho escuchar música y conocer nuevos géneros, le encantaba bailar y conocer nuevos lugares, personas, nuevas costumbres y maneras de pensar. Después de estudiar contabilidad, consideraba que estudiar una lengua era adentrarse en un nuevo mundo lejos de la monotonía para fomentar la flexibilidad y tolerancia de ideas. Le gustaría ser traductora o trabajar en turismo.

118 Aline

Era estudiante de 4o semestre de la Licenciatura en Lengua Francesa. Tenía 23 años. Pensaba que leía muy bien y traducía regular. Quería acercarse a la traducción principalmente para saber si le gustaba, si tenía habilidad para ello y para conocer otros enfoques de la lengua. Esperaba aprender los principios necesarios para hacer una buena traducción.

Nació en la Ciudad de México, el 10 de agosto de 1988; su padre es ginecólogo y su madre dentista. Pasó parte de su infancia en el Estado de México y a los diez años se fue a vivir a la ciudad de Orizaba. Vivió algún tiempo con sus abuelos hasta que sus padres se divorciaron unos años después. Comentó que fue una niña bastante curiosa y que había pasado mucho tiempo entre adultos, sobre todo con doctores. Sus abuelos influyeron muchísimo en su personalidad; su abuelo, que era médico general, tenía interés en la pintura y la carpintería, era un hombre muy creativo y un gran ser humano; en su consulta no cobraba, después la gente regresaba a verlo con cajas de mangos, naranjas, etcétera, como una manera de agradecerle. Su abuelo la enseñó a cortar madera, a lijarla y barnizarla, pero nunca fue buena para la pintura. Su abuela, a pesar de no haber ido nunca a la escuela, era una mujer muy inteligente, que cocinaba riquísimo, tejía, cosía y le encantaba la jardinería; gracias a ella aprendió a no desperdiciar nada y a reciclar.

No pasó mucho tiempo con sus padres porque trabajaban mucho y cuando se divorciaron se fue vivir con su madre y sus hermanos. Fue una adolescente rebelde y cuando cumplió quince años se fue a España y Noruega; eso la calmó, porque le abrió otras perspectivas hacia el mundo y le hizo valorar a su familia. Luego entró a un colegio de monjas donde conoció a sus mejores amigos y aprendió a ser tolerante, ya que no es creyente. Con las monjas no aprendió mucho sobre Dios, pero sí sobre la disciplina. A los dieciocho años se fue a Puebla a la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP); aunque es una ciudad que le encanta, pronto descubrió que la publicidad no era lo suyo, principalmente por la falsedad que priva en ese ambiente y porque nunca le encontró un sentido humano a la publicidad.

119 Dejó Puebla para ir a Xalapa a estudiar lengua francesa; su abuela le comentó que siempre tuvo talento para los idiomas y ella cree que tenía razón. Ahora piensa que su vida en cierta manera está completa. Cuando falleció su abuelo le dejó un poco de dinero, con el cual pudo viajar a Francia durante las vacaciones escolares y para ella fueron experiencias maravillosas. Estaba muy interesada en la escuela, el cine y la literatura; leía novelas y poesía. Concluyó diciendo: “me encanta Truffaut, Bergman me cautiva, Buñuel me trastorna y Almodóvar me divierte”.

Aris

Era estudiante del 6º semestre de la Licenciatura en Lengua Francesa. Tenía 31 años. Comentó que había estudiado francés durante 20 años. Pensaba que leía muy bien en francés, escribía muy bien y traducía bien. Pero su experiencia en traducción apenas empezaba. Había traducido diversas ponencias referentes a educación y sociología (para apoyar los trabajos de su madre y sus amigos). Le interesaba el ejercicio de traducción porque le parecía que enriquecía el léxico; con el Seminario de traducción esperaba conocer sus limitaciones para trabajar en ellas.

Nació en la ciudad de Guanajuato, Gto. Vivió en ese lugar hasta 2007. Siempre le gustaron la pintura y la geometría; aunque tenía malas notas en español le gustaba mucho hacer poesía y escuchar hablar a los mayores. Su papá era un hombre muy elegante que hablaba con mucha propiedad. En la escuela se reunía con niños que ahora son músicos y particularmente con su amigo Mario, cuyo padre era entonces director de orquesta y los hacía escuchar una música bellísima. Nunca le gustó el deporte, por lo que empezó a estudiar francés desde los 8 años, al principio de manera desapasionada y luego con mucho interés, pues el maestro era muy paciente y le hizo entender con mucho amor todos los tiempos gramaticales que en español tenían nombres que entonces le parecían horribles. Así mejoró sus calificaciones y empezó a gustarle la escuela.

Sus tíos viajaban mucho y siempre le contaban sobre los países que visitaban y las cosas que veían, le regalaban libros de castillos y de criaturas

120 mitológicas. Al aprender francés empezó a leer otras cosas: Poil de Carotte de Jules Renard, Sans Famille de Hector Malot y los cuentos de Maupassant que lo divirtieron mucho. Le gustaba leer a Michael Ende y el cine de Almodóvar, su madre era joven en los años ochenta y creció con este cine “a partir de sus eternos VHS de Fellini”. Le encantaba viajar y le gustaría visitar algún día Israel y el Norte de África.

