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La didáctica marxista, consiste en la aplicación del método dialéctico con fines de obtener un aprendizaje científico. Dentro de este contexto, todo el desarrollo de los contenidos curriculares de la asignatura de filosofía es interpretado, analizado,

Por tanto, las leyes de la dialéctica, sus principios y categorías son los instrumentos esenciales para explicar todos los fenómenos naturales, sociales y del pensamiento del hombre. Con éste, se logrará que el estudiante sea un ente activo, crítico, reflexivo, holista, participativos, des alienante, desmitificarte, realista, objetivos en la concepción de los fenómenos, campo de estudio de la filosofía y su función correspondiente;

descartando el método metafísico expresado en los métodos fenomenológicos,

ontológicos y axiológicos, como reflejo del sistema educativo globalizante. La didáctica dialéctica marxista, busca el arte de enseñar al hombre, usando las leyes, principios, categorías de la dialéctica, con la finalidad de explicar científicamente los fenómenos sean materiales o espirituales. De esta manera la educación se convierte en teórica y práctica para el hombre con una pedagogía didáctica científica. El método de enseñanza- aprendizaje de filosofía es estrictamente riguroso y universal, porque la filosofía tiene dos métodos, concepciones en cuanto a su enseñanza-aprendizaje, es decir: científico y

anticientífico. Por eso el problema que presenta la metodología filosófica y la marcada diferencia en este punto existe la ciencia y la filosofía. Ciertamente mientras que en estas es posible determinar métodos suficientemente precisos y generales, para ello

presentamos ciertas precisiones: el método dialéctico en filosofía no es totalmente independiente del método del conocimiento, porque siendo la filosofía un acto de reflexión o especulación, siempre ha necesitado de la pedagogía. Desde la antigüedad se ha practicado la pedagogía y con ella la didáctica en filosofía, para impartir reflexiones, concepciones y enfoques del conocimiento.

Los métodos en filosofía son tres: inductivo, deductivo y dialéctico. Sobre el caso dialéctico se presentan de dos maneras: dialéctico metafísico y dialéctico materialista; pero en conclusión siempre la filosofía ha tenido su método pedagógico y con ello la didáctica filosófica.

 Por ello, el método dialéctico es objetivo, relaciona la teoría con la práctica, es lógico y científico. En tanto, el método antidialéctico es subjetivo, ilógico con la realidad objetiva. El método dialéctico es aplicado en la investigación de la verdad, como también en la enseñanza de ella. En la enseñanza de la verdad, el método dialéctico conduce al conocimiento del objeto en su esencia; en

contraposición al método antidialéctica, que sólo permite conocer la parte externa del objeto, mediante la descripción.

 La enseñanza dialéctica consiste en la aplicación de los principios del pensamiento y del conocimiento, por eso, el método dialéctico tiene peso científico en la enseñanza.

 En contraste, la enseñanza antidialéctica consiste en la aplicación de los principios fundamentales. El mundo es dialéctico, como también el pensamiento y el

conocimiento; entonces, lógicamente la verdadera enseñanza tiene que ser dialéctica, o sea, basada en el método dialéctico.

 La unidad y lucha de contrarios constituye su ley más importante porque establece la fuente del desarrollo en la naturaleza y la sociedad, expresa que todos los fenómenos y procesos, objetivos y subjetivos, poseen aspectos y tendencias contradictorias que están en pugna entre sí, provocando el impulso interno al incremento de los contrastes por la consunción de lo viejo y el nacimiento de lo nuevo.

 Uno de los principios fundamentales de la lógica dialéctica es el del desarrollo, el cual expresa que los fenómenos del mundo no solo tienen movimiento, sino que se desarrollan de estadios inferiores a estadios superiores.

 La contradicción dialéctica posee una doble manifestación: externa e interna. La contradicción externa se revela a través de la aplicación del principio de la unidad de lo histórico y lo lógico, por lo que tiene una trayectoria a través del tiempo y en su evolución promueve el desarrollo. La precisa delimitación de esta

contradicción externa permite determinar el problema que justifica la investigación científica y la esencia de su objeto.

