• No results found

Chapter 4 Bayesian Variable Selection

4.2 Revisiting the Stack Loss Data

La cadena de valor tecnológica explica el proceso que se lleva a cabo para conseguir “inteligencia” (en términos de eficiencia, eficacia y calidad) a partir de los datos captados en el espacio urbano.

En la Figura 2.8 se esquematiza ese proceso que va añadiendo valor en cada etapa:

Figura 2.8: La cadena de valor tecnológica asociada a la Ciudad InteligenteFuente: Elaboración propia a partir de Smart Cities: un primer paso hacia la internet de las cosas. Fundación Telefónica (2011)

La cadena de valor tecnológica de la Smart City, de forma resumida, se compone de las siguientes partes (Fundación Telefónica 2011):

Captación

de datos Transmisión de datos

Análisis de datos generando información Plataforma Smart City (Urban OS) Servicios finales inteligentes

38

Recolección de datos: para que una Smart City pueda conocer lo que ocurre en la ciudad necesita, en primer lugar, captar los datos. Son múltiples los dispositivos que utiliza la ciudad para captar datos, sensores, actuadores (en este caso, ejecutan acciones, no recogen información) y otros dispositivos entre los que se encuentran los móviles particulares, dispositivos en los hogares, vehículos, medidores en instalaciones fijas (mobiliario urbano, edificios, canalizaciones, estaciones meteorológicas, etc.).

Los sensores, profusamente utilizados en los proyectos Smart City, son dispositivos capaces de convertir magnitudes físicas, como la temperatura, la luminosidad, la presión atmosférica, etc. en valores numéricos que puedan ser tratados según conveniencia. Los sensores permiten medir la mayoría de las magnitudes físicas. Pueden tener muy diversas localizaciones, entre ellas el equipamiento y mobiliario urbano: semáforos, contenedores, papeleras, farolas, etc.

Parte de estos datos dan lugar a los conjuntos de Datos Abiertos u Open Data que la Smart City ofrece en su web a los usuarios de manera abierta (libre y gratuita), organizada en archivos interoperables.

En este primer paso de captación de datos también intervienen las cámaras desplegadas en el espacio urbano, así como las etiquetas RFID (Identificación por radiofrecuencia), los códigos BiDi y QR, así como los Smartphones.

Transmisión de datos: las redes de comunicación son esenciales en las Smart Cities ya que son las infraestructuras que permiten la comunicación entre los dispositivos, entre las personas y entre las personas y los dispositivos. Las redes implicadas en dichos despliegues son muy heterogéneas, por lo que la interoperabilidad y la transparencia serán esenciales. El mayor reto de estas tecnologías es gestionar el número creciente, disperso y heterogéneo de máquinas, sensores y actuadores distribuidos a lo largo de la ciudad.

La transmisión de los datos recopilados en la ciudad se lleva a cabo a través de una combinación de infraestructura inalámbrica móvil y fija. En algunos casos, las redes inalámbricas y móviles serán las únicas de las que se disponga.

La arquitectura de esta red será muy variada. Por regla general, los sensores transmitirán la información a través de protocolos ligeros a coordinadores o gateways que, a su vez, enrutarán los datos a través de líneas móviles o fijas y lo harán llegar a las bases de datos y plataformas que faciliten la provisión de los servicios.

En esta arquitectura hay que destacar que, en algunas ocasiones, los propios sistemas de sensorizacion van provistos de cierta inteligencia y son capaces de actuar de manera autónoma y proveer ciertos servicios o partes del servicio, sin necesidad de conectar con el servidor central

Almacenamiento y análisis de datos para optimizar la gestión urbana. Almacenamiento de datos en una plataforma central y procesamiento de los mismos a través de diferentes

39

sistemas analíticos. Para ello, el repositorio de información no ha de ser volátil, permitiendo además el uso posterior de los datos por parte de aplicaciones y servicios.

Las herramientas de análisis de datos transforman los datos en información de valor añadido, que permite mejorar el conocimiento de la situación de la ciudad, proporcionar una visión operacional común y unificada, facilitar información relevante a los distintos niveles de gestión y operación, así como determinar patrones y tendencias, prevenir incidencias y situaciones de emergencia.

En este eslabón de la cadena tecnológica, la capacidad analítica de la tecnología Big Data es fundamental, pues permite trabajar con grandes volúmenes de datos, de procedencia dispar, a gran velocidad y, en consecuencia, permite analizar y proveer la solución más rápidamente y reducir el tiempo transcurrido entre el momento en que se conoce un problema y la intervención.

Plataforma de provisión de servicios Smart City: ofrece un conjunto de módulos que son comunes a los múltiples servicios que se ofrecen en el marco de la Ciudad Inteligente. Se trata de una plataforma horizontal y escalable, que permite ofrecer servicios de una manera segura y con garantías de privacidad.

Esta plataforma será la que realice las tareas de autentificación de los usuarios, obtención de permisos para acceder a los datos privados, establecimiento de precios en tiempo real, capacidades de transacción para el pago de servicios, almacenamiento seguro de los datos, facilidades para el análisis del uso de los servicios, etc. Este tipo de plataformas se denominan en inglés SDP (Service Delivery Platform) y en un entorno urbano se han dado en definir como Sistemas Operativos Urbanos (en inglés, Urban OS). Resultan esenciales para la construcción de una Smart City pues son las que integran la visión de la ciudad, facilitando tareas comunes y ya ampliamente resueltas al resto de servicios que son los que han de aportar el valor añadido a la ciudad inteligente.

Servicios finales de la Smart City: son los que se prestan, apoyados en las tecnologías e infraestructuras comentadas anteriormente, en relación con los procesos y servicios urbanos. Realmente puede haber tantos como servicios municipales presta el ayuntamiento. La intervención de las TIC permite, además, añadir valor al servicio, generar nuevos modelos de negocio o dar lugar a nuevos servicios. Así pues, todos los servicios municipales pueden transformarse en servicios Smart, algunos casos representativos son:

 Transporte público (p.e .información en tiempo real de las rutas en marquesinas o vía

Smartphone).

 Gestión de tráfico (p.e. guiado de conductores a plazas de aparcamiento).

 Recogida de residuos (p. e. indicadores de llenado de contenedores y activación de vaciado neumático).

 Alumbrado público (p.e. adecuación de la intensidad a la ocupación de las vías).

 Participación ciudadana (p.e. Apps municipales para recibir información de incidencias geolocalizadas y enviar información del proceso de solución).

40

Figura 2.9: Integración de los servicios. (Fuente: Elaboración propia)

Related documents