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Chapter 3. Research Method and Framework

3.2 Research Indicators

Un mes después de producido el Golpe de Estado, se desarrolló en el Departamento de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (Sede Sur) de la Universidad de Chile, un seminario de nutrición y alimentación -patrocinado por el Ministerio de Salud Pública y con la colaboración de la OPS- que tuvo como objetivo discutir una política nacional de nutrición para ser aplicada en el país. Esta fuente actuará como un pergamino, como un acta de las principales propuestas del INTA para definir una política de nutrición en un período que marcó un cambio en el modo de diseñar e implementar políticas nutricionales. En este sentido, en esta acta se formula el diagnóstico técnico e ideológico de la comunidad médica agrupada en el INTA en torno al estado nutricional de la población infantil, las consecuencias de la sub-alimentación, los errores de las experiencias previas y las recomendaciones en nutrición.

El tema central del encuentro científico, es decir, la discusión sobre la necesidad de una nueva política nutricional, se levantó en torno a los estudios y antecedentes médico- sociales de la subalimentación, que señalaba “que el estado nutricional de la población era deficiente, llegando a constituir el más serio problema médico-social actual. La situación (…), que (afectaba) a un porcentaje muy alto de la población, (traduciéndose) en un estado de salud precario, con altos riesgos de morbimortalidad y alteraciones en los procesos de crecimiento y desarrollo tanto físicos como síquicos”232.

Sin embargo, antes de preguntarse sobre la estrategia seguida para combatir la desnutrición, cabe cuestionarse por los orígenes y el papel de la institución científica que la comandará: el INTA. Los orígenes de este centro académico se remontan a principios de la década de 1950, cuando un grupo de pediatras de la Universidad de Chile ubicados en el Hospital Manuel Arriarán de Santiago, sostuvieron que los graves y complejos problemas de salud que afectaban a la niñez sólo podían ser resueltos a través de un acercamiento científico en la búsqueda de soluciones. Esto llevó a la creación -dentro del Hospital- del Laboratorio de Investigaciones Pediátricas, cuya labor investigativa estuvo centrada, inicialmente, en problemas nutricionales básicos y clínicos, como los disturbios del metabolismo y de balance de agua y electrolitos en la diarrea aguda.

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Este trabajo pronto hizo evidente que la alta mortalidad causada por la diarrea se asociaba con la desnutrición severa, y el énfasis del trabajo se trasladó al estudio de las características y la fisiopatología de la desnutrición infantil. Estos primeros estudios apoyados por organizaciones internacionales como las Fundaciones Rockefeller y Ford, Chas, Laboratorios Pfizer y otros, dio a este grupo primigenio de investigadores un reconocimiento internacional233.

Posteriormente, se hizo evidente que para entender la complejidad de los factores que actuaban en la aparición de la desnutrición infantil se requería de un enfoque multidisciplinario. Por ello, en 1965, profesionales formados en diferentes disciplinas (incluyendo médicos, psicólogos, químicos de alimentos, sociólogos, epidemiólogos, técnicos, enfermeras, pedagogos, neurofisiólogos y genetistas), se unieron al personal del laboratorio. Esto suponía una considerable expansión del espacio y el equipamiento con el que el hospital pediátrico no contaba. Es decir, se requería la formación de cuadros profesionales.

La gran pregunta era dónde, cómo y con qué recursos se podía llegar a constituir centro autónomo de investigación multidisciplinaria. El lugar lógico era la Universidad de Chile, no obstante, desgraciadamente, las estructuras de la universidad, que dividían el conocimiento por áreas (Facultades), significaban un serio obstáculo para ese objetivo. Empero, el contexto de reforma dentro de la Universidad de Chile durante los primeros años de los 70, propició paradojalmente la oportunidad para la creación del INTA. En ese período se conformaron los plenarios de la reforma, en el cual el Dr. Monckeberg fue elegido uno de sus miembros. Su objetivo era claro: lograr que se aprobara la idea de construir dentro de la universidad, organismos interdisciplinarios que fueran independientes de las facultades y que pudieran interactuar con ellas. Llegado su momento de plantear su moción, el Dr. Monckeberg en sus memorias testifica: “La inicié describiendo el problema, haciendo hincapié en el efecto desastroso de la desnutrición y de la pobreza, recalcando lo injusto que era la desigualdad de oportunidades provocadas desde el momento de nacer o aún antes. Enfaticé la complejidad del tema y la necesidad de hacer investigaciones multidisciplinarias para comprenderlo y remediarlo. Apelando a las bases de la reforma, argumenté que la

