4 Conclusions and recommendations
4.3 Recommendations
En la Figura 1 se presentan las distribuciones de frecuencia de la evaluación general para cada uno de los aspectos evaluados.
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Como puede verse en la Figura 1, las evaluaciones más frecuentes en todos los aspectos son Sobresaliente y Excelente. Un porcentaje muy pequeño de los alumnos evalúa los trabajos como Adecuado o Deficiente. Comparando las evaluaciones de los alumnos con las de los profesores (datos no incluidos) en general, los primeros asignar evaluaciones más altas.
En la Figura 2 se presentan las distribuciones de frecuencia de la evaluación por sexo para cada uno de los aspectos evaluados.
Las distribuciones de frecuencia son semejantes para todos los aspectos evaluados. Con excepción de la evaluación del contenido de las presentaciones (Figura 1a) en el resto de los aspectos evaluados, los evaluadores de sexo femenino asignan más evaluaciones de Excelente.
(a) Contenido
(b) Organización (c) Disposición
(d) Conocimiento (e) Claridad
Figura 2. Distribuciones de frecuencia de las evaluaciones de (a) Contenido (b) Organización (c) Disposición (d) Conocimiento y (e) Claridad, por sexo.
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El resumen de los resultados de la prueba de la estadística U de Mann-Whitney para muestras grandes, para las comparaciones entre las evaluaciones de hombres y mujeres se presenta en la Tabla III.
Tabla III. Resultado de la prueba de la estadística U de Mann-Whitney para muestras grandes de las comparaciones entre evaluadores de diferente sexo
Aspecto zcalculada p Contenido -0.695 > 0.70 Organización 2.509 < 0.05 Disposición 1.537 > 0.05 Conocimiento -0.075 > 0.50 Claridad 2.037 < 0.05
Únicamente en los aspectos de Organización y Claridad hay diferencia entre los evaluadores de diferente género. En ambos casos las mujeres asignan una mayor proporción de evaluaciones mayores.
En la evaluación de la organización del material presentado (Figura 2b) las mujeres asignan con más frecuencia evaluaciones de Sobresaliente y Excelente, lo cual tal vez podría explicarse por la mayor capacidad de análisis global que parecen tener las mujeres (Cahill, 2005) Según esta premisa, las mujeres apreciarían más la organización global del material, asignando mejores evaluaciones, mientras que los hombres tenderían a preciar más los detalles y asignarían evaluaciones más bajas a la organización global. En el caso de la evaluación de la claridad de la exposición (Figura 2e), aunque los hombres califican este aspecto más con Sobresaliente, las mujeres asignan más evaluaciones de Excelente y en general, la evaluación de las mujeres es más alta. También en este caso, se ha propuesto que las mujeres tienen más capacidad para la comunicación oral (Cahill, 2005) por lo que es posible que esta mayor capacidad explique su mayor aprecio por la claridad de la exposición. También es posible que algún otro de los factores que aún no hemos analizado pueda explicar esta diferencia.
CONCLUSIONES
Nuestros resultados muestran un efecto parcial del factor género sobre la co-evaluación de los alumnos del curso de Bioquímica Médica. Como se ha reportado en otros estudios realizados en instituciones de educación superior (Wheater, Langan y Dunleavy, 2005) las mujeres tienden a dar evaluaciones mayores. Los efectos encontrados se pueden explicar con base en las diferencias entre las capacidades de hombres y mujeres (Cahill, 2005). En tres de las cinco características evaluadas no se encontró diferencia entre la evaluación de hombres y mujeres, por lo que es difícil usar estos resultados para afirmar que hay una diferencia sistemática entre evaluadores de diferente género. Además, una explicación alternativa a los resultados de la evaluación es que los alumnos evaluadores no estudian los temas que se van a exponer, como es su obligación, y por ello no pueden evaluar en forma apropiada la calidad del trabajo presentado por los compañeros. Este tipo de comportamiento está muy arraigado en los estudiantes mexicanos y es uno de los mayores obstáculos que se deben resolver para la implantación óptima del Modelo Académico Institucional del IPN.
8 REFERENCIAS
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