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Chapter 5 Evaluation of Diagnosis Framework

5.4 Scenario 1 – Size Increase

casos no existe negociación alguna, al menos de forma pública. En todo caso, y como primera conclusión, en tres de cada cuatro conflictos hay abiertos espacios de negociación, un porcentaje que se mantiene invariable en los últimos años. Como nota negativa, y como se muestra al final del capítulo, la “temperatura de las negociaciones de paz” en el año 2007 ha sido inferior a la de los tres años precedentes.

Como es habitual, la mayoría de las negociaciones han tenido dificultades, y un número bastante significativo ha ido mal. En relación al año anterior, sin embargo, han aumentado los casos donde se explora abrir nego- ciaciones, ya sea con nuevos grupos armados, con algu- nos de los grupos históricos existentes en un país, o con alguna de sus disidencias más recientes.

África

La nota positiva más destacada del continente africano fue el acuerdo logrado en Côte d’Ivoire, para implemen- tar lo firmado en el Acuerdo de Linas-Marcoussis, que podría poner fin a un conflicto que ha durado cuatro años. En cuanto a aspectos negativos, es de

señalar la gran cantidad de escisiones que se produjeron en muchos grupos armados que estaban en proceso de negociación. Como novedad respecto a años anteriores, hay que mencionar la intensa actividad diplomática de Libia, que se ha convertido en uno de los principales países facilitado- res del continente, y el inicio de conversa- ciones entre Marruecos y el Frente POLISA- RIO para la resolución del conflicto del Sáhara Occidental.

a) África Austral

En Angola (Cabinda), aunque a principios del año se procedió a la desmovilización de antiguos combatien-

tes del grupo armado de oposición FLEC, se produjeron disidencias en el seno de este grupo, que no se desmo- vilizaron, así como en el interior del Foro Cabindés para el Diálogo (FCD), que firmó un acuerdo de paz con el gobierno en agosto del 2006. Varios miembros del FCD obtuvieron puestos gubernamentales en cumplimiento del acuerdo de paz firmado entonces. El líder del FLEC que no se desarmó, pidió la intermediación del líder del principal partido de oposición angoleño, UNITA, para que actuara de facilitador con el gobierno angoleño, con el propósito de reunirse de manera informal en París y explorar una negociación.

b) África Occidental

Después de casi cinco años de conflicto, en el mes de marzo se logró firmar en la capital de Burkina Faso un acuerdo de paz entre las Forces Nouvelles (FN) y el gobierno de Côte d’Ivoire (acuerdo de Ouagadougou). Se acordó la creación de un nuevo gobierno de transi- ción con un reparto equitativo del poder en el que el líder de las milicias progubernamentales fue nombrado Embajador para la Reconciliación y la Paz, y el líder de las FN, Primer Ministro. También se creó un mando militar conjunto para unificar a las FFAA y las FN, un calendario para los proce- sos de desarme, registro de votantes y cele- bración de elecciones, además de acordar la desaparición de la zona de seguridad con- trolada por la ONUCI y los militares france- ses allí destacados, que dividía el norte del sur del país. El Banco Mundial concedió un crédito de 120 millones de dólares para la reconstrucción del país, incluyendo la rein- tegración de los combatientes. No obstante, se produ- jeron numerosos retrasos en el proceso de desmoviliza- ción y desarme de los antiguos combatientes. Otro grupo en activo, el Frente de Liberación de Vavoua, se ofreció también a entregar sus armas. Finalmente, los extranjeros residentes procedentes de la ECOWAS (un cuarto de la población del país), recuperaron el dere-

Tabla 3.1. Situación de las negociaciones al finalizar 2007

Bien (4 ) Con dificultades (16) Mal (12) En exploración (7) Resueltas (1)

Filipinas (MNLF) Burundi (FNL) Armenia-Azerbaiyán Afganistán Côte d’Ivoire

India (NSCN-IM) Colombia (ELN) Colombia (AUC) Angola (FLEC)

India-Pakistán Chad Filipinas (NPA) Etiopía (Ogadén)

