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Chapter 5 Evaluation of Diagnosis Framework

5.6 Scenario 3 – Workload Change

al pueblo

Bangsamoro, aunque

descartando de

antemano la

posibilidad de

la independencia

incondicionalmente y que podrían reanudarse si se cumplían determinados requisitos. La Presidenta fili- pina ofreció a mediados de septiembre una amnistía a los combatientes del NPA que quisieran dejar las ar- mas y reintegrarse a la vida política. El NPA, a través de su referente político NDF, por su parte, insistió en sus condiciones tradicionales para reanudar las nego- ciaciones, entre las que figura su salida de las listas terroristas, la indemnización a las víctimas de la dic- tadura del ex Presidente Marcos, y la retirada de las tropas estadounidenses. Por el impacto que tuvo en la opinión pública y de cara a posibles negociaciones futuras, es de destacar que el Relator Especial de Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias y arbitrarias, Philip Alston, hizo público un informe en el que señalaba que los militares, en el marco de la estrategia contrainsurgente contra el gru- po armado de oposición NPA, eran en buena parte res- ponsables de las ejecuciones extrajudiciales cometi- das en los últimos seis años.

En Indonesia (Papúa Occidental), a mediados de

febrero los gobernadores de Papúa y Papúa Occidental firmaron un acuerdo de cooperación y escenificaron su reconciliación tras varios meses de tensiones vincula- das a la creación de esta última provincia. El acuerdo prevé el reconocimiento de Papúa Occidental, el envío de los recursos humanos y materiales desde Papúa a Papúa Occidental y el compromiso de gestionar con- juntamente algunas infraestructuras y los fondos públicos desembolsados por Yakarta. En septiembre, el gobierno de Vanuatu manifestó su satisfacción por la posibilidad de ofrecer a Papúa Occidental el estatus de observador en el Melanesian Spearhead Group (MSG), con el propósito de facilitar un diálogo con las autoridades indonesias. A principios de octubre, la West Papua Coalition for National Liberation (WPCNL), que incluye al grupo armado de oposición OPM, solicitó abrir negociaciones con el Gobierno indonesio, con supervisión internacional (posiblemen- te Finlandia) y discutir sobre el autogobierno de la región, la retirada de las tropas indonesias y el des- arrollo de la democracia.

En relación a los múltiples conflictos que afronta Myanmar, una facción encabezada por el general H. Maung, se escindió del grupo karen KNU y formó el KNU/KNLAPC, firmando un acuerdo de paz con la jun- ta militar. Respecto al conflicto con la comunidad Chin, es de señalar que se realizó un primer encuentro de dos días, en territorio birmano, entre representantes del Chin National Front (CNF) y de la junta militar bir- mana, con la mediación del reverendo Chawn Kio. En cambio, se suspendieron las negociaciones para un acuerdo de alto el fuego entre representantes de las FFAA e integrantes del grupo armado de oposición shan SSA, después de que ambas partes no lograran un acuerdo sobre el lugar en el que mantener un encuen- tro. China y Rusia vetaron el borrador de resolución sobre Myanmar presentada por EEUU ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en un intento de introducir el conflicto de Myanmar en la agenda del Consejo. El Secretario General de la ONU nombró a Ibrahim Gam- bari como su Consejero Especial en el país para la implementación de las resoluciones de la Asamblea General, así como para la cooperación con el gobierno

en el proceso de democratización. Gambari pudo reu- nirse con la Premio Nobel de la Paz y líder opositora Aung San Suu Kyi, líder de la Liga Nacional para la Democracia (NLD). En septiembre se produjeron masi- vas protestas ciudadanas que, encabezadas por miles de monjes budistas, tuvieron lugar en las principales ciudades del país, en lo que se denominó “revolución azafrán”, en referencia al color de la vestimenta de los monjes budistas. El Gobierno aceptó la visita del Rela- tor Especial de la ONU para los derechos humanos en ese país, Paulo Sergio Pinheiro, quien tenía prohibida la entrada al país desde 2003. Por su parte, Ibrahim Gambari instó al Gobierno de Vietnam a que prestara su apoyo para buscar una solución a la crisis política en Myanmar. Al finalizar el año, el Secretario General de la ONU creó un Grupo de Amigos del Secretario Gene- ral para Myanmar, formado por 14 países.

