General Discussion
6.1. Crop performance under aerobic conditions 1 Improvement of water productivity
6.3.2. Productivity and eco-efficient resource management
tura exigia una composition elegante y agradable de los textos: debian estar provistos de un sinnumero de grabados y
adornos y signos de A la novela de le correspon-
dia una esmerada, a poder ser de Daniel Chodowiecki, el incomparable de la vida burguesa. rechazo de los gruesos volumenes iba en aumento: "Los libros a los eru- ditos - los folletos forman hombres" rezaba el nuevo
Con el initio de la lectora burguesa de la era de la tracion se el practico en octavo; en el transcurso de
las decadas, los libros fueron el octavo el tomo
en dozavo, e incluso el fragil volumen en pasaron a ser los formatos predilectos del publico literario. Sobre todo en los manaques, el aspecto delicado debia corresponderse con su con-
tenido. de bolsillo se erigio en de una
cultura social literaria que, rigiendose por el frances, dujo a de mas de dos mil volumenes de este tipo, de as- pecto agradable, e incluso en ocasiones lujoso, junto a los libros de bolsillo de asunto literario, y tambien popular o po- litico y satirico. Jean Paul, uno de los poetas predilectos de finales del siglo XVIII, este cambio en los siguientes terminos:
cuando uno recuerda, sosteniendo u n o de esos libritos de bolsi- llo, los viejos y infolios sujetos entre tapas de cuero o la- ton, o pinzas, o esas sillas de nuestros abuelos, de cuero, y provistas de
tambien de sede de la culta vida sedentaria... verdaderamente, no cuero de cerdo ha sido por el las ta- chuelas por bordes dorados, las pinzas y cerraduras por forros de seda, y la ca- dena con que se atar a esos gigantes en las bibliotecas se ha en un cordoncito de seda para
primer puesto en la predilection del publico el principal bianco de los ataques de los denostadores de la mania lo
ocupaba no la literatura encaminada a e dedica-
da a los "asuntos las de viajes y las obras
sobre naturales, sino los generos nuevos, "extensivos", los
periodica y las novelas. Sobre todo estas ultimas propiciaban, como
bien sabian sus detractores, una "modalidad de lectura rapida,
i
Jean Paul, "Kleine Nachschule zur Vorschule. I. citado segun Jean Paul, ed. por Norbert Miller, vol. 5, Munich, p. 495.
casi inconsciente, que poca
cer paradojico "que tor
los sentimientos de que }-
do en la literatura se a cabo gratia* al lo*
rasgos caracteristicos cle la del
de comunicacion mas impersonal, objetivo y publico La polemica contra la lectura de
con una tradition que se ed de
Pero siempre se al comportamiento de
una A finales siglo cambio,
la multiplication cle la procluc y
dez de novelas alcanzo alee ban a la
litica y social. Tan solo en Alemania, la Feria de de
el numero nada desdenable de al ado,
una cifra que desde no se alcanzaba ni en ni en In-
glaterra. Este cle novelas aba
1805, el periodico balance de la*
principales tendencias de producci6n
de 1776, ano de la aparition del Johann Martin Miller,
periodo sentimental, caba-
lleresco, espiritual, rnagico, el la* ordene*
secretas y el de las intrigas el do los de
los muestrarios de cartas, los ladrones y Una par-
te considerable de un 40%) cle
traducciones, del ingles. Toda una pa-
recia haberse contagiado de esta mania preci*amente
la generation que el combate en pro de la emanci-
pation burguesa, y que, en lugar de ello, malgastaba
con esa lectura narcotizante. La moral adquirio con ello un esencialmente
reprochaban que este tipo de lectura en la juventud
y en los la de la y la tad de
emancipation, hombres que, "sin el asisten al
sinato de la libertad de y de Al acalorar y
la lectura la imagination, liberaria al lector de las
nes de los sentidos y de su mundo de
al peligro de la e incluso del
UNA EN LA LECTURA A FINALES DEL SIGLO XVIII?
nihilismo. A las mujeres avidas de novelas se reprochaba que precisamente en el momento en que la familia burguesa asignaba a su sexo una nueva serie de tareas se refugiaba en un placer pasivo y sentimental. Tambien por parte de los agentes mas conservadores se alzaba de muy diversos la protesta de que tales novelas la fantasia, pervertian la moral y distraian del trabajo. Immanuel Kant secamente:
La lectura de novelas tiene por efecto, ademas de del el convertir la distraction en habito.
