Schools and pupils
7.4.2 Pupil differences
Gregrorio de Nisa es un hombre de su época; por esta razón su manera de pensar y de escribir se circunscribe en los cánones propios de su tiempo. En un apartado anterior mencionamos la importancia de la retórica en la vida de Gregorio, que aunque no fue formado por grandes maestros, su interés le llevó a profundizar en el tema estudiando los libros de esta materia, especialmente el “De Corona de Demóstenes”, además de sostener comunicación con maestros reconocidos, entre ellos, Libanio80.
Basilio le inculcó el gusto por la literatura griega, que le permitió familiarizarse con los autores y corrientes vigentes en su contexto, entre los cuales cabe señalar a Platón81 (Fedro,
76 Libanio, Epistola 1544F. Citado por Teja, R. Emperadores, obispos, monjes y mujeres, 89.
77 Según López Eire, Al cristianizarse la retórica, siguió siendo un arma de acción política, predicando,
polemizando, argumentando, apologizando e interviniendo en un sinfín de controversias orientadas todas ellas a ganar a los oyentes a la nueva causa del cristianismo. Particularmente en oriente, al fundirse el cristianismo con la vida pública y la política estatal, surgió el gran sermón epidíctico cristiano, en el que se destacaron personajes como Eusebio de Cesarea quien además de obispo fue amigo y consejero de Constantino I. Otro tipo de sermón denominado panegírico fue desarrollado por los Capadocios. Cfr. López Eire, A. Retórica y Política, 118-119.
78 Sobre la centralidad que tiene en Gregorio la referencia a la Escritura, Balderas Vega afirma: “La
especulación filosófica no es para él un fin en sí, sino que, como la ética, como la filosofía de la naturaleza y como toda la cultura profana, tiene el único objeto de adorar el templo divino de la revelación mística”. Balderas Vega, G. Jesús, cristianismo y cultura en la Antigüedad y en la Edad Media, 182.
79 Cfr. Philips, G. Inhabitación trinitaria y gracia, 37-38.
80 Cfr. Meredith, A., Traditional Apologetic in the Contra Eunomium of Gregory of Nyssa, en “SP” 14
(Berlin, Akademie-Verlag 1976) 315-319. Daniélou, J. Le IV siecle Gregoire de Nysse et son milieu, 24.
81 A título de información, recogemos aquí algunas obras de interés sobre el platonismo de San Gregorio:
Daniélou, J. Platonisme et théologie mystique, essai sur la doctrine spirituelle de saint Grégoire de Nysse. París: Aubier, 1944; Nicosla, C. Platonismo e pessimismo nel pensiero di Gregorio di Nissa. Miscellanea di
Fedón, República), Aristóteles, Plotino, Porfirio82, Posidonio, Jámblico y los estoicos. Ahora bien, vale la pena aclarar que muchos de los postulados que Gregorio toma de estos autores y corrientes en ese momento histórico habían pasado a ser patrimonio común de la cultura83, frente a la cualGregorio se mantiene en sintonía, pero a la vez está por encima de ella y es capaz de verla como algo extraño84.
Jean Daniélou resume brevemente la relación de Gregorio con los autores y corrientes filosóficas de su época en los siguientes términos:
Gregorio alude muy raramente a sus propios orígenes y su relación con el neoplatonismo es compleja. Ciertamente ha leído algunas enneadas de Plotino, pero es muy difícil entender si debe alguna cosa a Porfirio. El problema se presenta también al referir la dependencia sobre la tradición de Ammonio, transmitida en la escuela de Atenas (…) El interés demostrado de Gregorio hacia el estoicismo en relación con su contenido, con su visión de la naturaleza, con su sentido del desarrollo temporal (…) En fin, su interés por la ciencia, su método inductivo y racional unido, testimonia la influencia de Aristóteles, del cual su contemporáneo Temistio comentó las obras. Por otra parte, está claro que Gregorio depende de la
studi di letteratura cristiana antica, 6, Universidad de Catania, 23-35; Volker, W. Gregorio di Nissa, filosofo e mistico. Vita e Pensiero, 1993, 472; Peroli, E. Il Platonismo e l'antropologia filosofica di Gregorio di Nissa. Con particolare riferimento agli influssi di Platone, Plotino e Porfirio, Vita e Pensiero, 1993, 351; Von Ivanka, E. Plato Christianus. La réception critique du platonisme chez les pères de l'Église. Presses Universitaires de France, 1990, 139-172.
