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5.6.1. Factores formadores del suelo

El primero de los puntos que hay que acometer en un Estudio Edáfico es el estudio de los Factores Edáficos, entendiendo como tales aquellos elementos del ecosistema que determinan los procesos de edafogénesis o formación del suelo.

Son cinco los factores más importantes: CLIMA:

Juega un papel muy importante en este proceso ya que aporta el agua y el calor necesarios para la edafogénesis. Influye en:

 Alteración de la roca madre, en principio se produce una disgregación física y mecánica de la roca, sin modificación de los minerales primarios que lo forman, posteriormente se produce una alteración química por la cual se modifican los minerales primarios, apareciendo los minerales secundarios de neoformación y materiales heredados que componen el complejo de alteración o fracción fina del suelo.

 Descomposición de los despojos orgánicos, ayudado en gran medida por la acción de la flora y la fauna edáfica.

 Migraciones o movimientos de traslación de partículas edáficas de un punto a otro del perfil.

RELIEVE:

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Autora: Esther Barrionuevo Escribano 30

 Directamente, ocurre en áreas de fuerte pendiente donde se está produciendo un rejuvenecimiento continuo del suelo, bien por pérdidas de elementos finos del suelo, resultado de la erosión o de las migraciones oblicuas, bien por la acumulación sucesiva de sedimentos.

 Indirectamente, en zonas de depresión el relieve condiciona o determina la posición del nivel freático, lo que determina la posibilidad de encharcamiento o hidromorfía que hace que la edafogénesis cambie.

VEGETACIÓN:

 La vegetación existente en una zona está íntimamente ligada, entre otros factores al clima del lugar y bajo cubierta se crea un microclima especial que matiza el clima de la zona. Este microclima se caracteriza por una menor radiación, una menor oscilación térmica, mayor humedad atmosférica y menor intensidad de vientos, todo lo cual puede modificar las condiciones iniciales de edafogénesis, favoreciéndose más los procesos de humificación y mineralización.

 Por otra parte, la vegetación superior participa en la alteración de la roca madre, impide las pérdidas de elementos finos por erosión y favorece la estructura, la aireación y la permeabilidad, determina también la cantidad y calidad de materia orgánica en el suelo.

 A pesar de lo dicho es a este factor al que menos peso se le debe otorgar a la hora de determinar el proceso de diferenciación edáfica, por la razón de que la vegetación está muy influenciada por la actividad humana, que puede alterarla con mucha facilidad, por lo que no se puede establecer una relación biunívoca entre el tipo de vegetación que existe en una zona y el proceso edáfico, que ha dado lugar al suelo de dicha zona.

ROCA MADRE:

 La roca madre puede ser el factor preponderante en la edafogénesis, esto ocurre cuando presenta características químicas especiales como son la abundancia de calcio o de sales.

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Autora: Esther Barrionuevo Escribano 31

 En cualquier caso, tenga o no esta características especiales, la roca madre actúa como catalizador del proceso en función de su facilidad para la alteración, si ésta es difícil, la edafogénesis será más lenta que cuando la roca madre sea de fácil descomposición.

ACCIÓN HUMANA:

 La acción del hombre sobre los suelos es clara y manifiesta. Con las prácticas agrícolas se alteran tanto sus propiedades físicas, textura y estructura principalmente, como sus propiedades biológicas, por ejemplo la cantidad y calidad de materia orgánica, el estado del complejo absorbente, su fertilidad, etc. También se produce un aporte de sustancias ajenas a los suelos, en forma de herbicidas, plaguicidas... que producen contaminación edáfica; todo esto, junto con la sobreexplotación a la que se ven sometidos hace que su característica más relevante sea la degradación.

 Nada tienen que ver estos suelos con los que a lo largo del tiempo debían haber formado el clima, el relieve, la roca madre, y la vegetación, lo que quiere decir que el hombre con sus prácticas, ha sido capaz de condicionar y alterar completamente el proceso de edafogénesis propio y natural de esas zonas. 5.6.2. Estudio edafológico

La naturaleza predominante de la litología (cuarcitas, pizarras, etc.) origina suelos de texturas groseras a medias, lo que unido a pendientes frecuentemente elevadas condiciona una rápida y fácil erosionabilidad de los sustratos. Por ello, la evolución normal de los perfiles edáficos se ve frenada con frecuencia, apareciendo suelos esqueléticos, suelos brutos sin apenas evolución e incluso afloramientos rocosos.

Estos hechos deben ser tenidos muy en cuenta a la hora de determinar el tipo de cortas a realizar en las masas forestales. No existen altitudes ni precipitaciones suficientes en el monte en estudio como para determinar lavados intensos que conduzcan a perfiles podsólicos.

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Autora: Esther Barrionuevo Escribano 32

La alteración de las rocas cristalinas es más rápida que la de litologías más ricas en bases y en hierro. La hidrólisis, que es el proceso de alteración predominante, conduce a la formación de arcillas, en ocasiones muy pobres. El escaso contenido arcilloso de los materiales de base determina una frecuente pobreza en materiales argílicos de los horizontes edáficos.

Por lo que se refiere a la humidificación de los bosques de roble queconstituyen la vegetación climática de la zona, el humus presente tiende a ser en la mayoría de los casos mull forestal y su pH, ácido, se encuentra próximo a los valores 5.5-6, en función de la litología de base.

El suelo es un factor limitante para la masa, por tratarse de un suelo bastante inmaduro, de escasa profundidad, donde la roca madre prácticamente no se ha disgregado, especialmente en las zonas más altas, en las que se pueden encontrar importantes afloramientos rocosos.

Desde el punto de vista morfológico lo más destacable son las fuertes pendientes existentes en el monte, que no hacen sino acentuar aún más el problema ya citado, impidiendo la evolución edáfica, como consecuencia de esto tenemos un suelo pobre y con escasez de nutrientes.

Pese a todo esto, la masa vegeta correctamente, ya que todos estos condicionantes están dentro de las exigencias del pino y dada la función preferente recreativa y de protección de este monte no necesitamos una calidad de madera muy buena, tan sólo un buen estado de la masa.