En Tailandia (Sur), finalmente, el Gobierno declaró

estar considerando la posibilidad de introducir determi- nados elementos de la Sharia en las tres provincias meridionales de mayoría musulmana, así como una amnistía, como parte de su estrategia de gestión del conflicto en el sur del país. El Gobierno indonesio declaró haber aceptado la petición de su homólogo tai- landés de colaborar en la resolución del conflicto, aun- que continuaron las dificultades para identificar clara- mente a los líderes de los grupos que operan en la zona. Con todo, el Gobierno tailandés mantuvo contactos exploratorios con algunos miembros de la insurgencia en Ginebra y Estocolmo. También se constató una cre- ciente utilización de fuerzas paramilitares en el sur del país.

Europa

Los acontecimientos más destacados en la zona de Europa fueron la ruptura del proceso iniciado por el Gobierno español con ETA, el bloqueo permanente de las conversaciones sobre el futuro de Kosovo, y el rechazo del Gobierno turco a negociar con el PKK para resolver el conflicto del Kurdistán turco. No hubo nin- gún avance significativo o definitorio en los conflictos existentes en este espacio geográfico.

El contencioso entre Armenia y Azerbaiyánpor el encla- ve de Nagorno-Karabaj se tensó a lo largo del año en la medida en que Azerbaiyán aumentó de forma muy sig- nificativa su capacidad militar. Las negociaciones a tra- vés del marco de la OSCE, incluyendo una reunión de los dos Presidentes, no dieron ningún resultado y reci- bieron de nuevo el rechazo de Azerbaiyán, partidaria de que el conflicto sea gestionado por el Consejo de Segu- ridad. Los líderes de Nagorno-Karabaj reclamaron una participación directa en el proceso de resolución del conflicto, cuyo formato actual excluye a las autoridades del enclave en disputa. En la última reunión de la OSCE celebrada en diciembre, en Madrid, los ministros de Exteriores de los dos países analizaron propuestas de solución política redactados por sus respectivos gobiernos, sin la participación de los mediadores del Grupo de Minsk, cuyo documento de Principios Básicos ha sido cuestionado por las dos partes.

En cuanto a Chipre, en enero las autoridades turco-chi- priotas derribaron una polémica pasarela construida en 2005 en Nicosia, la capital dividida de la isla, y en marzo, el gobierno greco-chipriota demolió el muro de la calle Ledra del centro histórico de la capital. No obs- tante durante la primera mitad del año continuó el blo- queo político y la nula implementación de los acuerdos de 2006. En la segunda mitad del año, y como resulta- do de la presión internacional, se realizó un encuentro entre los líderes de las dos comunidades, aunque sin lograr acuerdos significativos. Una encuesta realizada por la UNFICYP, determinó que una solución federal al conflicto de Chipre era la propuesta que obtenía un res- paldo mayoritario en las dos comunidades. El Presiden- te greco-chipriota, Tassos Papadopoulos, presentó a la ONU una nueva propuesta de ocho puntos destinada a acelerar la implementación de los acuerdos de julio de 2006, que incluía la participación sustantiva de la sociedad civil.

En España, a mediados de año, ETA formalizó en un comunicado la ruptura del “alto al fuego permanente” que había declarado en marzo de 2006, pero que de facto quedó invalidado a finales de 2006 al explosionar un potente artefacto en un aparcamiento del aeropuer- to de Madrid, que causó dos víctimas mortales. El intento de llevar a cabo un proceso de paz que permi- tiera acabar con la actividad terrorista de este grupo y dejar en manos de la política normalizada la toma de decisiones sobre posibles cambios en la arquitectura política del País Vasco, quedó totalmente en suspenso a partir de nuevos atentados realizados por ETA duran- te el año, sin que al terminar el mismo se viera oportu- nidad alguna de reiniciar un proceso similar.