Ademas de la novela, la lectura predilecta del nuevo publico era la prensa de aparition periodica. Ya a finales del siglo se elevan quejas sobre la "inoportuna mania por los periodicos", pero tam- bien esta adquiere ahora una nueva dimension. por
cer las novedades del dia, la information periodistica y los aconte- cimientos politicos, eclesiasticos, literarios y economicos se propago mas de las burguesas. Ello tambien es valido pa- ra las volantes en la medida en que por fin se derribaron los diques de la censura. Cuando el emperador de la reforma, Jose II, la libertad de prensa en se produjo un autenti-
co cuya fue que en los 1781 y 1782
al 1,200 folletos, panfletos y pasquines. A fina- les del siglo, la incontestada de lo politico aunaba a todas las capas lectoras segun su las clases bajas se
hacian leer las en los mercados o las taber-
nas, las capas mas las engullian en las grandes ciudades en los puestos de avisos o discutian sobre con toda formalidad en las
literarias. Es evidente que la tan denostada mania
velesca no a a toda una generation, sino que
canzo un nuevo estadio, como reconoce en 1792 el eclesiastico
mason A.
Ahora ha llegado el momento en el que una nueva lec- tora generalizada y mucho mas poderosa que las precedentes se ha propaga- do, no solo por Alemania, sino por toda Europa, a todas las clases y
y provocando el retroceso de otros tipos de lectura; se trata de la lectura de periodicos y de hojas volantes de asunto Es sin duda la lec- tura de moda mas generalizada que ha habido nunca; [...] desde el regente y el hasta el de o el campesino en la taberna de su pueblo, desde la en su tocador hasta la fregona en la cocina, todos leen
ahora periodicos. [...] cuanto queda para que llegue el y ase- dian la casa de postas para asistir a la apertura de la saca. [.,.] Una de buen tono debe leer al los ultimos ejemplares del Moniteur, el Journal de Paris o la Gazette de Leide antes de asistir a su te, a fin de poder
biar su parecer con la sociedad de caballeros, a quienes este espiritu comun reune con tanta mayor fruition en a la mesa de te, y que se
de las novedades leyendo el Chronique du el London Chronicle, el Mor- ning Post o cualquiera de los dos periodicos de Hamburgo, Francfort o Bay- reuth; el junto a su yunque y el zapatero en su escabel de- jan reposar sus martillos y leznas para leer el Strassburger Kriegsbothe, la
Brunnerbauern Zeitung o el Staatscourrier, o se lo hacen leer en voz alta a su
Por tanto, tampoco en Alemania la revolucion lectora literaria pidio el despertar de la conciencia politica del publico; antes bien,
y anticlericales, y, en general, an- tiautoritarias, que con tanta frecuencia aparecian en la
de moda como en las periodicas de
litico. Aun no se ha el papel que a en
Alemania la lectura clandestina. En sin embargo, como
ha demostrado Robert Darnton valiendose de las numerosas fuen-
tes reunidas por la Societe los libros
cenos e eran materia predilecta incluso entre las clases dias de funcionarios.
RELACIONADAS C O N LA LECTURA:
DE PRESTAMO Y SOCIEDADES LrTERARIAS
nuevo lector encontro tambien nuevos mo
dos de organization. Al mercado altamente organizado se
junto a sin rostro de los compradores anonimos, el lec- tor institucionalizado. Esta organization, caracteristica de la burguesia en proceso de emancipation del siglo se efectua por dos vias paralelas: por medio de las bibliotecas de prestamo
y de las literarias sin de En
Alemania en Inglaterra y en eran con-
Journal des und der Moden,