• No results found

Chapter 3 Methodology and Methods

3.5 Implementation of the Research Strategy: Data Collection

3.5.7 Validity and Reliability

En la organización actual del mercado de trabajo cañero de la región Cardel- Úrsulo Galván, la división del trabajo, así como las tareas agrícolas, se dirigen y desarrollan conforme a los intereses de acumulación y control de los ingenios El Modelo y La Gloria (Powell, 1996; Garrido, 2001). Dentro de esta lógica, el mercado cañero regional, supeditado y subordinado a las necesidades industria- les, enfrenta una relación desfavorables de precios, así como una intermediación gremial (acaparadora) y crédito usurero. En este sentido, los precios de los pro- ductos agrícolas y la vida social de los cañeros se contraen ante la falta de una política de créditos blandos y la imposición de los precios de los productos indus- triales (Singelman & Rendón, 2000; Garrido, 2001). De esta forma, ambos inge-

nios desarrollan una estructura de dominación que permite acumular el capital producido por los productores cañeros, quienes únicamente poseen su fuerza de trabajo (Núñez, 1997; Espinosa & Sandoval, 1979).

Esto permitiría observar, dentro de la literatura clásica del capitalismo, una relación permanente donde los productores ofrecen sus excedentes al capital de los ingenios. Sin embargo, a partir de un marco analítico rosberiano (Roseberry, 1996a) en la región estudiada, el capital empieza a mostrar cierta movilidad entre periferia y centro, asalariado y no asalariado y viceversa. En el ejido Paso de Doña Santa Ana existe hoy en día una dinámica estructura social y laboral que se resuelve en el seno de la organización del mercado de trabajo cañero, donde se determinan relaciones de poder, capital, una estratificación social heterogénea, procesos que impactan en la organización del proceso laboral y productivo.

En este contexto, la organización del proceso productivo y laboral del mer- cado de trabajo cañero local, representa el control formal y total del ingenio sobre el proceso y la fuerza de trabajo que se requiere para desempeñar las tareas en la zafra y en la no zafra (Chollet, 1996; Núñez, 1997; Paré, 1987; Garrido, 2001). De esta manera, el ingenio asegura a la apropiación total de la producción industrial, basada en la fuerza de trabajo de los cañeros. En esta desigual relación, el ejida- tario pasa a ser un obrero asalariado y proletariado, colocándolo en una relación similar a la de los cortadores de caña y demás trabajadores agrícolas: explotados y marginados de las decisiones en la organización del proceso productivo y laboral del mercado de trabajo cañero.

En términos de mantener y manipular este sometimiento de acumulación al capital, despojo absoluto de plusvalía y evitar un proceso de precarización social acelerada, el ingenio La Gloria basa su organización, control y vigilancia del proceso productivo cañero en la unidades ejidales que, controladas por las organizaciones campesinas coptadas, participan en aspectos relacionados con el cumplimiento de tareas mínimas como el barbecho, aplicación de fertilizantes, limpia de malvas, formación de comités de riego y de grupos de cosecha, subordinados al crédito usurero del ingenio ofrecido a través de las organizaciones campesinas.

De esta forma, el margen mínimo de participación con el que cuentan los ejida- tarios en el proceso productivo, le permite al ingenio aligerar los riesgos políticos y sociales que pudieran afectar su acumulación del capital.71 Así, el ingenio La Gloria

71 Sin embargo, a raíz de la migración acelerada que vive el ejido Paso de Doña Santa Ana, tal estratificación social se torna cada vez más heterogénea, lo que se observa en los cambios de posicionamiento de cañeros dentro del capital, como se verá en los capítulos 4 y 5 de esta tesis.

genera clases explotadas mas no desposeídas, permitiendo al cañero asegurar una reproducción social basada en la subsistencia doméstica, preocupada por incremen- tar el precio de la tonelada de caña y por obtener los créditos suficientes para elevar el rendimiento de sus tierras. En apariencia, la organización del proceso productivo y laboral cañero recae en la participación de los cañeros y las organizaciones campe- sinas. En esencia, tal organización continúa en manos del ingenio, quien perpetúa la explotación del cañero tanto en temporada de zafra como en la de no zafra72 al manipular las acciones productivas que se dan en cada una de estas etapas.

Al respecto es menester señalar que ambas fases productivas de la caña de azúcar están determinadas por dos factores: el tiempo (temporada de lluvias y secas) y por las acciones del Comité de Producción (quien determina los programas de trabajo para cada una de las dos etapas productivas). La pre-zafra inicia cuando termina la zafra. En este periodo tanto el ingenio como el campo entran en un proceso de repa- ración y de recuperación. En la fábrica se reparan las máquinas que pudieron haber tenido un desgaste o desperfecto durante los seis meses de trabajo ininterrumpido. Los obreros realizan labores de lavado de piezas mecánicas, de áreas de trabajo, pre- paración de bitácoras y adquisición de materiales. La pre-zafra abarca los meses de junio a noviembre, tiempo de lluvias para la mayor parte de las zonas cañeras del estado. En el campo, se preparan los suelos y se siembra la semilla de caña. En estos meses de lluvia sería imposible obtener un nivel optimo de sacarosa, ya que las cañas absorben humedad del suelo. Al culminar la zafra, el ingenio ofrece un periodo de descanso a sus obreros; en este lapso, contrata los servicios de una compañía privada para que evalúe las condiciones actuales de su maquinaria. El trabajo de evaluación es meticuloso y más aún el reporte final que pone al descubierto su situación técnica. Con base en este reporte final, se organizan los recursos que habrán de ser requeridos para iniciar la reparación, que va desde el número de trabajadores que intervendrán en ella, hasta el lavado, lubricado y, en su caso, la compra de piezas nuevas. Una vez evaluado el tiempo (los meses) probable que requiere la reparación, se le informa a las organizaciones para que realicen el control y vigilancia que ahora, finalizada la zafra, exigirán las labores del campo cañero para preparar la zafra siguiente.

En este espacio de evaluación técnica del ingenio, las organizaciones cañeras pertenecientes a la Confederación Nacional Campesina (CNC) y la Confederación Nacional de Pequeños Productores (CNPR) no sólo liquidan los pagos pendientes a los cañeros, sino que atienden detalles finales de la liquidación, ya sea con la

72 Véase en el anexo No. 1 Anexo 1 El proceso productivo cañero (etapas del proceso produc- tivo cañero del ejido Paso de Doña Santa Ana).

empresa o con los productores, detalles sobre descuentos por préstamos otorga- dos durante las labores de preparación de tierras (siembra, barbecho, surco, ferti- lización, otros) o por descuentos como resultado de cañas castigadas (cañas que al momento de llegar al batey se les aplicó un descuento por llevar piedras, basura o mamones –caña seca, sin jugo–) entre otros asuntos que se encuentren en las boletas de liquidación, como los descuentos (justificados o no justificados).

Cuadro 6. Resumen de los aspectos iniciales de una zafra

Ingenio Organizaciones cañeras

Al término de la zafra, ofrece un mes de des- 1.

canso.

Se hace una evaluación de las condiciones en 2.

que ha quedado la maquinaria. Se organiza la reparación. 3.

Se establece fecha probable de entrega del 4.

ingenio o fin de la reparación.

Liquidan los pagos pendientes a productores. 1.

Programación de zafra de acuerdo con la caña 2.

existente en campo (reuniones de trabajo entre el comité de producción cañera, productores y coordinadores de grupos de cosecha).

Factores que determinan la