Experts vs Students: Comparing Security
5.1 Methodology for Comparative Study
5.1.1 Research Questions
4.5.1. PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO
En el Parque Rural de Valle de Gran Rey existe un total de 466 unidades arqueológicas, repartidas en 41 conjuntos de dimensión y composición variable, cuya distribución a nivel comarcal es una manifestación de la estrategia de ocupación del territorio por parte de la población aborigen. El ámbito municipal Valle Gran Rey aporta mayor superficie pero con menor número de unidades, mientras que Vallehermoso presenta un mayor y más variado número de conjuntos distribuidos en una menor extensión.
Parque Rural
Valle de Gran Rey
0 20 40 60 80 100 120 140 160
Valle Gran Rey Vallehermoso
Económico Hábitat Funerario Cultural Rupestres
Gráfico 1. Censo y tipología de conjuntos arqueológicos por municipio.
En función del tipo de yacimiento, factores antrópicos que inciden sobre el mismo y grado de conservación, fragilidad e interés científico, se distinguen tres áreas bien diferenciadas:
Área A (La Mérica - La Cordillera): que agrupa casi todos los yacimientos y conjuntos de
Valle Gran Rey, representados casi exclusivamente por cuevas de habitación y enterramiento. En este caso, los aprovechamientos agropecuarios han sido responsables de su baja supervivencia y conservación, debido fundamentalmente a la reutilización de estos yacimientos de soporte fijo como cuarto de aperos, pajero improvisado, casas-cueva, etc.
Área B (Iguala - Las Pilas - Ajojar): que comprende todos los conjuntos de Vallehermoso
y dos conjuntos pertenecientes a Valle Gran Rey (Cuevas del Adivino y La Orilla I), presentando un mayor grado de diversificación de yacimientos sobre todo de superficie, tales como aras de sacrificio, estaciones de grabados rupestres, cabañas, etc. A pesar de su mayor grado de fragilidad frente a los agentes externos, la menor accesibilidad de la zona ha permitido una menor presión antrópica y, en consecuencia, un mayor grado de diversidad y conservación del patrimonio arqueológico.
Charco del Cieno: la separación de esta unidad obedece a la necesidad de resaltar el
patrimonio del Sitio de Interés Científico, representado exclusivamente por concheros, cuyo grado de conservación es muy bajo debido a factores naturales (arrumbamientos), pero sobre todo a transformación y expolio por parte de los visitantes.
Área arqueológica Tipología de los yacimientos
Funerario Habitacional Económico Cultural Rupestre Total
Parque Rural
Valle de Gran Rey Cordillera
Iguala-LasPilas- Ajojar
153 134 1 34 9 331
Charco del Cieno 0 0 4 0 0 4
En general, el Parque Rural disfruta de un buen estado de conservación en el entorno de las unidades arqueológicas, a excepción de ciertos enclaves con graves niveles de alteración (Charco del Cieno). El excepcional patrimonio que exhibe el parque posee no sólo un gran interés científico, sino también un potencial nivel educativo y turístico.
En la Memoria de Información de Plan Territorial de Desarrollo Turístico de La Gomera en el apartado de Valoración del patrimonio arqueológico referido al municipio de Valle Gran Rey se destaca el volumen y variedad de ámbitos y elementos de interés con esta naturaleza. Se encuentran representados los tres modelos patrimoniales que dicho Plan reconoce estando buena parte de ellos dentro del Parque: el de dominante agrícola, en el sector interior del Valle con nula supervivencia de yacimientos de superficie, el agro-
pastoril situado en el flanco derecho del Valle, con baja conservación y relativa
superviviencia de yacimientos de superficie, y el de dominante pastoril, en el flanco izquierdo del Valle en general bien conservado; el resto del municipio con dominante pastoril y conservación media.
4.5.2. PATRIMONIO ETNOGRÁFICO
La arquitectura doméstica histórica ubicada dentro de los límites del Parque conforma caseríos caracterizados por la diversidad tipológica de sus viviendas. Tras la conquista, la ocupación y la influencia de nuevos modos de producción se fueron provocando importantes cambios del paisaje del Valle. La tipología de las construcciones se corresponde con la de "la casa tradicional del medio rural canario”, de planta rectangular o en L, cubierta de teja a dos o cuatro aguas, mientras que la techumbre de paja queda restringida a edificaciones de carácter económico o a viviendas de zonas más desfavorecidas.
Los caseríos han sufrido notables transformaciones en los últimos tiempos, por sucesivas reconstrucciones, añadidos y, sobre todo, por la construcción de edificaciones que enmascaran el aspecto original del caserío, de forma que la mayoría de los núcleos han perdido buena parte de su valor paisajístico y patrimonial, con excepción de Guarchico, La Roza Alta, Las Viñas, el Guro, la parte alta de las Casas de Chelé, y parcialmente la Erita y Gerián, algunos de estos fuera del ámbito del Parque Rural. Los inmuebles que constituyen el patrimonio etnográfico del valle pertenecen principalmente a procesos de ocupación lleveda a cabo en el siglo XIX y en los inicos del XX.
La tipología en los núcleos de población ha sido establecida siguiendo los criterios que fueron utilizados en el ECOPLAN (A. Luengo, 1988-90) y que aparecen igualmente referenciados en el Avance del Plan Insular; así las casas de los estilos tradicional primitivo, tradicional y tradicional ecléctico son los que tienen mayor interés paisajístico y patrimonial y se encuentran bien representadas.
De las construcciones e instalaciones de carácter económico (pajar, bodega, caleras, tejeras,...) destacan los molinos hidráulicos por su representatividad aún cuando no se mantiene ninguno de ellos íntegro, siendo los de La Vizcaína los que actualmente presentan mayor interés patrimonial y estético.
En la Memoria de Información de Plan Territorial de Desarrollo Turístico de La Gomera se establece una relación de áreas de interés etnográfico, donde figura el conjunto de
Parque Rural
Valle de Gran Rey
caseríos localizados en ambas vertientes del Valle Alto de Valle Gran Rey (PE18). Dichas zonas cuentan, en relación al conjunto insular, con una mayor densidad de bienes inmuebles con ese interés y merecen especial atención, especialmente por su potencial para dinamizar la actividad de turismo rural de vocación cultural. En este sentido describe los inmuebles como edificaciones domésticas situadas entre palmeras, muchas de acabado de piedra seca y techumbre de tejas árabes a dos aguas; otras viviendas de piedra con argamasa y acabado de cal, algunas con cantería, destacando la gran importancia el paisaje rural abancalado.