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5. Methodology

5.3 Data Collection and Analysis Methods

5.3.3 Qualitative Data Analysis

Se debe tener en cuenta que la ANAPO y los otros sectores de oposición al Frente Nacional, no logran consolidar una candidatura conjunta para las elecciones presidenciales de 1966 si bien es cierto que el único factor que los unía era el antillerismo.

En octubre de 1965, Rojas Pinilla confesó de manera pública que su grupo tenía tanta fuerza que no era necesario hacer pactos con ningún caballero, ni “pedir cacao a nadie”. Los grupos de oposición trabajaban cada uno por su propio fortalecimiento a costa de posibles aliados. Camilo Torres antes de internarse en el monte sostuvo conversaciones con Rojas y López Michelsen pero no se alió con ninguno, desde su refugio el prelado expresó que no depondría las armas mientras el poder no estuviera en manos del pueblo, él continuaba resolviendo los conflictos internos del Frente Unido, partido del cual era dirigente. (Ayala, 1995 p. 171 -172)

Para que marchara el anapismo no era necesaria la presencia física del general Rojas, ya que en todos los rincones del país contaba con un número amplio de dirigentes decididos. Ellos no desaprovechaban ninguna oportunidad para llegar a los pueblos. Realizaban marchas en diferentes regiones del país, en Atlántico tomó el nombre de “la caravana de la libertad”, ésta recorrió numerosos barrios de Barranquilla y diferentes municipios buscando simpatizantes.

Carlos Lleras Restrepo recibió una gran manifestación en Barranquilla que fue saboteada por los anapistas de la ciudad, pero cinco días después los seguidores rojistas invitaron y llevaron a cabo una manifestación con el “gancho” de que el general Rojas respondería las acusaciones del candidato del Frente Nacional. Muchísimas personas llegaron desde los barrios más apartados a pie hasta el paseo Bolívar y la Avenida de los Estudiantes; la multitud gritaba “Lleras no, Rojas sí”. Aunque no lo expresaron, la manifestación de Barranquilla preocupó a los dirigentes del Frente Nacional pues el peligro ya no se

- 39 - encontraba en los seguidores de López Michelsen sino en los anapistas. Se podía afirmar que la lucha electoral de 1966 se polarizaba entre Lleras y Rojas como si éste último fuera candidato. (Ayala, 1995 p. 179)

Utilizando aviones, avionetas, lanchas y canoas, los rojistas de la Guajira, del sur del Magdalena y los pueblos del Oriente del Atlántico (Ponedera, Puerto Giraldo, Sabana Larga y Campo de la Cruz) propagaban la lucha proselitista. Rojas recibió la adhesión de campesinos liberales que solicitaron la realización de una verdadera reforma agraria y la revolución colombiana. Como líder popular aprovechó para invitar a votar el 20 de marzo por las listas de la ANAPO para acabar con el Frente Nacional que le había traído al país miseria y corrupción administrativa. En la práctica el proselitismo político se convirtió en una expresión de odio. Lleras criticaba a Rojas el deseo de perpetuarse en el poder, pero el Frente Nacional estaba haciendo algo parecido (Ayala, p. 179 - 181)

Lleras siempre presentó una mala imagen de Rojas, criticaba sus programas sin un análisis profundo y desconocía la gran cantidad de personas que acompañaron al general Rojas. Terminó aceptando la realidad del liberalismo rojista y pensó que era algo reversible. En El Espectador del 8 de febrero de 1966, se expresó de la siguiente manera: “El rojismo es incompatible con el liberalismo, el liberal que se sienta rojista que se vaya del todo, porque va a tener cerradas para siempre las puertas del partido”.

