Chapter 5: Esms Under Gats
5.3 Situations: Hypothetical Examples
5.3.2 Scheduling Flexibility
Como eje temático principal de este informe se encuentra la narración, la cual se empieza a entender desde la perspectiva poética que describe Aristóteles, es decir, desde la mímesis de acciones y la mímesis de hombres presentadas secuencialmente produciendo de esta manera un discurso. Dicho discurso, que se denominará relato, ha de tener un acercamiento particular hacia la categoría de lo imaginario, pues, particularmente, en el texto narrativo la presencia de la ficción ha de ser un componente esencial.
En cuanto a la construcción imaginaria el relato de ficción implica la creación de mundos parecidos o no a la realidad efectiva pero, en cualquier caso, mundos alternativos al mundo objetivo, sustentados en la realidad (interna o externa) y cuya existencia hace posible el texto. (p.29) Garrido 1996.
De esta forma se pone en contexto la forma en la que la narración, implícita y explícitamente, se hace presente en cada una de las situaciones cotidianas, en cada interacción social que surge del encuentro diario entre los participantes de la escuela, por tal razón se pretende abordar el conceptos y los elementos de la narración enfocándolos de tal forma que la transversalidad entre escuela y casa sea una oportunidad académica que permita el reconocimiento del contexto de cada estudiante.
Ahora bien, la narración posibilita acceso a la producción literaria en dos vías, por una parte el autor controla su creación particular a partir del relato de hechos en los que
construye una realidad ficticia, y por otro el lector percibe dicha creación asociándola a los argumentos que se desprenden de su proceso de lectura, es decir, la narración ha de ser una forma de presentar una serie de sucesos desde la que el universo, que pretende recrear su autor, ha de ser entendida por el receptor basado en conceptos previos y en la descripción que realice el narrador de los hechos.
1.3.7. Elementos de la narración
Basado en Martínez (2011) se presentan a continuación cinco elementos básicos de la narración:
Narrador: Se presenta como la voz ficticia que se encarga de relatar la historia en determinado orden.
Personajes: Son todas aquellas personas o seres reales o imaginarios que aparecen en el texto narrativo. Generalmente uno es más importante de los otros y a este se le denomina personaje principal o protagonista, los demás son personajes secundarios. En estos recaen las acciones narrativas propuestas por el autor.
Tiempo: El tiempo establece el pasado, presente y futuro ordenando de esta forma los sucesos en secuencias.
Espacio: Se define como espacio físico el entorno en el que se desenvuelve la historia, es decir los lugares en donde se desarrollan las acciones.
Acción: La acción narrativa es la manera en la que se organiza en los acontecimientos que constituyen la historia. La estructura de la acción narrativa se fundamente en tres momentos: El inicio, que da cuenta del planteamiento global de la
historia, presentando a los personajes, ubicando al lector en tiempo y espacio y relatando el problema central; el nudo, que es el momento en el que se desarrolla en problema, se narran las formas empleadas para lograrlo y el desenlace, en donde se narra el resultado final.
1.3.8. La ficción como forma de representación
Para representar dicha creación se ha de emplear a la ficción como la forma de construcción imaginaria y como base de los planteamientos en los que se fundamenta el relato, es a partir de esta construcción que se hace posible ampliar las descripciones desde las que el autor pretende ubicar al lector en tanto los lugares, personajes y situaciones que hacen parte de este. Cada una de los momentos de la narración ha de ser descrito de tal forma que el lector pueda, sin desviarse, interpretar la intención del autor. No se trata de evitar la aparición de argumentos propios del receptor, sino de permitir que haya una doble vía que permita entender el propósito del texto en sí y analizarlo desde una mirada propia. Lo anterior resulta entonces, un proceso afortunado en tanto que, la construcción de una propia interpretación del texto narrativo, permite que se asocie el relato con el mundo real. Sin embargo, en contraposición a la anterior premisa se encuentra el siguiente argumento de Garrido (1996) “La ficción constituye, pues, una forma de representación gracias a la cual el autor plasma en el texto mundos que, globalmente considerados, no tienen consistencia en la realidad objetiva, ya que su existencia es puramente intencional” (p. 29), el cual, sin ser despreciado, ha de ser opuesto a lo que se buscó en el proceso de intervención pedagógica, pues es desde los
textos narrativos que se busca que los estudiantes problematicen su visión de mundo en tanto material potencial para la construcción de su propio texto.
