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Chapter 3 Methodology and Methods

3.5 Implementation of the Research Strategy: Data Collection

3.5.1 Sampling

La constitución de ambos municipios viene de la mano con la llegada abrupta e inesperada de los españoles a las costas de Veracruz. A partir de ese momento se escribe la primera página de lo que hoy conocemos como Úrsulo Galván (antes San Carlos) y La Antigua (conocida también como Cardel). Todo parece indicar

54 Campos de poder claves para entender las luchas cañeras del ejido.

55 Se busca también reconstruir y comprender los procesos sociales que han generado, impul- sado y mantenido patrones migratorios en el ejido tanto regionales, nacionales e internaciona- les y, de estos últimos, los dirigidos a los Estados Unidos, específicamente a Nueva York.

56 Actualmente constituyen la zona de abastecimiento de los ingenios La Gloria (Úrsulo Gal- ván) y El Modelo (La Antigua).

que, desde entonces, la migración y la lucha por las tierras han estado presente sen la historia de ambos municipios, así como en sus comunidades, entre ellas, la que hoy se conoce como ejido Paso de Doña Santa Ana, como se verá en rubros siguientes.

El encuentro crucial entre los españoles y los nativos marcó el destino polí- tico, social e industrial de la región. Platas, González Reynoso y Brüggeman, argumentan sobre este primer encuentro:

... atraídos por la curiosidad se acercaban a observar aquellos seres extraños con vestiduras y armas diferentes a las usadas por ellos, así como el caballo, desco- nocido hasta entonces en México... No menos maravillados estaban los españo- les ante la grandeza y hermosura de la ciudad, rodeada de jardines y huertos y en medio de ellos, edificadas las casas... Cortés derriba los ídolos y trata de colocar las imágenes que trae mostrándolas como si fueran dioses superiores... funda la Antigua y se va rumbo a Tenochtitlán... (EMV, 1998)

Lo que hoy conocemos como Municipio de La Antigua, se funda bajo un flujo migratorio determinado políticamente57 e impuesto deliberadamente,58 que a la par, trajo las primeras enfermedades como la viruela, que en 1520 disminuyó la población de la ciudad de Cempoala.

Este acontecimiento migratorio tendría sus primeras repercusiones en el campo de la industrialización y conformación de unidades de explotación toto- nacas, que hasta la fecha han marcado las relaciones laborales de la agroindustria cañera en los municipios de Úrsulo Galván y Cardel. Se tienen registros de que en el año de 1522, Cortés inicia uno de los primeros proyectos de “desarrollo regio- nal” en Cempoala. Considerando la riqueza de las tierras que eran cultivadas por los totonacas para la subsistencia y el pago de tributos al cacique de Cempoala, introduce en manos de Rodrigo de Albornoz la caña de azúcar como el principal cultivo que habrían de trabajar los totonacas y cuya producción de azúcar sería enviada a España. Los cultivos totonacas fueron sustituidos por la caña de azúcar, cuya introducción en masa por la tecnología española (arados, carros de ruedas, instrumental metálico) extermina por completo tanto la rica diversidad produc- tiva de los totonacas como su estratificación social y organización del trabajo. En

57 Determinado por los intereses de expansión de poder y saqueo por parte de la corona es- pañola.

breve, los totonacas fueron sometidos a unidades de explotación humana, sobre la cual se basó el primer emporio agroindustrial de Cortés en la Nueva España: la caña de azúcar.

Esta situación trajo consigo cambios en la organización laboral, social y agrí- cola de los totonacas: ahora, se encontraban desprovistos de sus tierras de riego y sometidos a una organización industrial que los trataba como esclavos o bien los expulsaba de las zonas que habitaban. Los totonacas se vieron en la necesidad de “emplearse”, trabajar para un patrón y depender de los precios de los productos impuestos por los españoles.

El flujo migratorio europeo continuó creciendo. En 1535 los españoles trajeron 150 esclavos negros para trabajar en los campos cañeros y en las empresas de los españoles. En 1571, sólo existían 20 totonacas tributarios, situación que no agradó a España, ya que vivía de los tributos autóctonos. Cempoala, ciudad prolífera, desapareció (EMV, 1998). Así, desprovistos de medios y modos de vida, los últimos totonacas de Cempoala deciden emigrar en busca de nuevas tierras en la región central y norte de Cempoala.59 Estos primeros movimientos migratorios se dan por el sometimiento cultural y agrícola.60

Se presume que estos emigrantes fueron los que a la postre fundaron los pue- blos aledaños a las fructíferas tierras de Cempoala (tierras en manos de los prime- ros empresarios capitalistas españoles azucareros).

