Arnold plantea una psicología fundamentada en una antropología. La autora considera esencial la idea de hombre que se encuentra detrás de las distintas corrientes psicológicas. En un artículo titulado “Psychology and the Image of Man” examina qué idea tiene del ser humano autores como Freud, Jung, Adler, Rogers o Goldstein. También en los capítulos que incluye en The Human Person, como hemos descrito anteriormente, describe qué idea de hombre se encuentra implícita en los distintos sistemas de psicoterapia.
1.1. Antropología tomista
Arnold parte de una antropología tomista y, a partir de ahí, en colaboración con Gasson, elabora su teoría psicológica. Esta base tomista le otorga un fundamento sólido sobre el que gira toda su teoría y que no solo hace referencia a la naturaleza del ser humano sino también a la filosofía que subyace a su teoría. Esta filosofía consiste en una epistemología realista que le hace considerar la realidad como lo que es, algo externo al sujeto, algo que existe realmente y que no depende de la subjetividad humana.
La influencia tomista se refleja en la consideración del hombre como ser cualitativamente distinto del animal, como una unidad organizada, con libertad y con capacidad de simbolizar y de tener un conocimiento intelectual y conceptual. Esta capacidad de razonamiento hace que el hombre sea capaz de establecerse metas racionales y dirigirse hacia ellas; es lo que le permite, por tanto, esforzarse en alcanzar su yo ideal.
En cuanto a la influencia de la antropología tomista en su teoría psicológica, se manifiesta en su consideración de cuatro sentidos interiores (estimativa, memoria, imaginación y sentido común) y en su distinción entre cuatro tipos de causas –formal, material, eficiente y final-. Este último aspecto relacionado con la influencia tomista requeriría mayor investigación8.
8
En un artículo llamado Motives as Causes Arnold puntualiza la confusión que existe entre la causa eficiente y final en la psicología moderna. También la diferencia entre causa material y formal se puede entrever en su consideración del alma humana en un artículo llamado The Concept of Mind in Psychology. Sin embargo, esta influencia requiere una mayor profundización en la concepción aritstótelica de las distintas causas y cómo se manifiesta en la teoría de Arnold.
77
1.2. La persona humana como agente activo
Arnold plantea, por tanto, un reconocimiento de la importancia de la persona humana como centro de la psicología. La importancia que otorga a la persona como centro de la psicología de la personalidad es reconocida también por numerosos autores (Allport, 1970; Burgos, 2013; Carlson, 1971; Sarráis, 2012).
Shield recoge unas afirmaciones de Arnold en las que afirma la importancia de la persona en la psicología actual y cómo este énfasis en la persona puede evitar reduccionismo y mecanicismos:
“in psychology you must always return to the person, and if you don’t, you start to swing out to the stratosphere (...) I’m just hoping that psychologists concentrate today more on the human person, rather than trying to reduce [the person] to mechanical details [as they did in the past]” (Shields, 2006, p. 917). Esta vuelta a la persona permite superar lo que Arnold denomina como “unfortunate atomistic point of view” (Arnold, 1976, p. 57). Allport también defiende la necesidad de cambiar de perspectiva como una:
“exigencia de que la psicología amplíe sus fronteras (…) para poder así acoger, en forma más hospitalaria que en el pasado, el estudio de la vida mental concreta e individual. Esta exigencia es decididamente radical. Está dirigida contra la práctica vigente en la psicología general, acostumbrada a despojar a la personalidad humana de su sangre y de su carne para dejar sólo un armazón mental tan esquelético como exijan los estrictos cánones y métodos de la ciencia nomotética. Así, al despojarla de todas sus engorrosas particularidades, la psicología general ha destruido la naturaleza esencial de la persona. El nuevo punto de vista invierte la perspectiva” (Allport, 1970, p. 560).
1.3. Futuro de la psicología: base antropológica
A partir de esta fundamentación antropológica, Arnold abre la puerta a continuar buscando una antropología que sustente la psicología actual. En la actualidad, existe un renovado interés en buscar un fundamento antropológico para la psicología (Polaino- Lorente & Rojo, 2013).
78 Además, existen críticas a la filosofía aristotélica-tomista como fundamento antropológico de la psicología humanista (Burgos, 2013). Este autor, por ejemplo, propone constituir como base de la psicología al personalismo ontológico moderno. Por otro lado, existen algunos filósofos que han desarrollado la antropología tomista. Leonardo Polo (2010), a partir de Tomás de Aquino, ha elaborado una nueva formulación de antropología llamada antropología trascendental. Polo también hace referencia al concepto de persona y hace referencia a las notas de la persona a las que llama trascendentales personales: la co-existencia, el intelecto personal, el amor personal y la libertad (Ahedo Ruiz, 2009).
Además, Polo elabora un Curso de psicología general en el que analiza el objeto de la psicología, la psicología como ciencia y las operaciones del viviente. En una redacción ciertamente más filosófica Polo plantea cuestiones que también se encuentran presentes en Arnold como son las clases, o grados, de la vida y el alma y sus facultades. Polo al igual que Arnold critica el mecanicismo de la psicología y considera asimismo la dimensión trascendental de las personas.
La antropología de Leonardo Polo sugiere, por tanto, un campo de investigación que permite poner en relación la psicología y la antropología.
2. Ética de la psicología, yo ideal, naturaleza humana y perfección del