La RM cardiovascular presenta algunas ventajas sobre otras técnicas de imagen. Puede generar imágenes estáticas o dinámicas con una elevada resolución espacial y temporal en forma topográfica y en cualquier plano del espacio, sin exponer a radiaciones ionizantes. Puede realizarse el estudio sincronizado con el ECG en reposo y bajo sobrecarga, así como explorar la perfusión con medios de contraste. La técnica, sin embargo, no está ampliamente disponible, es relativamente costosa y necesita personal especializado en aplicaciones cardiovasculares. (Mut et al., 2005)
La resonancia magnética es un fenómeno físico por el cual ciertas partículas como electrones, protones y núcleos atómicos con un numero impar de protones y/o neutrones pueden absorber selectivamente energía electromagnética de radiofrecuencia al ser colocadas bajo un potente campo magnético; no se basa en radiaciones ionizantes a diferenciar de la radiología convencional y la tomografía axial computarizada, en las que se emiten rayos x, lo que significa que no ocasiona
68
efectos biológicos mediante aplicación controlada. En el tórax puede proveer una detallada evaluación de la anatomía mediastinal, incluyendo todo el sistema vascular, corazón, arterias y venas, ya que posee varios atributos que la hacen muy útil en el diagnostico cardiovascular; entre los cuales se destacan:
• Alto contraste natural de los tejidos entre la señal del torrente sanguíneo y las estructuras cardiovasculares.
• El amplio rango de contraste de los tejidos blandos provee el potencial de caracterización del miocardio.
• Gran capacidad multiplanar equipos, axial, coronal y sagital, sin movilización del paciente
• Se realiza en equipos con magneto de 1,5 teslas cerrado (1 Tesla= Unidad de inducción magnética=10.000 gauss, teniendo en cuenta que el campo magnético terrestre es de 0,5 Gauss)
• Examen semi-invasivo
La resonancia magnética esta indicada para enfermedad isquemia cardiaca, enfermedad miocárdica, enfermedad pericárdica, enfermedad valvular, masas intracardiacas, malformaciones congénitas y enfermedad de la aorta torácica. (Blanco et al., 2001)
La resonancia nuclear magnética cardiaca puede proporcionar una evaluación exacta de la función y el flujo sanguíneo regionales y determinar los umbrales de esos parámetros que servirán como parámetros pronósticos para discernir entre miocardio viable o no viable. Su papel para diferenciar miocardio viable de no viable se basa en la imagen de adelgazamiento de la pared regional y de disminución del engrosamiento regional sistólico.
Además, la presencia de isquemia miocárdica puede ser demostrada directa o indirectamente por la resonancia. Indirectamente, mostrando una anomalía en la contracción regional, usualmente por medidas de engrosamiento de la pared en
69
reposo o durante estrés farmacológico. Así, la cine-resonancia en situación basal o tras estimulo farmacológico con dobutamina o dipiridamol se ha correlacionado con la imagen de perfusión isotópica y/o angiografía coronaria para la demostración de segmentos isquémicos. Directamente, mediante la monitorización de la distribución de primer paso del medio de contraste, en una imagen basal con 201Tl o vasodilatada, es capaz de mostrar regiones con una disminución de la perfusión miocárdica en asociación con estenosis arterial coronaria. (Castro et al., 2002)
En la actualidad, la valoración de viabilidad miocárdica es probablemente la mayor utilidad de la RM en el estudio de enfermedad coronaria. El realce tardío con gadolinio ofrece una elevada sensibilidad y especificidad para diferenciar entre miocardio necrótico y viable. Su fiabilidad para detectar áreas de necrosis miocárdica irreversible y delimitar su grado de extensión transmural se ha convertido, al combinarla con el estudio de función ventricular segmentaría obtenido en la misma sesión, en la técnica de referencia para viabilidad miocárdica. Tiene muy buena correlación con la PET y es superior a la SPECT con talio.
La RM resulta muy efectiva para valorar los volúmenes de las cámaras cardiacas y la función ventricular, así como la presencia de masas miocárdicas. Persson et al comparan la valoración de la función ventricular con gated-SPECT-tetrofosmina y RM en 55 pacientes con enfermedad conocida o sospechada (13 de ellos tenían infarto de miocardio reciente). La gated-SPECT infraestima ligeramente y de forma sistemática el volumen telediastólico, telesistólico y la fracción de eyección en comparación con la RM. Sin embargo, los valores obtenidos son suficientemente consistentes como guía de tratamiento clínico, excepto en corazones muy dilatados. Tadamura el al, han comparado gated-SPECT y la RM en 20 pacientes con enfermedad coronaria, y han observado un alto grado de correlación entre ambas técnicas en la valoración de la motilidad regional, el engrosamiento y las cifras de fracción de eyección. Concluyen que los datos de perfusión y función de la gated- SPECT proporcionan una gran exactitud diagnóstica y pronostica sin el incremento de coste que conlleva la RM. Bax et al también han observado una excelente
70
correlación entre ambas técnicas en 22 pacientes con miocardiopatía isquémica. La limitación de estos trabajos es el escaso número de pacientes.
La RM puede valorar la perfusión y la contractilidad miocárdica, tanto en reposo como con sobrecarga farmacológica; por tanto, es una técnica alternativa a la ecocardiografía con sobrecarga y la gated-SPECT. Hartnell et al comparan la capacidad de la RM y la SPECT para detectar segmentos miocárdicos dependientes de arterias coronarias con estenosis > 70% y demuestran que ambas técnicas tienen la misma sensibilidad (92%) y especificidad (100%). En general, los estudios de perfusión con RM han mostrado resultados óptimos en comparación con la coronariografía, la PETy la SPECT.
Debido a su alta resolución, la RM permite discriminar flujo subendocárdico y subepicárdico. Esta cualidad la hace útil no sólo en estudios de viabilidad, sino también en el síndrome X, donde puede haber isquemia difusa subendocárdica. (Coma et al., 2008)