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3.1 Los problemas de las/los adolescentes3.1 Los problemas de las/los adolescentes 3.1 Los problemas de las/los adolescentes3.1 Los problemas de las/los adolescentes

La adolescencia es una de las etapas de la vida cuya problemática no per- manece ajena a los efectos de la desigualdad social. Los problemas asociados con la adolescencia aparecen, en el discurso de la mayoría de los profesiona- les entrevistados, intensificados con la pobreza y con la precarización social. Estos problemas abarcan un amplio espectro del malestar social, y son expli- cados por una multiplicidad de carencias y deficiencias en las condiciones de vida de los jóvenes.

En mayor o menor medida, todos los profesionales de los servicios de sa- lud entrevistados coinciden en reconocer el trasfondo socio-económico de los problemas que enfrenta la población adolescente en cada una de las jurisdic- ciones. Distinguiendo los problemas según el sector social de que se trate, se destacan las referencias a los contextos de pobreza y marginación, la des- igualdad de oportunidades laborales, la falta de proyectos de vida, la escasez de ingresos y altos niveles de violencia y discriminación. En algunas jurisdic- ciones, se mencionan también las adicciones a las drogas, al tabaco y el alco- holismo.

“Bueno, yo creo que el principal problema es la falta de proyecto de vida... creo que en la falta de proyecto de vida podría entrar todo, desigualdad en las condiciones, escolaridad incompleta, carencia de recursos.” (Bue- nos Aires)

“Yo creo que no puedo hablar de todos los problemas de los adolescentes pero creo que uno de los problemas principales es la falta de seguridad, la violencia, la discriminación, la falta de posibilidades de conseguir un em- pleo, de terminar su escuela, su polimodal, de tener un mejor acceso, digamos, a otras oportunidades, poder tener otras oportunidades. Y los chicos de clase media yo creo que están en ese otro tema de la violencia general cuando salen, de poder elegir alguna carrera, algunos tienen que trabajar, sin experiencia no pueden trabajar (...) y bueno todo lo que es el

tema de discriminación yo creo que en distintos estamentos, en distintos lugares, distintos tipos de discriminación yo creo que sufren todos los adolescentes.” (Rosario)

“El problema del alcoholismo como patología, el acercamiento a las dro- gas y la adicción...” (Chaco)

Con mayor peso en ciertas provincias que en otras (fundamentalmente, Tucumán, Buenos Aires, Chaco y Misiones), los diagnósticos de los entrevis- tados refieren también a cuestiones tales como la ausencia de modelos a seguir o de contención familiar. Así, se apela a ideas de ruptura del tejido social, brechas de comunicación entre adolescentes y adultos, desorienta- ción y familias disfuncionales, factores que agravarían la conflictividad pro- pia de la adolescencia y afectarían aún más a los jóvenes en condiciones más vulnerables.

“El principal problema creo que es el cambio de modelo familiar, la falta de modelos a imitar en lo social y el estado de caos, o sea la ruptura del tejido social (...) Esto incrementa los conflictos estándares de la adoles- cencia, los pone más sensibles y no tienen puntos donde apoyarse.” (Tu- cumán)

“Las disfunciones familiares, cuando el sistema circular de la familia está en conflicto, digámoslo así o falta el padre o falta la madre, falta en cuanto a ausencia o falta en cuanto al vínculo y cuando los roles están alterados, los niños muchas veces tienen que pasar a contener a la fami- lia.” (Chaco)

“Tienen invasión de opciones en cuanto a su sexualidad, en cuanto a sus actividades, a las cosas que son peligrosas y a las que no lo son... los veo muy desorientados...” (Tucumán)

“Si están en un medio socioeconómico digamos aceptable, yo pensaría que los mayores problemas son el libertinaje, sobre todo hay un desbor- de, un desenfreno en la actualidad...” (Misiones)

“Malos ejemplos, un país arruinado por adultos, mala política económi- ca, ausencia de no querer ser como ellos, ausencia de patrones… Están ahogados por un mundo de adultos mal hecho.” (Buenos Aires)

En algunos casos (principalmente en Tucumán), se manifiestan posicio- nes bien conservadoras que lamentan la pérdida de las familias tradicionales y entienden como uno de los problemas sociales que ‘las mujeres quieren hacer lo mismo que los varones, los quieren copiar’.

modelos, al haber rupturas, no hay familias tradicionales. (...) Se han trans- formado los roles, hay una crisis de masculinidad y feminidad...” (Tucu- mán)

Otro grupo de problemas ampliamente mencionado se vincula con las carencias educativas de los jóvenes: falta de educación, falta de información, deserción escolar y acceso desigual al sistema educativo.