Isis

Era estudiante del 5º semestre de la Licenciatura en Derecho; tenía 33 años. Pensaba que leía bien en francés, escribía regular y traducía regular. Le gustaría tener una formación amplia y sólida en la lengua francesa para poder traducir todo lo que el autor quería dar a entender. Había traducido documentos de banca y finanzas en su mayoría, pero sólo del inglés. Asimismo, quería conocer un poco más la cultura francesa y llegar a profundizar en la misma. Esperaba poder adquirir todas las habilidades necesarias para realizar una buena traducción, sin ser literal.

Nació en la ciudad de México, rodeada de gente maravillosa que a la fecha habían marcado su vida, a quienes debía y agradecía su formación académica y ser la mujer en la que se había convertido. Sus padres la apoyaron siempre y en todo momento en su superación profesional, y gracias a ellos ingresó al Instituto Superior de Intérpretes y Traductores (ISIT). En un inicio soñó con ser intérprete, estar en conferencias internacionales y llegar a la ONU, pero el destino cambió todo cuando los nervios la traicionaron en una interpretación en público, frente a muchos espectadores; logró sacar adelante la ponencia pero le quedó claro que su vocación no era la interpretación sino la traducción. En el ISIT estudió francés y para reforzar los conocimientos estudió en el IFAL y en el Centro Cultural Universitario (CUC) de Ciudad Universitaria.

Siempre le habían gustado los textos técnicos y científicos, porque le parece que los textos literarios son más difíciles y hay que saber mucho de literatura para traducir las obras de los clásicos. Había tenido varios trabajos a lo largo de los años, pero el que más disfrutó fue el que realizó en un bufete jurídico,

121 pues estuvo trabajando con un abogado encargado del área de migración donde se ocupó de la traducción de documentos migratorios.

Su sueño más preciado era conocer Japón; en 2003 lo consiguió: ahorró y se fue quince días a conocer Tokio; en 2006 viajó a Montreal y Quebec. Le encantaría conocer Dubái y espera vivir para lograr ese propósito. En cuanto a los libros que más le han gustado menciona: Memorias de un impostor, de Vicente Riva Palacios y El país de uno, de Denise Dresser. Su revista favorita era

Proceso, porque pensaba que aunque no lo queramos reconocer es una revista que habla de la cruda realidad que vive la sociedad mexicana.

La profesora

La investigación se realizó con base la experiencia de la profesora en la enseñanza y en la práctica de la traducción y porque se consideró que tenía la posibilidad de conocer mejor a los estudiantes como responsable del Seminario de traducción.

En la UV fungió como coordinadora de francés en el Centro de Autoacceso USBI-Xalapa, donde elaboró diversos materiales para el autoaprendizaje de la lengua francesa y asesoró a estudiantes de servicio social en las tareas del Centro.

Durante más de veinte años ha trabajado como traductora literaria para diversas editoriales y organismos, como el Fondo de Cultura Económica, Larousse, Taurus, Ediciones sin nombre, Planeta, Verdehalago, Escenología, la Embajada Francesa, Le Monde diplomatique, la Secretaría de Educación Pública y la Editorial de la Universidad Veracruzana.

Actualmente es la coordinadora del Seminario de traducción de textos científicos y literarios del francés al español y su didáctica, en el IIE de la UV, y es la coordinadora y fundadora del Cuerpo Académico: Lingüística y Traducción. Junto con los integrantes del mismo ha invitado a especialistas de reconocido prestigio nacional e internacional en traducción, lingüística, literatura y análisis del discurso. Realiza publicaciones conjuntas, asesora tesis de posgrado y prepara proyectos de investigación.

122 de los detalles biográficos en la investigación con estudio de caso es ubicar los orígenes y las características importantes de los informantes, para que el lector vea cómo pueden haber influido unos y otros en el caso y se pueda hacer una idea de la persona y su importancia en el estudio de caso.

También consideramos que era necesario explicar las historias de vida de los informantes porque en la metodología cualitativa permite obtener información sobre el sujeto de investigación, a fin de detectar necesidades académicas con una mayor profundidad de la que pudiera brindar un cuestionario, por ejemplo.

También hablamos de la profesora-investigadora porque, de acuerdo con Simons (2009), “la principal razón de analizar el ‘yo’ en la investigación con estudio de caso es que formamos parte inevitable de la situación que estudiamos. Somos el principal instrumento de recogida de datos, somos quienes observamos a las personas del campo e interactuamos con ellas” (p. 121).

La autora señala que la historia de vida ayuda a distinguir nuestra historia de la de los participantes, el mutuo impacto, y saber cuándo y cómo se entrecruzan en lo que se podría llamar “co-construcción del significado”; el premio que obtendremos es la capacidad de discernimiento que nos proporcionará, al ser conscientes de cómo afectan a la investigación nuestros valores y creencias y saber cuándo estos valores entorpecen la comprensión o constituyen un sesgo (Simons, 2009, p. 138).