“Haz de cuenta otro Laguna Verde” Entrevistado 14, la Yerbabuena. Durante el tiempo en que Laguna Verde inició trabajos, dejó en la zona una derrama económica que se vio reflejada en los empleos generados, en la diversificación de las actividades, así como en la introducción de servicios para las poblaciones y la construcción de la carretera por la que pasaría el PERE, que permitió un mayor flujo de mercancías. Hubo una inversión y una notable mejora en la infraestructura de la región. En ese sentido, durante esos años, la planta nuclear se convirtió en un enclave económico para los alteños. La construcción de la Planta Nucleoeléctrica Laguna Verde implicó una serie de cambios en términos de bienes y servicios y en la configuración de la economía regional.
A decir de Aguilar (2012):
Uno de los movimientos que anunciaba un nuevo esquema en la acción colectiva en el periodo de los ochenta se inicia con el movimiento en contra de la Planta de Laguna Verde, que movilizó a ciudadanos tanto del estado como del país, y que a partir de él se articulan, en la siguiente década, la red de sectores ecologistas. (pp. 135-136).
La propiedad de la tierra en donde se asentó la planta nuclear era de origen privado, lo que propició la venta de terrenos por parte de los ganaderos locales. A decir de Balzaretti (2014), el proceso de compra de terrenos fue considerado por los
pobladores como un despojo, pues quienes se abstenían de vender eran intimidados por la empresa CFE. De tal forma que la transacción de terrenos se dio en torno a una amenaza constante de expropiación territorial, lo que implicó que los pobladores accedieran a la venta de sus tierras por una cantidad monetaria irrisoria.
Hacía 1980-1990, Veracruz transitó de un modelo agroexportador de productos primarios –café, caña, naranja, ganadería, entre otros.- a un modelo de empresas de alta tecnología y maquiladoras. Esto dio como consecuencia el abandono del campo y un proceso de reestructuración industrial (Aguilar, 2012).
Para 1990 la región se enfrentó a una caída de las actividades comerciales de la región y a una paulatina pérdida de empleo (…)A pesar de que la construcción de Laguna Verde resultó en una mayor integración de los ganaderos al mercado estatal y nacional, y de que reportó una enorme derrama económica para la región durante más de una década, la idea de tener un reactor nuclear a apenas unos kilómetros de los ranchos provocó tensión entre los ganaderos, para quienes un desastre ambiental significaría perder las tierras que les daban sustento. (Aguilar, p. 76-77).
Para inicios de los noventa, las condiciones económicas cambiaron; con la puesta en marcha de uno de los reactores de la planta comenzó una fuerte oposición al proyecto Laguna Verde, lo que representó que actores clave como la Asociación Local Ganadera se concentraran en un movimiento que llevaría el nombre de Coordinadora Nacional contra Laguna Verde (CONCLAVE por sus siglas).
Esta asociación aglutinaba a varias cooperativas de pescadores, a más de 20,000 agricultores y ganaderos veracruzanos, a académicos y a numerosas asociaciones ambientalistas, no solo del estado de Veracruz, sino de toda la República Mexicana (Panico y Garibay, 2011; López Decuir y Borja Castañeda, 1990, citado en Balzaretti, 2014, p. 77).
Para 1988, el conflicto desembocó en acciones directas, en las cuales la carretera Nautla-Cardel fue tomada durante una semana por los pobladores de varias localidades de la zona costera y de la parte central de Veracruz. El desenlace de tales acciones colectivas permanece aún en la memoria de los pobladores que participaron en aquella ocasión. El ejército entró, con lujo de violencia, a reprimir el movimiento y desplazar a todos los opositores que se encontraban en el plantón.
