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Figure 5.3 Client/server authentication mechanism
5.3 Security Solutions
Los paramilitares incursionaron en el Valle del Cauca en 1999 y a los municipios de Pradera y Florida en el año 2000 e iniciaron en el 2004 su repliegue hacia las zonas de concentración establecidas en los acuerdos de desmovilización con el gobierno nacional58; sin embargo un año posterior a dicho hecho se reportó la presencia de algunos reductos del paramilitarismo en ambos municipios, incluyendo en sus repertorios el asesinato y la amenaza.
Los factores desencadenantes de la violencia en los municipios continúan y los efectos sobre la población civil se han multiplicado en este sector del Sur Oriente del Valle, desde el mes de mayo, fecha en que se emitió el Informe de Riesgo, las FARC y reductos de las Autodefensas, utilizando medios y métodos para generar terror, cometen asesinatos selectivos y amenazan de muerte a los habitantes
con el objeto de influenciar la población civil […] En otros hechos la
columna móvil Arturo Ruiz de las FARC ha continuado los hostigamientos a la fuerza pública en la zona rural y en los territorios de los resguardos indígenas (Defensoría del pueblo, 2004b).
En el documento de alerta temprana anteriormente enunciado, producido en el año 2004 -un mes anterior a la solicitud oficial de despeje- se avizoraba un contexto complejo debido a que confluían: el proceso de repliegue de las fuerzas paramilitares, la presencia de las FARC y el inicio del accionar de nuevos actores que surgen en el marco de la desmovilización del paramilitarismo.
58Respecto a la desmovilización del Bloque Calima véase: “Bloque calima se va de la guerra”. El tiempo,
132 El repliegue y salida del escenario de confrontación de los Paramilitares y en especial del denominado Bloque Calima de las Autodefensas Unidas de Colombia - específicamente el Comando la Buitrera- de los municipios de Pradera y Florida facilitó el reacomodamiento y retoma de los lugares que éstos habían copado por parte de las FARC-EP. Los cuales asumieron al parecer el objetivo de fortalecer su capacidad bélica sobre la Cordillera Central, región de importancia estratégica para ésta guerrilla, dicha situación fue también recogida por la institucionalidad desde donde se advirtió el incremento del accionar bélico de las FARC:
Luego de la desmovilización de las AUC en el año 2004, este conflicto se vio recrudecido por el ajuste de cuentas de parte de las FARC a la población resistente así como la toma de la zona por parte de las Fuerzas Militares; lo que ha conllevado a la inclusión en el conflicto de otros aspectos como la colocación de minas antipersonal, la intimidación y el boleteo de parte de los actores (Alcaldía Municipal de Pradera, 2012b).
La desmovilización de los grupos paramilitares y la reinserción de las FARC coincidieron temporalmente con el periodo inicial de la solicitud de despeje, este tiempo a su vez corresponde con un incremento del conflicto armado en el Valle del Cauca. Desde el punto de vista de las alertas tempranas éste incremento es correlacional con lo experimentado en los municipios de Pradera y Florida. Ambos casos refieren a fenómenos estrechamente ligados, en los cuales existe tanto una connotación local que incide en lo regional como a la inversa (Defensoría del Pueblo, 2004a).
Un ejemplo del incremento de la violencia en el Valle del Cauca durante el periodo 2004-2007 de acuerdo con la MOE (Misión de Observación Electoral, 2010) es el comportamiento de la confrontación por diadas entre gobierno-guerrilla, guerrilla- grupos paramilitares y gobierno-grupos paramilitares; especialmente la confrontación gobierno y guerrilla reportó un notorio aumento; igualmente se reportó una marcada tendencia descendente en las confrontaciones de las diadas gobierno-grupos paramilitares y grupos paramilitares-guerrilla a partir del año 2004 debido a la desmovilización de los paramilitares.
133 Gráfica N°2. Conflicto por diadas de disputa
Fuente: MOE, 2010
Como puede observarse en la gráfica anterior, tras desaparición de los grupos paramilitares se presenta un incremento de la confrontación entre las FF.MM y las FARC como reflejo del reacomodamiento y del surgimiento de una nueva dinámica de conflicto en ausencia de uno de los actores.
Las cifras específicas de las manifestaciones del conflicto armado para cada municipio, constituyen una importante forma de vislumbrar el fenómeno en el ámbito local, de acuerdo con los datos del Registro Único de Victimas (2015), estas manifestaciones se encuentran representadas en hechos victimizantes dentro de los cuales se incluye: actos terroristas, abandono o despojo de tierras, amenaza, delitos contra la integridad sexual, desaparición forzada, desplazamiento, homicidios, minas antipersonal, perdidas de bienes muebles o inmuebles, secuestro, tortura y vinculación de niños o adolescentes al conflicto armado.
Como puede observarse en el gráfico N°3 a excepción del año 2002 cuando se produjo el culmen de las acciones relacionadas con la presencia paramilitar en ambos municipios- en Pradera y Florida se produjo una tendencia al incremento de los hechos
134 victimizantes, dicha tendencia fue más pronunciada en el municipio de Florida y se acentuó para ambos casos durante los tres primeros años de vigencia de la solicitud de despeje:
Gráfica N°3. Hechos victimizantes Pradera y Florida 2002-2010
Fuente: RUV, 2015
El incremento de los actos victimizantes durante el periodo de vigencia de la solicitud de despeje permite observar el grado de complejización de la situación en ambos municipios, observándose una transformación de las estrategias de confrontación entre los actores beligerantes restantes -las FF.MM y las FARC-. En el marco de dicha reorganización planteamos un análisis del desplazamiento forzado, ya que constituye junto con las minas antipersona uno de los hechos más referenciados por las personas entrevistadas como causantes de reconfiguraciones y cambios en su territorio.
Cuando lo de la solicitud de despeje lo que recuerdo es que hubo más desplazamientos, cada rato a la gente le tocaba salir corriendo porque había enfrentamientos o porque llegaba gente armada o por alguna amenaza, el desplazamiento es terrible, uno agarra sus muchachos y su esposa y se va a duras penas con lo que tiene puesto (Eisenhower Ramos, 2015, grupo focal).
El desplazamiento forzado ha sido identificado como una de las principales consecuencias del conflicto armado (Ibáñez y Querubín, 2004) y como uno de sus
135 principales indicadores (Mendoza, 2012). En el marco del presente análisis sostenemos que el desplazamiento forzado constituye una problemática en la cual se reflejan las múltiples violencias que se incrementan a medida que se agudiza dicho conflicto, usándose por parte de los grupos armados como medio para el control del poder regional y territorial en los factores económico, político y militar (Sacipa, 2001). En Pradera y Florida el incremento del desplazamiento forzado estaría relacionado tanto con la reinserción de la guerrilla de las FARC tras la retirada de las fuerzas paramilitares, como con el aumento de la disputa con la fuerza pública.
Gráfica N°4. Desplazamiento forzado Pradera y Florida 2002-2010
Fuente: RUV, 2015
Como puede observarse en la gráfica, las cifras de desplazamiento forzado en los municipios de Florida y Pradera tienden a incrementarse durante los primeros tres años de la solicitud de despeje (con excepción del año 2006 en el municipio de Pradera), para posteriormente descender progresivamente en 2010 hasta los niveles registrados en 2003 y 2004, sin embargo es también visible un marcado contraste entre ambos municipios, observándose mayor incidencia del desplazamiento forzado en Florida.