 Las contradicciones internas son consideradas como esenciales porque se erigen en la fuente del desarrollo, desde el punto de vista histórico primero aparecen las externas y posteriormente las internas. Las contradicciones internas de las formas del pensamiento constituyen su condición fundamental de existencia.

 Las contradicciones dialécticas son dinámicas por su esencia y la agudización de los pares opuestos dentro del objeto provoca su superación a un nuevo nivel cualitativo y no su solución, si se es consecuente con la lógica dialéctica, ya que si se resolvieran se detendría el desarrollo.

 Pero estas consideraciones teóricas generales del pensamiento filosófico deben ser coherentemente derivadas al nivel teórico particular de las ciencias, y en

específico a las ciencias pedagógicas, con la obligada argumentación lógica mediante un razonamiento predominantemente deductivo.

 La concepción dialéctica del proceso de enseñanza-aprendizaje comprende a ambos fenómenos como contrarios porque la esencia de uno es lo contrapuesto del otro, pero se presuponen: enseñar es lo contrario de aprender y viceversa, ya que cuando se enseña se está produciendo un proceso de exteriorización y cuando se aprende ocurre un proceso de interiorización, pero en una unidad condicionada: se exterioriza para que exista interiorización y esta sucede cuando hay una

exteriorización previa. La agudización de las contradicciones entre ellos

promueve el desarrollo cualitativo de dicho proceso, de lo que se infiere que están en unidad dialéctica.

 Del carácter dialéctico entre el enseñar y el aprender se derivan los demás rasgos, comúnmente aceptados por la comunidad científica, de dicho proceso, tales como el carácter integrador, bilateral, problematizado, contextual e interdisciplinario y como consecuencia desarrolladora, pero no siempre asumidos de manera

consecuente desde lo teórico general hasta lo particular.

 Como la contradicción dialéctica expresa la fuente interna del desarrollo de los fenómenos, el proceso de enseñanza-aprendizaje promueve la agudización de varias contradicciones desarrolladoras, las cuales tienen carácter subjetivo y objetivo a la vez por su existencia ontológica, pueden ser de diversa naturaleza: externas e internas, en dependencia de los elementos que participan en ellas.

 Enseñanza y aprendizaje constituyen de hecho una unidad dialéctica. Son sin duda procesos simultáneos e interdependientes que no pueden darse de forma aislada. La evaluación por su parte, marcha a la par de ellos y de las tareas docentes, en tanto, es uno de los componentes del proceso docente-educativo y la actividad que tiene por objetivo la valoración sistemática de los procesos y los resultados del aprendizaje de los estudiantes, a los efectos de reajustar, reorientar y regular la enseñanza para el logro de las finalidades de formación, a partir de obtener

constantemente informaciones que han de ser relevantes y suficientes para poder emitir un juicio fundamentado acerca de los méritos alcanzado. Por otro lado, se expresa que la enseñanza filosófica: crece la importancia educativa de la filosofía como saber integrador, capaz de dar una visión general de los problemas del mundo y de la vida, sin la cual no hay formación humana. El sentido crítico de la

filosofía es el único medio eficaz para llevar al educando una actitud racional, abierta a todos los problemas y tolerante frente a todas las opiniones, pero a la vez firmemente instalada en la exigencia de fundamento suficiente para las verdades aceptadas.

Lora Cam, 1980: afirma que “todo lo que se enseñe en la clase debe ser una realidad objetiva”. En este sentido es importante que el profesor de historia debe estudiar científicamente el proceso histórico de los pueblos; por lo tanto, es importante que tenga una concepción filosófico- científica: la de interpretar y transformar la realidad. Esto, que es cierto en general, resulta especialmente válido en el caso de profesor de filosofía de secundaria. De ningún modo puede improvisarse; pues es un hecho que la carencia de las cualidades propias del especialista en el magisterio filosófico, que provoca el más

completo fracaso en la enseñanza. La filosofía, más que ninguna otra materia, necesita de un guía o de un gestor que tenga a su cargo la particular misión de incentivar la búsqueda afanosa consiente de la verdad de las cosas; de su habilidad depende los logros y, en última instancia, esta habilidad puede muy bien cultivarse cuando se cuenta con elemento humano con cualidades innatas propias para el quehacer filosófico.

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