233 Fernando Monckeberg, Contravientoymarea:hastaerradicarladesnutrición. Santiago, Aguilar Chilena

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universidad no podía eludir su responsabilidad ante tamaña injusticia social. Dicho esto, pasé a lo más importante al manifestar la necesidad de crear una estructura universitaria capaz de asumir esta tarea, y terminé citando a Andrés Bello: «La Universidad de Chile es el lugar para pensar a Chile y su gente»”234.

Tras el discurso, se aceptó tácitamente que pudieran existir estructuras independientes de las facultades y cuyo quehacer multidisciplinario fuera fundamentalmente la investigación científica y la educación de postgrado, destinadas a resolver problemas como la desnutrición y la pobreza.

La mudanza del Hospital Arriarán a un antiguo edificio salesiano (donde actualmente opera el INTA) ocurrió el 1 de abril de 1973. Luego de tres años de “anonimato” ante las autoridades universitarias, en 1976 se creó oficialmente el INTA, basado en la integración de dos Departamentos de la sede sur (Nutrición y Tecnología de los Alimentos/Dr. Monckeberg, y bioquímica/Marco Perreta). Un año después, la Universidad de las Naciones Unidas lo reconoció como Centro asociado de excelencia, encargándole la misión de contribuir a solucionar los problemas de desnutrición en la región mediante la docencia de postgrado y la investigación científica. En relación a este último aspecto, la investigación llevada a cabo en el INTA se caracteriza por un enfoque integrado de los problemas de alimentación y nutrición, orientación dirigida a la búsqueda de soluciones denominada “investigación para el desarrollo”235.

Este enfoque investigativo requería la integración de aspectos básicos, aplicados y operativos. De acuerdo a los Dres. Perreta, Monckeberg y Samuel Middleton, “la investigación llevada a cabo en el INTA no pudo por sí solo resolver los problemas del subdesarrollo, pero logró hacer contribuciones para mejorar la condición de grandes segmentos de la población. Esta es la razón por la cual, además de la investigación básica, la necesidad de ampliar el alcance de la obra se hizo evidente dando mayor énfasis al entorno ecológico de la nutrición incluyendo componentes clínicos, epidemiológicos, sociales, económicos y culturales”236.

234Fernando Monckeberg, Contravientoymarea:hastaerradicarladesnutrición, op. cit., 161.

235 “Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile: Fin al círculo vicioso”,

Creces, 1981, 6.

236 Marco Perreta (et al.), “The Institute of Nutrition and Food Technology (INTA) of The University of Chile”,

en Sergio Valiente, Food and nutrition policies and programs in Chile: a successful experience: selected

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La aplicación de los conocimientos se concentró, especialmente, en la solución de la desnutrición infantil. Estudios llevados a cabo en el INTA hicieron posible disminuir este flagelo médico-social casi hasta el punto de eliminarlo, contribuyendo, en definitiva, a disminuir la mortalidad infantil en Chile a niveles comparables con países desarrollados. No obstante, el quehacer del INTA no se remitía sólo a la investigación; su labor más importante en la superación del problema de la desnutrición -fue según el Dr. Fernando Vio- haber creado y capacitado una masa crítica técnico-profesional, que en conjunto con el Ministerio de Salud, llegó a consensos técnicos que permitieron la continuidad de los programas, especialmente en la décadas del 70 y 80. Existió un intercambio permanente de información y trabajo conjunto entre los académicos de las Universidades y los profesionales y técnicos del Ministerio de Salud encargados de los Programas237.