Con base en lo anterior, nos apegamos a que la existencia de una marcada diferencia generacional ha sido un elemento influyente en la percepción de las poblaciones hacia la participación colectiva. Para los pobladores de la Yerbabuena y Arroyo Agrio, la experiencia colectiva contra la introducción de la Planta Nucleoeléctrica Laguna Verde marcó una experiencia que influyó en cómo conciben, hoy en día, el actuar colectivamente. Observaremos esto en los discursos de ambas poblaciones.
En una parte de su investigación, Balzaretti (2014) hace alusión a este rasgo, sin embargo, no ahondó más en el análisis. Es importante rescatarlo, pues ha sido una constante en las narrativas de las poblaciones.
El desenlace de ese particular intento de organización social orientado a frenar un proyecto que implicaría un peligro para toda la región, tuvo consecuencias definitivas sobre la manera en que los habitantes de la región perciben actualmente tanto a las formas de organización colectiva como a los riesgos que este tipo de proyectos implican en términos ambientales (Balzaretti, p. 78).
Se ha mencionado ya que el trabajo de campo mostró diferencias, una de ellas es un tipo de memoria histórica que muestran los hombres más viejos en las comunidades y la diferente narrativa de los jóvenes. Se entrevistaron actores que participaron en las movilizaciones contra Laguna Verde, a principios de los noventa. Ellos son ahora hombres de edad avanzada en cuya narrativa aparece, constantemente, una especie
de recuerdo histórico, de experiencia vivida en relación con su participación en las acciones contra la nucleoeléctrica.
“Yo no estaba de acuerdo con eso, yo sabía, con Laguna Verde nunca estuve de acuerdo. Aquí cuando en ese entonces se manifestaron vinieron unos camiones y les echaron agua y los corretearon”.37
Quienes recuerdan su participación en las movilizaciones y en el cierre de la carretera, hablan de ello como una experiencia que implicó una entrega completa al movimiento, que tuvo como consecuencia un desgaste físico, económico y una disposición de tiempo hacia acciones que culminaron con una represión violenta y la posterior instalación de la planta.
“No fuimos. Ya ve, cuando Laguna Verde, no queríamos que hicieran eso, hicimos un chingado plantón, y al último nos correteó el ejército. Qué vale uno allí, nada. Si el gobierno vende la parte esa, uno qué hace”.38
“Así empezó Laguna Verde, hasta que le llegó al precio. Y se muera quien se muera. Cuando no sé qué reventaba allí, pero era un bombazo que la casa se mecía como cuando un temblor de tierra. Sí, ahí en Laguna Verde, ya después que la hicieron, después. Vaya, se tiembla y se mueve la casa, pero eso no sale en la tele. Cuando es temblor sale en las noticias, pero a veces cuando es aquí de Laguna Verde no sale nada. Se sienten pero duro. Lo de “Caballo Blanco” no se sentía nada, porque ellos iban hondo ya, por abajo”.39
Dicha experiencia ha dejado un mal sabor, en relación con la percepción de lo que implica participar colectivamente. Para algunos pobladores significó que sus esfuerzos no valieron la pena y quien tomó la última palabra fue el gobierno, por
37 Entrevistado 13. La Yerbabuena. Febrero 2015. 38 Entrevistado 15. La Yerbabuena. Marzo 2015. 39 Entrevistado 15. La Yerbabuena. Marzo 2015.
sobre las demandas de las poblaciones. Ello refiere a la percepción que, a su vez, tiene del gobierno veracruzano. Son poblados que se sienten alejados de los beneficios económicos y sociales que había prometido ser la nucleoeléctrica.