82 Plotino y Porfirio eran representantes de la corriente espiritual del platonismo, bajo la denominación de
neoplatonismo. A título de información, recogemos algunas obras de Jean Daniélou en las cuales estudia la influencia del neoplatoniscismo en San Gregorio son Grégoire de Nysse et la philosophie, en Gregor von Nyssa unddie Philosophie, 3-18; Grégoire de Nysse et Plotin, en Association G. Budé, Actes du Congrès de Tours et Poitiers. Paris: Les belles lettres, 1954, 259-262; Plotin et Grégoire de Nysse sur le mal en Atti del Convegno internazionale sul tema: Plotino e il Neoplatonismo in Oriente e in Occidente, Roma 5-9 octubre 1970. Roma: Accad. naz. dei Lincei 1974 (Problemi attuali di scienza e di cultura 198) 485-494; Grégoire de Nysse et le néo-platonisme de l'école d'Athènes, “REG” 80 (1967) 395-401.
83 Cfr. Gran Enciclopedia Rialp. Humanidades y Ciencia, en
http://www.canalsocial.net/ger/ficha_GER.asp?id=1444&cat=biografiasuelta (Consultado el 2 de abril de 2013)
tradición judeo cristiana. El signo más evidente es el conocimiento que posee de la obra de Filón de Alejandría.85
En efecto, en Gregorio van a ejercer influencia los grandes pensadores de su época, ya sean teólogos, filósofos paganos o retóricos; pero es oportuno afirmar que influencia no significa en Gregorio servidumbre, pues evidencia una total libertad en la referencia a los autores o corrientes, debido a que su mirada está puesta en la búsqueda de la verdad86. Por tanto, no es un compilador, sino un intelectual que si bien no desconoce los aportes que otros han realizado, siempre va más allá superándoles en la perspectiva y el alcance de sus postulados87.
En este sentido, Moreschini afirma que
Gregorio de Nisa conocía seguramente las corrientes filosófico-teológicas de su tiempo, pero nadie puede acusarlo de limitarse a ellas. Se necesita siempre preguntarse en qué modo él había apropiado y reelaborado aquello que había tomado de su lectura. No se puede, pues, limitar al método de la búsqueda de las fuentes. Se puede, por el contrario, admirar las modificaciones que el Niseno introduce y la gran libertad con la cual ubica la palabra justa en el contexto justo; él no se siente obligado a asumir, junto a la forma lingüística que implica, el contenido pagano que frecuentemente era expresado de manera simbólica y metafórica.88.
85 Daniélou, J. L´essere e il tempo in Gregorio di Nissa, 8. La traducción es nuestra.
86 Según Quasten, el gran mérito de la investigación llevada a cabo por J. Daniélou sobre las relaciones de
Gregorio con Platón sigue siendo el haber demostrado, por una parte, la dependencia literaria, pero, por otra, la completa metamorfosis cristiana del pensamiento de Platón. Quasten, J. Patrología II. La edad de oro de la literatura patrística griega, 317.
87 Cfr. Daniélou, J. Le IV siecle Gregoire de Nysse et son milieu, 32-33. Jean Daniélou, quien fue un
estudioso de la obra de Gregorio, reconoce la dificultad para identificar la influencia de autores y corrientes filosóficas en Gregorio debido a que él no cita casi nunca a los pensadores paganos y, por ello, es en el estudio de los textos donde nosotros podemos esperar alguna luz. Cfr. Daniélou, J. Orientations actuelles de la recherche sur Grégoire de Nysse, 3-17.