“Es básicamente la falta de información que tienen, la falta de una escola- ridad adecuada, porque en realidad (...) si bien es cierto que están escolarizados y deberían tener un grado de instrucción para el curso que están haciendo, se ven muchas falencias con respecto a lo que compren- den como texto, y a lo que comprenden como transmisión de la informa- ción.” (Chaco)

En lo que respecta a la salud reproductiva, los problemas más menciona- dos son la falta de acceso a métodos anticonceptivos, la falta de información adecuada sobre sexualidad y anticoncepción, el mal uso de los métodos anti- conceptivos, los embarazos de adolescentes y, en menor medida, las infec- ciones de transmisión sexual.

“Bueno, los principales problemas que tienen los adolescentes en esta ciudad, dado desde la óptica de nuestra especialidad, son la falta de infor- mación y educación sexual. Esto lleva a que haya embarazos adolescen- tes, embarazos tempranos y toda otra serie de acontecimientos que, bue- no, en los adolescentes no está todo sólo vinculado a la falta de educa- ción sexual sino que hay otro tipo de problemática, como la falta de pro- yectos, de estímulos, de inserción social...” (Rosario)

“Me parece que la falta de información a nivel de las enfermedades de transmisión sexual y a nivel de todo lo que es salud sexual.” (Misiones) Una médica entrevistada en Salta relaciona la mala información en salud reproductiva y en el autocuidado del cuerpo con ‘el machismo que hay en la provincia’.

“Son pocas las parejas que afrontan los problemas porque generalmente van las chicas solas, la mayor responsabilidad recae en la mujer. Es como si el varón no se embarazara, es por el machismo que hay en esta provin- cia, en general la sociedad es machista, pero Salta es bastante más ma- chista.” (Salta)

Más allá de estas problemáticas globales, vale la pena destacar algunas particularidades en el diagnóstico y apreciación que los informantes realizan acerca de los problemas de los adolescentes en cada jurisdicción.

la población a una alimentación adecuada se destacan en Tucumán respecto de las demás jurisdicciones.

“Yo creo que (los problemas son) muchos, empezando por las desigualda- des de oportunidades para un acceso a una educación, y ya no hablemos a una buena educación, a una buena alimentación (...) Vemos una gran franja poblacional de la clase media, que no todos pueden acceder ya al alimento o a la educación.” (Tucumán)

Por su parte, y a diferencia del resto de los sitios, la caracterización de la problemática adolescente en Rosario aparece más vinculada con procesos sociales dinámicos que con condiciones más estructurales de pobreza. Pri- man allí las vinculaciones de la problemática adolescente con los procesos de pauperización y deterioro social de los últimos años. Incluso algunos infor- mantes centran la atención en los sectores medios que han visto retroceder su situación económica recientemente. También en algún caso se reproduce el prejuicio de la naturalidad con que los sectores más pobres vivirían las carencias en el acceso a mejores condiciones de vida.

“Estos problemas se ven o tienen más impacto en la clase media que se va empobreciendo y en la clase baja trae problemas e impacta pero es como que se toma más naturalmente todo. Pero en la clase media baja y en la clase media es donde más impacto hace.” (Rosario)

Finalmente, en la provincia de Misiones, además de las referencias a pro- blemáticas vinculadas con carencias sociales (de educación, contención fa- miliar, proyectos, ocupación útil y falta de trabajo, de ideales, y/o modelos), otros entrevistados limitan su diagnóstico de la problemática adolescente a la información que recaban en las consultas con sus pacientes.

“Concurren a mi consulta por acné, por alteración de la imagen corporal, o sea, o por sobrepeso, por deficiencia de peso y por trastornos menstrua- les en las nenas. Los varones concurren a mi consulta fundamentalmente por retardo en el crecimiento, baja talla o bajo peso, lo que ellos conside- ran poca estructura muscular...” (Misiones)

3.2 El embarazo en la adolescencia 3.2 El embarazo en la adolescencia3.2 El embarazo en la adolescencia 3.2 El embarazo en la adolescencia3.2 El embarazo en la adolescencia

Generalmente entendido desde sus consideraciones más negativas, en tanto ‘accidental’, no buscado ni planeado, el embarazo en la adolescencia aparece relacionado con una serie de carencias sociales que imponen obstá- culos al acceso a la prevención y, especialmente, a la educación y al trabajo. La diversidad observada en las opiniones sobre cuáles son los problemas de los adolescentes se diluye al considerar específicamente el embarazo en la adolescencia. La mayoría de los profesionales entrevistados manifiesta aproxi- maciones negativas en su evaluación de estos embarazos tanto en la defini-

ción de los elementos que estarían contribuyendo a su ocurrencia como en la evaluación de sus consecuencias.

