SURFACE TEMPERATURE
3.2 Satellite remote sensing
tación de los mismos, las atribuciones que se realizan acerca de los agentes o provocadores del episodio emocional, y la experiencia de la persona que las está sintiendo, por medio de diversas técnicas, para tener una idea completa de la emoción sentida y de su estructura.
O r t o n y, Clore y Collins4plantean que existen cuatro tipos de evidencia a los que se puede apelar al tratar de entender las emocio- nes. El primero es el “lenguaje” de las emociones; no todos los tipos emocionales diferentes necesariamente tienen asociados palabras en una lengua particular, y no todas las palabras emocionales que se refieren a las emociones en una lengua particular necesariamente se refieren a emociones diferentes. El segundo tipo de evidencia es la recogida por los “autoreportes” de la experiencia emocional. La evi- dencia proporcionada por los sujetos se acepta como válida en vir- tud de que las emociones son experiencias subjetivas, y las personas que las experimentan tienen acceso directo a ellas. En ocasiones se evalúa la emoción reportada por otros; estas evaluaciones están in- variablemente basadas en las propias intuiciones acerca de las condi- ciones bajo las cuales pueden y normalmente surgen las diferentes emociones. Un tercer tipo es la evidencia “conductual”. Se considera a la conducta como una respuesta a un estado emocional, en con- junción a un evento iniciador particular, a diferencia de por ejemplo F r i j d a ,5 quien considera las tendencias a la acción como parte de la experiencia emocional total. El cuarto tipo de evidencia es la “fisio- lógica”. Ésta, aunque es indiscutiblemente importante, arroja poca luz sobre los componentes cognoscitivos de las emociones.
Una consideración adicional es que la investigación de emocio- nes en general, y en particular de los celos y la envidia, presenta se- rias dificultades, puesto que no se puede realizar en situaciones de la vida real. No es ético someter a las personas a situaciones emociona- les que puedan afectar su estado de salud, física o mental, o que pue- dan destruir relaciones sociales importantes como pudieran ser las f amiliares, laborales, íntimas o cercanas.
Si se tuvieran que clasificar las técnicas de investigación de ma- nera inicial y muy general, se puede decir que existen dos aproxi- maciones básicas: los estudios experimentales de laboratorio y campo por un lado, y los estudios cuasi-experimentales6de campo por el otro. Dentro del primer tipo caben todos aquellos llevados a cabo en situa-
ciones experimentales controladas, donde se produce —al sujeto le sucede algo— o manipula —se controla la forma de presentación, y duración, por ejemplo, de los estímulos emocionales— a la variable independiente y se registra la dependiente —el registro puede ser conductual, fisiológico, o de autoreporte. En el segundo, se pide a los sujetos en una situación menos controlada, que realicen una serie de tareas —imaginar, recordar, ponerse en el lugar de, leer historias, contestar cuestionarios— que corresponden a la manipulación de la variable independiente, y las respuestas que dan ante tales tareas co- rresponderían a la variable dependiente. En cualquier caso, casi nun- ca se tienen estudios sólo del primer o del segundo tipo; casi siempre se dan combinaciones, en virtud de la complejidad del fenómeno es- tudiado.
Con base en lo señalado, se procederá a presentar algunas7de las diversas técnicas con una breve explicación de su fundamentación teórica, una descripción, también breve, de los procedimientos que las constituyen, y un listado de autores que las han empleado en di- ferentes estudios reportados en la bibliografía especializada.
Por último, se presentarán diversas opiniones y hallazgos que jus- tifican el desarrollo de técnicas de investigación y medición alter- nativas a las tradicionales, especialmente para el caso del estudio de emociones como los celos y la envidia.
AUTOREPORTES
Los autoreportes consisten en todas aquellas respuestas que el sujeto proporciona, por lo general de manera escrita, ante preguntas de dife- rente índole que le hace el investigador. Puede contestar cuestiona- rios, inventarios o escalas. Por lo general son de tipo Likert8 — c i n c o intervalos de respuesta, anclados9t odos y cada uno de ellos—, tipo diferencial semántico1 0o de clasificación con un número mayor de intervalos; pueden tener un ancla central, lateral o bipolar.