La búsqueda de tierras para “acomodar” a los indios despojados, pero que per- manecieron como esclavos-contribuyentes de la corona española, se hizo en los alrededores de Cempoala, como lo describe Pedro Amoscotigui y Bermudo en una de sus cartas:

... el 19 de diciembre de 1764 en compañía de los indios más inteligentes, comencé

a reconocer los parajes de Cempoala, Juan de Ángel y el de Chachalacas;61 y

habiendo en el último sitio, a propósito para el establecimiento y radicación de

59 Estos movimientos abarcaron las zonas de los municipios hoy conocidos como Úrsulo Gal- ván, La Antigua, y demás del norte del estado de Veracruz.

60 Paradójicamente a la migración transnacional que presenta le región en tiempos actuales, la migración de los totonacas no se da por falta de tierras, sino por el despojo y sometimiento del que fueron objeto

61 Actualmente, la playa de Chachalacas se encuentra en el municipio de Úrsulo Galván a 5 kilometros del ejido Paso de Doña Santa Ana y a 6 kilómetros del Municipio de Cardel, otrora ciudad de La Antigua.

estos indios, les adaptó bastantemente el arroyo nombrado el Paso de Chave,62

que desemboca al mar por la boca de Chachalacas, con distancia a la salida de 3 cuartos de legua navegable en canoas por el mismo arroyo, y por tierras para la Antigua, 2 leguas y media. (EMV, 1998: 77)

A partir de este momento, según el texto consultado,se funda el municipio de Úrsulo Galván, bajo el nombre de San Carlos Chachalacas, al que pertenecen, entre otras congregaciones la de Paso de Doña Santa Ana.

La misión de Pedro Amoscotigui continuaba. Por instrucciones del Virrey de la Nueva España, Don Joaquín de Monserrat, Marqués de Cruillas, no conforme con la fundación de San Carlos de Chachalacas (hoy Úrsulo Galván), se le enco- mienda nuevamente la búsqueda de tierras agrícolas para fundar otro pueblo que continuara expandiendo la producción agrícola de los españoles.

Así, en 1765 se dirigieron a La Antigua63 para solicitar nuevas y más tierras para la fundación de pueblos agrícolas. Ante la inexistencia de trabajos que docu- menten la fundación de algunos pueblos de La Antigua (incluyendo la época independiente), se infiere que a partir de este momento, se fundan las primeras zonas cañeras y áreas territoriales que continuaban ofreciendo productos agrí- colas, maderas finas y joyas al Virrey de la Nueva España, entre ellas el asenta- miento de Paso de Doña Santa Ana. Sin embargo, no existen datos registrados que evidencien la relación directa entre éste asentamiento (hoy ejido Paso de Doña Santa Ana) con la fundación del poblado de San Carlos de Chachalacas,

62 Las tierras encontradas pertenecían al mayorazgo de Doña Josefa de la Higuera, quien, según la carta de Pedro Amoscotigui, no mostró objeción alguna por ceder tierras a la Nue- va España para la fundación de Pueblo de San Carlos de Chachalacas. Estos antecedentes de “expropiación” de tierras, permiten inferir que se sientan las bases para uno de los nombres de una de las comunidades del poblado recien formado: El Paso de Doña Josepha, cuya facilidad de pronunciación al castellano, podría haber llevado a los indígenas a llamarlo El Paso de Doña Santa Ana. Sin embargo, las entrevistas realizadas en el ejido respecto al origen de su nombre hacen referencia a doña Juana, una fundadora del ejido. No obstante el distanciamiento his- tórico, quizás la predominancia histórica entre los pobladores del nombre de El Paso de Doña Josepha, por asociación de género y circunstancias domésticas similares (se dice que ambas señoras se dedicaban al trabajo del campo y asistían a los caminantes por el paso) en 1921 le llamaron Paso de Doña Santa Ana, en honor a una de las fundadoras del ejido que asistía con alimentos a los arrieros que se dirigían de lo que hoy es el municipio de San Rafael al Puerto de Veracruz. Según don Eufracio (excomisariado ejidal) los fundadores sobrevivientes decían escuchar a los arrieros decir: “vamos a pasar a comer con doña Juana...”

pero existe un hilo conductor entre la reubicación de los totonacas y la funda- ción del asentamiento, ya que la reubicación continuó en años posteriores a 1800, cuando se fundan asentamientos en los alrededores del poblado de San Carlos (hoy municipio de Úrsulo Galván) uno de los cuales, se presume, fue el de Paso de Doña Santa Ana.64

El ejido Paso de Doña Santa Ana: el