Según Trevijano, Gregorio no distingue entre filosofía y teología, pues el mismo cristianismo es entendido como una filosofía89. La distinción y particularidad en su trabajo de escritor se evidencia en el diálogo que establece entre razón y fe con una centralidad marcada en la referencia a la Escritura. En este sentido, tanto en su estudio de doctrinas reveladas como en el estudio de temas tratados por los filósofos de la antigüedad, se inspira a la vez en la razón y en la revelación. Y como afirma el mismo Trevijano: “usa de la filosofía griega reformada a la luz de la revelación como ya había hecho Filón.”90
Además, la influencia no estuvo dada sólo por autores y corrientes, sino también por el ambiente vital que le llevó a plantearse las preguntas que eran objeto de reflexión o al menos inquietaban al común de las personas, es decir, el sentido de la vida, la plenitud del ser hombre, el anhelo de la inmortalidad91. Por esta razón, será la moral la que acapare progresivamente su atención. Los demás problemas políticos, jurídicos o sociales serán tratados sólo en función de esta moral del destino personal92.
89 Pierre Maraval en la introducción al texto “Vie de Sainte Macrine” señala que “Pour Justin, la veritable
philosophie, c´est la Révélation, la doctrine chrétienne. Clémen d´Alexandrie, au moins dans le pédagogue, lui donne un sens moral: la vraie philosophie est la vie morale animée par la foi”. Maraval, P. Grégoire de Nysse. Vie de Sainte Macrine, 90. Lucas Mateo-Seco en el comentario que hace a la “Vida de Macrina” afirma que “Gregorio utiliza con frecuencia el término de filosofía para referirse a la contemplación de Dios, a la sabiduría contenida en la actitud cristiana ante el mundo, a la vida monacal. El uso de este término por Gregorio es intencionado y tiene un mensaje claro: poner de relieve el valor de la vida ascética. El monje aparece así como el verdadero filósofo”. Mateo – Seco, L. F. Gregorio de Nisa. Vida de Macrina, Elogio de Basilio, 45. Para Jaeger, el cristianismo es visto en esa época como filosofía. Cfr. Jaeger, W. Cristianismo primitivo y paideia griega, 46-47.
90 Trevijano, R. Patrología, 208. Según Jaeger, “Filón de Alejandría es el prototipo del filósofo judío que ha
absorbido toda la tradición griega y hace uso de su rico vocabulario conceptual y de sus medios literarios para probar su punto de vista no a los griegos sino a sus compatriotas judíos. Esto es importante ya que muestra que toda comprensión, aun entre los no griegos, necesitaba del medio intelectual que proporcionaba el pensamiento griego y sus categorías. Era indispensable, en particular, para la discusión de los temas religiosos, ya que por aquella época la filosofía había tomado, para los griegos mismos, la función de la teología natural”. Jaeger, W. Cristianismo primitivo y paideia griega, 49.
91 Torres Moreno señala que fue el ideal del hombre íntegro del cual era heredera la cultura griega de aquel
momento, el que había entrado en crisis desde el s. III al caer en una hybris de antropolatría, en la cual la divinización antropomórfica sucumbirá ante la antropomorfia de Dios. Cfr. Torres Moreno, E. San Gregorio de Nisa, Estudio estructural, 38.
92 Según Torres Moreno, el contraste entre la respuesta filosófica pagana y la cristiana frente a las preguntas
sobre el sentido se harán evidentes. En la sabiduría humana todo depende del hombre, quien mediante el ejercicio intelectual, se asimila a Dios por la contemplación de la realidad profunda, invisible a la mayoría, y colma así el deseo radical de justicia en el no contaminarse con las miserias de la vida. En la religión tradicional el hombre común experimenta la protección de su divinidad ante los riesgos de la vida por el hecho de invocarla o representarla litúrgicamente, pero no cambia, por ello, de vida ni se compromete
Esta sintonía con el ambiente vital ayudó al proceso de gestación de un nuevo concepto de ser humano, que en medio del contexto helénico implicó un cambio radical de la percepción de la vida, que no en vano se constituyó en una aportación fundamental del cristianismo en el siglo IV. En efecto, el ideal de vida cristiana después de las persecuciones, y con ello, del fin de un periodo largo de martirio, cambió en función de las nuevas condiciones del Imperio; en este caso, del énfasis en la Santidad centrada en el martirio, se pasa al énfasis en la Santidad centrada en la virtud, que tuvo en la vida monástica su primer referente y en los miembros de la jerarquía eclesiástica a los primeros Santos93.