Las anclas pueden referirse a dimensiones evaluativas situaciona- les como las planteadas por Ellsworth y Smith;1 1R o s e m a n ,1 2S c h e r e r, Wallbott y Summerfield;1 3Smith y Ellsworth1 4y Wallbott y Sche- r e r ;1 5adjetivos, adverbios, conceptos en general —nombres de emo-
ciones— o frases descriptivas —por ejemplo: de acuerdo, mucho, casi nunca.
Los inventarios son instrumentos que, por lo general, se desarro- llaron para medir, de manera confiable y válida, alguna emoción en particular, angustia, amor, celos, etcétera.
Los cuestionarios son un conjunto de preguntas —abiertas o ce- rradas— orientadas a la obtención de información de diversa índole relacionada con una situación o evento emocional, y el o los sujetos participantes. Pueden referirse por ejemplo a: causa o provocador de la emoción, participantes en el evento, duración, intensidad, senti- mientos tenidos, comportamientos realizados, evolución, resolución, entre otros.
La justificación de la utilización de cuestionarios en la investi- gación de las emociones es que son adecuados en virtud de que las emociones son experiencias subjetivas, y las personas que las experi- mentan tienen acceso directo a ellas, y si se evalúa la emoción repor- tada por otros, estas evaluaciones están invariablemente basadas en las propias intuiciones acerca de las condiciones bajo las cuales pue- den y normalmente surgen las diferentes emociones:16sigue siendo una opción viable para evaluar ciertos eventos no observables, ya que en ocasiones es imposible observar de manera directa lo que hizo el sujeto, sobre todo si se le interroga sobre cuestiones del pasado.17
Entre los investigadores que han utilizado el autoreporte en sus es- tudios están: Bers y Rod i n ,1 8B r i n g l e ,1 9B r y s o n ,2 0Buss, Larsen, We s t e n y Semmelroth,2 1Buunk, Angleitner, Oubaid y Buss,2 2D a v i s ,2 3D e S t e- no y Salovey,2 4Ellsworth y Smith,2 5F r i j d a ,2 6Greenberg y Pyszczyns- ki,27Hupka,28Mikulincer, Bizman y Aizenberg,29Parrott,30Pines,31 Roseman,32Russell y Feldman Barrett,33Scherer, Wallbott y Sum- m e r f i e l d ,3 4S m i t h ,3 5Smith y Ellsworth,3 6Smith, Leffingwell y Pta- c e k ,3 7Tesser y Collins,3 8Wallbott y Scherer,3 9Zammuner y Frijda.4 0 A pesar del amplísimo uso del autoreporte, se debe tomar en con- sideración que la correspondencia que existe entre lo que se sintió en la situación de celos, o cuando se recuerda el evento, y lo que se re- porta, no necesariamente es idéntico, pues las respuestas se pueden ver influidas o modificadas por diversas razones. Entre ellas se tienen: el autoalabarse, los prejuicios defensivos, la incertidumbre acerca de la interpretación que los sujetos hacen de las preguntas de los cues-
tionarios, las predisposiciones a responder tales como la deseabilidad social, la aquiescencia y las respuestas extremas; la codificación incom- pleta o fallida del evento, la pérdida de la memoria por el simple paso del tiempo y los recuerdos distorsionados. Sin embargo, siguen siendo una fuente importantísima de información para el investigador.41
Zammuner y Frijda42se plantearon la posibilidad de que existie- ran discrepancias entre las emociones que se sienten y las que uno comparte haber sentido con otras personas; es decir, cuando se com- parte o se reporta lo que se sintió, se hace diciendo exactamente lo que se sintió, empleando las mismas palabras, o se utilizan etiquetas o palabras emocionales ligeramente o muy diferentes a las inicial- mente sentidas. La discrepancia potencial —negación, disminución, agrandamiento— entre lo que se siente y lo que se comunica pue- de deberse a varias razones: a) existen normas socialmente basadas que definen la deseabilidad y propiedad —social y contextual— de su manifestación, comunicación, etcétera;43b) pueden ser resultado de la habilidad que se tenga en las competencias emocionales;4 4c) dis- tintividad o prominencia de los diferentes aspectos de la estructura emocional a los que se está accediendo o poniendo atención;4 5d) cuá- les etiquetas tienen las implicaciones (sociales y personales) más favo- rables o menos desfavorables;4 6e) diferencias sexuales: en general, las mujeres son más expresivas.47
EXPERIMENTOS DE LABORATORIO
En el sentido estricto, los experimentos de laboratorio para la investi- gación de las emociones son más frecuentes cuando el abordaje se re- fiere a los aspectos fisiológicos de la emoción que, como ya se señaló, no se tratarán en esta ocasión. Sin embargo, dentro de la psicología social en general, y en el estudio de las emociones en particular, los experimentos de laboratorio se llaman así porque los sujetos asisten a un lugar especial, por lo general un escenario académico o de inves- tigación, donde se someten a una serie de estimulaciones y se les regis- tran una serie de respuestas. La estimulación puede consistir en ver diapositivas, escenas de películas, describir incidentes críticos, recor- d a r, revivir o imaginar eventos o situaciones emocionales, jugar un papel, leer historietas o viñetas, entre otras, después de lo cual se les
pide por lo general que respondan de acuerdo a alguna de las técnicas de autoreporte, qué fue lo que sintieron, hicieron, harían, etcétera.
