2.2 Numerical approaches for solving OCPs
2.2.2 A remark on DAE problems
Finalmente, para concluir este capítulo se ha creído oportuno mencionar la sentencia de la Corte Interna-cional respecto a Serbia, que constituyó la decisión del año más importante relativa la responsabilidad de un Estado respecto a la perpetración de crímenes de lesa humanidad. A pesar de que según datos oficiales
8.000 personas fueron asesinadas en Srebrenica, la única obligación que según la Corte violó Serbia fue la de prevenir el genocidio. Esta sentencia es contraria a algunos textos que han dictado diversos órganos de Naciones Unidas.26
26. Capítulo III del Proyecto de Artículos sobre responsabilidad del Estado por hechos internacionalmente ilícitos, adoptado por la Comisión de Derecho Internacional en su 53º período de sesiones (A/56/10) y anexado por la AG en su Resolución 56/83, de 12 de diciembre de 2001.
Tabla 7.2. Comisiones de la Verdad: avances y retrocesos en el 2007
Liberia La Comisión de Verdad y Reconciliación de Liberia (2006) reanudó en octubre sus trabajos de investigación sobre las atrocidades cometidas desde finales de 2003 en las guerras civiles, después de varios retrasos debidos, entre otros, a que la Comisión consideró que era necesario retrasar las audiencias y continuar el trabajo de sensibilización con la población para asegurar que ésta estuviera plenamente informada y pudiera participar en las audiencias. Otro motivo de retraso en los trabajos se debió a la falta de fondos.
Sierra Leona La Comisión de Derechos Humanos de Sierra Leona instó al nuevo Gobierno y a la comunidad internacional a redoblar esfuerzos para conseguir la puesta en marcha de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación y a asignar las
responsabilidades correspondientes así como a conseguir el apoyo de países donantes.
Timor-Leste Los presidentes de Timor-Leste y de Indonesia anunciaron la extensión por otros seis meses del mandato de la Comisión de la Verdad y la Amistad (2005). Esta Comisión continuó siendo objeto de desconfianza por parte de varias organizaciones de la sociedad civil que la acusaron de fomentar la impunidad y quienes expresaron su deseo de que se conformase un tribunal internacional. Ante esta situación, el Secretario General de la ONU emitió un comunicado en el que señalaba que la organización no apoyaría las labores de la Comisión hasta que ésta no cumpliera con la normativa internacional y señaló que la ONU no apoyaría amnistías por crímenes de genocidio, de guerra, contra la humanidad o violaciones masivas de derechos humanos.
Otras Comisiones de la Verdad (en discusión)
Burundi El Gobierno mostró su predisposición a la creación de una Comisión Nacional para la Verdad y la Reconciliación y de un Tribunal Especial. Sin embargo, las negociaciones con Naciones Unidas, que comenzaron en 2006, todavía no han llegado a ningún acuerdo debido a diferentes posturas sobre los principios de no inmunidad o amnistía para los crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y genocidio, (a pesar de la claridad del Acuerdo de Arusha) así como sobre la neutralidad e independencia de estos órganos y la relación de trabajo entre ellos (el Gobierno no desea un fiscal independiente en el Tribunal sino alguien que se ocupe de los casos que la Comisión de la Verdad derive al Tribunal).
Indonesia (Aceh) La Administración provincial de Aceh lanzó a finales de 2007 la posibilidad de crear un Comité de Verdad y Reconciliación para resolver los casos de abusos a los derechos humanos.
Nepal El Gobierno propuso la creación de una Comisión de Verdad y Reconciliación que abarcaría las violaciones graves de los derechos humanos y los crímenes contra la humanidad, excluyendo, sin embargo, las violaciones graves del Derecho Internacional Humanitario. El proyecto de ley fue fuertemente criticado por ONG por denegar los derechos a la verdad, justicia y reparación de las víctimas. Por otra parte, la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos en el país también mostró su preocupación ante una posible amnistía y recomendó la necesidad de procesar a los responsables de abusos cometidos por el Estado y por el grupo armado CPN-M.
En el presente capítulo se analizan las diversas iniciativas que desde el ámbito de Naciones Unidas y diferentes organizaciones y movimientos internacionales se están llevando a cabo en lo que respecta a la construcción de la paz desde una perspectiva de género.1Esta perspectiva de género permite visibilizar cuáles son los impactos diferencia-dos de los conflictos armadiferencia-dos sobre las mujeres y sobre los hombres, pero también en qué medida y de qué manera participan unas y otros en la construcción de la paz y cuáles son las aportaciones que las mujeres están haciendo a esta construcción. El capítulo está estructurado en tres bloques principales: el primero hace un repaso de la situa-ción mundial en lo que respecta a las desigualdades de género mediante el análisis del Índice de Desarrollo relati-vo al Género, en segundo lugar se analiza la construcción de la paz desde una perspectiva de género, y el último apartado está dedicado a la dimensión de género en el impacto de los conflictos armados. Al principio del capítulo se adjunta un mapa en el que aparecen señalados aquellos países con graves desigualdades de género.
8.1. Desigualdades de género
El Índice de Desarrollo relativo al Género (IDG) (indicador nº 22) refleja las diferencias entre hombres y mujeres en tres dimensiones básicas del desarrollo humano: esperanza de vida, ingresos per cápita y tasas de alfabetización y matriculación escolar. La importancia de este indicador radica en ser uno de los pocos que no se limita simplemen-te a desagregar la información por sexos, sino a elaborar esta información a partir de las relaciones de desigualdad que entre hombres y mujeres se establecen, es decir, en ser un indicador sensible al género.2Aunque el IDG no aborda las múltiples facetas de la equidad de género, sí permite señalar que la situación de la mujer es
especialmen-te grave en 27 países, de los cuales 25 se sitúan en África. Cabe destacar que en estos 27 países se dan sieespecialmen-te
situa-ciones de conflicto armado y ocho de rehabilitación posbélica. No todos los países en situación de conflicto armado sufren graves desigualdades de género, pero sí un número importante de ellos, lo que permite poner de manifiesto
• La situación de las mujeres resultó especialmente grave en 27 países, la mayoría de ellos africanos, tal y como recoge el PNUD.
