Un blog es una página entre miles de millones de páginas de la red; por ello es difícil que los motores de búsqueda las incluyan en sus resultados, habida cuenta que a lo anterior hay que agregar que a diario se crean miles de páginas nuevas.
El otro inconveniente es que internet es un negocio que se mueve al tono del capital; o sea, una página creada empieza a ser visible cuando o se paga una cantidad de dinero por el dominio o cuando dependiendo de la cantidad de visitas el servidor empieza a vender publicidad en ella.
Al crear el blog, no aparecía en ningún servidor; entonces lo añadí en el motor de búsqueda de Google; con eso se resolvió en parte la situación, pero quedaba el asunto del tráfico necesario para que el blog no fuera cerrado. Este problema lo resolvieron los estudiantes.
Se les explicó abiertamente el problema, pero sobre todo se les hizo ver que el trabajo a realizar necesitaba de su compromiso; que incluso el nombre del blog había sido escogido por ellos, pero lo más importante: se les recordó que ellos fueron consultados y se hicieron
responsables. Al respecto, la estudiante Juliana Jaramillo afirma: “nosotros no sabíamos que si no ingresábamos al blog se cerraría; cuando el profesor nos explicó eso, pues lo hicimos. Al principio no era muy bueno, porque no había casi nada, pero después empezaron a aparecer artículos que eran muy interesantes”
Ante la posibilidad que el blog se cerrara tuve la idea de pagar por el dominio; cuando supe lo de la financiación por el tráfico de visitas pensé que era mejor, habiendo dado mi mejor esfuerzo, esperar que los estudiantes, con base a las sensibilizaciones que les daba en clase, permitieran, según su interés, que el blog continuara o desapareciera definitivamente. Se puede decir que abandoné la suerte del trabajo, a la confianza que tenía en los estudiantes; en este sentido, viendo los resultados finales, sé que hice bien procediendo de la forma en que lo hice porque la
respuesta a las anteriores motivaciones fue altamente positiva.
Tras crear el blog, y agregarlo al motor de búsqueda de Google, los estudiantes lo visitaban con frecuencia consiguiendo con ello que se empezara a incluir publicidad lo que ha permitido que el blog esté activo y no lo hayan cerrado. Incluso, estudiantes de otros grados se mostraron interesados en publicar notas, artículos, dibujos en el blog.
La situación didáctica como producto final ha evidenciado un aporte a la solución del problema cuando, algún tiempo después le he preguntado a los estudiantes, qué recuerdan del
trabajo realizado y ellos explican, con agrado, que el trabajo que realizaron para el blog fue gratificante; en este sentido Horacio Arosemena afirma:
Yo y mis compañeros escribimos un artículo para el blog; como sabíamos que se subiría a la red, ahí sí, nada de emoticones ni frases, ni abreviaturas de chat; lo escribimos en una forma, cómo decirlo…elegante. Pero yo al menos, recuerdo muy bien lo que escribí, porqué lo hice y sí, hasta ahora me gusta haber escrito eso. (Arosemena, 2017)
De lo afirmado por Horacio se deduce que es difícil que él olvide su artículo escrito para el Blog porque ha dejado de ser una imposición del docente para convertirse en un producto de sus propias manos, de sus propias reflexiones, de su imaginación y en gran medida de sus propios deseos que han corrido libremente. Es ésta una buena definición de lo que el aprendizaje por descubrimiento es.
Es en este sentido que el pedagogo constructivista Jerome Brunner afirma: “Ahora, gran parte del proceso educativo consiste en ser capaz de distanciarse de alguna manera de lo que uno mismo conoce, empleando para ello la reflexión sobre el propio conocimiento. (Eleizalde, Nereida Parra, Reyna, & Trujillo, 2010, p. 19)
Desde ésta perspectiva tengo que afirma que el trabajo realizado por los estudiantes, tanto en la creación del blog como en sus aportes al mismo, potencia su conocimiento del mundo no cuando el estudiante se involucra en su proceso formativo (lo que no desconoce que se está superando el problema implícito en la memorización cerrada y su falsa tendencia a creer que hay un proceso de pensamiento cuando todo lo que hay es el uso hábil de técnicas de nemotecnia) sino cuando hace de la reflexión, a partir del trabajo realizado en clase, una parte de su vida. En
otras palabras, el trabajo realizado en clase se convierte en semilla de la que puede germinar la actitud de admiración y asombro que es el origen no sólo de la filosofía sino de lo que hace de las personas seres humanos en sentido realmente estricto. Es el paso de una situación didáctica a una situación a-didáctica.
Tengo que decir, teniendo en cuenta el aspecto señalado anteriormente que el trabajo realizado por los estudiantes se ha dotado de un sentido más profundo cuando, desde mis experiencias anteriores, he tomado distancia de la experiencia (lo que no quiere decir que no haya habido un planeamiento) y la he involucrado a mis reflexiones cotidianas intentando hacer de ello un buen ejercicio no tanto de mi quehacer docente sino una expresión del profundo deseo de hacer bien las cosas como una forma de revertir, el algo, los gestos agradables que tanto el mundo algunas personas han tenido conmigo.
Desde esta perspectiva, tengo que afirmar que la experiencia descrita, incluyendo las dificultades que haya tenido, ha enriquecido ampliamente mi forma de ver las cosas.