Independientemente de lo antes señalado, algunos autores pre- fieren los métodos experimentales tradicionales, y llevan a cabo ex- p erimentos de laboratorio con humanos.48
Entre los investigadores que han preferido el presentar diapositi- vas o películas en las que se ven situaciones o eventos emocionales, ante los cuales los sujetos habrán de responder, están los siguientes: Ekman, Friesen y Ancoli,4 9K i n g ,5 0Kring y Gordon,5 1Lang, Bradley y Cuthbert.52
La memoria autobiográfica es un tipo específico de memoria epi- sódica que se refiere al recuerdo de experiencias que el sujeto ha te- nido en su vida y que se supone son importantes; conforman lo que D a v i s5 3denomina la historia personal; las memorias de los eventos se pueden conceptualizar como representaciones internas que incluyen una gran constelación de descriptores de los eventos: sentimientos, atributos, propiedades, y secuencias causales de escenas, y se ha visto que cuando se le pide a alguien que recuerde experiencias pasadas de su vida, la mayoría de las experiencias que se recuerdan son de natu- raleza emocional.5 4Esto ha contribuido a la utilización de la técnica de recordar situaciones o eventos emocionales para estudiar emo- ciones particulares. Por lo general, se le pide a los sujetos que des- criban de manera breve una experiencia, situación o evento en la que hayan sentido una emoción en particular, y posteriormente se les hacen preguntas más o menos específicas respecto a dicha situa- ción o evento.
Los modelos asociativos5 5describen a las emociones como inter- construidas dentro de una red semántica de asociaciones con pensa- mientos, imágenes, experiencias emocionales previas, y elementos de la respuesta emocional en sí misma, por lo que se puede solicitar a los sujetos que recuerden eventos, que revivan emociones pasadas, o que reporten lo que se les viene a la mente cuando se enfrentan a un concepto o palabra emocional.5 6Pensar en eventos asociados a las emociones permite “re-evocar” la emoción puesto que los nodos emo- cionales se conectan con aspectos múltiples de la respuesta emocional, así como con los recuerdos de los eventos que se han asociado a esas emociones, de acuerdo con los modelos jerárquicos de redes de emo-
c i o n e s .5 7Todas son técnicas descriptivas que permiten que el sujeto esté cerca del fenómeno de interés.58
S h a r p s t e e n5 9señala que cuando los sujetos tienen que percibir o recordar episodios emocionales de celos, no necesariamente son las propiedades de la situación las que guían las respuestas de los indi- viduos, sino sus ideas o prototipos relacionados con esas situaciones. Se reportan resultados semejantes cuando se usan las técnicas de si- mulación de predicamentos o eventos propiciadores de emociones y cuando se le pide a los sujetos que recuerden incidentes críticos du- rante los cuales hayan sentido la emoción en particular.60
La técnica de reconstruir, recordar o describir situaciones o eventos emocionales típicos, propios o de otros, llamada técnica del inciden- te crítico por Tesser y Collins,61ha sido utilizada por investigadores como: Davis,6 2M i k u l i n c e r, Bizman y Aizenberg,6 3S c h e r e r, Wa l l b o t t y Summerfield,64Sharpsteen,65Smith,66Wallbott y Scherer,67Wei- ner, Russell y Lerman,68Zammuner y Frijda.69
Entre los investigadores que han utilizado la técnica de imaginarse experiencias emocionales de protagonistas de historias, o conversa- ciones entre el protagonista y otra persona, están: Bryson y We h- m e y e r,7 0Buss, Larsen, Westen y Semmelroth,7 1Buunk, Angleitner, Oubaid y Buss,7 2DeSteno y Salovey,7 3Ellsworth y Smith,74 G r e e n- berg y Pyszczynski,7 5H u p k a ,7 6I z a r d ,7 7Levenson, Ekman y Friesen,78 Plutchick,79Smith y Ellsworth,80y Zammuner y Frijda.81
