de año un balance provisional
de hace varios años. Por lo que respecta a RPD Corea, la falta de fondos y las dificultades humanitarias derivadas de las tensiones que el Gobierno de Pyongyang mantiene con la comunidad internacional conti- nuaron alimentando la crisis que enfrenta el país.
Por último, cabe destacar las históricas consecuencias humanitarias ocasionadas por los tsunamis de fina- les de 2004 en varios países de la región, especialmente en Indonesia, Maldivasy Sri Lanka, que dejaron un balance de unos 280.000 muertos. Si bien la respuesta internacional no ha tenido precedentes (en diciembre de 2005 la ayuda obtenida superaba los 12.000 millones de dólares), la valoración de las tareas de reconstrucción un año después de la tragedia era un tanto ambivalente. Mientras que algunos sectores subrayaban importantes y satisfactorios avances, otras voces, procedentes incluso de Naciones Unidas, denunciaban la preocupante situación en la que se encontraban todavía decenas de miles de personas, la deficitaria coordinación entre actores o la persistencia de irregularidades en la gestión de la ayuda por par- te de algunos Gobiernos.
Europa y Asia Central
La delicada situación enfrentada por decenas de miles de desplazados internos es el elemento común en las crisis humanitarias acontecidas en toda esta región. Por lo que respecta a la zona del Cáucaso(principal- mente Armenia, Azerbaiyány Georgia), cabe señalar las deterioradas condiciones de vida en las que se encuentra casi un millón de desplazados como consecuencia del deterioro de los conflictos y de los escasos esfuerzos realizados a escala nacional e internacional para abordar este asunto. En este sentido, varias orga- nizaciones humanitarias amenazaron con retirar su asistencia ante la persistente falta de fondos. Mientras, en Chechenia, algunos organismos denunciaron las presiones realizadas por el Gobierno ruso para forzar el retorno de los miles de desplazados chechenos en otras zonas de la región caucásica, que también pade- cieron las contrariedades relacionadas con la falta de acceso a los servicios básicos o la inseguridad. Finalmente, en referencia a la situación de los 250.000 desplazados en la provincia autónoma de Kosovo
(fundamentalmente serbios y de la etnia roma, que huyeron de dicha provincia durante 1999), las princi- pales preocupaciones giraron en torno a los numerosos obstáculos que este colectivo continuó enfrentan- do ante la involución de sus condiciones de vida.
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Cuadro 5.4. Las lecciones del tsunami
La espectacular y masiva llegada de fondos y organizaciones para hacer frente a la crisis humanitaria en el sur de Asia ha genera- do nuevos e importantes dilemas en el seno de la comunidad humanitariaque, a partir de algunos encuentros e infor- mes, se han traducido en el aprendizaje de determinadas lecciones:
1. Importancia de una mayor rendición de cuentasde los donantes públicos y privados hacia las poblaciones que asisten. 2. Papel más proactivo de los Gobiernos implicadosen los esfuerzos de reconstrucción, especialmente en la entrega de
viviendas y en la restitución de los medios de vida.
3. Necesidad urgente de desarrollar mecanismosque: a) garanticen la transparenciay la rendición de cuentas en el desem- bolso de los fondos; b) permitan supervisar a todos los actoresimplicados en la asistencia de rehabilitación; c) permitan a los
supervivientes participar en la planificacióne implementación de la reconstrucción; d) garanticen que dentro de las zonas
de reasentamiento las mujeres disponen de los mismos derechosa la propiedad de la tierra y la vivienda, y e) proporcionen
acceso a los sistemas de justiciay restitución.
4. Emprender esfuerzos concertados para garantizar que los intereses políticos no amenacen las tareas de rehabilitación, especialmente en las zonas afectadas por un conflicto armado: la dignidad, la igualdad de género y la garantía de condiciones de vida adecuadas deben guiar cualquier esfuerzo en el proceso de rehabilitación y reconstrucción.
Países Causas de la crisis
Cáucaso (Armenia, Azerbaiyán y Georgia) Volumen de desplazados internos, crisis política y económica
Rusia (Chechenia)* Conflicto armado, volumen de desplazados internos
Serbia y Montenegro (Kosovo) Disputas civiles internas, volumen de desplazados internos *Repúblicas vecinas (Daguestán, Osetia del Norte e Ingushetia)
Oriente Medio
A pesar de la importante cantidad de recursos destinados por la comunidad internacional para la crisis en
Iraq, una parte considerable de la población continuó sufriendo la falta de acceso a los servicios más bási- cos debido a los constantes episodios de violencia registrados en varias partes del país. En este sentido, los ataques efectuados por las tropas de ocupación a lo largo del año contribuyeron también a agudizar la situación humanitaria, destacando las incursiones realizadas en la localidad de Tal Afar, que provocaron cen- tenares de muertos y el desplazamiento de miles de personas. Además, cabe señalar el juicio mantenido en torno a la implicación de varios altos cargos de Naciones Unidas en el programa “Petróleo por Alimentos”. Por último, la situación en los territorios ocupados de Palestinaexperimentó un nuevo deterioro, en un año marcado por el proceso de desconexión de la franja de Gaza impulsado por el Gobierno israelí. De este modo, algunos informes advirtieron del alarmante incremento de la pobreza durante 2005 y del incesante debilitamiento de los mecanismos de afrontamiento desarrollados por la población. Además, las organiza- ciones humanitarias denunciaron de nuevo las dificultades en el acceso fruto de las restricciones impuestas por el ejército israelí. Por su parte, la UNRWA (agencia de Naciones Unidas que asiste a dicha población) solicitó más de mil millones de dólares para tratar de mejorar las condiciones de vida de los casi cuatro millo- nes de refugiados palestinos.