R. Centroafricana Chipre Georgia (Abjasia) Myanmar (CNF)

Filipinas (MILF) Georgia (Osetia Sur) Myanmar (NLD)

India (ULFA) Iraq Níger (MNJ)

Israel-Palestina Serbia (Kosovo) Tailandia (Sur)

Malí Myanmar (KNU)

Nepal (Terai) Pakistán

Nigeria (Delta) Somalia

Indonesia (Papúa Occidental) Sri Lanka

RD Congo Sudán (Darfur)

Sáhara Occidental – Marruecos Senegal (Casamance) Uganda

Yemen

(En cursiva se señalan los conflictos no resueltos y que no están en fase de lucha armada o que al finalizar el año no pueden catalogarse como “conflictos armados”).

En 2007 destacó

la intensa actividad

diplomática de Libia,

que se ha convertido

en uno de los

principales países

facilitadores del

continente

cho a la libre circulación, y se suprimió cualquier refe- rencia al origen étnico en todos los documentos admi- nistrativos.

A mediados de febrero el Gobierno de Malíy el grupo armado tuareg Alianza Democrática para el Cambio (ADC) acordaron comenzar con la implementación del acuerdo de paz para la región de Kidal (noreste) firma- do en 2006. El acuerdo fijó un calendario para el des- arme de los grupos rebeldes, que se calcula tienen alre- dedor de 3.000 efectivos. En marzo de 2007 hicieron la primera entrega de armas, a través del embajador de Argelia. Sin embargo, una escisión de este grupo, auto- denominada 23 de Mayo o ATNM, anunció a mediados de año la formación de una alianza tuareg entre Níger y Malí con objetivos y demandas comunes.

En Níger, el gobierno continuó sin reconocer al Movi- miento Nigerino por la Justicia (MNJ) como un grupo armado de oposición con quien poder negociar, califi- cándolo como traficante de armas y drogas, y a pesar de las peticiones de sectores de su propio gobierno y de la sociedad civil. En varias ocasiones, el MNJ manifes- tó estar abierto al diálogo con el gobierno. Grupos Tua- reg de Malí y Níger crearon la alianza ATNM, con obje- tivos y demandas comunes. En septiembre, el Presidente del gobierno pidió apoyo a Libia para devol- ver la seguridad al norte del país, lo que podría posibi- litar que Libia ejerciera finalmente una tarea de facili- tación para abrir un diálogo con el MNJ, grupo que amenazó con atacar a las compañías francesas y chinas que explotan el uranio de la región, al no beneficiar a la población tuareg.

Con relación al conflicto que afecta a Nigeria (Delta del Níger), durante el año continuaron las luchas entre diferentes milicias para hacerse con el control del con- trabando de los recursos petrolíferos de la región, así como los secuestros de empleados de las compañías petrolíferas. Después de las elecciones del mes de abril, el Presidente nombró a Goodluck Jonathan, de la etnia Ijaw, como nuevo Vicepresidente, en un gesto de confianza para la resolución del conflicto. Un presun- to líder del Movimiento por la Emancipación del Delta del Níger (MEND) fue puesto en libertad, y dicho gru- po realizó una tregua de cuatro meses para adelantar diálogos con el gobierno, pero sin éxito debido a la continuación de los combates y a la detención de su portavoz. A pesar de ello, otras siete organizaciones del estado de Rivers renunciaron a la violencia y pidie- ron perdón a la población y a las autoridades. Poste- riormente, otras 25 milicias se unieron para iniciar una negociación. El gobierno manifestó estar elabo- rando una “hoja de ruta” para solucionar el conflicto, que incluía elementos clave como la identificación de las diferentes disputas étnicas de las milicias activas en la región, la concreción de un acuerdo de paz global entre el Gobierno y los grupos étnicos y el inicio del proceso de desarme y desmovilización de las milicias. También se comprometió a multiplicar las inversiones en la región. Al finalizar el año, el Vicepresidente, Goo- dluck Jonathan, asistió a la firma de un acuerdo de paz entre el Gobierno del estado de Bayelsa, las com- pañías petroleras y varios grupos militantes de la re- gión. No obstante, diversos miembros del grupo arma- do MEND calificaron la reunión como una farsa. Con