JUGAR PAPELES
Esta técnica consiste principalmente en ponerse en el lugar del otro. Ese otro por lo general es el protagonista de los personajes que se pre- sentan en una diapositiva, escena de película, en las situaciones o eventos imaginados, incidente crítico, historia o viñeta. Esta técnica permite dos cuestiones: a) alejar de la situación al sujeto, en el senti- do de que al ponerse en el lugar del otro puede pensar o sentir que lo que diga o responda no necesariamente representa su punto de vista, y b) le permite al sujeto representar el síndrome emocional82corres- pondiente, y a través del proceso de identificación,83proporcionará la información solicitada por el investigador. Entre los investigadores que han empleado esta técnica están: Bers y Rod i n ,8 4Greenberg y
P y s z c z y n s k i ,8 5H u p k a ,8 6Hupka y Eshet,8 7K i n g ,8 8Lewis y Saarni,8 9 Rippere,90Roseman,91Smith,92y Zammuner y Frijda.93
VIÑETAS O HISTORIAS
La técnica de las viñetas o historias descansa en ciertos supuestos y hallazgos que se describen a continuación. Se pone especial énfasis en esta técnica en virtud de que será empleada en el desarrollo del pre- sente trabajo, y por ello se desea justificar de la manera más amplia posible su utilidad. Por lo tanto, esta sección será un poco más exten- sa que las anteriores.
En 1999, Oatley establece la relación que existe entre la ficción y la simulación, puesto que la ficción puede explicarse a través del proceso cognoscitivo común de la inferencia a partir de evidencia in- completa, y que tanto la ficción como la comprensión verídica se ba- san en una construcción esquemática de las situaciones. La psicología m oderna como ciencia se ha aliado con un solo tipo de verdad: la verdad como correspondencia empírica, verdad que es necesaria pero no suficiente, sin embargo, la psicología, para realmente serlo, debe considerar otros dos tipos de verdad: la verdad como coherencia den- tro de estructuras complejas, y la verdad como relevancia personal. B r u n n e r9 4argumentó que la narrativa es el modo de pensar en el que los seres humanos con metas conciben planes que se enfrentan con vicisitudes que provocan emociones, y Oatley agrega que la narra- tiva ficción es aquel modo de pensamiento acerca de lo que es posi- ble para los seres humanos, en la que los protagonistas al encontrarse con estas vicisitudes, experimentan emociones. Una narrativa ficción típica está basada en el siguiente esquema: agente con metas y un plan que típicamente involucra a otros agentes ’ vicisitud ’ emoción.
O a t l e y9 5plantea que la ficción es un tipo de simulación que sirve como una forma de verdad de coherencia y puede servir como una verdad personal y dar lugar a la comprensión o entendimiento —in-
sight. Además, tiene otra función, proporciona maneras de enfrentar
las intensas emociones que pueden producir las adversidades sociales. Las emociones son importantes en la ficción porque surgen de las vicisitudes de la vida, producidas por acciones cuyos resultados
son impredecibles, monopolizan la atención y hacen que el sujeto se concentre en esos aspectos: pueden también señalar metas y preocu- paciones de las que el individuo no se daba cuenta. Existen diversas maneras en las que la ficción puede provocar estados emocionales:96 resaltar y d e f a m i l i a r i z a r.9 7Es decir, ciertas frases o pasajes pueden parecerle nuevos al sujeto, y aunque hagan referencia a algo familiar, capturan la atención del lector y lo pueden llevar a ver las cosas de manera diferente.