1.3.9. La historieta como forma alternativa de narración
Se propone como estrategia didáctica, y teniendo en cuenta los contenidos estipulados para grado segundo, a la historieta desde su carácter es narrativo ya que esta relata una historia a través de secuencias temporales que permiten ubicar al lector. Dicha ubicación requiere una atención diferente por parte del receptor, pues a diferencia de una narración representada en forma de cuento, la historieta se muestra a partir de imágenes a veces acompañadas de textos o no sin dejar de tener sentido.
La historieta es “prosa” en el sentido de Sartre: cualquiera que fuera la relación entre texto escrito e imagen dibujada, en la historieta las palabras escritas siempre terminan por reducir la ambigüedad de las imágenes. Y al revés, en la historieta la imagen nunca deja de “ilustrar”, siempre en algún sentido, a la palabra escrita, o para el caso de las historietas “silenciosas” de ilustrar casualmente la ausencia de texto escrito. (p.10) Massota 1982.
De esta forma se pretende que la historieta como forma de narración cree en los niños una perspectiva diferente de recrear sus propios textos, desarrollando sus destrezas artísticas al darse cuenta de la variedad de hechos que se pueden contar a través de las imágenes. Así mismo, se cree un hábito lector que llame su atención, pues la transversalidad de la que se habla entre actividades escolares y actividades en casa, se logra al mostrar la variedad de textos que se encuentran disponibles y que no tienen una implicación “tediosa” para ellos.
1.3.10. Creación del hábito lector a través de las tiras cómicas
Buscando posibilidades de crear en los estudiantes un hábito lector, y teniendo en cuenta su edad, gustos y formas en las que centran su atención, se desarrolla la temática de las tiras cómicas como variedad de historieta corta que aporta diversión a sus lectores. Así mismo se promueve la creación de sus propias tiras cómicas a partir de circunstancias particulares basadas en las anécdotas y en relatos ficticios, logrando, de esta forma, desarrollar su pensamiento creativo.
Lo anterior se desarrolla partiendo del concepto de lectura que aportan Yubero Santiago y Larrañaga Elisa (2010) en su artículo “El valor de la lectura en relación con el comportamiento lector. Un estudio sobre los hábitos lectores y el estilo de vida en niños”:
La lectura se concibe como una actividad dinámica en la que el sujeto interacciona con un texto y pone en funcionamiento una serie de procesos cognitivos, que activarán los conocimientos previos que van a actuar como marco de referencia. En este sentido, la lectura se revela como un factor determinante en la configuración de la competencia lingüística y en los posteriores aprendizajes curriculares y sociales que tienen lugar a lo largo de la vida. (p.1).
Sin embargo, y siguiendo la línea del artículo en mención, es evidente que los niños leen pero no tienen interés por la lectura, ven en esta un simple instrumento obligatorio que hace parte del currículo escolar, lo que ocasiona que los estudiantes terminen su primaria con graves deficiencias lectoras y a su vez escriturales. Dicha problemática es la que se pretende atender, en este informe, desde los inicios de la
educación básica. Por tal razón se emplean estrategias que permitan el dinamismo que representa ver la lectura como un simple conglomerado de letras y se presenta a las tiras cómicas como opción de texto.
Se hace entonces necesario tener en cuenta el análisis cultural de la población intervenida para trabajar desde su constructo social la variedad de significaciones que conllevan las experiencias, costumbres y valores.