En relación al conflicto de Georgia por la región de Abjasia, y ante el estancamiento de las negociaciones, Georgia propuso actualizar y cambiar los mecanismos de negociación establecidos a principios de la década de los noventa, señalando también que se debía pasar a una siguiente fase, con un diálogo directo entre las par- tes, sin condiciones previas y que contemplara al menos el restablecimiento de la confianza. La UE pre- paró un paquete de medidas para promover la confian- za entre Georgia y Abjasia, y el Primer

Ministro georgiano, Zurab Noghaideli, pre- sentó ante el Consejo de Seguridad de la ONU una nueva propuesta para resolver el conflicto, aunque después el propio gobier- no manifestó que no necesitaba los conse- jos de la ONU. Georgia invitó a la UE a des- empeñar un papel importante en el proceso negociador y a involucrarse más en el terre- no, y Abjasia insistió en la retirada de las tropas georgianas del Alto Kodori antes de reanudar cualquier conversación. El país además sufrió una profunda crisis política a finales de año, que obligó a que el presiden-

te dimitiera al adelantar la fecha de las elecciones. El Ministro de Exteriores de la autoproclamada república de Abjasia, Sergei Shamba, afirmó además que Abjasia podría dejar de aceptar como mediadores en el conflic- to a cualquier país que reconozca la independencia de Kosovo y no la de Abjasia. En cuanto al conflicto por la región georgiana de Osetia del Sur, la Joint Control Commission (JCC) continuó paralizada como mecanis-

mo de pacificación, al considerar Georgia que servía a los intereses de Moscú y que su composición no era equilibrada. Georgia solicitó cambiar el mecanismo de negociación, pasando a una negociación directa entre las partes, aunque con la participación facilitadora de EEUU, la UE y Rusia. El Parlamento georgiano aprobó la Ley de Creación de las Condiciones Apropiadas para el Arreglo Pacífico en el Antiguo Distrito Autónomo de Osetia del Sur. Medios políticos y diplomáticos reitera- ron la conveniencia de reforzar las medidas de confian- za y potenciar los incentivos económicos para toda la región. La principal demanda de Osetia del Sur en la última sesión plenaria de la JCC fue el desarrollo de un acuerdo sobre el no uso de la fuerza.

En relación al futuro de Kosovo, durante el año se rea- lizaron varias rondas negociadoras, aunque ni serbios ni albanokosovares cambiaron sus posiciones favora- bles a la autonomía e independencia, respectivamente. En enero, el facilitador del proceso y Enviado Especial del Secretario General de la ONU, Martti Ahtisaari, envió al Secretario General un borrador de propuesta para el estatus de Kosovo, seguida de nuevas rondas negociadoras en febrero y marzo, mes en el que presen- tó al Consejo de Seguridad una propuesta definitiva. El Presidente serbio, Boris Tadic, propuso una autonomía para la provincia y un plazo de 20 años para la deter- minación de su estatus final, y en julio se produjo la primera reunión en la que responsables de Serbia y de Kosovo entablaban conversaciones directas desde junio de 1999. El Parlamento serbio aprobó por unanimidad una nueva Constitución que afirmaba la soberanía sobre Kosovo, pero el Enviado Especial de Naciones

Unidas recomendó una soberanía limitada,con conti-

nuación de presencia internacional y competencias parciales. Albania, por su parte, se mostró públicamen- te contraria a una acción unilateral por parte de Koso- vo. El principal partido de la oposición, el Partido Democrático de Kosovo (PDK), ganó las elecciones par- lamentarias celebradas en el territorio durante el mes de noviembre. El PDK, con su líder Hashim Thaci a la cabeza (ex comandante del grupo armado UCK), obtu- vo el 34% de los votos. El Consejo de Seguridad de la ONU, reunido el 19 de diciembre, no logró superar las divisiones existentes en su seno y no pudo abordar una postura común al respecto, incrementando las probabilidades de una salida de la crisis al margen del Consejo de Seguridad. Por otra parte, la UE mostró cada vez más disposición a aceptar un reco- nocimiento coordinado y progresivo de un Kosovo independiente bajo supervisión internacional sin necesidad de lograr una nueva resolución del Consejo de Seguridad. Finalmente, y en relación al Kurdistán tur- co, el líder del PKK, Abdullah Öcalan, lanzó a principios del año una propuesta de crea- ción de una comisión de verdad y justicia sobre el con- flicto kurdo con el fin de avanzar hacia la paz entre tur- cos y kurdos. El PKK realizó en junio una nueva oferta de alto al fuego bilateral al Gobierno, con el compromi- so explícito de no interferir en el proceso electoral, oferta que el Gobierno rechazó de nuevo. En las elec- ciones de julio, el partido kurdo DTP obtuvo representa- ción parlamentaria (24 escaños) por primera vez en la

A principios de año,

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