5.3. Balance de la acción humanitaria
6en 2005
A continuación se analizan tres aspectos relacionados con las crisis humanitarias y la acción humanitaria durante 2005, como son: a) las principales dificultades enfrentadas por las organizaciones humanitarias; b) el papel desempeñado por los países donantes, y c) la relación entre acción humanitaria y los procesos de paz.
a) Principales dificultades de la acción humanitaria
El año 2005 ha vuelto a presentar importantes desafíos para el conjunto de las organizaciones humanita- rias. En los últimos años, la tradicional neutralidad humanitaria se ha desdibujado víctima de la politización de la ayuda por parte de los países donantes y de su vinculación con las operaciones militares. Este hecho se ha traducido principalmente en dos aspectos capitales. En primer lugar, el incremento de lainseguri- dad y de ladesprotección del personal humanitario que ha supuesto el ataque, secuestro y asesinato de decenas de trabajadores humanitarios, principalmente locales, en numerosos contextos. De especial rele- vancia son la grave situación que ha enfrentado el colectivo humanitario tanto en la región sudanesa de Darfur, donde ha sido víctima indiscriminada de los ataques de milicias progubernamentales y grupos armados, como la de Afganistán, donde en varios momentos del año fueron asesinados miembros de orga nizaciones humanitarias a manos de grupos beligerantes. Esta tendencia ha supuesto, por una parte, la
suspensión o interrupción de algunas operaciones humanitariase incluso en ocasiones la retirada de dichos organismos; por otra, una gradual falta de acceso de estas organizaciones a las poblaciones más vulnerables.
Otro de los problemas que continuaron perjudicando la gestión de las crisis fue la imperante falta de fon- dos debido a la insuficiente ayuda entregada por los países donantes, lo que conllevó en numerosos momentos del año la amenaza de suspensión de las actividades humanitarias en países como RPD Corea, en
6. Por acción humanitaria se entiende aquel conjunto de actividades que tiene como objetivo salvar vidas y aliviar el sufrimiento en situaciones de crisis humanitaria. Dichas actividades están guiadas por los principios de humanidad, imparcialidad, neutralidad e inde- pendencia. La acción humanitaria también incluye la protección de civiles y la provisión de asistencia básica.
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Países Causas de la crisis
Iraq Conflicto armado, sequía
numerosos contextos africanos o en la región del Cáucaso. Finalmente, un último elemento es el relaciona- do con la gestión que las organizaciones hacen de la ayuda y que en algunas circunstancias puede contribuir a agudizar el conflicto o la situación de crisis. De este modo, algunas voces denunciaron la pésima gestión realizada en Níger, donde se acusó a las organizaciones de malgastar la ayuda, o las denuncias de corrupción vertidas hacia los Gobiernos de Sri Lanka o Indonesia tras el paso de los tsunamis, hecho que vol- vió a relanzar la importancia de la rendición de cuentas y la transparencia como principios esenciales de la acción humanitaria.
b) El papel de los donantes y la reforma humanitaria
Si bien el año 2004 supuso un significativo declive de la ayuda humanitaria canalizada a través de Naciones Unidas tras la tendencia alcista que se había experimentado en los primeros años de la presente década,
2005 ha vuelto a registrar un extraordinario aumento de las contribuciones humanitarias. Los motivos de este repunte, que con unos 3.300 millones de dólares ha duplicado lo consignado en 2004 e igualado lo de 2003, cabe encontrarlos fundamentalmente en la histórica partida humanitaria enviada para asistir a los países afectados por los tsunamis en el sur de Asia, que concentra casi un tercio de dicha ayuda (véase Gráfico 5.3), y que en términos de asistencia humanitaria global alcanzó los 12.000 millones de dólares. Aunque el incremento de la ayuda en términos generales debe considerarse una buena noticia, más preocu- pante es el posible desvío de fondos y atenciónque la respuesta en el sur de Asia ha tenido sobre otras crisis humanitarias. A la luz del balance del CAP 2005, puede concluirse que, como mínimo, los tsunamis han supuesto una ralentización de la contribución a muchos de los contextos de crisis, especialmente en el continente africano, para los que fue solicitada ayuda. Así, un año después de lanzar los llamamientos, paí- ses como Burundi, Côte d’Ivoire, Somalia, Sudán o Nepal no habían obtenido ni siquiera la mitad de lo necesitado para hacer frente a la situación humanitaria.
Respecto a la contribución por países donantes, EEUU, Japón, la UE (ECHO), Reino Unido y Noruega fue- ron un año más los países que mayores recursos destinaron a las crisis7. Del mismo modo, cabe señalar
el incremento de la participación del número de países donantes (74 en 2005 frente a 29 en 2001), hecho que ha evidenciado el creciente protagonismo de países como China, India o Arabia Saudita. Los organis- mos más financiadosfueron el PMA, UNICEF, ACNUR, PNUD y la UNRWA, mientras que entre los secto- resque mayores recursos recibieron destaca el de la alimentación, la salud y las infraestructuras (véase Ane-
7. Sin tener en cuenta el tamaño de sus economías, hecho que situaría a otros actores como Países Bajos, Suecia o Dinamarca en la
cabeza de las donaciones humanitarias. 85