Entre los métodos que demuestran que cuando los individuos leen algo ocurren emociones específicas, está el de la retrospección autoin- ducida desarrollada por Larsen y Seilman,9 8quienes demostraron que las memorias evocadas señalaban compromisos personales de los lec- tores con los argumentos de la historia, y con las emociones. En otro estudio, Oatley9 9encontró que los cuentos cortos por lo general pro- ducen emociones en los lectores, razón por la cual muchos investi- gadores ahora emplean esta técnica o derivaciones de la misma en los diferentes experimentos de laboratorio que llevan a cabo. Se han iden- tificado por lo menos tres procesos psicológicos distintos que llevan al lector a experimentar emociones específicas en las obras de ficción: a) I d e n t i f i c a c i ó n: cuando se lee una historia, la trama se convierte en el procesador de la planeación. El sujeto tiende a identifi- carse con el protagonista, adopta sus metas y planes. De esta manera, el lector experimenta las emociones como eventos, y los resultados de las acciones se evalúan en relación a las metas del protagonista. Lo más extraordinario es que aunque las me- tas y los planes son simulados —del protagonista—, las emo- ciones no lo son, son del lector mismo.
b) E m p a t í a: el escritor ofrece patrones de eventos del tipo que causan emociones a partir de los cuales el lector atribuye emo- ciones a los personajes de la historia y experimenta emociones empáticas hacia estos personajes.
c ) Memoria autobiográfica: una de las funciones de la ficción na- rrativa es permitir revivir memorias emocionales del pasado autobiográfico, que pudieron haber sido en un momento da- do demasiado traumáticas, de manera tal que no se reconoce su significado, o que al haberse distanciado de esas experien-
cias emocionales se pudieron haber llegado a suprimir. La na- rrativa permite que estas emociones puedan entenderse y asi- milarse mediante la lectura.
A pesar de lo señalado, algunos investigadores consideran que las vi- ñetas no son técnicas idóneas de investigación porque la diferencia entre la vida real y aquéllas es grande,1 0 0y porque a veces son perfec- tamente inductoras de lo que anda buscando el autor.101
Las viñetas consisten en pequeñas historias o cuentos de situacio- nes o eventos emocionales que se les presentan a los sujetos, a quienes después se les puede pedir que se pongan en lugar del protagonista o alguno de los personajes que allí aparecen. Se les interroga poste- riormente sobre lo que los sujetos investigados creen que sentía el protagonista o alguno de los personajes: con qué intensidad, por qué, cuándo, dónde y cómo.
Entre los investigadores que han empleado esta técnica se encuen- tran: Bers y Rod i n ,1 0 2H u p k a ,1 0 3Hupka y Eshet,1 0 4K i n g ,1 0 5R o s e- man,106Smith,107Zammuner y Frijda.108
Medición alternativa de las emociones de celos y envidia
En la presente investigación se plantea como necesidad el medir las emociones de celos y de envidia de manera diferente a la tradicional- mente empleada, ya que los sujetos tienden a responder cuando se les pregunta de manera directa sobre ellas, disfrazando o negando sentir- las. Es decir, la autora considera que existen razones suficientes que fundamentan esta necesidad, y se presentan a continuación.
Se sienten celos cuando se está inseguro de la relación;1 0 9a menor satisfacción con la relación, más celos;1 1 0a mayor infidelidad —ima- ginada o real— más celos proyectivos.111
Los celos reflejan que la persona es infantil, inmadura, insegura, tiene miedo a ser comparada con otros —en cualquier sentido—, que no se puede sostener por sí misma, tiene mala imagen de sí misma y que, por lo tanto, requiere que otros le aseguren que está bien o en lo correcto, para poderse sentir bien.112
En la cultura occidental, las emociones de resentimiento llama- das de mala voluntad,1 1 3como la envidia y los celos, son vistas como
de muy mal gusto; a las personas no les gusta reconocer que las expe- rimenta, aunque las sienta, por lo menos de vez en cuando.
Ta y l o r1 1 4trata a los celos y a la envidia como vicios, concentrán- dose en su aspecto central: sus pensamientos y deseos constitutivos