Así pues, este centro académico jugó un rol importante en el desarrollo y mantención de las políticas y los programas nutricionales en Chile, haciendo una importante contribución no sólo al diagnóstico y al análisis de las políticas nutricionales, sino que -de acuerdo al Dr. Sergio Valiente- en el diseño de las estrategias más apropiadas de intervención, derivadas de la investigación básica como aplicada238.

Cabe preguntarse cómo el INTA logró incidir en la esfera política de las nuevas autoridades militares e implementar su estrategia para prevenir la desnutrición, interrogantes que se tratarán de resolver a continuación.

2.6. “En busca del acoplamiento”: El discurso ideológico del INTA.

En sus diversas obras, sean estos artículos y/o libros, Monckeberg señalaba que obtener el compromiso político para realizar programas de intervenciones nutricionales no era tarea fácil, ya que siempre los recursos eran limitados y siempre aparecían prioridades más útiles desde el punto de vista político. Los especialistas debían, “convencerse de que el apoyo para las decisiones se lograba sólo cuando de dichos programas pueden obtenerse dividendos políticos. No (deben) olvidarse que la primera prioridad de cualquier gobierno es mantener

237 Dr. Fernando Vio del Rio, “Participación del INTA en la disminución de la desnutrición”, Instituto de

Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), s/a, (inédito), 1-2.

238 Sergio Valiente y Ricardo Uauy, “Evolución de la nutrición y alimentación en Chile en el siglo XX”, Rev.

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el poder, así como la primera prioridad del político es lograr el poder”239. Aceptar esta

realidad era fundamental para lograr la decisión política y, en definitiva, implementar intervenciones nutricionales importantes.

Bajo esta premisa, en el Seminario de Alimentación y Nutrición ya mencionado, la comunidad médica enfatizó que la desnutrición era un fenómeno médico-social que tenía profundas consecuencias socioeconómicas, que lesionaba física y psíquicamente a los niños, constituyendo un serio obstáculo en los esfuerzos que se realizaban por incorporarlos definitivamente a una sociedad altamente tecnificada240.

Si bien la idea entre la clase médica y política que el niño “es el futuro de la nación” se origina y arrastra desde la década del 20, es a partir de las investigaciones del INTA en los 60, cuando este discurso - ahora más cientificista- adquiere dominancia. De acuerdo a este diagnóstico, implícitamente el sujeto, en este caso, la población infantil, era vista como capitalhumano, es decir, como una entidad en el cual se invierte para que a posteriori éste retribuya a la sociedad con sus labores productivas241.

La muerte prematura en consecuencia, despojaba a la sociedad de este factor productivo, y en lo que en él se invertía no tenía un retorno útil para la sociedad. Como se advierte, implícitamente la retórica utilizada por la comunidad médica se alineaba a la construcción del incipiente sistema neoliberal.

En relación a la solución, la aplicación del principio de focalización como criterio para distribuir (o acceder) a los beneficios del PNAC, encontraran cabida en la incipiente estrategia de política social del régimen, dejando atrás el enfoque “universalista” del gobierno de la UP que pretendía “dar medio litro de leche a todos los niños menores de 15 años” sin distinción social y requerimiento nutricional.

A nuestro juicio, el diagnóstico del problema, sus consecuencias y la resolución no es neutro, es técnico, pero su fundamento último es ideológico. Por ello, se concluye que el

239 Fernando Monckeberg, Crear para compartir. Compartir para seguir creando, Editorial Andrés Bello,

1980, 146.

240 “Seminario de Nutrición y Alimentación”, op.cit., 481-482.

