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5.4 Evaluating Simplification Rules

5.5.3 Refining the Rule Conditions

Sobre la figura paterna ya adelantamos que Montemayor y Botello coincidían en línea argumental, de una forma parecida pero sin que exista un influjo textual (o al menos eso parece por las cronologías dadas) se situará el texto de Anguillara. Por supuesto Marino sigue a Montemayor, aunque como ya indicamos la prohibición comienza con los padres y a continuación se une al discurso del autor de la Diana. Montemayor después de referir el enamoramiento lo enlaza de una forma lógica, aportando sentido narrativo con la negación del padre. Botello en cambio sigue una secuencia más desordenada que veremos en páginas siguientes pero que añadimos para facilitar la compresión de este apartado:

1. Tras la niñez llega el amor. 2. Descripción de Tisbe. 3. Enamoramiento. 4. Prohibición.

Botello por tanto desordena y altera los pasajes considerablemente y mientras que Montemayor pone como causa "la conversación" reiterada, en Botello no se dan mayores explicaciones, exponiendo que se trata de un capricho de "Fortuna" representado en la figura del padre, al cual se le dedica una estrofa de carácter introspectivo que no está en Montemayor. Adquiere por tanto en la historia de Botello una dimensión poderosa, en la que de alguna manera el comportamiento de los padres se explica mediante el miedo. El padre de la amante sabe que sus palabras pueden ocasionar problemas que le generen todavía más intranquilidad, pero a pesar de ello lleva a cabo su cometido28.

28 La tradición ya se había preocupado de ahondar en este tema, que queda de una manera especialmente bien trazada en el De claris de Boccaccio (2010:99): "¿Quién no se compadecería de los dos jóvenes? ¿Quién no derramaría una pequeña lágrima ante tan desgraciado final? De roca sería. Los jóvenes se amaron, pero no merecieron por ello este cruel infortunio. El amor es un delito de la edad florida pero no es un delito horroroso para los que están libres de unirse. Pecó la mala suerte y quizá pecaron los desgraciados padres. Sin darse cuenta, los padres frenan como corresponde, en principio, el ímpetu joven pero mientras les oponen obstáculos imprevistos, los empujan quizá desesperados al precipicio. La pasión del deseo tiene una fuerza inmoderada y es casi siempre una peste y un flagelo común de los jóvenes, a los que hay que soportar con ánimo paciente, porque es la naturaleza la que provoca el deseo para que mientras tienen la fuerza de la edad, tiendan además a la procreación, y el género humano no corra a su desaparición si el matrimonio se aplaza hasta la senectud."

Montemayor Miguel Botello

Al padre della enfadó la mucha conversación y quitando una ocasión,

sin él pensarlo la dio mayor a su perdición.

Estorbole la salida, y causó la de adelante, como el médico ignorante

que remedia una herida con otra más penetrante. (Montemayor, 2012:340, vv.161-170)

Porque en tálamo dulce no reciba primicias del amor que Tisbe espera, quiere que, del que adora, ausente viva

hasta entonces, Fortuna lisonjera, porque no goce Píramo excesiva la gloria que en sus ojos reverbera, procura que del padre el rigor fuerte quitando la ocasión la dé a su muerte.

La sentencia pronuncia riguroso, a quien cobarde el sufrimiento espanta,145

como el daño terrible, poderoso, quien vio en tan pura fe desdicha tanta.

El corazón del daño receloso las voladoras alas que levanta, rigores de su agravio penetrando, suspenso en el temor queda temblando.

(Botello, 1621, vv. 136-151)

Aunque Marino comienza con un cambio de actitud generalizada en los padres, realiza una curiosa adición sobre la mirada angelical que proyecta el padre en la hija en un inicio y durante la niñez y como esta se ha ido desvirtuando y de ahí que se incida en la figura paterna.