este acuerdo se espera que las compañías petroleras puedan volver a operar de forma segura en el estado de Bayelsa. A partir de ahora todos los actos en contra de las empresas extractoras serán vistos como actos cri- minales, según palabras del Gobernador del estado. Finalmente, es de destacar que en la región de Casa- mance, en Senegal, murió el máximo dirigente del MFDC, grupo que sufrió una importante escisión duran- te el año, por lo que no se pudo completar del todo el acuerdo de paz firmado a finales de 2004.

c) Cuerno de África

En Etiopía (Ogadén), el Ogaden National Liberation Front (ONLF) hizo un llamamiento para una mediación internacional que ayudara a abrir negociaciones con el gobierno etíope, en unos momentos donde la crisis humanitaria de la región adquiría grandes proporcio- nes. En ocasiones anteriores ya había sugerido que fue- ra EEUU quien ejerciera ese rol. El ONLF anunció el cese temporal de todas las operaciones militares con- tra el ejército etíope durante el despliegue de la misión de Naciones Unidas que intervenía para paliar la situa- ción humanitaria de la región.

Respecto a la permanente crisis de Somalia, es de des- tacar que la intervención militar de Etiopía en apoyo al Gobierno Federal de Transición (GFT) supuso la derrota de las milicias de la Unión de Tribunales Islámicos (UTI), hecho que incrementó la violencia en varias regiones, especialmente en la capital. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la resolu- ción 1744 que permitía el despliegue de una fuerza de paz de la UA (AMISOM) por un periodo inicial de seis meses. La Conferencia de Reconciliación(NGRC), que se pospuso en numerosas ocasiones, se celebró final- mente en agosto, pero sin la participación de la UTI, que celebró su propia conferencia en Eritrea, creando la Alianza para la Liberación de Somalia. A mediados de septiembre, diversos líderes somalíes que formaban parte del GFT se reunieron en Arabia Saudita, bajo la

facilitación del rey Abdullah,alcanzando un acuerdo de

reconciliación por el que se comprometían a reempla- zar a las tropas etíopes que estaban dando apoyo al GFT, por una misión compuesta por tropas árabes y africanas bajo los auspicios de Naciones Unidas, aun- que no hubo unanimidad en el Consejo de Seguridad sobre la composición de dicha misión. Uganda, por su parte,anunció en octubre que estaba facilitando con-

versaciones de pazentre el Presidente del GFT, Abdu-

llah Yusuf, y la oposición en el país, incluyendo todos los grupos armados y la UTI reunida en Asmara, con el objetivo de alcanzar un proceso de reconciliación y estabilidad en el país. En los últimos meses del año, se produjeron numerosos e importantes cambios en el GFT, especialmente la dimisión del Primer Ministro, Ali Mohamed Gedi, por lo que continuó la inestabilidad del país, a pesar de los diferentes esfuerzos de facilitación. Con relación a Sudán (Darfur), las continuas divisiones entre los grupos armados dificultó el inicio de unas negociaciones, tal como ocurriera en el año anterior. Líderes de varios grupos realizaron reuniones en Trípo- li (Libia) y Arusha (Tanzania) para consensuar posicio-

nes de cara a una posterior negociación con el gobier- no sudanés, pues todas las organizaciones que inten- taban facilitar un diálogo manifestaron que éste no sería posible sin que los grupos se unificaran o presen- taran un programa conjunto. El gobierno sudanés aceptó finalmente el despliegue de una fuerza híbrida ONU-UA en la región, después de haberse opuesto a ella durante mucho tiempo, pero poniendo numerosos obstáculos que podrían hacerla muy poco operativa. Gran parte de los grupos armados aceptaron una hoja de ruta diseñada conjuntamente por la UA y la ONU. En paralelo, cinco grupos rebeldes se reunificaron bajo el nombre de Frente Unido para la Liberación y el Des-

arrollo(UFDL, por sus siglas en inglés), manifestando

su interés en participar en las conversaciones de Arus- ha, aunque varios grupos armados solicitaron que las negociaciones no se realizaran en Libia, al considerar que no era un país neutral. En noviembre, seis faccio- nes del SLA y otros dos grupos armados de oposición reunidos en Juba (capital del sur de Sudán) firmaron

un acuerdo de unificacióncon la finalidad de mostrar

una posición conjunta ante el Gobierno sudanés en las próximas negociaciones de paz, aunque la principal facción del SLA al-Nur se negó a participar en dichas conversaciones.