Si bien algunos de los entrevistados reconocen la existencia del embarazo buscado en la adolescencia, es la idea del embarazo no planificado como resultado de un accidente o un descuido la que subyace a la mayoría de las opiniones. Entre los factores que conducen a este ‘descuido’ se señalan la ocurrencia de relaciones sexuales no planificadas, la creencia de que no es posible embarazarse en la primera relación sexual, y para algunos informan- tes el mal uso de los métodos anticonceptivos. En algunos casos, también se vincula la ocurrencia de los embarazos no planeados en la adolescencia con la “inmadurez” o “irresponsabilidad” que se cree propia de esta etapa de la vida.

“Es un problema porque casi por lo general, no es un embarazo planifica- do, es una cosa que se da porque se da, porque hubo falta de informa- ción...” (Chaco)

“Hay mitos, como por ejemplo que piensan que, porque es su primera relación sexual no van a quedar embarazadas. Otras, el mal uso de los métodos anticonceptivos, ¿no es cierto? Así que esos, digamos, son los principales. Y bueno, y otra es, no sé, porque por ahí la toman muy a la ligera a la relación sexual.” (Buenos Aires)

“En unos casos puede ser buscado y ser su proyección de tener algo pro- pio y, por otro lado, fundamentalmente yo creo que la gran mayoría era el desconocimiento ante la posibilidad de quedar embarazada en una prácti- ca sexual, el pensar que la primera vez no van a quedar embarazadas (...) o la posibilidad directamente de desconocer lo que es un embarazo, a lo mejor a edad tan temprana tuvieron su primera relación y no pueden lle- gar a medir eso, la causa-efecto de un acto sexual, y después un embara- zo...” (Rosario)

“De acuerdo a lo que he visto, la mayoría de las embarazadas adolescen- tes no quisieron quedar embarazadas. Indagando un poco a la chica, en general es porque el adolescente tiene un sentido de omnipotencia en el sentido de que cree que nunca le va a pasar nada. Es como un juego con el riesgo, y después vienen las consecuencias.” (Salta)

Al respecto, un médico en Salta introduce una reflexión diferente. Retomando un trabajo de la Dra. Ana Coll,4 hace hincapié en que los embara-

zos en la adolescencia no son embarazos no deseados, sino inoportunos.

4 Fundadora del Servicio de Adolescencia del Hospital de Clínicas ‘José de San Martín’ (UBA).

“Ella decía que esta cuestión tiene que ver con ‘vivir lo que no se puede hablar’. Los chicos al no encontrar espacios para hablar de su sexualidad la viven, eso deriva en los embarazos. Ella no hablaba de embarazos no deseados, hablaba de embarazos inoportunos. Ese concepto creo que cam- bia diametralmente la postura nuestra. No es que no sea deseado, porque instintivamente la sexualidad, el deseo sexual genital, tiene que ver con la naturaleza, pero lo importante es generar espacios de reflexión para poder hablar de sexualidad y no vivirla apresuradamente.” (Salta) Algunos entrevistados observan procesos más complejos que suponen al embarazo como una salida posible a situaciones familiares conflictivas, como expresión de disconformidad con la historia familiar, o bien la repetición de las historias reproductivas de sus madres. Esta opción del embarazo como escape a situaciones conflictivas a veces es atribuída a las ideas “liberales o utópicas” con las que se comportarían los adolescentes.

“Es un grave problema porque es como un emergente en el sentido de la falta de contención (...) Y si se trata de gente que tiene acceso a la infor- mación es más emergente porque está hablando de un sistema familiar que el adolescente está necesitando de este tipo de situación ya sea para irse, para generar una problemática en la familia, etc.” (Tucumán) “Otro factor pueden ser las ideas de los adolescentes, a protestar, pensar utópicamente o liberalmente que embarazándose pueden salir de una si- tuación que no les gusta...” (Tucumán)

Por otro lado, varios entrevistados señalan que la falta de oportunidades y la imposibilidad de encontrar otros proyectos alternativos (ya sea en el ámbito laboral o educativo) contribuyen, entre otros factores, a la ocurrencia de embarazos como un proyecto de vida, especialmente entre las adolescentes de los sectores más pobres. Esta mirada concibe la posibilidad del embarazo en la adolescencia como resultado de la decisión personal de tener un hijo.

