• No results found

Chapter 9 PIG PILOT STUDY

9.3 Results

B. Elementos principales que componen un conflicto C. Posicionamientos ante un conflicto

D. De la resolución a la transformación del conflicto: su evolución

E. Del pensamiento lineal y dualista al pensamiento complejo: ¿un cambio de paradigma?

38

EL CONFLICTO

1.1. El conflicto desde las principales perspectivas teóricas: análisis interdisciplinar.

Para comprender la necesidad de implementar la mediación, o cualquier otro método de resolución de conflictos además del procedimiento judicial, es indispensable referirnos y conocer la causa que origina que dichos métodos sean necesarios: ―EL CONFLICTO‖.

El conflicto se presenta en todos los ámbitos de la vida. Allí donde surge una diferencia, surge un conflicto. Su estudio ha sido la mayor preocupación de teóricos y expertos, principalmente de todos aquellos interesados en las relaciones humanas. El conflicto forma parte de la interacción cotidiana en nuestra sociedad, por lo que es necesario repasar su composición, naturaleza y los factores implicados en su nacimiento, así como otros factores, tales como la cultura, los modelos, los grupos sociales, la personalidad y los factores biológicos, ya que delimitan nuestras reacciones y comportamientos frente a determinadas situaciones, especialmente, ante las conflictivas. Estas representaciones de la conducta son las que cotidianamente observan los mediadores en los participantes del conflicto y éste traslada a la mediación su carácter interdisciplinar, abarcando áreas más allá del Derecho.

El mediador no solo tendrá que controlar la normativa que regula la mediación, sino que también deberá conocer aquellos factores que puedan influir en nuestras reacciones y cómo las partes puedan llegar a afrontarlo. La aptitud para diseccionar el conflicto, así como para dominar la percepción de las circunstancias inherentes a cada caso, puede suponer la diferencia entre que los litigantes lleguen a un consenso o ahonden más en sus diferencias.

Así pues, un mediador debe adquirir el máximo conocimiento sobre el conflicto. Cuanto más conocimientos posean sobre su manejo, mejor podrá gestionarlo, lo que le permitirá un mayor control sobre la dirección del procedimiento de

39 mediación. Por eso, siempre es necesario analizar la naturaleza del conflicto sin perder de vista el cambio de perspectiva que sobre él se ha producido en los últimos tiempos, teniendo en cuenta los estudios realizados por los grandes teóricos que se han dedicado a desvelar las ventajas de su existencia.

De esta manera, si concebimos la mediación como un procedimiento que puede utilizarse para resolver situaciones conflictivas, es imprescindible recurrir a las distintas teorías del conflicto o perspectivas teóricas. Así hablamos de distintas corrientes doctrinales porque el conflicto ha sido objeto de estudio desde el enfoque metodológico de diversas disciplinas y profesiones (psicólogos, sociólogos, abogados, antropólogos, filósofos, etc.); aunque, si bien es cierto que han contribuido a que se haya llegado a un mayor entendimiento sobre él desde el punto de vista específico, ―el número de estudios orientados hacia la comprensión de este como entidad es reducido”1 . Pese a ello, intentaremos arrojar algo de luz sobre este

asunto.

A. Definición del conflicto.

El conflicto es nombrado con un sinfín de etiquetas cotidianas: pelea, discusión, choque, desacuerdo, problema, desavenencia, disputa... De ahí que esas sugerencias o impresiones primeras hayan generado en la sociedad el efecto de que el conflicto es algo negativo, algo a evitar porque se identifica con aquellos aspectos nocivos de la relación de personas o grupos que lo padecen. Por lo tanto, si se tenía esta concepción, es lógico que los métodos para resolverlo sean asumidos por el poder de la autoridad, que en la mayoría de los casos venía a ser la judicial o, si retrocedemos en la historia, por el uso legítimo de la violencia. Pero, como anticipábamos, ya no existe una perspectiva única del conflicto, sino una cantidad innumerable de teorías sobre el mismo, de cuyo estudio se encarga la Conflictología, a la Vinyamata Camps define como el compendio de conocimientos sobre el conflicto, así como las técnicas y procedimientos de

1 FOLBERG, J. y TAYLOR, A., Mediación: Resolución de conflictos sin litigio. Limusa S.A, México,

40 intervención que nos aportan diversas perspectivas.2 No existe, en conclusión, una visión teórica uniforme del conflicto, siendo la interdisciplinariedad la característica esencial de su estudio.