d) Grandes Lagos y África Central

Después del acuerdo de alto al fuego firmado en sep- tiembre de 2006 en Burundientre el gobierno y las Fuerzas Nacionales de Liberación (FNL), a principios del año empezó a funcionar el Mecanismo Conjunto de Verificación y Seguimiento del acuerdo (MCVS), aun-

que meses después las FNL se retiraron de dicho meca- nismo al considerar que las FFAA de Burundi no habí- an salido de las zonas controladas por ellas. Se produ- jeron serias divisiones en el seno de las FNL, entre sectores partidarios de la negociación y grupos contra- rios a la misma, que acabaron enfrentándose entre sí. El sector oficial de las FNL pidió un cambio en la mediación, acusando a Sudáfrica de no ser neutral, por lo que a finales de año existía una doble facilitación, la de Sudáfrica y la de Tanzania. La creación de la Comi- sión para la Verdad y la Reconciliación generó serias tensiones políticas y sociales. Al finalizar el año, el gobierno de Burundi lanzó un ultimátum a los integran- tes de las FNL controladas por Agathon Rwasa, líder histórico de las FNL que vio cuestionado su liderazgo a lo largo del año.

Con relación al conflicto del Chad, en los primeros días de enero el Presidente del país, Idriss Déby, y el líder del grupo armado de oposición FUC liderado por Mahamat Nour, alcanzaron un acuerdo de paz en Trí- poli bajo la facilitación del Presidente libio, Muammar al-Gaddafi. El FUC, no obstante, sufrió varias escisio- nes. Mahamat Nour fue nombrado nuevo Ministro de Defensa, aunque a finales de año fue expulsado del gobierno, lo que supuso la ruptura del acuerdo de paz. Desde los inicios del año, el gobierno chadiano mani- festó que no aceptaría una misión de mantenimiento de la paz de carácter militar que vigilara su frontera con Sudán, sino una misión de carácter civil compues- ta por gendarmes y policías. El despliegue de la misión no pudo hacerse efectivo ante la inseguridad y hostili- dad hacia ella que se fue creando a lo largo de los meses, y por la lentitud de la UE en decidir sus aporta-

Gráfico 3.1. El proceso de paz en Burundi

Gobierno de Burundi (P. Nkurunziza) Equipo Negociador (S. Ntacobamaze) (E. Ndayishimiye)

MCVS:Burundi, Sudáfrica, Tanzania, Uganda, ONU, FNL, gobierno de Burundi

RESG (Youssef Mahmoud)

Tanzania

Iniciativa Regional de Paz para Burundi (presidida por Uganda)

ONUB BINUB ONU Repres. (M. Bah) UA Sudáfrica (C. Nqakula) (K. Mamabulo) FNL (A. Rawasa) (J.B. Ndayishimiye) (Pasteur Habimana) FNL de J.B. Sindayigaya El espacio de intermediación

ciones logísticas y de personal. El Presidente sudanés, Omar Hassan al-Bashir, y su contraparte chadiana, Idriss Déby, alcanzaron un acuerdo de paz y reconci- liación para poner fin a la tensión entre los dos países bajo los auspicios del monarca saudita Abdullah Bin Abdul-Aziz, aunque a finales de año se reanudaron las tensiones entre ambos países. Además, el ex Presiden- te chadiano Goukouni Weddeye se ofreció para mediar con los grupos armados, y el Gobierno de Gabón, por su parte, se ofreció también para facilitar nuevos diá- logos. A finales de octubre, el Gobierno y los cuatro principales grupos armados de oposición del este del país alcanzaron un acuerdo de paz bajo la facilitación del líder libio, Muammar al-Gaddafi en Trípoli. Un mes después, sin embargo, dos de los cuatro grupos rom- pieron con el acuerdo y se reanudaron las hostilidades. También surgieron problemas para la reintegración de combatientes de los grupos que firmaron acuerdos de paz, y los gobiernos de Chad y Sudán volvieron a acu- sarse de apoyar a los grupos armados de ambos países que desestabilizan la región.