241 Esta idea estaba plasmada en el libro Jaque al subdesarrollo de Fernando Monckeberg, editado por primera

vez en 1974. El planteamiento central de su obra radicaba en que, a diferencia del discurso predominante, la desnutrición podía ser derrotada sin cambiar las condiciones estructurales, es decir, que no era necesario terminar con el subdesarrollo para revertir las cifras de desnutrición. Los cambios políticos, la sucesión de gobiernos podían ser relevantes, pero muchas veces entraban en una dinámica que impedía el objetivo que la

clase médica perseguía. Véase Fernando Monckeberg, Jaque al subdesarrollo, Editora Gabriela Mistral,

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INTA logró incidir en la esfera política para modificar e implementar la estrategia preventiva de la desnutrición, a través de la elaboración de un discurso acoplado a la ideología del régimen militar, cruzando la esfera de la ciencia con la política en pos de prevenir la morbimortalidad en las etapas más tempranas de la vida.

Dada esta condición, llegó la oportunidad para la comunidad médica, encabezada por Monckeberg. “Mi doctorcito, usted que ha hablado mucho de pobreza, subdesarrollo y desnutrición, ¡ahora haga!”, fueron las primeras palabras que el general Gustavo Leigh (encargado del área social) dirigió a Monckeberg en su primera cita meses después del golpe de Estado242. El comandante de la Fuerza Aérea encargó al Dr. la formulación de un informe en el plazo de una semana. En éste se expuso la estrategia a seguir, la que recomendaba la implementación de intervenciones simultáneas de amplia cobertura, por lo menos en cuatro áreas fundamentales: salud, nutrición, educación y saneamiento ambiental. El éxito de éstas estaría dado por la simultaneidad y coordinación de las intervenciones en las diversas áreas que jugaban un rol etiológico: de ahí surgió la necesidad de crear un organismo coordinador interministerial.

Con el decidido apoyo del general Leigh, en marzo de 1974, mediante el Decreto Ley Nº 354, se creó el CONPAN, un organismo interministerial cuya función era crear, orientar y coordinar una política nacional de alimentación y nutrición que debía ser aplicada a través de todo el país. Se trataba de un servicio descentralizado, con personalidad jurídica, formado por un consejo integrado por los ministros del interior, Salud, Economía y Reconstrucción, Agricultura, Educación y Trabajo y Previsión Social. Cada uno de ellos podía delegar funciones para la integración del Consejo del CONPAN.

Este organismo tuvo una corta vida de cuatro años debido a los recursos limitados, la creciente resistencia burocrática, la emergencia de los grupos de intereses afectados, la rivalidad y el celo entre los ministerios y, finalmente, la resolución de la pugna entre Gustavo Leigh y Augusto Pinochet243. Este organismo cumplió en parte sus funciones, pero no

242 Fernando Monckeberg, “Contra viento y marea: hasta erradicar la desnutrición”, op.cit., 190.

243 En 1978 se agudizó la enemistad latente que existía entre Leigh y Pinochet. El motivo inmediato fue una

diferencia de criterio surgida entre el Ministro de Coordinación Económica Raúl Sáez y el llamado grupo

Chicago Boys, economistas que en aquel tiempo habían ganado el apoyo del general Pinochet. En definitiva, eso terminó con la salida de Raúl Sáez y tal determinación produjo un gran enojo en Leigh, quien fue reemplazado por Pinochet -tras consultar con los restantes miembros de la junta de gobierno- por el General de Aviación, Fernando Matthei. En octubre del mismo año se modificó el decreto ley que creó el CONPAN, cambiando su significancia interministerial y quedando reducido sólo al sector salud.

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modificó todos los aspectos del sistema alimentario. Su quehacer se concretizó más bien en los programas de intervención nutricional, sin tener mayor influencia en toda la política nutricional en general. Con todo, las intervenciones realizadas entre 1974-1978 que a continuación se documentarán, adquirieron tal magnitud que influyeron directa y decididamente en la erradicación de la desnutrición infantil.

2.7. La estrategia preventiva de la desnutrición entre 1974-1978. Una revisión a sus