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Entrevistamos a Cristián Mira Jefe Editor del Suplemento Campo del Diario La Nación y a Matías Longoni del Diario Clarín Agropecuarias y aquí nos dan su opinión sobre el conflicto de la 125/08.

Entrevista a Cristian Mira: (Entrevistado: Periodista Jefe de Redacción de Suplemento Campo Cristian Mira- Diario La Nación.)

Cuestionario

1) ¿Cómo y por qué decidió elegir titular con el término "campo" y cómo fue el proceso de simplificación del concepto "campo" teniendo en cuenta que, este tiene matices y carece de asepsia en su significado?

- El término campo se utiliza en La Nación muchísimo tiempo antes que el conflicto con el Gobierno por la resolución 125. De hecho, el suplemento que se publica los sábados desde hace 40 años se llama ―Campo‖. Creo que en los diarios se simplifican los términos para facilitar la lectura: ―la Oposición‖, ―la industria‖, e, inclusive ―la Justicia‖. En otras ocasiones, cuando en un título se decía ―Paro del campo‖, y la medida de fuerza era impulsada por tres o dos entidades rurales me parece que no era del todo correcto. En este conflicto, el término campo estuvo bien utilizado. Es cierto que han quedado afuera del foco del conflicto otros actores y producciones de la realidad agropecuaria (economías regionales, agricultura familiar), pero el conflicto por la 125 afectó a todos los productores de granos del país.

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2)¿Creerías que el termino "campo" se consolido como un actor político más dentro del conflicto, como por ejemplo la CGT o ATE, como frente de oposición al gobierno?

-No sé si se consolidó, le está costando, pero lo que sí ocurrió es que por primera vez en muchos años el campo fue visualizado como un sector económico y social fundamental para el país. Muchos políticos, medios de comunicación y la sociedad urbana desconocían su importancia. De hecho, el propio Gobierno fue víctima de esa ignorancia. De otra forma no se explica que haya insistido tanto en tratar de imponer una medida tan mala para la actividad.-

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Entrevista a Matías Longoni: (Matías Longoni, Periodista

del Diario Clarín- Sección El País y Conductor del Programa Bichos de Campo emitido por Radio Rivadavia, Pcia de Buenos Aires y Presidente del Círculo de Periodistas Agropecuarios de la República Argentina)

Cuestionario

1) ¿Cómo y por qué decidió elegir titular con el término "campo"?

-Lo primero que debo aclarar es que la construcción del término campo es muy, pero muy previa, al conflicto entre el gobierno nacional y las entidades agropecuarias por la Resolución 125. Y que, en consecuencia, no es un invento editorial de Clarín o La Nación para ese periodo histórico. Basta con repasar el archivo de ambos medios para comprobar que titulan mucha información agropecuaria con un sintético "campo" desde casi mismo su fundación. Se sobreentiende entonces que durante el conflicto por las retenciones móviles siguieron haciendo lo mismo que hacían siempre. Y que yo recuerde, no hubo ninguna reunión editorial ni bajada de línea desde la conducción de estos medios, al menos no en Clarín, diciendo que había que referirse a quienes protestaban de tal o cual manera. Por tanto, porque siempre lo hice, no hubo ninguna construcción especial. Se siguió escribiendo como siempre. Por el contrario, sí hubo claramente una bajada de línea sobre la manera de definir a quiénes protestaban hacia los periodistas que se desempeñaban entonces en medios que apoyaban la posición del Gobierno, en especial Página 12. Ese diario comenzó a hablar del sector como "patronal agropecuaria", un término muy poco frecuente en el medio periodístico, demasiado

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trillado en la literatura universitaria. Debe quedar clara mi opinión entonces: la construcción de un vocablo en medio del conflicto no se originó en Clarín o La Nación, que siguieron hablando de "campo" como a lo largo de toda su historia. En cambio, los medios oficialistas introdujeron vocablos novedosos y poco usuales. Quedó en evidencia que el intento de construcción de un concepto (en este caso peyorativo de los productores que protestaban en la ruta e intencionalmente dirigido a mostrarlos como patrones poderosos ante la comunidad urbana) partió del propio Gobierno hacia los medios de comunicación que controlaban o simpatizaban con él.

-Escribí entonces una carta pública sobre este asunto, que fue publicada en el sitio de internet www.Diariossobre

Diarios.com.ar.del Profesor de la Facultad de Periodismo de

la UNLP Lic. Dardo Fernández. Creo que dejé allí en evidencia una trampa dirigida a imponer ante la opinión pública que los que conspiramos somos los periodistas de medios tradicionales (monopolíos dirían ellos) y no los que se alineaban con el Gobierno. En la carta demuestro que empezando por Horacio Verbitsky, los que cambiaron son ellos. Y Cito textual respectivamente:

"Escribo para decirles que me tienen podrido Horacio Verbitsky y sus lecciones sobre el buen periodismo‖. Realmente cansado. Leo en su edición de hoy en el portal www.diariosobrediario.com.ar que en su habitual columna dominical en Página/12 ese "prócer" del periodismo, al que los más jóvenes no deberíamos atrevernos a cuestionar, vuelve a criticar las coberturas de Clarín -diario para el que trabajo- y La Nación sobre el conflicto entre el Gobierno y el campo. Dice el periodista Horacio Verbitsky ―Tal como ocurrió a partir de marzo, los grandes diarios asociados a la agresión la califican como ‗paro‘ o

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‗protesta‘ y son asombrosamente genéricos a la hora de explicitar sus causas‖. Luego, como si hubiese descubierto la pólvora en otra de sus maravillosas investigaciones, revela que ambas empresas son socias en Expoagro.Y atribuye a esa situación el tenor editorial de sus respectivas coberturas.

