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En este apartado abordaremos las modalidades financieras. La primera de ellas es la de las cooperativas de ahorro y crédito (COAC), modalidad histórica en el marco de la EPS pero que, sin embargo, a lo largo de los países de la región se observa que en general no logran privilegiar como “clientes/socios” a la ESS y que priman en las carteras de crédito los individuos y las em- presas convencionales aunque de baja escala (mipymes).

A su vez, la potencialidad de estas organizaciones es tal que se encuentran fuertemente presio- nadas por transformarse en entidades convencionales. Existe un debate sobre la governance interna y el tamaño ideal dentro del que aparece como una propuesta interesante que plantea la creación de nuevas COAC vinculadas, en lugar de la política de crecimiento desmedido propio de las entidades convencionales. En este contexto, no es dato menor que todas las que opta- ron por el crecimiento al ritmo de las reglas del mercado financiero terminaron desmutualiza- das9 y, dentro de la modalidad microfinanciera, lo mismo sucedió con las ONG que comenzaron

en la década de los setenta a ofrecer microcrédito y ya a inicios de los noventa habían logrado cambios en las legislaciones y habían conseguido constituirse en los primeros bancos especia- lizados en microfinanzas con fines de lucro, con un comprobado “desvío en la misión institu- cional” según la literatura especializada. El caso del Banco Solidario de Bolivia, del que en parte proviene el homónimo ecuatoriano, fue el primero en adoptar este camino.

Claramente, el mercado financiero a nivel local, nacional y global promueve y premia este com- portamiento que, en términos de economía social, se consideran pérdidas o fugas de experien- cias y recursos en tanto se aleja de la racionalidad reproductiva y asume las reglas del sector financiero hegemónico.

Si bien no hemos realizado una investigación específica sobre las COAC en el Ecuador, de los inter- cambios establecidos en diversas instancias de discusión y formación10, el crecimiento desmedido

y, en general, la imitación de las prácticas financieras de los bancos privados convencionales por parte de muchos directivos, las disputas por los límites a las sucursales que fija la nueva normati- va, la baja escala de cada COAC cada una con su propia marca y logo, la alta competencia en los mismos territorios, la desatención del ámbito rural y de las ciudades pequeñas y hasta medias, la baja participación de los socios y hasta el desconocimiento de sus propia condición de socios, son expresiones repetidas entre distintos miembros del campo de la EPS, todo lo cual da cuenta de rasgos de desmutualización, en particular, en las COAC reguladas por la SBS.

Al respecto, Fischer (2005) propuso un interesante modelo que distingue entre redes federa- das y redes competitivas y/o atomizadas. El autor entiende que una red es de tipo federado cuando reúne simultáneamente las siguientes características:

9 La cuestión de la desmutualización de las COAC y los bancos cooperativos, se viene problematizando desde hace años, fundamentalmente a partir de casos renombrados como el CERA de Bélgica y el Credit Agricole de Francia, que adoptaron estrategias de capitalización y crecimiento netamente capitalistas. Para profundizar sobre esta tendencia y las discusiones al respecto, se sugiere la lectura de: International Cooperative Banking Association –ICBA-, “Capital, demutualization and governance” Journal N° 11, 1999. Disponible en: www.icba.coop/images/stories/ pdf/1999-journal.pdf

10 En particular, los cursos de posgrado “Finanzas sociales y moneda social” dictados en el IAEN, con cerca de 100 estudiantes en general trabajadores de distintas dependencias y niveles del Estado y, las Primeras Jornadas de Supervisión de la Economía Popular Solidaria organizadas por la Superintendencia de Economía Popular Solidaria (SEPS).

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• presentación al público con una imagen unificada o una marca nacional;

• estructuras de segundo nivel o más altas que funcionan bajo el principio de subsidia- riedad (tienen la función de asistir o funcionar solamente como capacidad suplemen- taria (por ejemplo, proporcionan servicios que no pueden ser provistos por las coope- rativas de primer nivel y que requieren de economías de escala como la supervisión, asistencia en manejo de riesgos, compensación de fondos, etc.);

• límites de posibilidades de expansión a las sucursales bajo necesidades geográficas definidas, profesionales u otras restricciones de vinculación;

• estructura de triple función: de representación, operativa y de autorregulación y supervisión (para obtener y evaluar la información de la supervisión prudencial, su- pervisar las prácticas empresariales, intervenir en instituciones irregulares, redes de seguridad y seguros de depósito).

Si no satisfacen simultáneamente estas cuatro características, son una red competitiva (au- sencia de restricciones de vinculación que limitan la expansión) y/o atomizada (ausencia de integración o que exista una federación que las integre pero no pase de asumir la función re- presentativa).

Analizando16 sistemas maduros de COAC, el autor obtuvo que los que tenían rasgos federados, con reglas aparentemente rígidas y limitantes en términos capitalistas, dieron cuenta de una mayor fortaleza que el modelo competitivo/atomizado. Encontró que estaba sobre o muy por encima de una frontera eficiente que construyó a partir de diversas combinaciones de indica- dores relativamente convencionales dentro del sistema financiero. Entre los casos destacados de redes federadas, se encuentra el sistema alemán, que ilustran las potencialidades de este modelo y ofrecen una clara orientación para la promoción, regulación y control sobre las COAC ecuatorianas que son competitivas y atomizadas.