En la R. Centroafricana, a principios de febrero el Gobierno y el líder rebelde de una facción del UFDR, Abdoulaye Miskine, alcanzaron un acuerdo de paz en Syrte (Libia) bajo la mediación del Presidente libio, Muammar al-Gaddafi. El antiguo Ministro A. Ringui Le Gaillard, que lideraba otro movimiento rebelde contra el Presidente François Bozizé, el APRD, activo en el noroeste del país, anunció que también se sumaría al acuerdo de paz, aunque después exigió que las nego- ciaciones se hicieran en Gabón; en diciembre, no obs- tante, se sumó al diálogo. En abril, la otra facción del UFDR liderada por Damane Zakaria también alcanzó un acuerdo de paz con el Gobierno. El depuesto Presiden- te Ange Felix Patassé, exiliado en Togo, solicitó igual- mente la celebración de conversaciones de paz con el actual Presidente. A mediados de abril, la R. Centroa- fricana y Sudán acordaron normalizar las relaciones bilaterales, y en septiembre, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 1778 por la que daba luz verde a la creación de una misión de mantenimiento de la paz liderada por la UE para actuar en la frontera entre la R. Centroafricana y Chad.

Respecto a la cambiante situación del conflicto de RD Congo, que afecta a las provincias de los Kivus y en cierta medida al distrito de Ituri, es de señalar que aunque el general disidente Laurent Nkunda que diri- ge el Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) firmó a principios de año un acuerdo de paz, con la mediación de Rwanda, prosiguieron los enfren- tamientos con dicho grupo, por lo que algunos de sus miembros se desmovilizaron, aunque otros continua- ron luchando. A lo largo del año también continuaron las incursiones armadas del grupo hutu ruandés FDLR, lo que motivó que los gobiernos de RD Congo y Rwan- da alcanzaran un acuerdo a finales de año para perse- guir y desarmar a este grupo. Como aspecto positivo, es de mencionar que durante el año se desmovilizaron más de 4.500 milicianos de tres grupos que actuaban en el distrito de Ituri: FNI, FRPI y MRC. En diciembre finalmente, el Gobierno de RD Congo hizo un llama- miento para celebrar en Goma, a principios del 2008, una conferencia de paz en la que pudieran participar todos los actores armados, políticos, económicos y

sociales de la región de los Kivus, para poner fin a la violencia.

En Uganda, la inculpación de los principales responsa- bles del LRA por la Corte Penal Internacional (CPI) con- tinuó siendo uno de los principales obstáculos para el alcance de un acuerdo de paz. El líder del LRA amena- zó con abandonar las negociaciones si no se cambiaba

al equipo mediador y la sede de las negociaciones(sur

del Sudán), y propuso trasladarlas a Kenya. El Enviado Especial de la ONU, y antiguo Presidente mozambique- ño, Joaquim Chissano, se reunió en la selva congolesa con el líder del LRA, Joseph Kony, y las partes se dieron un tiempo para diseñar un sistema de justicia alternati- va basado en métodos tradicionales para perseguir los crímenes cometidos en la región norte del país. A fina- les de año, una delegación del LRA encabezada por el jefe negociador, Martin Ojul, consiguió que el Gobierno aceptara por primera vez en la historia del grupo rebel- de una visita de cortesía en Kampala con el presidente ugandés. El LRA sufrió escisiones y deserciones, con riesgo de desintegrarse, especialmente tras la confir- mación de la muerte de Vincent Otti, artífice del proce- so de negociación con el Gobierno ugandés.

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