“Nacquero trà parenti inimicitie e risse, onde quanto ne‟ figli regnaua amore, e pace, tanto i padri discordi nutriro odio, e disdegna” (1620:205)

“Dal paterno precetto fú circoscritta e tolta del sospirato ogetto la vision beata” (1620: 206)

Anguillara, tras un veto conjunto, pasa de los "padri" al "padre" en varios momentos de la historia. Se dice en esta traducción que el padre había ordenado que Tisbe fuera guardada por una "zia" que la llevase por el camino correcto, iluminada por su buen ejemplo:

Il padre in guardia havea la figlia bella, data ad una prudente e casta zia, che con l‟essempio buon, con la favella la più lodata, a lei mostrasse via. Seco l‟innamorata damigella in una stanza ogni notte dormia; e ben le convenia d‟essere accorta, per ingannar sì diligente scorta. (1584:110)

Ya había amplificado antes Anguillara su texto, sugiriendo que el padre había pensado incluso un cambio de ciudad:

che vuol condurla in una altra cittade; dica il padre, che sà, vuol poi sposarla, denari, gemme, ed altre cose rade per qualche tempo ha ben da ostentarla. Intanto amici havrà di qualitade

che potranno co i padri accommodarla; ma ben conviene in questo usar tal froda, ch‟alcun di casa non la vegga, ò l‟oda.” (1584:107)

En ninguna de las versiones que hemos analizado hasta el momento, se sugieren estas variaciones sobre la historia. podríamos decir que, en este punto, Anguillara estaría a medio camino entre la responsabilidad total hacia el padre, que se da en Montemayor y en Botello, y entre el resto de versiones que sugieren una responsabilidad compartida.

Como hemos dicho, el hecho de que exista un cambio en este caso, hace que necesariamente la historia esté determinada y no solo en el comienzo, sino que también en su desarrollo y de igual modo en el final. Un interesante cúmulo de recriminaciones a la figura paterna coexisten en las versiones de Botello y Montemayor, que no están trazadas de la misma manera en los demás casos. Con mayor ímpetu y crudeza en Montemayor, mientras que en Botello, aún dentro del refinamiento del género, se sigue la misma idea de que el padre, que es quien le ha dado la vida, de alguna manera está ahora procurando su muerte.

Montemayor29 Miguel Botello

Padre –la doncella dice-, o enemigo capital, (pues al amor paternal tu condición contradice, y al mío, que es más leal), cuando mi bien me quitaste, di, ¿por qué no te acordabas que aquella a quien le quitabas

es la misma que engendraste, y la que viva enterrabas? ¿Qué fieras o qué serpientes

venenosas y mortales, qué aves o qué animales por el bien no paran mientes

de sus hijos naturales? Si a los que falta razón en esto nunca ha faltado, sime, ¿adónde lo has hallado

de abrasar un corazón que tú mismo has engendrado? (Montemayor, 2012:340-1, vv.181-200)

Padre mas, ¿cómo llamo, siendo injusto nombre tan dulce, en pena tan amarga?

Divino cielo, ¿que sustente es justo mi corta edad, desdicha que es tan larga?

Si débil sufre un corazón robusto el peso grave de insufrible carga, un pecho fuerte es flaca resistencia opuesto a los rigores de una ausencia.

Mas si procuras, padre, porque muera, que asido su poder viva al cuidado,

lo que hará padecido considera, matando su poder imaginado, que aguarda tu rigor Átropos fiera, mas qué procura el pecho, si engañado

buscando al que te huye diligente, huyes del que te busca eternamente.

(vv.168-175)

29 La traducción de Marino (1620:206-208) continúa sin apartarse : “Pare (dicea) non padre, /ma capital nemico, /posciach‟ala pietate /e paterna et humana /contradice e repugna /la tu gran feritate; /tu, che‟l mio ben mi togli, /comme non ci ricordi, /nó pensi che colei /che viva hai sotterrata, /crudele è quella istessa, /che‟n vita hai generata? /Qual barbarica rabbia/giunge a sí fatto segno/che struggesse il suo sangue? /Qual serpente, ò qual fera /vive armata cotanto /di veleno e d‟orgoglio /ch‟ala sua propria prole/procuri stratio e morte? /S‟agli animali istessi /a cui manca regione/ragione in ciò non manca/dimmi donde imparasti /d‟incenerire un core, /che tu stesso creasti? /Perche l‟ esser mi desti /s'esser deueui autore /del mio mortal feretro?”