Algunas cifras del cooperativismo de ahorro y crédito alemán • Más de 150 años de funcionamiento;

• 1.171 bancos cooperativos (BC) locales o de base, plenamente integrados en el siste- ma de pagos y la supervisión bancaria (1er piso);

• 17 centrales regionales (2do piso);

• 2 bancos cooperativos centrales (3er piso), su figura jurídica es de S.A., cuyos propie- tarios son las cooperativas de base;

• 16 millones de socios y 30 millones de clientes:

• BC + cajas de ahorro (propiedad de los estados locales) son el 80% de la banca universal;

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• C/4 adultos, uno es copropietario de un banco cooperativo;

• Es un sistema cohesionado: afiliación obligatoria a una de las 2 federaciones, respetan los principios de regionalidad entre las cooperativas de base y de subsidiaridad entre los tres pisos del sistema cooperativo, manejan la misma imagen corporativa

• Es sólido: “en 70 años los clientes de los BC no perdieron ni un marco o un euro en su cooperativa, gracias a eficientes mecanismos de control y la protección de depósi- tos”

• Calificación Fitch y Standard and Poor’s “A+” para todo el sector financiero cooperati- vo, no hay BC “malos” y “buenos”.

Fuente: Armbruster y Arzbach, 2009.

Articulaciones necesarias y deseables entre fondos comunitarios, cajas y bancos comunales con las cooperativas de ahorro y crédito

En Ecuador existe una gran diversidad de prácticas de finanzas populares y comunitarias, entre las que se destacan los fondos gestionados por las comunidades originarias, las cajas y bancos comunales y COAC de pequeña escala, en general, no reguladas por la SBS sino por el MIES. Un caso de articulación entre EFLs y COAC que permitió envío y recepción de remesas Un convenio entre:

• El Banco Central del Ecuador

• la Caixa Catalunya

• CODESARROLLO que se propuso integrar como último eslabón del servicio a las EFLs Permitió que 5 EFLs de la Red de Estructuras Financieras Locales Alternativas del Austro, cor- poración civil (REFLA) en las provincias de Azuay y Cañar (con alta migración internacional), puedan transferir remesas provenientes desde España para ser entregadas a los destinatarios en sus propias ventanillas con el costo más bajo de transferencia de remesas en la zona (2,9 euros si el monto no excedía los 3.000 euros mensuales). Ha contribuido a:

• la disminución de los costos de transacción

• la proximidad en los sitios de entrega

• mayor seguridad para los perceptores

• mayor capitalización de las entidades de finanzas populares

• comunidades más dinámicas y con iniciativas de desarrollo local

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Es interesante en este marco la categoría “estructuras financieras locales” (EFLs) que se utiliza en el país, que trasciende la mera existencia de entidades individuales. Según el FUNDER-FEPP11,

las EFLs son “los bancos comunales, cajas y cooperativas de ahorro y crédito que a través de la captación de ahorros y colocación de créditos permiten dinamizar la economía financiando actividades productivas que generan nuevos recursos en la localidad bajo los principios de au- toayuda, autogestión y control social”.

Sin duda que avanzar en articulaciones operativas de las COAC no solo entre éstas como veía- mos en el punto anterior (como puede ser con el uso de la figura de las cajas centrales) sino, además, con este otro tipo de instituciones, resulta una trayectoria deseable para avanzar en la transformación tanto del sistema financiero como de la matriz productiva.

En el recuadro se describe una experiencia de articulación para el servicio de remesas que, según Ortega (2009) “constituye un hito en la relación entre finanzas populares y remesas en Ecuador”. Articulaciones como éstas debieran ser la regla y no la excepción y la nueva institu- cionalidad debería permitir avanzar en ese sentido.

Al respecto, vale la pena recuperar la tipología de estrategias de transformación institucional que plantea Seibel (1997), con posibles modificaciones y ajustes que pueden hacer las institu- ciones para jugar un papel efectivo como intermediarios financieros para la microeconomía de toda comunidad. Dependiendo de la infraestructura institucional, el autor considera cuatro estrategias principales de transformación:

• Adaptación de instituciones financieras formales al entorno local (downgrading): cuando existen instituciones formales locales con potencial de adaptación a las de- mandas de la microeconomía local;

• Ampliación de instituciones financieras no formales (upgrading): cuando existen insti- tuciones no formales locales con potencial de ajuste;

• Vinculación de instituciones financieras formales y no formales (linkage): cuando hay insti- tuciones formales y no formales, con potencial de ajuste y sentido de la cooperación;

• Creación de nuevas instituciones locales (innovation): en el caso de que no existan o sean escasas las instituciones formales y no formales efectivas o adaptables.

El autor manifiesta que es esencial tener en cuenta que no existe un único enfoque y que lo apropiado depende de las circunstancias y condiciones locales, las cuales deben ser evaluadas cuidadosamente. Por razones de espacio no es posible tratar cada punto aunque sería intere- sante hacerlo. Alcanzamos por lo pronto a ver que ejemplos como los de CODESARROLLO con las EFL ilustran las potencialidades de la estrategia 3 en tanto articula estas estructuras, sus miembros, sus recursos y trayectorias.

Una estrategia como esta, en un marco de regulación cooperativa basada en el respeto de los principios de subsidiariedad y territorialidad, puede lograr mayores equilibrios regionales, según las demandas y recursos disponibles entre territorios, articulados por instituciones finan- cieras solidarias que sean miembros de una misma red.

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Vuelta del péndulo: de las microfinanzas a las “finanzas del