“No, sí jalaron (en relación con si participaron en la reunión pública informativa) pero, mija, qué haces tú con el gobierno. Pero este pueblito qué hace. Sí se reunieron las rancherías cercanas, qué hay que hacer esto, que no sé qué. Pero qué hacemos, nada. Si ellos dan el banderazo, y ha gastado mucho dinero la minera. Y todos los papeles eran chuecos (…) oh qué, si el gobierno es el gobierno, tú qué vales, nada. Ay, pero si van a trabajar aquí, les sueltan una millonada y ya. Vas a ver si no la ponen. Somos un arma de dos filos. Imagínate, tenemos Laguna Verde y si nos ponen eso a dónde nos vamos”.40
Por otro lado, las entrevistas nos condujeron hacia la población joven de la localidad, aquellos que en algún momento trabajaron para la empresa. En los jóvenes, la narrativa es muy distinta, ellos nacieron en un lugar en donde la Planta Laguna Verde ya estaba instalada, de esta forma, han convivido con ella, es parte de su cotidianidad. Por su parte, la consideran una posibilidad para acceder a una fuente de empleo estable, a pesar de que el ingreso a la planta es muy difícil, a menos que tengan una recomendación de algún familiar directo. Laguna Verde representa, para ellos, una posibilidad de empleo, pues son trabajadores indirectos en la mayoría los casos, por ejemplo, trabajan como veladores.
“¡Qué nos iban a avisar! Contrataron gente de aquí, muchachillos nuevos que iban de aquí y se metían a los huecos esos. Se metían, yo creo, a lavar las piedras. No, aquí apenas estaban empezando a abrir, ya iban a venir cuando sacaran el material. Cuando dicen que sacan un chingo de
tráilers llenos de tierra y que dicen que es una gotita de oro la que sacan”.41
“Alguna gente no estaba de acuerdo. Yo decía que ya Laguna Verde se tenía, que no es peligroso. Dicen que se mueren de cáncer, es mentira, a quien le toca le toca”.42
La consideración de las experiencias colectivas previas de las comunidades de estudio, nos permitió ver sólo una parte de cómo explican su participación en el proceso de lucha contra “Caballo Blanco”. Para poblaciones cuya experiencia colectiva contra la nucleoeléctrica representó una violación a sus derechos, ciudadanos de protesta y de consulta, “Caballo Blanco” significaba un proceso similar.
Este tipo de memoria histórica está definiendo la concepción de la acción colectiva organizada, por ello, afirmar la no participación de las poblaciones en el proceso de lucha contra “Caballo blanco” nos dejaría en un análisis corto, pues la simple pasividad no reflejaría las experiencias previas, las condiciones económicas, sociales de las poblaciones de la región alteña. Este argumento podemos verlo reflejado en la narrativa del entrevistado 25 quien, como integrante de LAVIDA, tuvo el acercamiento a las localidades:
“Yo encontré que existía un fuerte resentimiento a la lucha tan heroica que dio esa región en contra de Laguna Verde de 1988-1990. Dieron una lucha heroica, pararon la carretera 180; muchos de sus líderes muy buenos. Ése es el primer movimiento ambiental del país, yo creo sí. Veracruz logró un apagón completo por primera vez de Córdoba, de Orizaba, toda la ciudad apagó sus luces contra Laguna Verde. En Xalapa se hacían movilizaciones de 5000, 10,000 personas, una cosa
41 Entrevistado 14. La Yerbabuena. Marzo 2015. 42 Entrevistado 16. La Yerbabuena. Abril 2015.
impresionante, pero los líderes se acabaron vendiendo y los acabaron reprimiendo porque les enviaron al ejército. Entonces las familias quedaron muy lastimadas por esa experiencia y quedaron muy resentidas con la participación en contra de proyectos de este tipo. Y también vimos que asumían o asumen, hasta la fecha, que Laguna Verde no ha tenido los impactos que ellos escuchaban que iban a pasar. Entonces, incluso, hasta a nosotros nos decían en algunas comunidades: -Oye es que mira, así como vienes tú de chavo, venían, hace 15 años, también chavos a decirnos que nos levantáramos en contra de Laguna Verde y lo hicimos, y mira ahí está. Entonces qué está pasando. Fuimos encontrando en el 90% de todo el proceso, pues un rechazo prácticamente absoluto a querer oponerse al proyecto”.43