La contribución de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos a la cooperación inter- nacional para el desarrollo sigue siendo una cuestión en buena parte desconocida para una amplia mayoría de los españoles, a pesar de representar una proporción cada vez más importante de la ayuda oficial. Sólo el 41% de los entrevistados dice
CUADRO5.5. Actitudes hacia el 0,7%, según características sociodemográficas
¿Cree Vd. que España debería dedicar el 0,7% de su PIB a ayuda a los países menos desarrollados?
Sí No NS/NC Total Total 67 16 17 100 Sexo Varones 71 17 12 100 Mujeres 62 15 23 100 Edad 18-24 66 18 16 100 25-34 69 17 14 100 35-44 74 15 11 100 45-54 71 14 15 100 55-64 67 16 17 100 65 y más 54 16 30 100 Nivel de estudios Sin estudios 39 17 44 100 Primaria 60 18 22 100 Secundaria 76 15 9 100 F. P. 70 20 10 100 Univ. Medios 82 10 8 100 Univ. Superiores 89 7 4 100 Ideología Izquierda (1-2) 79 11 10 100 (3-4) 74 13 13 100 Centro (5-6) 71 15 14 100 (7-8) 61 24 15 100 Derecha (9-10) 64 20 16 100 Voto PSOE 70 13 17 100 PP 66 19 15 100 IU-ICV 80 7 13 100 CiU 74 16 10 100
saber que en su Comunidad Autónoma respectiva se dedica alguna parte de sus re- cursos a la cooperación con los países en desarrollo; un 6% afirma que su Comuni- dad no dedica nada a este fin, pero lo más significativo es que un 53% afirma que no sabe si dedica algo o nada. El desconocimiento es aún mayor en lo que se refiere a los Ayuntamientos. El 29% de los entrevistados cree que su Ayuntamiento dedica re- cursos a este fin y el 11% afirma que no lo hace, pero una amplia mayoría de los en- cuestados (el 60%) declara que no tiene ni idea al respecto.
No obstante, hay que poner de relieve que en los años transcurridos desde que se inició la puesta en marcha de estos barómetros se ha producido un notable aumento
La política española de cooperación
GRÁFICO5.11. Conocimiento sobre la cooperación en los ámbitos autonómico y local
Fuente: Centro de Investigaciones Sociológicas, Estudios 2.617 (septiembre de 2005), 2.653 (septiembre de 2006), 2.730 (septiembre de 2007) y 2.772 (octubre de 2008).
en la proporción de ciudadanos que es consciente de la contribución al desarrollo que realizan las Comunidades y los Ayuntamientos. El porcentaje de entrevistados que afirma que su Comunidad destina recursos a este objetivo ha pasado del 32% en 2005 al 41% actual, una subida significativa de 9 puntos porcentuales. Por lo que hace a los Ayuntamientos la subida es aún mayor: el 2005 sólo el 18% sostenía que sus mu- nicipios contribuían al desarrollo de otros países y en 2008 este porcentaje asciende al 29%, once puntos más.
Con independencia del nivel de conocimiento que muestren los ciudadanos acerca de si sus Comunidades y Ayuntamientos respectivos dedican parte de sus recursos a este fin, las opiniones se muestran divididas acerca de si estas instituciones deberían dedicar parte de sus recursos a la ayuda al desarrollo o tienen otras prioridades a las que dedicarlos; el 43% de los entrevistados se decanta por la primera opción, pero el 46% lo hace por la segunda (gráfico 5.12).
Analizando la evolución de estas actitudes en los últimos años se aprecia de nuevo el repliegue de las actitudes de los ciudadanos hacia unas posiciones que cabe calificar de más egoístas. Si en las encuestas de 2005 y sobre todo en las de 2006 y 2007 eran
GRÁFICO5.12. Actitudes ante la cooperación autonómica y local
Fuente: Centro de Investigaciones Sociológicas, Estudios 2.617 (septiembre de 2005), 2.653 (septiembre de 2006), 2.730 (septiembre de 2007) y 2.772 (octubre de 2008).
más los españoles que defendían la posibilidad de que Comunidades y Ayuntamien- tos destinaran recursos a la cooperación internacional que los que ponían el énfasis en la existencia de otras prioridades, en esta ocasión se ha producido una inversión en los datos: por primera vez son más los que destacan que existen otras prioridades a las que dedicar los recursos.
Este repliegue hacia posiciones más egoístas puede tener que ver con el impacto de la crisis económica que, al menos en un plano psicológico, ha generado el consi- guiente sentimiento de inseguridad ante el futuro, lo que desplaza a un segundo pla- no la cuestión de la solidaridad. Este sentimiento de solidaridad, que se hacía paten- te en los datos recogidos en los Barómetros de 2006 y 2007, deja paso en 2008 a un creciente énfasis en la satisfacción de las propias necesidades.
Una vez más, la edad, el nivel educativo, la ideología y el voto son las características que dibujan los perfiles de los grupos más partidarios o más contrarios a que las Co- munidades Autónomas y los Ayuntamientos destinen recursos a la cooperación para el desarrollo:
• Según la edad, los ciudadanos de menos de 45 años se muestran más claramente partidarios de dar este destino a parte de los recursos de Comunidades y muni- cipios, mientras que los mayores de esa edad destacan el hecho de que tienen otras prioridades que atender, antes de dedicarse a solucionar problemas de desarrollo. Resulta curiosa la posición de los más jóvenes, que en este indicador se muestran como los más decididos partidarios de destinar recursos a la cooperación para el desarrollo y en otros se mostraban claramente reticentes; sólo cabe entender estas inconsistencias en el marco de actitudes escasamente definidas.
• El nivel educativo es una variable que influye de forma clara en estas opiniones: a medida que es más elevado, mayor es la proporción de ciudadanos que respaldan el destino de recursos autonómicos y municipales a la cooperación para el desarrollo, mientras que entre quienes no tienen estudios, o los tienen primarios, predomina la idea de que las comunidades y los ayuntamientos tienen otras priori- dades a las que destinar sus recursos.
• La característica que en mayor medida determina estas opiniones es, no obstante, la ideología política y, estrechamente vinculado a ella, el voto. Los ciudadanos que se ubican en la izquierda y votan al PSOE o a IU-ICV sostienen de forma mayorita- ria que las Comunidades y los Ayuntamientos deben dedicar una parte de sus re- cursos a la cooperación para el desarrollo; por el contrario, los que se posicionan en el centro o la derecha y votan al PP o a CiU defienden la idea de que tienen otras prioridades a las que dedicar los recursos de los que disponen.