- Me tienen podrido Verbitsky y otros colegas periodistas de Página/12, que vinculan la utilización del latiguillo "paro del campo" o "paro agropecuario" con una siniestra campaña de desinformación para debilitar al Gobierno. Y me tienen podrido porque al establecer dicha figura, lo que hacen es desvalorizar una y otra vez el trabajo que podemos estar realizando colegas que no tendremos el lustre de ellos, pero si conservamos algo de memoria. Desde que soy periodista, en 1993, y me ocupo de los temas agropecuarios, cada vez que el sector protagoniza un conflicto como el actual todos titulamos con el bendito "paro del campo". Me sucedía cuando trabajaba en la estatal Télam, que ahora (como Página) se cuida mucho de cometer ese desliz. Sucede ahora que me paga el sueldo Clarín. La única culpa que puedo admitir es que, por tratarse de un latiguillo, ese título tiende a la simplificación de un conflicto que siempre tiene demasiadas aristas. Pero basta, para entender, con leer los artículos hasta el final. Verbitsky debería probar para aprender un poco sobre el sector del cual ahora tanto escribe. Pero Horacio Verbitsky periodista de página 12 me enseña que de lo que yo escribo hace tantos años es en realidad un "lock out" de las patronales sojeras y oligárquicas. Y apunta que si yo escribo como escribo es porque la empresa para la cual trabajo está inmersa en un complot de proporciones mayúsculas. Me tiene podrido. Recurro al archivo de Página/12. Allí descubro no sin sorpresa que ese diario, como todos los demás, también complotó de lo lindo en otros

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tiempos, no muy lejanos. Desde que tiene memoria digital, sus menciones a los "paros del campo" o a los "paros agropecuarios" aparecen a borbotones. Surgen infinidad de títulos de los conflictos de 2002, post-devaluación.

-Y hasta el propio Verbitsky cede a la tentación de hablar de "paro" en sus columnas dominicales del 13 de agosto y el 3 de diciembre de 2006. Me queda claro que ellos aprendieron a titular bien recién cuando el conflicto rural comenzó a amenazar el poder al cual tan bien defienden. -Me tiene podrido Verbitsky, que me enseña que debo hablar de "lock out". Pienso por qué habría de hacerlo. Los que algo sabemos de agro, tenemos claro que la protesta del sector es protagonizada por decenas de miles de productores que en realidad son empresas familiares, unipersonales, y muchas veces hasta monotributistas. Igual que muchos periodistas y colaboradores de los medios, facturan cada vez que realizan un trabajo: a veces ganan más que los escribas, pero muchas otras ganan menos.

-Me tiene podrido Verbitsky. Aunque soy injusto: gracias a él ahora sé que cuando se declare un conflicto con los "colaboradores" que abundan en muchísimos medios y cobran migajas, que no debo titular con el remanido "paro" de periodistas. Debo usar "lock out", porque en definitiva se trata de empresarios autónomos que luchan por preservar su híper-rentabilidad, aunque no produzcan soja.

2) ¿Cómo fue el proceso de simplificación del concepto "campo" teniendo en cuenta que, este tiene matices y carece de asepsia en su significado?

Eso deberíamos preguntárselo a los primeros periodistas de este país. Desde el origen del periodismo vernáculo se utiliza la palabra "campo" para referirse al sector

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productor de alimentos en el ámbito rural. Imagino que como sucede ahora, entonces, se debía a que no solo la gente común sino los dirigentes políticos se refieren a ese sector con palabra tan sencilla, es de uso popular. Y como sucedió en mi caso, se utiliza con frecuencia también por una cuestión de espacio, pues campo tiene solamente cinco letras y sector agropecuario nada menos que 18. Peor si hablamos de patronal agropecuaria o de trabajadores campesinos. La simplificación es un vicio del periodismo, pero también una necesidad. No hay explicación más elemental, para desactivar las pretensiones de quienes denuncian grandes conspiraciones internacionales detrás de una sencilla palabra.

3) ¿Creerías que el término "campo" se consolido como un actor político más dentro del conflicto, como por ejemplo la CGT o ATE, como frente de oposición al gobierno?

-A ver, creo que es una simplificación hablar de conflicto entre campo y Gobierno, lo acepto aunque no me quede más remedio porque de otro modo no entran los títulos. Pero estoy tranquilo con mi conciencia, pues en el resto de mis notas se podía leer sobre la segmentación al interior de un sector, sus particularidades. Creo que en efecto la Mesa de Enlace, el actor político real, se adueñó por un tiempo de una representación cabal de los habitantes del campo, y de todos, no solo de los patrones o de los oligarcas, pues toda la comunidad agropecuaria por entonces estuvo movilizada contra una medida irracional, agresiva y básicamente recaudatoria.

-La Mesa de Enlace entonces es el actor político, antes que era fuerte, ahora que está debilitada. Compararía entonces Mesa de Enlace con otras siglas como CGT o UIA, no al campo. En rigor, hoy en el campo hay mucha gente que vuelve

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a sentirse no representada, a la deriva, pues sus dirigentes diluyeron el poder político que habían logrado ganar en unos pocos meses de conflicto. Los actores políticos, tanto antes como ahora, en el fracaso de ese proyecto, son simplemente esos dirigentes.

-El campo, lamentablemente, volverá a ser un paria en el camino de construir una representación sólida y formal como tienen trabajadores o industriales. Por este camino, el campo volverá a ser simplemente una palabra que todos entienden y que permite a los periodistas ahorrarse algunas letras. Curioso es que ahora que el campo no tiene poder político, o se va diluyendo, los periodistas de medios pro K hayan dejado de escribir de el resumiéndolo y ninguneándolo como si fuera apenas una "patronal agropecuaria".-

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