Cuando los académicos comenzaron a considerar el conflicto como objeto de estudio, existía muy poca comunicación entre las diferentes disciplinas relevantes. Los matemáticos y economistas tendían a entender el conflicto a través de la Teoría de los Juegos y la Teoría de la Utilidad; los politólogos asentaban su discurso en torno al concepto de poder y autoridad; los sociólogos se centraban en las relaciones grupales y la praxis social en relación a su contexto cultural; los psicólogos se basaban en la teoría de la toma de decisiones y en la cognición; mientras que los teóricos de las relaciones internacionales centraban su conocimiento del conflicto desde del concepto de Estado. Uno de los esfuerzos más notables, dada su transcendente repercusión en la emergencia de una disciplina para el estudio del conflicto y la negociación genuinamente interdisciplinar, ha sido el protagonizado por Stanford Center on Conflict and Negotiation, con la publicación del libro Barriers to Conflict Resolution (1995), en el que colaboraron economistas como Arrow, Raiffa, Rubinstein , Sebenius y Wilson; especialistas de distintas ramas del derecho como Dunlop, Gilson, y Mnookin; estudiosos de ciencias políticas como Elster, Orbell, Parsons y Zeckhauser; teóricos de la toma de decisiones como Dawes; físicos como Panofski; sociólogos como Susskind o psicólogos como Bazerman, Kahneman, Neale ,Ross y Tversky3.

Existía y sigue existiendo una necesidad de comprender el conflicto, de conformar y acotar un marco teórico y, al mismo tiempo, unas referencias generales para la acción. ―Muchas de las obras publicadas se limitan a desarrollar procesos técnicos más o menos complejos sin partir del conocimiento previo y necesario sobre el Conflicto. En otras ocasiones se circunscriben a ámbitos de aplicación muy

2 VINYAMATA CAMPS, E., Guía para tratar los conflictos‖. En V.A. Vivir en Paz. Conflictología y

conflictividad en la vida cotidiana. (Coord. Vinyamata Camps, E.) Hacer, Barcelona, 2005, pp. 13 y ss.

3 ALZATE SÁEZ DE HEREDIA, R., Análisis y Resolución de conflictos. Una perspectiva psicológica.

41 específicos que distorsionan y no facilitan una visión holística e integradora de las diversas expresiones y explicaciones del conflicto como fenómeno universal‖4.

¿Cómo podemos entonces definir el conflicto?

Como afirma el jurista Redorta Lorente ―si nos referimos al conflicto en términos amplios, puede ser relativamente fácil alcanzar un acuerdo en el concepto. Sin embargo, si intentamos precisarlo, nos damos cuenta que estamos ante un constructo complejo‖5.

El psicólogo social Eduardo Infante, entre 1933-1996, efectuó un estudio sobre la definición de conflicto, y examinó hasta 78 definiciones distintas de las que, al aplicarles el denominado cluster analysis (realizar un procedimiento de agrupación de acuerdo con un criterio) extrajo unas interesantes conclusiones al respecto. Así, observó que el conflicto es concebido mayoritariamente como ―un proceso, producto subjetivo, cognitivo que implica percepciones de metas incompatibles por parte de, al menos, dos individuos‖ 6. Sin embargo, resaltó que los conceptos de poder e interacción, elementos consustanciales al conflicto, aparecieron en pocas de las definiciones. A partir de lo hallado en la investigación, Infante ofreció una nueva definición de lo que debe entenderse por conflicto interpersonal: ―Un proceso cognitivo-emocional en el que dos individuos perciben metas incompatibles dentro de su relación de interdependencia y el deseo de resolver sus diferencias de poder‖ 7.

Para tratar de obtener una definición del conflicto es imprescindible recurrir a la recopilación de las distintas líneas de enfoque de aproximación realizadas por

4 VINYAMATA, E., Conflictología: Curso de Resolución de Conflictos. Ariel, Barcelona, 2005, pp. 114-

115.

5 REDORTA LORENTE, J., Cómo analizar los conflictos: La tipología de conflictos como herramientas de

mediación. Paidós, Barcelona, 2007, p. 29.