“Y yo creo que es una realidad, que es producto de la falta o mala infor- mación, que por ahí está entrecruzado por variables como la falta de proyecto de vida... en las clases más carenciadas como que no tienen nada, tener un hijo es tener algo, es pasar a otro estatus, a tener otro rol...” (Rosario)

“Falta de proyectos de vida, fundamentalmente, porque cuando un ado- lescente tiene proyectos de vida, tiene deseos de superarse, tiene un obje- tivo, tiene afectos, tiene contención, ese adolescente no se embaraza por- que tienen un objetivo distinto que ese embarazo.” (Rosario)

“Y son una confluencia de cosas porque una es la decisión personal de tener un hijo como proyecto de vida. Otra puede ser que no estaban infor-

madas... (...) Otras veces utilizan mal el método anticonceptivo o un mé- todo anticonceptivo de muy baja eficacia como el coitus interruptus... Y por otro lado yo creo que forma parte de otras cuestiones familiares o personales, muchas veces son chicas que están a cargo de hermanitos menores, en realidad el proyecto es cuidar algo que sea propio y no de la madre o del padre...” (Rosario)

Esta perspectiva que recupera la ausencia de otros proyectos de vida pare- ce más difundida entre los informantes de Rosario, donde las opiniones acer- ca del embarazo en la adolescencia van desde consideraciones francamente negativas a relativizaciones generalmente vinculadas con la pertenencia so- cial de la adolescente embarazada, aunque también en algún caso con la edad, la existencia de una pareja estable y, como se dijo, el deseo de ese embarazo como ‘proyecto de vida’.

“El hecho de tener un hijo, en ciertos niveles, es algo que pueden sentirse más seguras...” (Rosario)

“Yo creo que sí es un problema cuando hablamos del embarazo adoles- cente no planeado, no deseado, porque por supuesto tenemos adolescen- tes de 17 -18 años con una constitución de pareja ya consolidada, acepta- da socialmente, familiarmente y en estos casos un embarazo no constitu- ye un problema...” (Rosario)

La falta de educación como factor que contribuye a la ocurrencia del em- barazo en la adolescencia es mencionada especialmente por los entrevista- dos de Catamarca. Es esta asociación directa entre el embarazo y un nivel educativo insuficiente la que, como veremos más adelante, los lleva a enfati- zar la importancia de la educación como estrategia preventiva. Se reporta también la creencia de que en los estratos sociales más desfavorecidos el embarazo adolescente es asumido con mayor “naturalidad”.

“Y el número uno, la falta de educación, eh… volvemos a repetir, eso en todos los aspectos, va a seguir, eh…interviene también en todo esto la educación de la familia. (...) En los niveles socio-económicos más bajos es tomado como algo natural, normal y generalmente son acompaña- das por su familia. Si ese embarazo es controlado, no creo en el proble- ma.” (Catamarca)

Por su parte, en Misiones, predominan las referencias a la falta de conten- ción familiar o de una estructura familiar adecuada como factores vinculados a la ocurrencia del embarazo, responsabilizando a los padres o al entorno directo de los jóvenes por no informarles u ofrecerles otras alternativas. Ade- más, uno de los informantes destaca la influencia de las presiones sociales sobre el comportamiento sexual.

“Primero creo que es la falta de contención familiar, la estructura fami- liar, que contribuyen al embarazo adolescente. La falta de insistir o gene- rar en este chico un proyecto personal, que estudie, para obtener determi- nado título, para conseguir aunque sea un trabajo. Falta de proyecto, o la ausencia de educación o el alcoholismo de los padres, la separación de los padres, todo ello conlleva la violencia doméstica...” (Misiones)

“La presión que sufren los chicos adolescentes por demostrar un cierto aspecto físico o una capacidad de comportarse como individuos más gran- des de lo que son, el aspecto social, cultural, de la vestimenta que llevan, de las actitudes que tienen, o sea el físico explícito, el mostrarse física- mente, el mostrar la madurez sexual que no tienen, la propaganda de la cual están invadidos permanentemente...” (Misiones)

En Tucumán, la evaluación de los factores que contribuirían a la ocurren- cia del embarazo durante la adolescencia vuelve a reagrupar a los informan- tes en una perspectiva que reproduce muchos de los prejuicios sociales que impiden un abordaje integral de la problemática adolescente. Así, se mencio- nan un inicio de las relaciones sexuales a edades cada vez más tempranas, “promiscuidad” en los sectores pobres, falta de educación y de información, fragilidad y alteración de los roles dentro de la familia. Y nuevamente apare- ce aquella creencia acerca de la naturalidad con que los sectores más pobres enfrentan el embarazo a edades tempranas, naturalidad que es atribuida a determinadas “pautas culturales”.

“Es un problema complejo, yo creo que no se lo puede separar del contex- to social y cultural porque si bien hay franjas o lugares que se lo ve como algo natural, normal, sin ningún proceso traumático se lo vive al embara- zo adolescente, porque culturalmente están preparados para esto... Sin embargo crea preocupación porque estamos viendo un inicio de relacio- nes sexuales cada vez a edades más tempranas; en donde se vive en am- bientes promiscuos, en donde no hay educación, en donde inician la rela- ción sin ningún tipo de protección y porque tampoco la conocen y porque tampoco piensan que se van a embarazar.” (Tucumán)

“Todo depende de qué franja se estudie porque si es una franja de la po- breza podría ser la promiscuidad...” (Tucumán)

3.3 Las consecuencias