En cambio, Alberto Lleras Camargo aunque al referirse a Rojas Pinilla lo tildaba como “el culebrero de la protesta social”, tuvo mayor comprensión del fenómeno anapista, consideró que el respaldo popular al general Rojas se debía a la gran cantidad de personas que estaban en las ciudades al margen de la vida social, política y económica; para él, el auge del rojismo era un fenómeno pasajero producto del exceso de población, del rápido crecimiento demográfico, del desarrollo industrial, la violencia y la desocupación campesina. (Ayala, 1995 p. 182 – 184)

- 40 - 3.2 Las elecciones legislativas de 1966

En 1966 los lleristas estaban temerosos, no podían ocultar la realidad, Rojas había movilizado Barranquilla, Bucaramanga, Cali, Medellín y especialmente Bogotá, pero como tenían el control de los periódicos publicaban titulares como “Paz conlleva a violencia con Rojas” María Eugenia Rojas como candidata al Congreso hizo una gran campaña por los barrios más pobres de Bogotá, mostrando en fotografías la falta de vivienda, el hambre, el desamparo de esta población. Les recordaba sus obras como directora de SENDAS (Secretaria de Asistencia Social) y se lamentaba de que el gobierno de su padre no hubiera tenido más tiempo para “obras grandes” Prometió presentar proyectos de ley para dar solución a los problemas de la policía y de los maestros. En cuanto a lo religioso se presentaron como modelos católicos identificándolos la doctrina social de la Iglesia. (Ayala, 1995, p 184 - 186).

¿Cómo se dio el proceso en las elecciones del 20 de marzo de 1966?

“Así, todo estaba listo para las elecciones del 20 de marzo. Se recogerían los frutos de un extenuante trabajo proselitista. La prensa oficial redobló esfuerzos para desacreditar la oposición, especialmente el sector del general Rojas. Las ciudades grandes fueron empapeladas con carteles que reproducían las fotografías de los hechos sangrientos acaecidos en el gobierno de las Fuerzas Armadas, lo que provocó grescas entre los anapistas y los que pegaban la contra propaganda. Ante las numerosas disidencias que produjeron a raíz de la confección o ratificación por parte de la cúpula del Frente Nacional de las listas para los cuerpos legislativos, la gran prensa llamó a la unanimidad de los partidos. El extremo del dramatismo quedó consignado así << Las disidencias, en esta ocasión, son movimientos inadmisibles, porque las jornadas que se avecinan tienen un carácter decisorio para la república>>” (Ayala, 1995 p. 190, cita de El tiempo, marzo 7 de 1966, p 7)

Cuando ya no se podía salir a la plaza pública los candidatos y grupos continuaron los debates por las cadenas radiales, Ospina Pérez ratificó su posición anticomunista y Carlos Lleras llamó a los miembros del MRL a regresar al partido liberal, el lauroalzatismo llegó debilitado a las elecciones, Gómez Hurtado negó su alianza con Rojas y con López, se afirmó que hubo intentos de alianzas entre PCC y las bases de la ANAPO (Ayala 1995, p 190 - 192).

- 41 - ¿Cuáles fueron los resultados de las elecciones legislativas de 1966?

La ANAPO se convirtió en el movimiento de oposición más importante del país, recibió votos de liberales, conservadores y de personas ajenas a estos partidos. El porcentaje general del anapismo subió de 13.6% a 17.8% del sufragio total. La ANAPO conservadora logró elegir 33 representantes a la Cámara y 18 senadores, cuantiosa suma ya que en esa época eran 190 parlamentarios.

De los 20 departamentos colombianos en esa época, el anapismo presentó en doce de ellos sus respectivas listas liberales y conservadoras: Antioquia, Boyacá, Cundinamarca, Huila. Norte de Santander, Santander, Tolima, Atlántico, Bolívar, Caldas, Meta y Valle. A nivel departamental no fue fácil para la ANAPO superar las listas del Frente Nacional en su conjunto. En Boyacá obtuvo los resultados más importantes, allí los votos anapistas entre liberales y conservadores sumaron (54.802) representó el 34.2%. a nivel nacional dándose los siguientes resultados: (Véase Tabla 1. )

Tabla 1. Votos a nivel nacional por la ANAPO