• Naciones Unidas destacó la necesidad de que se redoblen los esfuerzos para hacer efectiva la implementación de la resolución 1325, que hasta el momento sólo ha registrado avances en el plano formal.
• Se propuso la creación de una única agencia de Naciones Unidas que impulse, supervise y evalúe la integración de la perspectiva y el trabajo de género dentro del sistema de Naciones Unidas.
• Se produjeron numerosas denuncias sobre la masiva utilización de la violencia sexual como arma de guerra en Myanmar y RD Congo.
• El Secretario General de la ONU presentó su informe sobre las medidas adoptadas para prevenir el abuso y la explotación sexual por parte del personal de Naciones Unidas, destacando que el aumento de las denuncias se debe en parte a la mejora en los mecanismos a disposición de las víctimas.
8. Dimensión de género en la construcción
de paz
1. El género es la “categoría que subraya la construcción cultural de la diferencia sexual, esto es, el hecho de que las diferentes conductas, acti-vidades y funciones de las mujeres y los hombres son culturalmente construidas, más que biológicamente determinadas. La perspectiva de género alude no sólo al potencial analítico de esta categoría sino también a su potencial político, transformador de la realidad. Desde este ángulo, el género no es sólo una herramienta para el análisis de cómo están las mujeres en el mundo; también es una propuesta política en tan-to que exige un compromiso a favor de la construcción de relaciones de género equitativas y justas.” Murguialday, C. “Género” en Hegoa, Dic-cionario de acción humanitaria y cooperación al desarrollo, 2000, Icaria. La definición que ofrece la Oficina de la Asesora Especial sobre Asun-tos de Género y Avance de la Mujer de Naciones Unidas, señala que “el género se refiere a los atribuAsun-tos sociales y a las oportunidades asociadas al hecho de ser hombre o mujer y las relaciones entre mujeres y hombres, niñas y niños, así como las relaciones entre mujeres y las relaciones entre hombres. Estos atributos, oportunidades y relaciones están socialmente construidos y se aprenden en el proceso de socialización. Son específicos de un contexto y temporales y pueden cambiar. El género determina lo que se espera, se permite y se valora en una mujer o en un hombre en un contexto dado […].” <http://www.un.org/womenwatch/osagi/conceptsandefinitions.htm>.
2. Mientras que las estadísticas desagregadas por sexo proporcionan información factual sobre la situación de la mujer, un indicador sensible al género proporciona evidencia directa del estatus de la mujer respecto a un determinado estándar o a un grupo de referencia, en este caso los hombres. Schmeidl, S. and Piza-Lopez, E., Gender and Conflict Early Warning: A Framework for Action, International Alert en <http://www.international-alert.org/women/publications/EWGEN.PDF>. Por otra parte, es necesario matizar que la propia metodología del PNUD para elaborar este indicador aborda sólo las cuestiones vinculadas al desarrollo y no otra serie de elementos, que tienen una enorme influencia sobre las desigualdades de género pero que no quedan aquí recogidos. Este énfasis en la dimensión del desarrollo tiene como con-secuencia también que la mayoría de países señalados sean países africanos y no de otras zonas geográficas, donde presumiblemente mejo-res condiciones de desarrollo no significan una mayor igualdad entre hombmejo-res y mujemejo-res ni un acceso igualitario a este desarrollo por parte de las mujeres.
cómo el impacto de estas situaciones de violencia armada supone un impedimento para la mejora, cuan-do no un empeoramiento, de las condiciones de vida y de desarrollo de las mujeres. Por otra parte, cabe aña-dir que los conflictos armados tienen un claro impacto sobre las dimensiones que contempla el IDG, tal como evidencian las menores tasas de escolarización de las niñas y adolescentes en las áreas afectadas por estos conflictos, o las enormes dificultades para acceder a los servicios de salud, así como la falta de provisión de este tipo de servicios específicamente dirigidos a las mujeres, como los de salud reproductiva.
La desaparición de varios países de esta lista con res-pecto a los años 2004, 2005 y 2006 (en que se conta-bilizaron 35, 32 y 31 países respectivamente), si bien responde a la mejora de las condiciones de las mujeres en algunos países, no debe ser sólo atribuida a este factor, sino también a la falta de datos actualizados de otros, como pueda ser el caso de Haití. Resulta preo-cupante el hecho de que cada año se disponga de menos información, especialmente en el caso de paí-ses que han estado situados en las peores posiciones con respecto al desarrollo de las mujeres, puesto que disponer de esta información es vital para el desarrollo de políticas públicas destinadas a la mejora de sus condiciones de vida.
Tabla 8.1. Países con graves desigualdades de género República
Afganistán3 Etiopía Centroafricana
Angola Gambia Rwanda
Benín Guinea Senegal
Burkina Faso Guinea-Bissau Sierra Leona
Burundi Malawi Tanzania
Chad Malí Togo
Congo, RD Mozambique Uganda
Côte d’Ivoire Níger Yemen
Eritrea Nigeria Zambia
8.2. La construcción de la paz
desde una perspectiva de género
En este apartado se analizan algunas de las iniciativas más destacadas para incorporar la perspectiva de géne-ro a los diferentes ámbitos de la construcción de la paz.